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miércoles, 3 de junio de 2015
domingo, 17 de mayo de 2015
Piden reformas al sector cafetero
La fuerte división que vive la dirigencia cafetera en Colombia puso a los expertos en la materia a hablar claro y de frente sobre lo que necesita el sector.
El Espectador
14 de mayo de 2014
No se trataba sólo de cobrar la cabeza del presidente de la
Federación, como sucedió el miércoles en la tarde cuando Luis Genaro
Gutiérrez, quien había liderado el gremio durante seis años, tomó la
decisión de dar un paso al costado. Se trata de darle un vuelco a la
institucionalidad.
Rubén Darío Lizarralde,
exministro de Agricultura, dejó claro que lo que hay que hacer en
Colombia es “reestructurarla”. Y por eso explica que “es fundamental que
el documento que produjo la Misión Cafetera no sólo se publique, sino
que se discuta, porque yo personalmente creo que en función de esa
discusión van a salir cosas muy importantes para propiciar esa
reestructuración de la que hablo, de todo el sector”.
¿A
qué se refiere? “Hay que ver, por ejemplo, el precio, porque dicen que
el precio se ha caído dentro del país un 25%. Debemos analizar cuánto de
ese café es verdaderamente colombiano, porque una cosa es que se caiga
el precio interno y consumamos café importado, y otra cosa es el precio
internacional y cómo se transa afuera. Se debe observar cuánto le cuesta
al cafetero sacar ese café y exportarlo. Hay que revisar toda la cadena
de valor para saber en dónde están los costos que no contribuyen a nada
y que se deben eliminar. Hay que hacer un análisis de fondo antes de
tomar cualquier decisión”.
Pero, de acuerdo con
Óscar Gutiérrez, de Dignidad Cafetera, el gran problema está en el
estatuto cafetero, por que es “antidemocrático”, advierte. “En Colombia
vale más el voto de tres productores grandes que de 5.000 pequeños, a
eso me refiero con antidemocrático. Al final el gobierno Santos volverá a
poner a un dirigente que haga lo que ellos quieren y seguiremos en las
mismas”.
Por eso, dice que el cambio estructural
se dará el día que sean los mismos cafeteros los que escojan su líder,
que sea capaz de bajar las tasas de los créditos, visibilice los altos
precios de los fertilizantes y que, además, democratice la Federación.
“Por eso hicimos Dignidad Cafetera. Hay que hacer una gran movilización
que busque la democratización”.
Lizarralde, por
su parte, dice que hay que dejar de pensar sólo en subsidios como una
solución sectorizada al agro y la tarea está en tecnificar el campo para
que sea competitivo tanto internamente como de cara al comercio
internacional. “Algo que ya han logrado los floricultores. Deberíamos
seguir ese ejemplo”.
jueves, 29 de agosto de 2013
La llegada de Starbucks agita el mercado interno del café en Colombia
El País
Dora Montero
28 de agosto de 2013
La entrada del gigante estadounidense contrasta con los apuros de los cafeteros colombianos.
El anuncio de la entrada en el mercado interior de Colombia de la empresa estadounidense Starbucks, junto con la promesa de que aumentará en el doble su compra de café local, se ha dado en un momento especialmente delicado. Durante nueve días el sector agrario ha mantenido un paro nacional en el que ha reclamado lo siguiente: rebajar los costos de los insumos agrarios (fertilizantes, semillas…), controlar las importaciones de productos agrarios y un aumento de las ayudas a la competitividad, y el sector se ha unido al paro asumiendo esas mismas proclamas, lo que ha logrado poner en jaque al presidente Juan Manuel Santos.
Colombia es el tercer exportador de café después de Brasil y de Vietnam, y es el primer productor de café de calidad. El vocero de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Fernando Samper, minimizó la relevancia del sector cafetero en el paro nacional agrario y dijo que el anuncio de Starbucks es una buena noticia. “Es un comprador de café de Colombia, le interesa el origen de sus cafés y lo ha escogido porque es de calidad y tiene relevancia, pero además permite que los productores tenga mejores precios”, aseguró a EL PAÍS, refiriéndose a que la compañía estadounidense pagaría hasta un 15% más de lo que se está pagando ahora mismo a los productores por el café. Starbucks compra alrededor de un millón de sacos de café colombianos al año, y la idea es que aumente ese monto en un 100%.
Sobre el riesgo que puede suponer la entrada de Starbucks para Juan Valdez, la tienda de café oficial del gremio cafetero, que pertenece a los cultivadores, Samper dijo que los dos negocios ya compiten entre sí en varios países y que la venta de café colombiano por parte de la empresa estadounidense ha dado más fama mundial a las especialidades de café cololmbianas. “El negocio de Valdez además está maduro y puede enfrentarse a nuevos jugadores sin problemas. El mercado se dinamiza y crece para todos”.
