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viernes, 29 de abril de 2011
Viendo llover en Macondo
Por: Catalina Ruiz-Navarro
El Espectador
El invierno se precipitó un domingo a la salida de misa.
«El presidente Juan Manuel Santos se dirigió este lunes en la noche al país para presentar un reporte sobre el modo que está actuando el gobierno en medio de esta ola invernal.» Alguien dijo junto a mí: "Es viento de agua". Y yo lo sabía desde antes. Entonces llovió. «De acuerdo con el mandatario, ha sido un invierno ininterrumpido más no en dos fases, como lo han interpretado la mayoría de los colombianos.» Y el cielo fue una sustancia gelatinosa y gris que aleteó a una cuarta de nuestras cabezas. «El mayor número de emergencias se ha presentado por inundaciones, deslizamientos y vendavales, y en menor proporción por avalanchas. Además, se registró una situación por mar de leva.»
En la intensidad uniforme y apacible se oía caer el agua como cuando se viaja toda la tarde en un tren. «Así las cosas, a estos últimos no les queda más remedio que alistar sus pertenencias y mudarse temporalmente hacia las zonas más altas.» Pero sin que lo advirtiéramos, la lluvia estaba penetrando demasiado hondo en nuestros sentidos. «"Es como si todo nuestro territorio fuera afectado por un huracán que entró a mediados del año pasado y no ha querido salir", aseveró.» Un chorro de agua comenzaba a correr por entre las macetas. "Creo que en toda la noche han tenido agua de sobra", dijo mi madrastra. Y yo noté que había dejado de sonreír y que su regocijo del día anterior se había transformado en una seriedad laxa y tediosa. «Decretamos la emergencia para ver cómo podemos hacer mucho más rápido para evitar en la medida de lo posible el sufrimiento de la gente.» Llovió durante todo el lunes, como el domingo. «Los camioneros se las ingenian para llevar los alimentos a las centrales de abastos del país a través de verdaderas trochas lo cual se suma a altos costos del combustible.» Pero entonces parecía como si estuviera lloviendo de otro modo, porque algo distinto y amargo ocurría en mi corazón. «La vía fluvial, que es un brazo artificial del río Magdalena abierto en el siglo XVI, se rompió a su paso por Santa Lucía, localidad del departamento del Atlántico, y las aguas desbordadas han anegado al menos cuatro centros urbanos y extensas zonas agrícolas y ganaderas.»
Era apenas una voz que me decía: "Por lo visto no piensa escampar nunca", y cuando miré hacia la voz, sólo encontré la silla vacía. «La policía de Tránsito reportó el cierre de 78 pasos viales.» Al atardecer del martes el agua apretaba y dolía como una mortajada en el corazón. «El funcionario también advirtió de la llegada al país del fenómeno climatológico de "La Niña", que en este segundo semestre tendrá incidencia en el aumento de las lluvias.» Estábamos paralizados, narcotizados por la lluvia, entregados al derrumbamiento de la naturaleza en una actitud pacífica y resignada. «Para el dirigente gremial, el actual invierno es el hecho más grave que ha encarado el país en su historia y agregó que si las lluvias se prolongan más de lo proyectado, esto podría traer repercusiones en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.» En la expresión de los hombres, en la misma diligencia con que trabajaban se advertía la crueldad de la frustrada rebeldía, de la forzosa y humillante inferioridad bajo la lluvia. «"Desde el año pasado hasta hoy se han girado a departamentos y municipios cerca de 450 mil millones de pesos exclusivamente para asistencia humanitaria y alojamiento –que es lo más urgente: garantizar la comida y un lugar para dormir a las familias damnificadas", dijo.» Simplemente llegaba, precisas, individualizadas, como conducidas por el barro líquido que corría por las calles y arrastraba objetos domésticos, cosas y cosas, destrozos de una remota catástrofe, escombros y animales muertos. «Explicó que la tragedia "avanza a una velocidad inusitada". Y que "en todos lados vemos cómo los ríos siguen creciendo. Sigue lloviendo en el centro del país. Eso afecta todos los cauces de los ríos.» "¿No lo sientes?", le dije. Y él dijo "¿Qué?" Y yo dije: "El olor. Deben ser los muertos que están flotando por las calles".
