Como aquella pequeña aldea de irreductibles galos
“que resiste todavía y siempre al invasor”, en el árido Nordeste
brasileño, una modesta especie de insectos sobrevive mientras muchas
otras sucumben al calor y a la sequía: las abejas.
Los agricultores de la región perdieron la cuenta de
cuántas reses han muerto en los últimos cinco años por la falta de agua.
Pero las mil colmenas, con entre 60 mil y 120 mil abejas -nativas y
africanas- a cargo de la Asociación de Apicultores de Carnaíba siguen
produciendo.
El Nordeste de Brasil es una región extremadamente sensible al cambio climático,
un fenómeno que tiende a intensificar la sequía y el calor recurrentes
en la zona. Y los insectos polinizadores, a su vez, dan muestra de cómo
está cambiando el clima del planeta.
"Las abejas van a sufrir con las altas temperaturas.
También a causa del calor, las flores en algunas partes del mundo se
están abriendo en diferentes momentos y los insectos no están ahí para
polinizar", explica Nadine Azzu, coordinadora de proyectos de la agencia
de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y coautora de un reciente estudio sobre la importancia de las abejas en el rendimiento de los cultivos.
El informe concluye que es cada vez más importante
encontrar maneras de mantener a las abejas activas todo el año.
Principalmente porque de los 100 cultivos que proporcionan el 90% de los
alimentos en el mundo, 71 son polinizadas por esos insectos, según la
FAO.
Los apicultores de Carnaíba han encontrado su propio
camino. Tratan de preservar y multiplicar las plantas de la región,
enseñar a los demás agricultores a convivir con las abejas y aprender
incluso de los depredadores naturales de los insectos.
"El hombre no crea la abeja, es ella la que crea al
hombre. Nos ayuda a mantenernos incluso cuando morimos, pues nos da la
cera", dice Luiz Alves Siqueira, presidente de la asociación de
apicultores. "Por más crítico que sea el año, jamás dejamos de
producir", añade.
Si no hay suficiente comida, él y sus colegas cuelgan recipientes en los árboles con una mezcla de miel y agua potable.
“Cuando uno se torna apicultor, también se convierte
en ecologista porque necesita mantener el entorno natural y mejorarlo
aún más", dice Luiz.
En Carnaíba, la producción varía cada año – fueron 9
toneladas de miel en 2014, 8,5 toneladas en 2015 -, pero el resultado es
siempre una miel muy sabrosa. Los apicultores también fabrican
productos como propóleos, cera (utilizada en los cosméticos y la
industria automotriz) y una especie de caviar a base de miel y especias.
La calidad de la producción y la organización de los
apicultores llamaron la atención de instituciones como el gobierno de
Pernambuco y el Banco Mundial, que llevan adelante el programa Prorural.
A través de esta iniciativa, que beneficia a 4.000 familias en todo el
estado de Pernambuco, los apicultores pudieron comprar equipos para
modernizar la producción.
Gracias a esto, ya pueden vender miel y sus derivados
dentro del estado y en el resto del país. "Quizá podremos exportar
algún día", pronostica Luiz.
* Mariana Kaipper Ceratti es productora online del Banco Mundial.
Algunos de los restaurantes más nombrados siguen comprometidos con las grandes marcas de café colombianas
Semillas de café en Perú. HUGHES HERVÉ
Lima y otras ciudades del Perú viven el café como no lo ha hecho
nunca en su historia. El café es la nueva tendencia y muestra sus señas
de identidad en las calles de la capital. Los negocios especializados
—tostado, venta y servicio de café— se multiplican en distritos como
Barranco, Miraflores y San Isidro, arrastrados por el entusiasmo de un
grupo de jóvenes y aguerridos profesionales. Son baristas de nuevo cuño,
volcados en obtener las mejores prestaciones de cada variedad y cada
tostado a través de preparaciones que trascienden al manido café exprés.
El fenómeno crece y las producciones de calidad se asoman ya a un buen
número de restaurantes. No a todos. Algunos de los restaurantes más
nombrados de la movida gastronómica peruana viven el contrasentido de
pregonar su peruanidad mientras siguen comprometidos con las grandes
marcas de café colombianas e italianas; les pagan la cafetera. La
contradicción también anida en las cocinas emergentes.
El éxito en la calle viene del progreso en el campo y del empuje de
los últimos Gobiernos peruanos. El café y el cacao han sido los grandes
instrumentos en el freno a los cultivos de coca y las consecuencias no
se han dejado notar. El país ocupa ya un lugar destacado entre los
mayores productores mundiales de cafés orgánicos.
David Torres es uno de los protagonistas del movimiento de baristas y
tostadores artesanos que ha puesto en el mapa las pequeñas producciones
de calidad que destila, gota a gota, el mercado local. Por el momento
no son tantas, pero crecen cada día. Propietario de Bisetti y Arábiga,
los dos cafés limeños que ayudaron desde Miraflores y Barranco a elevar
el café a la categoría de moda, David lo contempla desde una perspectiva
integral. No se trata sólo de hacer y vender café, sino de hacer un
recorrido completo que pasa por el tostado y antes de eso por el trabajo
con el productor.