Al contrario del optimismo expresado por la Federación y por el presidente de la compañía estadounidense, los cultivadores del grano son pesimistas sobre su futuro. “Lo que le toca a los cafeteros de ahí es muy poco. Simplemente dejamos de vender a uno para vender al otro. Mientras el consumo nacional no aumente no habrá ninguna mejoría para nosotros”, dijo a EL PAÍS Óscar Gutiérrez, uno de los coordinadores del Movimiento por la Defensa y la Dignidad de los Cafeteros de Colombia.
En esto coincide el senador Jorge Enrique Robledo, quien por años ha representado los intereses de los agricultores en el Congreso colombiano, y que aseguró que el impacto entre los productores por la entrada de las tiendas Starbucks será muy poco porque la venta real de puro café de esas tiendas es mínima con relación a la de sus mezclas de café o a la de otros productos.
Colombia, además, se encuentra en un momento de disminución de exportaciones de café. Según datos del DANE, el organismo estadístico estatal, Colombia exportó 1.400 millones de dólares en el primer semestre de 2012, mientras que en los primeros seis meses de este año la cifra fue de 912 millones. La disminución fue de un 10%.
Esa disminución ha sido progresiva durante las últimas décadas, y es por eso que Colombia, aun siendo productor de café, importa un 80% de la demanda local de este alimento, que encima entra al país a precios menores que los granos locales. El consumo en Colombia es cercano a 1.200.000 sacos al año.
La huelga de los campesinos ya completa nueve días en los que cinco personas han muerto y en los que se han dado innumerables enfrentamientos entre los manifestantes y las autoridades. Ya hay desabastecimiento en los mercados de las principales ciudades, especialmente en Bogotá. El gobierno de Santos, que había intentado minimizar el alcance del paro, se reunirá este martes con los campesinos de Boyacá, la principal zona productora de papa del país y donde se ha concentrado lo más álgido del paro, pero, mientras tanto, la protesta toma fuerza en otras regiones, especialmente en el sur del país.
Los cafeteros fueron los últimos en unirse. Este gremio, que cuenta con cerca de 560.000 productores, había hecho un paro nacional en marzo. Durante 12 días mantuvieron esa protesta, tras la cual lograron que el Gobierno aumentara los subsidios para la producción, pero hoy ese dinero no es suficiente para muchos cultivadores.
El dirigente Gutiérrez explicó que el primer punto en sus peticiones sigue siendo el precio. Para un agricultor el costo de producir una arroba de café es de 63.000 pesos, mientras que solo la pueden vender en 43.000. El subsidio logrado en el paro de marzo es de 16.500, lo que hace que el productor tenga pérdidas o que tan solo logre el punto de equilibrio con la disminución de los costos de producción.
Los precios internacionales no han ayudado. En el momento del acuerdo de marzo, el café estaba a 1,33 dólares y en los seis meses siguientes ha bajado hasta 1,13, un precio históricamente bajo y que deja sin ganancias a los productores. En sus mejores momentos, el café estuvo por encima de los 3,50 dólares.
Muchos de los cultivadores están inconformes con el monto del subsidio y otros no lo han recibido, especialmente los más pequeños. Pero no es solo el precio. El senador Robledo explicó que entre los acuerdos de febrero el gobierno se comprometió a convocar unas mesas de trabajo con tres temas fundamentales para los caficultores: el control a los precios de los insumos, que son muy altos con relación a los precios internacionales, los problemas con el pago de deuda y con la aprobación de créditos y la minería en las zonas cafeteras. Ninguna, según Robledo, ha arrojado algún resultado.
| Protesta de cafeteros colombianos este martes en Medellín. / L. E. N. (EFE) |
El anuncio de la entrada en el mercado interior de Colombia de la empresa estadounidense Starbucks, junto con la promesa de que aumentará en el doble su compra de café local, se ha dado en un momento especialmente delicado. Durante nueve días el sector agrario ha mantenido un paro nacional en el que ha reclamado lo siguiente: rebajar los costos de los insumos agrarios (fertilizantes, semillas…), controlar las importaciones de productos agrarios y un aumento de las ayudas a la competitividad, y el sector se ha unido al paro asumiendo esas mismas proclamas, lo que ha logrado poner en jaque al presidente Juan Manuel Santos.
Colombia es el tercer exportador de café después de Brasil y de Vietnam, y es el primer productor de café de calidad. El vocero de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Fernando Samper, minimizó la relevancia del sector cafetero en el paro nacional agrario y dijo que el anuncio de Starbucks es una buena noticia. “Es un comprador de café de Colombia, le interesa el origen de sus cafés y lo ha escogido porque es de calidad y tiene relevancia, pero además permite que los productores tenga mejores precios”, aseguró a EL PAÍS, refiriéndose a que la compañía estadounidense pagaría hasta un 15% más de lo que se está pagando ahora mismo a los productores por el café. Starbucks compra alrededor de un millón de sacos de café colombianos al año, y la idea es que aumente ese monto en un 100%.