«Las consecuencias de las inundaciones son enormes, hay pueblos enteros cubiertos por el agua, avalanchas, que han dejado varias victimas, carreteras destruidas y sembrados destruidos.» "Debe haber escampado en alguna parte", pensé, y una voz a mis espaldas pareció responder a mi pensamiento: "Dónde...", dijo. "¿quién esta ahí?", dije yo, mirando. «Según información entregada por la Dirección de Prevención y Atención de Desastres, las intensas lluvias que se han venido registrando en el país durante las últimas semanas ha dejado como saldo 6 personas muertas, 10 heridas y 8.631 damnificadas.» Permanecí rígida antes de darme cuenta de que me encontraba en posición horizontal. «La Cruz Roja dijo que los damnificados están en 27 departamentos colombianos por lluvias.» Entonces sentí el vacío inmenso, Sentí el trepidante y violento silencio de la casa, la inmovilidad increíble que afectaba a todas las cosas. «El estatal Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) pronosticó que las lluvias se prolongarán hasta mediados de junio próximo».
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viernes, 19 de noviembre de 2010
agua
El invierno, a parte de inundaciones, ríos desbordados, deslizamientos de tierras, también nos deja imágenes como esta... la quietud de unas gotas de agua reposando en las hojas..
lunes, 23 de agosto de 2010
desenfangando
En las últimas semanas los aguaceros han sido monumentales, como casi en todo el país, tanto que el pozo de donde traemos el agua para la casa se tapó con arena, hojarasca y barro. La tarea de limpieza fue hoy. En la imagen 'pinocho' y 'toño' sancando barro y barro y barro.... Parece que quedó listo y mañana, cuando las aguas turbias se aclaren, podremos volver a traer agua limpia a la casa...
martes, 25 de noviembre de 2008
lluvia, lluvia y lluvia...
La lluvia comenzó ayer lunes antes del medio día y no paró hasta hoy martes a eso de las 8:00am. Anoche cayó agua como hasta ahora no habíamos visto por estos lares. Hay gente que dice que cuando en Barichara llueve, el resto del país se está ahogando. Y por los titulares de prensa parece que es verdad:
La temporada deja además 76 personas heridas y 558.417 personas damnificadas en 26 departamentos.La creciente de la quebrada nos desconectó una manguera y hoy estuvimos arreglando ese problemita. Esta tarde, parce que quedó solucionado del todo.
Las fuertes lluvias han afectado a un total de 113.477 familias, han destruido 411 casas y averiado otras 52.207.
Se han registrado 325 emergencias, de las cuales 249 son inundaciones, 33 vendavales, 5 avalanchas y 38 deslizamientos.
La cosa pinta para que esta noche vuelva a llover... De hecho acaba de comenzar a caer agua de nuvo.. y truena... y relampaguea...
PD: Hoy, Día Internacional contra la Violencia Sexista. Nos unimos a esa causa...
viernes, 14 de noviembre de 2008
de soroches y otras alturas
Bogotá. Reza la propaganda: 2600 mts más cerca de las estrellas. Sí, es cierto, pero su altura suele afectar a algunos que vienen de la orilla del mar, y no tanto, pues también puede afectar a los que viven incluso por debajo de los 900 mts. Se le conoce como mal de altura, soroche o apunamiento. Pues bien, esto es lo que le ha pasado hoy a Montse: cansancio, mareo, lentitud. En fin, nada que no se resulva con descanso, sueño y un poco de quietud. Dificil a veces, cuando quieren hacer cosas YA!....
Y eso que el día fue relativamente tranquilo. Apenas una salida. Claro, pero qué salida: a pleno centro de Bogotá -como diría la canción- La visita fue al recien reabierto Museo del Oro. Todo un gozo a la vista y otros sentidos.
Decidimos no subir a La Calera pues tememos que entre el invierno y que está a más altura que Bogotá, termine por afectar más al rendimiento del cuerpo.
En fin, mañana será otro día y seguiremos tomándonos las cosas con calma.
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