Lo hace en su penúltimo proyecto en nueve comunidades productoras en
torno a Curibamba (San Ramón), en la selva central peruana. “Encontramos
ese café”, me cuenta, “en estado prácticamente natural, sin mayor
intervención del productor más allá de la recolección y en tres años
hemos llegado a cafés trabajados por el productor, desde la raíz hasta
el producto, que ya cuenta con su propia marca y exporta una parte de su
producción a Estados Unidos”.
Le emocionan los cafés producidos por agricultores comprometidos con
la calidad. Me habla de Wilson Sucaticona, productor de Puno, “tan
meticuloso que no dejaba que nadie salvo él trasladara su café y él
mismo se encargaba de bajarlo desde su casa por la colina, saco por
saco, haciendo un camino de una hora hasta el punto de acopio”, que se
hizo luego famoso con un café llamado Tunki, marca que ya no utiliza y
que cayó en el descrédito. También cita a Edith Mesa, pionera en la
doble fermentación desde la finca Tasta, en Satipo (selva central), o de
una gran cooperativa llamada Cenfrocafé, en San Ignacio, al norte del
país, “que convirtió la capacitación de los productores en la clave para
desarrollar estándares consistentes de calidad”. “En cualquier caso”,
aclara, “hablamos de micro lotes, de producciones muy pequeñas que miran
directamente al mercado local”.
Las buenas noticias son cada día más frecuentes. Aún así David no
tiene una visión optimista del momento que viven los cafés locales. La
falta de una política de Estado coherente —impulsa la plantación de
variedades más productivas y resistentes a las plagas pero de baja
calidad— o el compromiso de las asociaciones productoras y las
cooperativas con el volumen, penalizan el mercado.
De hecho, insiste en que el café peruano vive momentos críticos.
“Está siendo empujado”, me explica, “por la bajada de precios del
mercado internacional en uno de los momentos más bajos de las últimas
décadas (1,2 dólares la libra), condicionados por la sobreproducción en
Brasil. Por otro lado, el fenómeno climático de El Niño está trayendo
cambios que pueden acabar afectando a la producción, cuando todavía no
se acaba de superar la plaga de la roya. Finalmente, el cultivo de coca y
el narcotráfico siguen amenazando la producción cafetalera en las zonas
con menos implantación del Estado”.
(...)el mejor café del mundo está debajo de los árboles, debajo de los guamos, debajo de los nogales, debajo de los yarumos... (...)este 2016, vivimos uno de los peores veranos de los últimos años... (...) una finca sin agua no tiene valor... (...) sembrar cordoncillo, bore, guadua, sidra o guatila cerca de los nacimientos...
Si el hombre es un gesto el agua es la historia. Si el hombre es un
sueño el agua es el rumbo. Si el hombre es un pueblo el agua es el
mundo. Si el hombre es recuerdo el agua es memoria. Si el hombre está
vivo el agua es la vida. Si el
hombre la pisa el agua salpica. Cuídala como cuida ella de ti. (J.M. Serrat)
Latinoamérica registra avances importantes en agua y saneamiento, pero aún queda mucho para alcanzar la meta de acceso universal.
Muchos podrían pensar que el agua que usamos para
asearnos, preparar nuestras comidas y realizar diversas actividades
siempre estará disponible y esto no es necesariamente cierto. El agua,
como todo recurso natural, es limitada y puede acabarse.
familia rural junto a un pozo de agua potable en Paraguay. Renato NardelloBanco Mundial
Quienes no tienen acceso a la red de agua potable
conocen mejor del tema. En América Latina, a pesar de los avances
sociales y económicos recientes, 106 millones de personas aún no cuentan
con un baño digno en casa y 34 millones no tienen acceso a agua potable
de forma sostenible. ¿Es realmente posible que la población hoy día y
las futuras generaciones puedan contar con ambos servicios de manera
continua?
En el Día Mundial del Agua que
se celebra cada 22 de marzo, les dejamos seis de los principales
desafíos a los que se enfrenta el sector de agua y el saneamiento en
América Latina.
Garantizar agua para una población en crecimiento
En la actualidad, el 91% del mundo tiene acceso al
agua potable y sólo el 68% tiene acceso a un baño en condiciones
adecuadas. Sin embargo, con el constante y rápido crecimiento de la
población, la cantidad de agua que se necesitará será cada vez mayor, y la dependencia a fuentes adicionales de agua también aumentará, sin mencionar su impacto en los presupuestos.
Esto ocurre especialmente en Latinoamérica, la región
con mayor crecimiento urbano en el mundo. Si bien Brasil, Colombia y
Perú son tres de los países con
más agua dulce a nivel global, un porcentaje importante de la población
aún no cuenta con servicios adecuados de agua potable y saneamiento.
Ampliar los servicios de agua y saneamiento hasta los lugares más alejados
En la región, 8 de cada 10 pobladores rurales tienen
acceso a agua potable. En las áreas urbanas, esta cifra es del 97% de la
población. Encontrar nuevas formas de llevar agua y saneamiento a los
lugares más alejados permitirá mejorar la calidad de vida, salud,
rendimiento académico y productividad laboral en las zonas rurales.