Sobre el riesgo que puede suponer la entrada de Starbucks para Juan Valdez, la tienda de café oficial del gremio cafetero, que pertenece a los cultivadores, Samper dijo que los dos negocios ya compiten entre sí en varios países y que la venta de café colombiano por parte de la empresa estadounidense ha dado más fama mundial a las especialidades de café cololmbianas. “El negocio de Valdez además está maduro y puede enfrentarse a nuevos jugadores sin problemas. El mercado se dinamiza y crece para todos”.
Al contrario del optimismo expresado por la Federación y por el presidente de la compañía estadounidense, los cultivadores del grano son pesimistas sobre su futuro. “Lo que le toca a los cafeteros de ahí es muy poco. Simplemente dejamos de vender a uno para vender al otro. Mientras el consumo nacional no aumente no habrá ninguna mejoría para nosotros”, dijo a EL PAÍS Óscar Gutiérrez, uno de los coordinadores del Movimiento por la Defensa y la Dignidad de los Cafeteros de Colombia.
En esto coincide el senador Jorge Enrique Robledo, quien por años ha representado los intereses de los agricultores en el Congreso colombiano, y que aseguró que el impacto entre los productores por la entrada de las tiendas Starbucks será muy poco porque la venta real de puro café de esas tiendas es mínima con relación a la de sus mezclas de café o a la de otros productos.
Colombia, además, se encuentra en un momento de disminución de exportaciones de café. Según datos del DANE, el organismo estadístico estatal, Colombia exportó 1.400 millones de dólares en el primer semestre de 2012, mientras que en los primeros seis meses de este año la cifra fue de 912 millones. La disminución fue de un 10%.
Esa disminución ha sido progresiva durante las últimas décadas, y es por eso que Colombia, aun siendo productor de café, importa un 80% de la demanda local de este alimento, que encima entra al país a precios menores que los granos locales. El consumo en Colombia es cercano a 1.200.000 sacos al año.
La huelga de los campesinos ya completa nueve días en los que cinco personas han muerto y en los que se han dado innumerables enfrentamientos entre los manifestantes y las autoridades. Ya hay desabastecimiento en los mercados de las principales ciudades, especialmente en Bogotá. El gobierno de Santos, que había intentado minimizar el alcance del paro, se reunirá este martes con los campesinos de Boyacá, la principal zona productora de papa del país y donde se ha concentrado lo más álgido del paro, pero, mientras tanto, la protesta toma fuerza en otras regiones, especialmente en el sur del país.
Los cafeteros fueron los últimos en unirse. Este gremio, que cuenta con cerca de 560.000 productores, había hecho un paro nacional en marzo. Durante 12 días mantuvieron esa protesta, tras la cual lograron que el Gobierno aumentara los subsidios para la producción, pero hoy ese dinero no es suficiente para muchos cultivadores.
El dirigente Gutiérrez explicó que el primer punto en sus peticiones sigue siendo el precio. Para un agricultor el costo de producir una arroba de café es de 63.000 pesos, mientras que solo la pueden vender en 43.000. El subsidio logrado en el paro de marzo es de 16.500, lo que hace que el productor tenga pérdidas o que tan solo logre el punto de equilibrio con la disminución de los costos de producción.
Los precios internacionales no han ayudado. En el momento del acuerdo de marzo, el café estaba a 1,33 dólares y en los seis meses siguientes ha bajado hasta 1,13, un precio históricamente bajo y que deja sin ganancias a los productores. En sus mejores momentos, el café estuvo por encima de los 3,50 dólares.
Muchos de los cultivadores están inconformes con el monto del subsidio y otros no lo han recibido, especialmente los más pequeños. Pero no es solo el precio. El senador Robledo explicó que entre los acuerdos de febrero el gobierno se comprometió a convocar unas mesas de trabajo con tres temas fundamentales para los caficultores: el control a los precios de los insumos, que son muy altos con relación a los precios internacionales, los problemas con el pago de deuda y con la aprobación de créditos y la minería en las zonas cafeteras. Ninguna, según Robledo, ha arrojado algún resultado.
miércoles, 21 de agosto de 2013
El paro nacional toma forma
Presidente del Senado propone congelar precio del acpm para negociar con transportadores
El Espectador
20 de agosto de 2013
En Boyacá, Cauca, Nariño, Arauca y Putumayo se presentaron las mayores concentraciones.
| En Pipiral (Meta), miles de campesinos acampan cerca a la vía que de Villavicencio conduce a Bogotá. / Nelson Sierra - El Espectador |
A estas movilizaciones, que el presidente Juan Manuel Santos evaluó ayer en la tarde con su gabinete ministerial —que al cierre de esta edición continuaba reunido—, se suman la parálisis laboral de 10.000 trabajadores de la minera Drummond, la cual completa casi un mes, y la intención de campesinos del Catatumbo de volcarse a las vías para respaldar el paro nacional de carácter indefinido.
