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jueves, 28 de noviembre de 2013

'El PIC no puede ser permanente'


El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
27 de noviembre de 2013

Representantes regionales pidieron en el Congreso Nacional de Cafeteros un precio de sustentación para la carga del grano.  

'El PIC no puede ser permanente'
El Presidente Juan Manuel Santos abrió el Congreso Nacional de Cafeteros número 79 junto con Luis Genaro Muñoz. / FederaCafe


 En medio de tiempos en los que los precios internacionales del café no se recuperan (este año han caído un 50% en la Bolsa de Nueva York) y en los que factores como productividad, tasa de cambio y aumento de la cosecha ocupan de forma permanente las discusiones de los representantes de las regiones productoras, la propuesta para poner en marcha nuevamente un precio de sustentación para la carga volvió a tomar fuerza durante el Congreso Nacional de cafeteros número 79. Pero el Gobierno dejó claro que los subsidios para la caficultura no podrán ser permanentes.

Álvaro Bautista, presidente del Congreso Nacional de Cafeteros, dijo a El Espectador que los productores están pidiendo al Gobierno que en medio de la difícil coyuntura se ponga en marcha un precio de sustentación por carga, soportado en un fondo de estabilización. “Esto da estabilidad al caficultor. La incertidumbre de precios a la baja nos está creando una alerta muy grave y todo indica que tendremos un 2014 difícil. Con precio piso, el productor trabaja más tranquilo. Sin embargo, el programa de Protección al Ingreso Cafetero (PIC) nos ha ayudado mucho”.

También, durante la apertura del Congreso dijo que el impuesto del 4x1.000 no debería prolongarse por dos años, sino hasta que la caficultura “se ponga al día, así como sucedió con el sector financiero. Que tengamos un programa de refinanciación de deudas cafeteras”.

Frente a la propuesta de los representantes cafeteros, el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, manifestó que el fondo de estabilización para el sector es una propuesta que no se puede descartar. “Esto está consignado en la ley, no hay que inventarlo. Hay que ponerlo a operar. El nivel de las ayudas siempre estará sobre la mesa, siempre y cuando el precio total, incluyendo el PIC, no alcance a cubrir los costos de producción”.

Entretanto, el presidente Juan Manuel Santos dijo a los representantes que “con el aplazamiento del desmonte del 4x1.000 hemos asegurado el cumplimiento de nuestros compromisos con diversos sectores del agro, incluyendo los cafeteros, lo que nos permite mantener el PIC por más tiempo. Pero debemos ser claros: ese apoyo no puede ser permanente y además debe mejorarse para que llegue a donde debe llegar”.

Según el jefe de Estado, los apoyos transitorios deberían considerar las condiciones sociales del agricultor (como ocurre en Brasil). “Otra idea sería que una mayor parte del respaldo se destine a facilitar la utilización de fertilizantes o a hacer aún más atractiva la renovación de los cafetales. Tareas que hacia el futuro debemos acometer”. Santos recordó que en lo corrido del año, las ayudas al café ascienden a $1 billón y explicó que sumando los créditos entregados por el Banco Agrario y los recursos provenientes del Incentivo para la Capitalización Rural, el monto llega a $1,4 billones.

Pese a la depresión de los precios internos de la carga de café, el presidente Santos manifestó su optimismo frente al continuo incremento de la producción del sector y consideró posible que en corto plazo Colombia llegue a producir 14 millones de sacos al año. “Y, ¿por qué no, a 18 millones de sacos en 2018?”.

Frente a esa proyección, Muñoz opinó que “si seguimos como vamos, acabando de renovar los cafetales, manteniéndolos en condiciones ideales y fertilizando, desde luego que por allí es la dirección. El otro año vamos a avanzar”.

En materia de exportaciones, el presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Café (Asoexport), Carlos Ignacio Rojas, ve que el país venderá al exterior, al cierre de 2013, cerca de 9,5 millones de sacos. Al referirse al comportamiento de los precios internacionales, explicó que “uno de los problemas es que las cosechas esperadas de Brasil y de Vietnam van a ser grandes. Eso, obviamente, deprime los precios. Hay analistas que indican que los precios van a seguir bajando, pero otros aseguran que la libra tocará US$0,90 en el segundo trimestre de 2014. De ahí se espera una recuperación”.

hsandoval@elespectador.com

@hector_sandoval


domingo, 17 de marzo de 2013

Los arrecifes del naufragio cafetero


El Espectador
Mauricio Botero Caicedo
16 de marzo de 2013

El editorial de El Espectador del domingo pasado afirmaba: “El subsidio (de 800 mil millones de pesos) es una salida de emergencia que ha permitido levantar el paro, pero el naufragio de la industria cafetera sigue su curso”.