Baños dignos al alcance de las familias
Sin un baño en correcto estado, las familias seguirán
expuestas a problemas de salud. Pero contar con uno en casa tiene un
alto grado de complejidad. A diferencia de un celular o un televisor,
los baños no se pueden comprar listos para usar ni tienen una línea de
orientación al consumidor. A esto se suma el elevado costo que supone la
construcción de un baño, a la vez que la falta de financiamiento
restringe las posibilidades de muchas familias.
Dar respuesta a esta compleja situación requiere de
la participación no sólo de los gobiernos. La empresa privada también
juega un rol fundamental. En Perú, donde uno de cada cuatro habitantes
no cuenta con un inodoro en condiciones adecuadas, el proyecto MiBaño, una iniciativa del sector privado y del Banco Mundial encabezada por la Sociedad Nacional de Industrias del Perú, promueve el saneamiento en todo el país a través de baños prefabricados y completos que se pueden comprar prácticamente listos para usar.
Verificar y reparar fugas en tuberías para evitar pérdidas
Otro de los grandes desafíos del agua y del saneamiento en América Latina es la baja calidad del servicio. Aunque
las estadísticas muestran que una gran parte de la población tiene
acceso a estos servicios, la realidad puede ser distinta.
Un porcentaje alto de cobertura no indica si el servicio es eficiente, lo cual sucede en casi todos los países. En
diferentes lugares, el agua solo llega un par de horas a la semana y
usualmente no es pura o de buena calidad. El problema principal es que
gran parte del agua potable se pierde durante su transporte a los
hogares, en las tuberías rotas o sin mantenimiento. Mejorar la calidad
del servicio implicaría también determinar si el costo de las tarifas es
suficiente para proveer un buen servicio a la vez que son acordes con
los ingresos de los usuarios.
Una vez que el agua ha sido usada, debería seguir un
tratamiento ya sea para regresar al medio ambiente o para su posterior
reutilización. Sin embargo, en toda la región, aún el 70% de las aguas
residuales se arroja al medio ambiente sin recibir un tratamiento
adecuado
Seguridad hídrica ante todo
Tres cuartas partes del mundo están cubiertas de
agua, sin embargo, sólo el 2% de este total es dulce. Asegurar agua
suficiente para cubrir las necesidades de la población es unos de los
mayores retos para los próximos años.
La variabilidad climática que produce sequías, aunada
al incesante crecimiento de las ciudades aumenta el estrés hídrico, y
si no se aprovecha mejor cada gota, será cada vez más difícil brindar
agua potable, regar los cultivos, o generar la energía que requieren las
industrias y las ciudades.
Según los expertos, es indispensable que América Latina revise
y modernice sus políticas relacionadas al agua y saneamiento, así como
la forma en la que se gestionan los servicios, la planificación, el
financiamiento y el mantenimiento de los mismos.
Involucrar a todos
Para disminuir las brechas que existen en agua y
saneamiento se necesita, además, de mayores inversiones, reordenar las
instituciones responsables y sus enfoques en la gestión de ambos
servicios. No es una tarea de un solo actor, se necesita contar también
con el apoyo del sector privado, la sociedad civil y de la cooperación
técnica y financiera de organismos multilaterales de desarrollo. Todos
estos participantes son claves para enfrentar los problemas regionales
de agua y saneamiento.
Como parte de los esfuerzos por concretar el acceso
universal al agua y saneamiento, recientemente se celebró en Lima, Perú,
la conferencia LATINOSAN 2016. En ella, representantes de 16 países de América Latina y el Caribe acordaron trabajar conjuntamente para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030. La meta establecida es la de proveer servicios sostenibles de agua potable y saneamiento para toda la población de la región, asegurando la futura disponibilidad del recurso frente al cambio climático y al aumento de la demanda.
* Julio César Casma
es productor online del Banco Mundial / Con colaboración de Yehude
Simon, oficial de comunicaciones de la Práctica Global de Agua del Banco
Mundial.
El País Winston Manrique Sabogal 19 de marzo de 2016
Dos filósofos invitan a rebelarse contra las felicidades prometidas y a perder el miedo a los sentimientos
…un asomo a la ventana para explorar la belleza de la calle, un
silencio en casa que desvela los ruidos armoniosos de la vida, un beso
que por temor se queda en la comisura de los labios…
Un lector en el Parque del Retiro de Madrid. Claudio Álvarez
Ahí están, nadie los ve o los quiere ver, ni los aprecia, ni los
valora; son los placeres ocultos, secretos o sencillos de la vida.Instantes, gestos o emociones secuestradas por los hábitos, los
prejuicios, los miedos, la vorágine del tiempo o las ambiciones de
sueños inabordables. Al rescate y descubrimiento de esos pequeños y
cotidianos placeres, gozos y alegrías verdaderas y accesibles invitan
varios expertos y filósofos en sus libros de aire epicúreo. Piden no
dejarse extraviar en los espejismos de felicidades prometidas por el
mundo contemporáneo. Lo hacen tras varios años en que la filosofía había
reflexionado sobre esos conceptos más en abstracto.