Frente a las manifestaciones de los trabajadores de la salud pública en varias ciudades del país, el Gobierno reiteró que no se pueden paralizar los servicios y advirtió que inspectores laborales constatarán los ceses de actividades. Con respecto a la parálisis agrícola, el Ejecutivo recalcó de nuevo que los compromisos con los productores se han cumplido y que la chequera estatal no es ilimitada. En lo corrido del año, este sector ha recibido subsidios que superan $1 billón.
Durante el desarrollo de las protestas, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Domingo Tovar, manifestó que “esta semana será de marcha permanente. Ya no es una pelea por el salario sino por la salud, la educación y la recuperación del campo. Se dice que el Gobierno es democrático, pero reprime”.
Según el presidente de la CUT, las marchas en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín y Bucaramanga estuvieron marcadas por la presencia de las centrales obreras, confederaciones de pensionados, la Marcha Patriótica y representantes de los estudiantes. Por ejemplo, en Cali marcharon trabajadores de la salud y del Sena; en Pereira, representantes universitarios; en Popayán, marchantes que apoyan el paro agrario, y en Manizales, camioneros y agricultores.
En el caso de Medellín, en el sector de La Alpujarra, se hicieron presentes cientos de cafeteros provenientes de municipios como Bolombolo y La Pintada. A ellos se sumaron más de 1.000 pequeños mineros del Bajo Cauca antioqueño y camioneros agremiados en la Asociación de Transportadores de Carga (ATC). Entre tanto, en el municipio de Segovia (Antioquia) se registraron algunos incidentes que terminaron en choques con la Policía.
Boyacá fue durante el segundo día de paro uno de los epicentros más fuertes de las protestas, las cuales bloquearon el paso en varios puntos de la carretera que de Tunja va hacia Villa de Leyva. En ese punto se presentaron enfrentamientos entre los manifestantes y la Fuerza Pública. Por otro lado, sobre la vía que une a Bogotá y Tunja se registraron algunos disturbios que dejaron una decena de capturas. En vista de la situación, las empresas de transporte público que prestan el servicio en esa ruta suspendieron actividades y denunciaron que cerca de 20 buses fueron atacados con piedras en los puntos de las concentraciones.
Según César Pachón, representante del Movimiento por la Dignidad Papera, la Fuerza Pública abusó de sus facultades al agredir a los campesinos en puntos de concentración de Boyacá como Ventaquemada, Tierranegra y Villapinzón. “Somos campesinos. Que no nos confundan. Hubo agresiones por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) a la salida de Tunja e invadieron propiedad privada”.
Entre tanto, los manifestantes trataron de bloquear la vía Panamericana que comunica a Cali con Popayán. En ese punto también hubo choques con el Esmad. En Campo de la Cruz (Atlántico), quienes estaban en el lugar de la concentración taponaron la vía durante la mañana. En horas de la tarde, las autoridades retomaron el control.
“Hemos tenido que intervenir en algunos eventos para evitar que se desborden las manifestaciones. Se han registrado 46 capturas, entre las que se encuentran tres menores de edad. Además se han inmovilizado 80 vehículos que venían hacia las concentraciones, ya que ponían en riesgo la integridad de los pasajeros. También se reportaron 56 policías heridos”, informó el general Rodolfo Palomino, director de la Policía Nacional.
Para poder negociar con los transportadores que cesaron sus actividades, el presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, propuso que el precio del acpm se congele hasta que se termine el año y aseguró que esta sería una buena alternativa para que se reduzca el impacto que tienen los costos del combustible en otros sectores de la economía, como el agro.
domingo, 18 de agosto de 2013
Paro nacional
Editorial El Espectador
17 de agosto de 2013
Para mañana se ha convocado un paro multitudinario en el que saldrán a protestar varios sectores productivos de la economía nacional.
Es obvio que la protesta social, en este capítulo de la historia, tiene una causa que va mucho más allá de las infiltraciones de las que a veces se acusa a estas movilizaciones: es el malestar. La sensación de abandono. El día a día adverso por el que culpan al Estado.
El paro será multitudinario, sí, pero también será compartimentado. Saldrán los camioneros y los ganaderos y los cafeteros y los campesinos y los trabajadores de la salud y los mineros... En fin. Cada cual por lo suyo. Paralizarán (por supuesto, por más que el ministro del Interior, Fernando Carrillo, diga que tiene advertidas a las autoridades para que esto no pase) las vías, y también los hospitales públicos.
