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lunes, 4 de enero de 2010

resumen fin de 2009 e inicio de 2010


Qué cara de alegría cuando fueron a correos y encontraron que la correspondencia había llegado

Muchacho al horno

La víctima para el 1 de enero

Pan con tomate, salsa de berenjenas, embutidos, queso: todo un manjar para despedir el 2009

Desde la 6:00h y hasta las 14:00h se estuvo cocinando este cabrito al humo

Cabrito a la llanera, yuca y claro una cerveza águila que no podía faltar

Y el remate: desayunando con tamal y chocolate


sábado, 26 de diciembre de 2009

cadena de desconciertos


Marchamos con Marta al pueblo a llevar un encargo y pasar por correos, por si 7/24 ha sido puntual. Salimos de prisa y olvidamos llevar con nosotros el teléfono. Suponemos que como es ir y volver, no nos hará falta. El trayecto transcurre tranquilo y charlado. A medio camino escucho un ruido extraño, como de pérdida de aire en una rue
da. Le sugiero a Marta que se asome por la ventana y me confirma que la rueda trasera-derecha está un poco baja. Detengo el auto y en efecto, pierde aire, pero calculo que nos da tiempo de llegar al montallantas del pueblo, donde 'peluca' y su negocio 'El Tormentico'. Cálculo erroneo, no llegamos y tenemos que parar para cambiar la rueda.

Recuerdo que la varilla de sacar el repuesto está nueva, me tranquilizo. Saco el gato y la llave de copas. Intento acomodar el gato. Veo que al mismo le cue
sta subir. Tal vez es mi posición incómoda y mi poca fuerza. Pero no, no hay tal, compruebo que el gato es demasiado pequeño para el carro tan pesado y además comienza a perde aceite por todas partes. Después de varios intentos me doy por vencido. Sin teléfono a quien llamar no hay otra solución que ir hasta el pueblo caminando para pedir ayuda. Marta resignada, se queda a la vera del camino mientras voy en búsqueda de ayuda.

Josef, alias peluca, el del montallantas, le dice a uno de sus ayudantes que me colabore para solucionar mi problema y en una moto nos dirigimos a donde quedó el coche. Pienso que con el gato que llevamos, digno de un montallantas y del tamaño del auto será suficiente. El chico le cuesta lo suyo. El gato le retrocede y parece que no funciona. Con sus artimañas y artes en el oficio lo hace funcionar. Por fin se eleva la rueda dañana y la podrá quitar. Le acerco la llave de copas o 'cruceta' para los tornillo. Con incredulidad veo que ninguna de las cuatro posibilidades que ofrece la cruceta caza en los tornillos de la rueda. No me lo puedo creer. ¿Solución? El chico tiene que volver al pueblo en su moto para traer una llave que sirva. Suerte que en su moto es en un plis-plas.

Finalmente logramos cambiar la rueda. Parece que la de respuesto sirve a pesar de ser bastante más pequeña y quedar un poco desequilibrado el auto, pero no importa, peluca arreglará el daño en un momento y lo tendremos todo solucionado. Le dejamos el auto mientras vamos a correos. La oficina ya está cerrada y nadie responde. Decidimos volver a ver cómo está el tema del recambio. Peluca me anuncia que fue un corte con un vidrio bastante extenso y que la solución es, o bien reencauchar la llanta o bien colocarle una goma. Él se ofrece a llevar la llanta a San Gil para reencaucharla y finalmente optamos por esta solución. En 5 días tendremos la llanta de vuelta en el pueblo.

Decidimos esperar que abran la oficina de correos. Falta un buen trozo de tiempo. Cuando finalmente llega la mujer que atiende, no hay nada para nosotros. La tristeza es común, pero se vislumbra más en la cara de Marta, espera noticias de su familia.

Volvemos poco a poco a casa. Prácticamente todo el camino en silencio. Nos cuesta creerlo. Un gato que no funciona, una llave de copas que no funciona y un correo que no llega. Todo parece un complot.... una cadena de desconciertos...

Y como si fuera poco, tendremos que comprar gato, llave de copas y esperar que correos no esté de vacaciones...

sábado, 25 de octubre de 2008

itinerario sabatino


El sábado es el día que solemos ir al pueblo. Aunque el domingo es el día del mercado "grande", nosotros preferimos ir el día anterior ya que hay menos gente, y es el día en que traen toda la mercancía fresca de San Gil.

Nuestra primera parada es en la plaza de mercado. Exactamente en el puesto de César y su papá don Arnulfo. Las primeras veces comprábamos en otras paradas, hasta que descubrimos a César. Él, casi siempre nos trae algunas cosas de San Gil que la gente no suele comprarle, como berenjenas o alcachofas. Incluso en épocas de cosecha como naranjas, mandarinas o limones solemos hacer alguen trueque con ellos...

El sábado suele haber abierta una parada de carne en el mercado, el domingo hay más. Cada ocho días cambian al vendedor (pesero lo llaman aquí, suponemos que porque vende la carne a peso).
Al comienzo nos costaba que nos vendieran lo que queríamos (suponemos que nos creían forasteros). Solían decir que ya todo estaba vendido terminában dándote lo que ellos querían. Hasta que, suponemos, nos descubrieron asiduos del mercado y entonces ya podemos escoger de dónde queremos la carne. Incluso cuando coincidimos con alguno "más conocido", nos suele guardar una buena pieza de carne.

De la "casa de mercado" solemos pasar a la pollería. Esta es una zona donde hay muchos galpones criadores de pollo, sobre todo de la casa Distraves, su lema: "pollos sin hormonas".

Y de allí a la tienda de grano. Esta tienda curiosamente no tiene nombre, como casi todas las otras tiendas. Nosotros la conocemos como la tienda de Noé y Elda. Ellos son los propietarios. Es una tienda típica de pueblo donde se puede encontrar un poco de todo, desde lácteos, pasando por algunos medicamentos e incluso donde se puede consumir cerveza.

Noé y Elda son una pareja joven con dos hijas. Son unas personas muy queridas. Su tienda es nuestro puento de llegada siempre que vamos al pueblo. Allí solemos dejar desde el cilindro del gas, hasta el mercado e incluso nos suelen guardar la carne en sus neveras antes de volver a casa.

Enfrente de la tienda de Noé y Elda está la panadería "La Estrella", llevada por Gladys y su esposo, que suele repartir pan por todo el pueblo en un renault 4 amarillo. Allí solemos comprar algo de pan y de tanto en tanto algo de postre.

Realizadas las compras básicas solemos pasar por la oficina de 4-72 o lo que es lo mismo correos o la Red Postal de Colombia (Adpostal). La ilusión de siempre es encontrar algo. Hoy por ejemplo encontramos la revista RE catalana número 56, "La belleza, expresión de libertad"

Antes de tener conexión en casa, la parada siguiente solía ser ir a consultar nuestro correo en la antigua oficiana de Telecom. Ahora aprovechamos ese tiempo para hacer otras cosas e incluso realizar algunas visitas. Si más no, esto nos permite regresar más pronto a casa.

Hoy incluso estábamos en casa antes del medio día y hemos aprovechado la tarde para hacerl algunos cambios en las habitaciones e incluso para continuar con la abonada del café.

PD: Feliç aniversari Laura!!!