“¿Qué significa estar plenamente vivo, en vez de estarlo solo a
medias o al 20%?”, se pregunta el historiador y pensador Theodore
Zeldin, exdecano del St. Anthony College de Oxford. Tras esa pregunta,
surge otra: “¿Cómo elegir entre las múltiples formas de escapar al
sufrimiento y a la frustración, entre las diversas variantes de la
religión (existen 4.200), entre ideales tan dispares como los de los
estoicos y los de los románticos, el Renacimiento y los enciclopedistas,
la ciencia y la tecnología, y así sucesivamente? Aunque hay más donde
elegir que nunca, es inevitable la confusión. A desentrañar esa búsqueda
ha dedicado los últimos 25 años Zeldin. El resultado lo cuenta en una
treintena de historias reales de aliento reflexivo en el libro Los placeres ocultos de la vida. Una nueva forma de recordar el pasado e imaginar el futuro (Plataforma).
Crear una atmósfera
El ser humano ha convertido la búsqueda de la felicidad en un
laberinto al desdeñar lo básico y convertir lo sencillo en una
complicación, viene a decir el italiano Giuseppe Scaraffia en Los grandes placeres
(Periférica). Una obra con más de medio centenar de pistas sobre esas
dichas subestimadas a través de episodios vividos por personajes de la
cultura bajo títulos que dejan claro el camino: Amueblar el vacío,
Modales, Flores, Paseo, Indulgencia, Lágrimas... Según el filósofo
italiano, “hemos olvidado que la felicidad no es un estado de ánimo
edificante, y sí la suma de muchos pequeños placeres que en conjunto
crean una atmósfera”.
…los buenos modales anhelados por todos pero aplicados por pocos, un
minuto de atención para escuchar las ideas del otro, una caricia furtiva
al amigo para dar optimismo en días grises…
Pero el sistema y el mundo contemporáneo exigen expectativas
sobredimensionadas como vía para alcanzar la felicidad, coinciden los
dos pensadores. A lo que Scaraffia añade que no nos contaron cómo
buscarla. Pero recuerda que “Stendhal que pidió ir ‘a la caza de la
felicidad’ dijo: ‘Hay que saber lo que te hace feliz y convertirlo en
hábito’. Y para construir la felicidad se requiere sensibilidad,
paciencia, cultura y memoria”.
Lo cierto, afirma Zeldin, es que los seres humanos se aburren: “Unos
menos que otros. Incluso a quienes les gusta la rutina y siguen ligados a
los hábitos familiares, de vez en cuando anhelan sorpresas diferentes.
La economía mundial se basa en poner remedio al aburrimiento”.
El mundo digital es un ejemplo. Es un obstáculo o un amigo Internet
para los pequeños placeres? Giuseppe Scaraffia lo tiene claro: “Internet
no es el enemigo de los placeres de la vida. Es un amigo. Puedo
escuchar en alguna plataforma la música rara que me gusta y que no
comparto con nadie o ver pinturas y descubrir a nuevos artistas”.
Zeldin es más escéptico. Considera que siempre se ha esperado
demasiado de las nuevas tecnologías, que invariablemente han producido
efectos colaterales inesperados. “Evidentemente, Internet no ha sido un
sustituto apropiado de la experiencia completa de contacto personal
íntimo que proporciona a los seres humanos su placer más profundo. Sin
embargo, no tiene sentido echar toda la culpa a la Red. El aislamiento
de los individuos también se ha acentuado por el crecimiento de las
ciudades monstruo. Yo disfruto de los placeres sencillos y también
encuentro placer en investigar cómo se podría acabar con esa clase de
barreras”.
Buscar la belleza
La solución está al alcance de todos. Está en descubrir el placer en
cada cosa que se haga o en el trabajo, en aprender a disfrutar de la
belleza que llega a través del cualquier sentido o del intelecto o de
los sentimientos, recuerdan los filósofos. “La belleza es un prodigio
cotidiano y un lujo de primera necesidad, casi siempre un proceso de
transformación y tanteo, casi nunca una obra cumplida y cerrada”,
escribe Antonio Muñoz Molina en el prólogo de El libro de la belleza. Reflexiones sobre un valor esquivo (Turner), de María Elena Ramos.
El alma debe ser entrenada, como diría Plotino, recuerda Ramos. Y así
el hombre, escribe la experta, “debe tornar la mirada hacia el interior
de sí mismo, donde habría de encontrar grandes bienes que son
precisamente la señal dejada en el alma humana por la creación. Pero si
aún no encuentra esa belleza al interior, deberá hacer un trabajo más
consciente y paciente, semejante al del escultor”.
No se trata tanto de hacer la vida mejor, sino de convertirla en algo
más interesante, afirman Zeldin y Scaraffia. Los filósofos piden
desterrar prejuicios, vergüenzas y miedos para evitar la sensación de
haber malgastado la vida.Recomiendan quejarse menos y buscar metas más
emocionantes, arriesgar en la aventura. Sentir. Vivir un olor que
recupera un paraíso perdido o ante una buena noticia de alguien decirle
al oído: “Estoy contento”.