No sólo están compartimentadas las protestas, ya que cada sector está pidiendo un país particular que le responda, sino que están divididos los mismos gremios: cafeteros y ganaderos, por ejemplo.
Pese a eso, pese a ese desorden de fondo, el vocero de la Asociación Colombiana de Camioneros, Ricardo Virviescas, dice que sus afiliados pararán donde trabajan a diario.
Dignidad Cafetera, por su parte, que se ha reunido con el Gobierno varias veces (ya fue acordado un subsidio al sector cafetero la semana pasada), ha mantenido su orden de paro. Esto es un problema, pero puede ser visto también como una señal: tal vez, mejor organizados, los gremios podrían adelantar mecanismos de presión y propuestas muchísimo más específicas para que el Gobierno actúe en consecuencia, de manera global y no caso por caso. “Se requiere pasar de la fragmentación a la articulación”, decía ayer en estas páginas Luis Sandoval. La razón le asiste.
Devolvámonos al presente, sin embargo. El síntoma de todo esto es el paro. ¿Pero la enfermedad? ¿Qué es, más allá del malestar generalizado, lo que anima a estos sectores a salir y parar el país? ¿Qué piden? Muchas cosas, muy distintas todas, que sería inviable mencionar en este espacio: que el precio de la gasolina, que la falta de subsidios en el campo, que la desprotección del sector salud. En fin.
Pueden ser quejas válidas pero, hemos insistido, un gobierno no puede darse el lujo de atender caso por caso. Mal haría. Es más: ese es, tal vez, el peor ejemplo de cómo se adelantan políticas públicas serias. Y el Gobierno lo sabe: hace apenas unos meses, ante la presión cafetera, cedió y otorgó un subsidio. Dio, ya en términos más prosaicos, una pastilla para aliviar el dolor. Pero no un tratamiento para la enfermedad. Y ahí tiene: pararán otra vez, insatisfechos.
Que no crea el presidente Santos, sin embargo, que aquí no hay un problema de fondo. Esto no es un capricho para dejar a un costado. En últimas, aquí está reflejado uno de los grandes obstáculos que acosan a su Gobierno: la desconexión con las realidades locales, a pesar de la buena concepción teórica. El Gobierno no ha sabido plantear propuestas que alivien las problemáticas que acosan prácticamente a todos los sectores de la economía.
Es hora, pues, de atender estas realidades de manera diferente. De conformar comisiones con académicos, con sabedores locales, con representantes de lo particular, para llegar, por fin, a una solución no sólo racional (como las planteadas), sino también razonable, práctica dentro de los contextos particulares; en pocas palabras, realizable.
Algo sí hay que dejar claro para ambos actores: nada se solucionará en un día. Si se quiere llegar a un acuerdo para arreglar los problemas, hay que sentarse a discutir las cosas. El paro llama la atención. Pero ¿y luego? ¿Hay algo que pueda discutirse como insumo de una política pública? A eso hay que llegar.
martes, 13 de agosto de 2013
Último intento del Congreso por conjurar paro cafetero
El Espectador
12 de agosto de 2013
Cafeteros, congresistas y Gobierno fueron convocados a reunión extraordinaria el próximo miércoles.
Ante la situación de los cultivadores de café en el país, el presidente de la Cámara, el representante Hernán Penagos convocó a una reunión extraordinaria para el miércoles 14 de agosto.
“Somos conscientes de la necesidad urgente de acudir al diálogo social para encontrar puntos de acuerdo y de ser posible, evitarle al país pasar a las manifestaciones anunciadas”, explicó el congresista.
La convocatoria hecha en el marco de la Comisión de Seguimiento a las Políticas Públicas del tema Cafetero se da para abordar puntos fundamentales para resolver la crisis.
Penagos consideró la posibilidad de “estudiar una intervención a los precios de los insumos, por parte del ministerio de Agricultura, tal y como fue hecho por el ministerio de Salud frente al precio de los medicamentos. Esta sería una opción viable para disminuir sus altos costos y facilitar la adquisición de los mismos”.
Se evaluarán además los alcances del nuevo mecanismo que entraría en práctica desde el 12 de agosto para el pago inmediato del PIC a todos los caficultores, en los comités municipales e intermediaros autorizados.