Para el autor de esta columna (opinión que coincide con el editorialista), la caficultura colombiana va a naufragar, y va a naufragar en los arrecifes de arrogancia, prepotencia y soberbia que caracterizan a la ‘institucionalidad cafetera’. Refiriéndose a dicha arrogancia, la revista Dinero (marzo 8/13) hace serios cuestionamientos: “La dirigencia cafetera se extravió. La Federación nunca logró entender cuál sería su misión en un mercado internacional sin cuotas. La producción entró en una caída secular y la entidad se quedó todos estos años echando el mismo cuento y esgrimiendo el mismo rosario de excusas: que el cambio climático, que los precios, que la revaluación, que la baja fertilidad, que la broca, que la roya…”.

De la dirigencia de la Federación de Cafeteros se oyen insensateces como las de aquel funcionario que para justificar la pésima calidad de los cafés que nos hemos visto en necesidad de importar de Vietnam, Perú y Ecuador, manifestaba con desdén que “el consumidor colombiano tiene acostumbradas sus papilas gustativas a los cafés inferiores”.

Esta peregrina afirmación se puede asemejar a que los colombianos sólo deberíamos importar y conducir Renault 4, ya que nuestros ‘hábitos automovilísticos’ se habían acostumbrado a ese tipo de vehículo. En reciente entrevista, un miembro de la Comisión Cafetera afirmaba con mal disimulada prepotencia: “Yo nunca he simpatizado con la siembra de robustas… si me convencen de que es buen negocio, lo sembraremos”. Si la anterior fuera una simple opinión de un caficultor no tendría la menor importancia, pero al tratarse de las simpatías o antipatías de un alto dirigente de la ‘institucionalidad’, la totalidad de los caficultores no tiene alternativa distinta a sembrar lo que les ordenen. Un exgerente de la Federación insiste despectivamente en que la “autoría intelectual y material del paro les corresponde exclusivamente a los cafeteros grandes, los comercializadores y los exportadores”, tácitamente afirmando que las decenas de miles de cafeteros que se unieron al paro no pasan de ser unos borregos.

Como afirmábamos en una columna hace unos meses: “La ‘institucionalidad cafetera’ se quedó por fuera de los grandes cambios que se estaban gestando a nivel mundial, tanto en el caso de los cafés de alta calidad, como en aquellos de consumo masivo. El resultado de esta miopía es que hoy no dominamos los mercados de los cafés ‘especiales’ y nos colocamos en la absurda necesidad de importar del Vietnam, Ecuador y Perú el 70 por ciento del consumo interno”. Lo que ya no es aceptable es que la Federación pretenda seguir siendo el árbitro indiscutible de los gustos del consumidor y, por ende, de lo que tiene que producir el caficultor.

Jorge Humberto Botero, expresidente de Asoexport, con perspicacia señala que “uno de los grandes errores de la Federación, entre muchos otros, es la obsesión por el precio que no les dejó ver que la variable fundamental es el margen”. Colombia tiene un serio problema de productividad dado que en el país se producen sólo siete cargas por hectárea, mientras que en el Brasil se produce el triple. Y la solución, como bien lo señala el editorial de Dinero arriba citado, “no está en darles más subsidios o plata a los cultivadores, como se ha hecho en los últimos años. Los cafeteros no pueden seguir viviendo de la limosna que les da el Gobierno. Hay que encontrar otras maneras para volver sostenible una actividad de la que viven 550.000 familias, cerca de dos millones de personas en total. Si la Federación no logra dar respuesta a los padecimientos de los cultivadores, quizás debería desaparecer”.

miércoles, 9 de enero de 2013

'El sector cafetero debe ser competitivo'


El Espectador
Por: Redacción Negocios

8 de enero de 2013

En el país se cosechan 8,3 sacos de 60 kilos por hectárea.El presidente de Asoexport, Carlos Rojas, dijo que sin importar cuál sea la tasa de cambio, los cafeteros deben ser más productivos.