Quitarse las máscaras
En el teatro de la vida, la gente para protegerse enmascara sus
verdaderos deseos y olvida los placeres sencillos y cotidianos, explica
Theodore Zeldin. A eso, agrega el filósofo inglés, se suma el hecho de
que muchas personas están encorsetadas en prejuicios y tradiciones que
los llevan a convertirse en lo que creen que quieren ser. No se aceptan.
Son profundas autotraiciones porque, añade Zeldin, “el prejuicio es el
obstáculo más firme a la apertura de la mente. No obstante, si bien
arruina las vidas de aquellos a los que discrimina, aumenta la
autosatisfacción de los que lo abrigan: los conforta en sus hábitos y
los libra del esfuerzo de tener que escuchar atentamente opiniones
ajenas. Esa es la razón por la que el prejuicio sobrevive tan
obstinadamente”.
“La ambición convencional suele chocar con los anhelos más profundos,
mientras el fingimiento y la hipocresía han impregnado muchos aspectos
de la vida”, se lamenta Zeldin. Esta civilización, asegura el experto,
“nos invita a cubrirnos la cara con una máscara adecuada a nuestra
posición en ella, y nos disuade de hablar con demasiada honestidad de lo
que pensamos y sentimos de verdad. Por eso propongo que ninguna ley, ni
ninguna institución pública pueden hacernos verdaderamente felices. Tan
solo en la seguridad de la estricta vida privada es posible
intercambiar abiertamente pensamientos profundos e inexpresables”.
La mayor revolución del último siglo han sido las nuevas relaciones
entre las personas de todos los sexos y edades, afirma Zeldin. “Una
revolución que está incompleta, y muchas cosas dependen de cómo prosiga.
Las personas están hambrientas de afecto —no solo de recibirlo, sino
también de darlo”.
El Espectador 1 de marzo de 2016 El ministro de Agricultura se comprometió a evaluar con el Banco Agrario y Finagro los temas de crédito del sector cafetero.
Ayudas materializadas en la Vereda Santa Helena de Barichara, Santander
Medidas tendientes a apoyar a los cafeteros afectados por el fenómeno de El Niño, evaluaron el Gobierno y la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) durante el comité celebrado en la mañana de este martes.
El gerente de la FNC, Roberto Vélez Vallejo,
se mostró complacido con el trabajo conjunto que se llevó a cabo y con
la disposición del Gobierno Nacional por apoyar de forma integral a los
cafeteros colombianos, dice el informe de prensa.
Gobierno y cafeteros analizar con el Departamento para la Prosperidad Social la
posibilidad de la vinculación de familias cafeteras a programas de
estabilización socioeconómica que permitan atender las necesidades
básicas primarias.
El ministro de Agricultura se
comprometió a evaluar con el Banco Agrario y Finagro los temas de
crédito del sector cafetero, incluido, créditos favorables para
renovación por zoca.
Tanbién se acordó analizar la viabilidad de iniciar, con recursos del Gobierno y del Fondo Nacional del Café,
un programa de reactivación de la caficultura que incluirá llevar acabo
renovaciones por zoca o siembra para recuperar los cafetales afectados
por el fenómeno climático, dcie el infornme de prensa.
El actual fenómeno climático ha sido considerado por diversas agencias como uno de los tres más intensos de la historia,
lo que hace necesaria una mayor corresponsabilidad y un trabajo
conjunto entre todos los actores para avanzar hacia el desarrollo de una
caficultura rentable y sostenible, remarca el comunicado de la
Federación.
Al término de la reunión se conoció que la Federación está por concluir un exhaustivo estudio en campo,
sobre una muestra estadísticamente representativa de más de 7 mil
fincas, en todos los departamentos cafeteros, cuyos resultados servirán
de base para que las medidas adoptadas en conjunto estén aún más
ajustadas a la realidad del impacto de El Niño en la caficultura
colombiana.
Las medidas evaluadas para ayudar a
los cafeteros afectados por el fenómeno de El Niño serán presentadas en
la próxima reunión del comité de cafeteros.
Diez establecimientos de Madrid participan en esta iniciativa. Así, el
cliente podrá identificar donde tomar café de calidad y descubrir que
Colombia sabe a café y que Madrid toma café de Colombia.
Supracafé es una marca española de cafés de alta calidad 100% arábica,
especializada en hostelería con hacienda propia en Colombia. Con la
intención de fomentar el consumo y la calidad de estos cafés, diez
establecimientos formarán parte de una ruta cafetera por la capital.
La acción tendrá una duración del 10 al 24 de marzo y los
establecimientos participantes estarán identificados con carteles y
materiales específicos en los locales.
Paisaje Cultural Cafetero, un lugar mágico
El Paisaje Cultural Cafetero de Colombia es Patrimonio Cultural de la
Humanidad desde el 2011. La Unesco consideró que es "ejemplo de un
centenario paisaje cultural sostenible y productivo, en el que el
esfuerzo colectivo de varias generaciones de familias campesinas
forjaron excepcionales instituciones productivas, sociales y
culturales".