En esta sesión de la comisión del tema cafetero son esperados los voceros nacionales de Dignidad Cafetera, el vicepresidente Angelino Garzón; el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría; el Ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, las directivas de la Federación de Cafeteros presididas por Luis Genaro Muñoz y el pleno de la comisión de congresistas encargada de estudiar las políticas del sector.
martes, 6 de agosto de 2013
El nudo cafetero
El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
5 de agosto de 2013
Aunque el Gobierno asegura que ha hecho esfuerzos para ponerse al día en la entrega de subsidios para los caficultores, los productores sostienen que los recursos siguen llegando a medias y reiteran que se van a paro ante los incumplimientos estatales.
| El ministro de Agicultura, Francisco Estupiñán (centro), aclaró que el gobierno viene agilizando la entrega de ayudas. |
Tal y como se pactó el 17 de julio, los representantes de la Dignidad Cafetera, del Gobierno y de la Federación Nacional de Cafeteros se sentaron de nuevo ayer en la mesa a discutir el cumplimiento de los acuerdos logrados en Pereira (Risaralda) el pasado 8 de marzo. Hasta el momento, los productores siguen sosteniendo que los auxilios estatales no están llegando y aseguran que irán a paro el 19 de agosto ante la complicada situación del sector.
Durante una reunión a puerta cerrada, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, reiteró a los representantes de los productores cafeteros que el pago del subsidio en el momento de la comercialización del grano va a agilizar la entrega de la ayudas estatales. Hasta la fecha, de $900.000 millones autorizados por el Gobierno para los cafeteros, se han desembolsado poco más de $542.000 millones para más de 320.000 caficultores.
"En este momento, estamos haciendo brigadas y grupos con los cafeteros más pequeños del país. A zonas a las que no hemos llegado, como el norte de Colombia, iremos a entregar subsidios", dijo durante la reunión el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz.
“Los caficultores del Huila aparecen en el sistema de la Federación como receptores de los subsidios pero en realidad, eso no es así. Se han hecho pagos parciales de las ayudas a los productores”, señaló el representante cafetero por el Huila, Armando Acuña ante el vicepresidente Angelino Garzón y ante el gerente de la Federación.
Agregó durante la discusión que los cafeteros insisten en que se han venido presentando notables problemas dentro el Sistema de Identificación Cafetera (SICA) a la hora de actualizar los registros de producción del grano y recepción de subsidios.
“Acá hay un cuello de botella. Le pido a la Contraloría que mire esto. Hace días hicimos un ejercicio en un municipio cafetero cercano a Garzón (Huila) y de 100 cafeteros encuestados, sólo a 67 les han llegado las ayudas”, comentó Acuña.
Al escuchar esta afirmación, el vicepresidente Garzón advirtió: “Pilas con eso, le digo a la Contraloría. Estos son recursos públicos. Que todo el que aparezca registrado es porque en verdad le han pagado su subsidio. Todas estas quejas requieren atención y no puede haber gente recibiendo dineros que no merece”. Según el ente de control, esta es la primera denuncia al respecto.
Para Luis Guillermo Gaviria, el mecanismo planteado por el Gobierno de entregar el subsidio al momento de la compra, que tiene por obligación verificar si la persona que vende es caficultor, es un método difícil. Además, cree que los exportadores deberían tener la potestad de pagar las ayudas estatales como antes sucedía.
Según varios representantes de la Dignidad Cafetera consultados por este diario, si el Gobierno no cumple con todos los puntos del acuerdo de Pereira (pago del subsidio al momento de la compra, reestructuración de los créditos, bajo precio de fertilizantes y control de contrabando) , la única salida a la vista es volver a protestar. Esta vez, en compañía de otros sectores agropecuarios e incluso, del gremio camionero.
Al cierre de esta edición, los representantes del Gobierno y de la Federación continuaban reunidos buscando una salida al paro. Entretanto, la Dignidad Cafetera seguía hablando de los puntos pendientes del acuerdo de Pereira tratando de encontrar solución a la tan anunciada protesta.
viernes, 26 de julio de 2013
Un subsidio en cinco minutos
El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
25 de julio de 2013
El Gobierno anunció un mecanismo para que al productor cafetero se le pague el auxilio estatal en el momento de vender el grano.
El 17 de julio pasado, el Gobierno y la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) se reunieron de nuevo con los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera para pasar revista a los acuerdos logrados el 8 de marzo en Pereira (Risaralda) tras el paro cafetero y también para intentar desviar el curso de una nueva huelga nacional agropecuaria que se está alistando para el próximo 19 de agosto.
En ese momento, el vicepresidente Angelino Garzón insistió en que a los productores de café se les prometió el pago de los subsidios estatales en el momento en que se comercialice el grano. Sin embargo, ese día el Gobierno respondió a las críticas de Dignidad Cafetera proponiendo un plan de choque que tiene por objeto entregar los subsidios a los pequeños productores que aún no se han visto beneficiados.
Ahora, la fórmula acordada entre el Gobierno y la Federación de Cafeteros consiste en que a los productores se les podrá pagar directamente el apoyo por cada carga de café que vendan. Esta decisión se tomó luego de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) considerara viable la implementación de este mecanismo como complemento al actual sistema de pago de auxilios, el cual tarda en promedio cinco días en hacer los desembolsos.