Muchos exportadores cafeteros se han cubierto de la revaluación con opciones en el mercado financiero.  / Óscar Pérez
Muchos exportadores cafeteros se han cubierto de la revaluación con opciones en el mercado financiero. / Óscar Pérez


La caída en los precios internacionales del café puso de relieve la problemática del sector cafetero en el país, que no sólo tiene que ver con la tasa de cambio, sino también con la baja productividad y competitividad del gremio.

De acuerdo con Carlos Ignacio Rojas, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café (Asoexport), es un hecho que los caficultores deben convivir y que no se puede manejar la tasa de cambio, por eso se debe pensar en otro tipo de soluciones que mitiguen los impactos de los bajos precios internacionales del café.

“Tenemos que ser conscientes de que no podemos manejar la tasa de cambio; nos toca convivir con ella. Por eso el esfuerzo debe estar dirigido a que, sin importar cuál sea su nivel, debemos ser competitivos”.

Explicó que se deben lograr ahorros en otros eslabones de la cadena, por ejemplo en el transporte, en donde, si en Colombia se tuviera una mejor infraestructura, se podría ahorrar hasta un 20% en costos.

Agregó que muchos exportadores, de manera individual, han tomado mecanismos diferentes para tratar de protegerse de la revaluación, como opciones en el mercado financiero, el mercado de futuros, y de opciones del café en el exterior, las derivadas de la tasa de cambio, pero señaló que hay otras cosas que se pueden hacer, como la reducción de los costos de transporte, gastar menos tiempo en puertos, mejorar la productividad en campo, entre otras.

“Mejorar la productividad en campo debería ser un ejercicio constante. En Colombia estamos mal en términos de productividad. Son 8,3 sacos de 60 kilos por hectárea y hay países que fácilmente nos doblan”, dijo Rojas.

De acuerdo con los análisis del gremio y la renovación de cafetales, se espera que en 2013 se logre un récord importante de producción y que se noten los efectos positivos de las medidas del Gobierno y de la Federación de Cafeteros.

Ello impactaría de manera positiva las exportaciones del grano, que han bajado de manera proporcional a la producción. A noviembre de 2012 la producción de café bajó 3% y las exportaciones un 7%.


sábado, 6 de octubre de 2012

Colombia, lejos de los 12 millones de sacos


Redacción negocios
El Espectador
5 de octubre de 2012

La volatilidad en los precios del café tiene expectantes a los productores. Esta semana la libra llegó a un máximo de US$1,83.

Una semana volátil vivió el precio internacional del café, que el lunes se ubicaba en US$1,78 la libra, el miércoles llegó a los US$1,83 y ayer cerró en US$1,68 (con una caída del 4% frente al precio del jueves).

En diálogo con DATAiFX, Carlos Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), manifestó que las implicaciones de la inestabilidad en el mercado europeo, la falta de decisión por parte de autoridades monetarias y las luchas internas entre países generan gran nerviosismo en el mercado financiero y hacen que los inversionistas traten de irse hacia activos más seguros, impactando directamente los precios .

Gaitán asegura que “dicho cambio de tendencia es normal y es de lo que viven los mercados. Cuando son muy fuertes, evidencian que aún no se ha logrado una coincidencia de hacia dónde se dirigen; lo que sí es cierto es que este cambio de tendencia está afectando al sector exportador colombiano, ya que la incertidumbre es mayor y las decisiones que se toman pueden llegar a ser de alto riesgo, llevando a poner en duda el cumplimiento de las metas y el éxito de las transacciones”.

Pese al actual contexto, el directivo explicó que para este nuevo año cafetero que se inició el pasado primero de octubre son mejores las expectativas frente al período anterior, teniendo en cuenta que los últimos dos años han sido especialmente difíciles en cuanto a niveles de producción. Por otra parte, siguiendo la información que está a cargo de la Federación Nacional de Cafeteros, se prevé que entren en producción buena parte de las áreas renovadas.

Respecto a la falta de agua por el fenómeno del Niño, Gaitán dijo que se pueden afectar algunas zonas del país de manera importante. El otro tema radica en que el incremento de la temperatura puede agravar los problemas de broca, haciendo que el café de calidad y la producción se vean damnificados.

Finalmente se espera que la producción de este nuevo año cafetero se ubique entre ocho millones y medio y nueve millones de sacos, lo que sería una recuperación importante, aunque el sector se encuentra lejos de aquellos niveles históricos que rondaban los doce millones de sacos.