Localizado en las estribaciones central y occidental de la Cordillera
de los Andes, el Paisaje Cultural Cafetero tiene una extensión de
141.000 hectáreas y agrupa zonas específicas de 47 municipios de los
departamentos de Quindío, Risaralda, Caldas y Valle del Cauca.
Este inmenso paisaje verde, en el que sobresalen las colosales palmas
de cera, árbol nacional de Colombia, es un escenario único para
disfrutar de la naturaleza y adentrarse en los secretos y rituales de
esta bebida milenaria.
Las haciendas son uno de los elementos arquitectónicos más
característicos de la cultura cafetera. De vivos colores y amplios
pasillos, las hay para todos los gustos.
Algunas son verdaderos hoteles, y en otras se puede convivir con los
propietarios. En ellas, podrá acercarse al proceso de cultivo y
producción del café. Acomodarse en sus hamacas, disfrutar del típico
desayuno cafetero a base de fruta, zumo, arepa y queso, y gozar del
paisaje del entorno mientras saborea un buen café para empezar bien el
día.
Los locales participantes serán las cafeterías de Mamá Framboise, las
de Cafelito, Pangea que es trata de un café y agencia de viajes, las
cafeterías de Monkeey koffee y las Pastelerías Mallorca.
'Apuntes
sobre el suicidio', del británico Simon Critchley, no es un superficial
alegato en favor de la autoinmolación, sino una confrontación con un
tabú de nuestra cultura
El británico Simon Critchley (1960) no es únicamente filósofo.
Catedrático en la New School for Social Research de Nueva York,
especialista en el pensamiento de Emmanuel Lévinas y Jacques Derrida,
sus libros son un ejemplo de escritor en un sentido amplio, con dotes
literarias y pensamiento preciso. Como ejemplo, algunos publicados en
España: La demanda infinita (fundamentación ética del pensamiento libertario apoyada en Lévinas), Muy poco… casi nada (magistral historia del nihilismo), Sobre el humor (“el problema más serio que existe”) o El club de los filósofos muertos
(manual de filosofía a partir de la muerte de los filósofos). Además,
Critchley participa, junto al novelista Tom McCarthy, en la Sociedad
Necronáutica Internacional, un casi ficticio movimiento de “vanguardia
estética”, consciente de lo añejo de la etiqueta: mezclan ironía,
situacionismo, experimentación, pensamiento político y trabajo en las
redes.
A pesar de la cantidad de títulos sobre el suicidio (por ejemplo, el monumental Semper dolens. Historia del suicidio en Occidente, del sabio Ramón Andrés, recién publicado en Acantilado), Critchley sale airoso de las comparaciones. Apuntes sobre el suicidio
es un libro cercano a su experiencia y, quizá por eso mismo, pudoroso y
breve. Lo escribe en un momento de desmoronamiento como reflexión que
imposibilita su propio suicidio: “Esto no es una nota de suicidio”,
comienza. Tampoco es un “tema para especialistas universitarios”. Su
modelo es una escritura que le sirva de anclaje en el presente,
zigzagueante, erudita y bienhumorada. Es decir, Montaigne. Apuntes sobre el suicidio remite al ensayo Que filosofar es aprender a morir, donde Montaigne, partiendo de una frase de Cicerón (cuyo origen está en el Fedón),
encuentra la raíz del pensamiento especulativo en la conciencia de la
muerte. También para Critchley la historia de la filosofía es paralela a
la historia de la muerte voluntaria, desde el ejemplo del suicida
Sócrates.
La presencia de este final garantiza nuestra libertad. “La capacidad
de suicidarse es lo que nos identifica, cuando menos parcialmente, como
humanos”, escribe. Y añade: “El mundo puede someternos al cautiverio, la
humillación, el desencanto, la enfermedad…, pero no puede arrebatarnos
la posibilidad del suicidio. Pues en tanto conservemos este poder en
nuestras manos, seremos, en un sentido mínimo pero real, libres”.
Pero estos Apuntes sobre el suicidio no son un superficial
alegato en favor del suicidio, sino una confrontación con un tabú de
nuestra cultura: “Abrir un espacio para pensar acerca del suicidio como
un acto libre que no debería ser objeto de repulsa moral o condenado en
voz baja”.
Por un lado, desmonta la idea del suicidio como crimen contra Dios o,
en su versión moderna, contra el Estado. Por otro, no ahorra argumentos
contra su estetización: el suicidio como homicidio en los actos
terroristas, el suicidio como acto de fe irracional (“los verdaderos
pesimistas no se quitan la vida”) y el suicidio como herida narcisista.
Este último aspecto es quizá el más valioso del ensayo. Critchley
analiza las notas de suicidio: “El suicida no quiere morir solo, sino en
compañía de una o más personas, a quienes la nota va dirigida”.
Sobrecogen algunos ejemplos como: “Querida Betty: Te odio. Con todo mi
amor. George”.