Francisco Estupiñán Heredia, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, explicó que con el nuevo mecanismo “no sólo se dará el valor de la carga de inmediato, sino el incentivo al cafetero. Este sistema tiene que reunir requisitos de carácter tecnológico y unos controles, ya que acá están de por medio los recursos públicos”.
“Para garantizar el flujo de los recursos y la liquidez necesaria en centenares de puntos de compra de café en todo el país, se implementará una solución tecnológica que verifique inmediatamente si el vendedor es efectivamente productor cafetero”, informó el gremio caficultor en un comunicado.
El objetivo es que el mecanismo esté en vigencia en la segunda semana de agosto y dé la posibilidad al productor de obtener su pago en cinco minutos. El primer paso para ello es vender el grano a una cooperativa. Luego, el comprador llama a un sistema que provee la FNC y obtiene la autorización de dar el dinero del apoyo, mediante un código. En seguida se hace el desembolso al productor y, finalmente, a quien compra el grano le llega un mensaje de texto a su celular con un resumen de la transacción (allí se incluyen los datos del caficultor, con el valor del subsidio).
Luis Guillermo Gaviria, representante de Dignidad Cafetera, cree que con esta decisión “el Gobierno se está ahorrando muchos problemas” y considera que pagar el subsidio en el momento de la venta sí es una buena solución. Agregó que “algo que no se habla es de los topes del caficultor. Tenemos una reunión el 2 de agosto para aclarar todas estas dudas. Si nos cumplen los acuerdos del 8 de marzo, los cafeteros no tendrían argumentos para ir a un paro. Eso es un desgaste”.
domingo, 14 de julio de 2013
Caficultores sin subsidio
Huila, Antioquia y Tolima, los principales receptores
El Espectador
12 de julio de 2013
Según cálculos de la Federación Nacional de
Cafeteros, 200 mil productores no han recibido los auxilios estatales.
Hasta la fecha, el monto entregado en ayudas asciende a $482.879
millones.
Aunque el programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC) entró en vigencia en marzo de este año, tras el paro del sector que duró 12 días, cientos de campesinos aún señalan que las ayudas otorgadas por el Gobierno —que aprobó el desembolso de $900 mil millones— no han llegado a sus bolsillos. Según cálculos de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), documentalmente no se puede demostrar que cerca de 200 mil productores estén recibiendo los auxilios.
Luis Felipe Acero, gerente administrativo de la Federación, explicó que según un sondeo hecho por el gremio, son varias las razones que han llevado a que las ayudas no lleguen al campesino. Una de ellas es que el café que tiene un productor en la finca es improductivo (por ejemplo, las plantas tiene un año de sembradas); otra, que un caficultor venda el grano a nombre de otra persona. Además, otros motivos son que ya se han presentado facturas, que no se ha comercializado el grano y que a la hora de vender no quede un comprobante físico.
Carlos Armando Uribe, gerente técnico de la Federación, manifestó que los cafeteros que busquen acceder al subsidio de $145.000 por carga de 125 kilos deben tener las facturas que demuestren que su café se comercializó (esto se estipuló en el acuerdo de Pereira, tras el paro). Con este comprobante, la cooperativa, el comité de cafeteros o Almacafé hacen el registro en el sistema PIC. Agregó que el productor tiene la opción de recibir la ayuda a través de medios como cédula cafetera, tarjeta cafetera, cuenta de ahorros o un cheque del Banco Agrario.
Según el gremio, en las últimas 36 semanas se han dado apoyos que ascienden a $482.879 millones, que han beneficiado a 302.000 cafeteros (en lo que va del programa se han aprobado 2’299.523 facturas correspondientes a 4,60 millones de cargas). Los departamentos que más han recibido recursos son Huila, Antioquia, Tolima, Caldas, Valle del Cauca y Risaralda.
Aún así, el Movimiento por la Dignidad Cafetera amenaza con convocar a un paro nacional agropecuario el próximo mes y señala que el Gobierno no está cumpliendo con lo acordado tras la movilización que terminó en marzo, ya que 270.000 productores no han recibido recursos en departamentos estratégicos como Huila, Antioquia, Risaralda, Caldas y Cauca.
En medio de este panorama, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, recalcó que la chequera gubernamental para subsidiar el café está al límite y concluyó que si se dan más apoyos, otros sectores, como infraestructura y educación, se quedarían sin recursos.
Aunque el programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC) entró en vigencia en marzo de este año, tras el paro del sector que duró 12 días, cientos de campesinos aún señalan que las ayudas otorgadas por el Gobierno —que aprobó el desembolso de $900 mil millones— no han llegado a sus bolsillos. Según cálculos de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), documentalmente no se puede demostrar que cerca de 200 mil productores estén recibiendo los auxilios.
Luis Felipe Acero, gerente administrativo de la Federación, explicó que según un sondeo hecho por el gremio, son varias las razones que han llevado a que las ayudas no lleguen al campesino. Una de ellas es que el café que tiene un productor en la finca es improductivo (por ejemplo, las plantas tiene un año de sembradas); otra, que un caficultor venda el grano a nombre de otra persona. Además, otros motivos son que ya se han presentado facturas, que no se ha comercializado el grano y que a la hora de vender no quede un comprobante físico.
Carlos Armando Uribe, gerente técnico de la Federación, manifestó que los cafeteros que busquen acceder al subsidio de $145.000 por carga de 125 kilos deben tener las facturas que demuestren que su café se comercializó (esto se estipuló en el acuerdo de Pereira, tras el paro). Con este comprobante, la cooperativa, el comité de cafeteros o Almacafé hacen el registro en el sistema PIC. Agregó que el productor tiene la opción de recibir la ayuda a través de medios como cédula cafetera, tarjeta cafetera, cuenta de ahorros o un cheque del Banco Agrario.
Según el gremio, en las últimas 36 semanas se han dado apoyos que ascienden a $482.879 millones, que han beneficiado a 302.000 cafeteros (en lo que va del programa se han aprobado 2’299.523 facturas correspondientes a 4,60 millones de cargas). Los departamentos que más han recibido recursos son Huila, Antioquia, Tolima, Caldas, Valle del Cauca y Risaralda.
Aún así, el Movimiento por la Dignidad Cafetera amenaza con convocar a un paro nacional agropecuario el próximo mes y señala que el Gobierno no está cumpliendo con lo acordado tras la movilización que terminó en marzo, ya que 270.000 productores no han recibido recursos en departamentos estratégicos como Huila, Antioquia, Risaralda, Caldas y Cauca.
En medio de este panorama, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, recalcó que la chequera gubernamental para subsidiar el café está al límite y concluyó que si se dan más apoyos, otros sectores, como infraestructura y educación, se quedarían sin recursos.
Por: Redacción Negocios
jueves, 11 de julio de 2013
No hay más dinero para subsidiar a los cafeteros
Hasta la fecha les han entregado $469 mil millones
El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
11 de julio de 2013
Según las cuentas del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, el fisco no puede dar más de $900 mil millones a este sector, ya que otros proyectos se quedarían sin financiación.
| Los caficultores han señalado que los precios de los insumos siguen siendo muy elevados. / Archivo - El Espectador |
Los planes del nuevo ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, de cerrar poco a poco la puerta a la entrega de subsidios a los sectores del agro que estén en aprietos, parecen estar cumpliéndose al pie de la letra. Una señal de ello es que el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas Santamaría, reveló que el Gobierno está al tope para dar más ayudas a los cafeteros, renglón al que se destinaron $900.000 millones del presupuesto de la Nación.
Aun así, los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera han señalado durante los últimos días que el Estado les ha incumplido a los productores con la entrega de las ayudas. Por esa razón están convencidos de que la solución es irse de nuevo a paro el próximo mes, convocando también a otros sectores del agro como los cacaoteros, los lecheros y los paperos, entre otros. Sin embargo, los gremios agropecuarios han señalado que estas intenciones de protesta tienen tintes políticos.
Ayer, representantes de este movimiento se reunieron con el vicepresidente Angelino Garzón, el ministro de Agricultura, el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, y varios gobernadores del país, para estudiar el cumplimiento de los acuerdos logrados tras el paro cafetero que inició en febrero pasado.
Durante la reunión Muñoz explicó que desde octubre del año pasado hasta la fecha se han pagado $469.854 millones a 299.057 cafeteros que han presentado 2,24 millones de facturas. Entretanto no se atendió la solicitud de 79.460 facturas que presentaron indicios de fraude (esto es el equivalente a $38.000 millones).
Frente al tema del presupuesto para la caficultura, el ministro Cárdenas enfatizó que si se necesitan más recursos, el país tendría que dar un debate para definir a qué renglones se les debería quitar presupuesto. “Se tendría que empezar a ver a qué se le va a recortar, qué infraestructura vamos a dejar de construir, qué niños vamos a dejar de educar. Más recursos no hay. Se tendría que debatir qué impuestos adicionales se tendrían que cobrar para financiar los subsidios a la agricultura”.
Óscar Gutiérrez, representante del Movimiento por la Dignidad Cafetera, manifestó que es grave que el Gobierno asegure que no hay más recursos para el café y agregó que el precio de los insumos sigue por las nubes, lo cual favorece a unas pocas multinacionales. Al respecto, Cárdenas dijo que el Gobierno le quitó los aranceles y el IVA a los fertilizantes y recalcó que el Estado no tiene la capacidad de regalar estos productos a los cafeteros.
hsandoval@elespectador.com
@hector_sandoval
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