Con elegante erudición, Simon Critchley dialoga con unos pocos
autores: el libertino de comienzos del siglo XVIII Alberto Radicati, el
poeta John Donne y su “derecho a la autodestrucción”, el superviviente
del Holocausto Jean Améry, suicida tardío, o el novelista francés
Édouard Levé, autor de dos libros imprescindibles, Autorretrato y Suicidio, antes de suicidarse él mismo. También Camus, Blanchot, Cioran, Virginia Woolf… Y Hume, cuyo breve escrito Sobre el suicidio cierra este volumen.
De ellos extrae una idea que tiene tanto que ver con la muerte como
con la vida: debemos aprender a vivir sin poder contestar a la pregunta
por el sentido de la vida, cada instante como un éxtasis, la
indiferencia del mundo como un don.
Apuntes sobre el suicidio. Simon Critchley. Traducción de Albert Fuentes. Alpha Decay. Barcelona, 2016. 112 páginas. 14,90 euros
El País 12 de enero de 2016 Julio César Casma Lima
1.600 millones de personas viven en regiones donde la escasez de
agua es absoluta; se estima que esta cifra aumentará a 1.800 millones en
2025
El agua es un elemento esencial para el desarrollo
económico y social. Es necesaria para la vida, para los cultivos e
incluso para generar energía. A muchos de nosotros nos resultaría muy
difícil imaginar un mundo sin este elemento. Sin embargo, hoy en día,
1.600 millones de personas en el mundo viven en regiones donde la
escasez de agua es absoluta, y se estima que esta cifra aumentará a
1.800 millones en 2025.
¿Cómo podemos garantizar el recurso hídrico para un
mundo en constante crecimiento y con una demanda de agua cada vez más
grande?
Aumentar la eficiencia en el uso del agua y su reutilización es clave para garantizar la disponibilidad y sostenibilidad de los servicios de agua y saneamiento en todo el planeta.Para este objetivo, Latinoamérica juega un papel clave. La región cuenta con lamayor cantidadde
agua dulce en el mundo y Brasil, Colombia y Perú figuran entre la lista
de los 10 países que cuentan con la mayor cantidad de los recursos
hídricos renovables.
Como parte de los esfuerzos para concientizar sobre
la gravedad del problema, la Práctica Global del Agua del Banco Mundial
lanzó su calendario para el 2016 donde talentosos artistas
internacionales comparten sus ilustraciones llenas de creatividad, humor
y pasión. Estas imágenes impulsan la reflexión sobre el abastecimiento
de agua y su relación con la pobreza. Aquí dejamos las imágenes y le
invitamos a compartirlas para seguir involucrando a más personas en el
cuidado del #agua para el #futuro.
Los
impactos climáticos afectarán en mayor medida a la agricultura, un
sector clave en los países más pobres. Las pérdidas de rendimiento de
los cultivos podrían llegar al 30% en 2080.
En el mundo, 42% de personas no cuentan con servicio de agua potable a través de la red pública.
Se estima que en el año 2050 la extracción de agua a
nivel mundial aumentará en 55% debido no sólo al crecimiento poblacional
sino también a una mayor demanda por parte de los sectores agrícola,
industrial y energía.
El cambio climático es una grave amenaza para todo el
mundo, especialmente para los más pobres. Si no se enfrenta este
problema con acciones decisivas de mitigación y adaptación, en los
próximos 15 años el número de personas en situación de pobreza podría
incrementarse en más de 100 millones.
Cada año, más de 32 mil millones de metros cúbicos
(m3) de agua tratada, el equivalente aproximado a 13 millones de
piscinas olímpicas, se pierden por fugas en los sistemas urbanos de
abastecimiento antes de llegar al consumidor, mientras que 16 mil
millones de m3 son consumidos sin ningún pago de por medio.
Si las emisiones de carbono siguen aumentando al
ritmo actual, el impacto sobre la disponibilidad de agua en las ciudades
podría dar lugar al desplazamiento en gran escala de sus habitantes,
repercutiendo negativamente en la seguridad humana y en los sistemas
económicos y comerciales.
A nivel mundial, el 54% de la población vive en zonas
urbanas; cifra que crecería al 66% en 2050. Satisfacer sus necesidades
básicas de agua y saneamiento requerirá contar con instituciones
sólidas, responsables e inclusivas, así como de inversiones adecuadas.
La disponibilidad de agua en las ciudades se está
reduciendo debido a los cambios en el uso de la tierra, los
requerimientos para el riego y la energía, la degradación medioambiental
y la falta de planificación urbana.
La
influencia del cambio climático en el desplazamiento de personas es
evidente, estimaciones indican que para el año 2050 habrá alrededor de
200 millones de migrantes debido a esta causa.
Los
sistemas de recolección de datos que utilizan los satélites pueden
contribuir a una mejor gestión del agua ya que aseguran una mayor
calidad de información para la toma de decisiones.
En
países en vía de desarrollo, aproximadamente el 90% del contenido de
los desagües es vertido en ríos, lagos y zonas costeras, generando
serios problemas de salud en la población.
En
las zonas rurales de las regiones del altiplano y los valles de
Bolivia, existe fuerte apoyo para el reuso de aguas residuales en la
agricultura como medida de adaptación al cambio climático y eficiente
uso del agua.
Emprendedores colombianos ganaron cupo para asistir a competencia mundial en Irlanda.
Felipe Sardi, cofundador de La Palma & El Tucán
El amor por el café,
así como el que nació entre ellos, hizo que Elisa María Madriñán,
cofundadora y directora de Mercadeo y Comunicación, y Felipe Sardi
Aristizábal, cofundador y director financiero, crearán La Palma & El
Tucán, un proyecto empresarial que hoy se muestra como un caso de éxito
en el país.
Felipe Sardi habló con EL TIEMPO para
compartir su experiencia como emprendedor y los logros de esta próspera
compañía nacional que ya hace presencia en el extranjero, y que el
viernes pasado ganó el primer puesto del campeonato de Brewers Cup en
Dinamarca con su café y le permitió a su cliente calificar al mundial en
Irlanda (Dublín), que será en junio de este año.
¿Hace cuánto comenzaron y puntualmente en qué consiste esta iniciativa?
El proyectó comenzó hace 5 años con el
compromiso de retar lo que hasta ahora se ha hecho en el país en
términos de producción, procesamiento y comercialización de cafés
especiales. La Palma & El Tucán tenía el objetivo de establecer un
modelo de caficultura de impacto, incluyente y de valor compartido que
tuviera especial énfasis en la experimentación con procesos de
fermentación, para producir y exportar café verde a los mercados más
sofisticados del mundo.
Les apostamos a dos categorías de producto:
variedades de café no tradicionales sembradas en nuestra finca en
Zipacón (Cundinamarca) y variedades de café tradicionales sembradas por
nuestros vecinos caficultores, pero procesadas por nosotros. Teníamos
claro que el éxito era lograr el equilibrio entre una buena genética, un
microclima y suelo con condiciones ideales, y unos procesos de
beneficio diferentes que lograran tazas de café con perfiles únicos.
¿Cuáles han sido los mayores logros?
Estamos convencidos de que uno de nuestros
mayores logros ha sido poder incorporar dentro de nuestro modelo
productivo y de comercialización a más de 100 familias caficultoras de
la zona de influencia del proyecto, y generar condiciones prósperas que
le devuelvan la rentabilidad a la actividad cafetera.
Con este proyecto hemos hecho una labor que
integra a las familias caficultoras tradicionales de la región bajo un
modelo de compra diferente, en el que el caficultor nos vende su café en
cereza en el árbol.
A cambio, el proyecto aporta su propia
cuadrilla de recolección, el transporte y ofrece primas por calidad y
fidelidad que les permiten a los caficultores lograr precios de venta 50
por ciento por encima de los que recibe por café pergamino en puntos de
venta local. Este año estamos incorporando una nueva prima social, con
la que aspiramos a aumentar el impacto en nuestra región para aquellos
caficultores comprometidos con trabajar en equipo con nuestro proyecto.
Así mismo, probamos que en nuestro país, como
fruto de la disciplina y la innovación, se pueden conseguir cafés con
atributos muy especiales que compiten en valor con los mejores cafés del
mundo. Hace pocos meses vendimos 55 libras de un café muy especial
(variedad Bourbon) que alcanzó el precio más alto en la historia de
Colombia, 182 dólares por libra en verde, y que hoy están utilizando
tostadores internacionales para concursar en los campeonatos más
importantes de la industria de cafés especiales.
¿A qué países están exportando?
Comenzamos con Estados Unidos, que era el
mercado más conocido por nosotros y en el que podíamos establecer
relaciones directas con tostadores, ofreciendo un servicio de
exportación e importación que nos permitía controlar toda la cadena y
asegurarnos de que la experiencia de La Palma & El Tucán no se
quedara en el puerto de salida. Para el segundo año ya exportábamos a
Europa y Australia, y para el tercero a Taiwán y Canadá.
¿Qué viene para la compañía?
Queremos replicar nuestro modelo en otras
zonas del país donde identifiquemos una oferta ambiental muy atractiva
para la siembra y procesamiento de cafés especiales y una comunidad de
pequeños caficultores comprometidos con la calidad y el medioambiente,
con quienes nos interesa mucho trabajar.
Después de muchos avatares, ires y venires, estadas y caminatas, sueños e ilusiones, conversaciones y reflexiones, henos aquí, instalados finalmente, en este lugar del mundo promoviendo, aprendiendo y acogiendo a aquellos que desean compartir la soledad y el silencio...
En la vereda Santa Elena bajo, a 8 km del casco urbano de Barichara y a 1400 mts sobre el nivel del mar, en un entorno rural, cafetero y agrícola nace en junio de 2007 la Murtra Bellavista del Silencio. Un lugar para disfrutar de la soledad y el silencio.
Barichara, con una temperatura promedio de 21ºC, se ubica en la cordillera oriental de los Andes colombianos, en el departamento de Santander. Este municipio fue declarado Patrimonio Nacional en 1978 y es considerado el pueblito más lindo de Colombia, por sus calles empedradas y su estilo colonial.
Si quieres disfrutar individualmente, de unos días de soledad y silencio, no dudes en contactar con nosotros. Te esperamos!