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lunes, 28 de septiembre de 2015

recordando a Alejito



Hoy 28 de septiembre, se cumplen 13 años del fallecimiento de papá: Alejito querido! Y le seguimos recordando, cómo no,cada día, a través de todas sus anécdotas y dichos. Ala, alita Alejito, descansa en paz junto con todos tus y nuestros seres queridos!!!

Me hace pensar también en un verso del poema He mirat aquesta terra, del poeta catalán Salvador Espriu:  

Quan el vent es parla en la solitud
dels meus morts que riuen d'estar sempre junts,
he mirat aquesta terra,
he mirat aquesta terra.

Que vendría a traducir:

Cuando el viento se habla en la soledad
de mis muertos que ríen de estar siempre juntos,
he mirado esta tierra,
he mirado esta tierra.


domingo, 23 de agosto de 2015

Lletra a Anna







Em costa imaginar-te absent per sempre.

Tants de records de tu se m'acumulen

que ni deixen espai a la tristesa

i et visc intensament sense tenir-te.

No vull parlar-te amb veu melangiosa,

la teva mort no em crema les entranyes,

ni m'angoixa, ni em lleva el goig de viure;

em dol saber que no podrem partir-nos

mai més el pa, ni fer-nos companyia;

però d'aquest dolor en trec la força

per escriure aquests mots i recordar-te.

Més tenaçment que mai, m'esforço a créixer

sabent que tu creixes amb mi: projectes,

il.lusions, desigs, prenen volada

per tu i amb tu, per molt distants que et siguin,

i amb tu i per tu somnio d'acomplir-los.

Te'm fas present en les petites coses

i és en elles que et penso i que t'evoco,

segur com mai que l'única esperança

de sobreviure és estimar amb prou força

per convertir tot el que fem en vida

i acréixer l'esperança i la bellesa.

Tu ja no hi ets i floriran les roses,

maduraran els blats i el vent tal volta

desvetllarà secretes melodies;

tu ja no hi ets i el temps ara em transcorre

entre el record de tu, que m'acompanyes,

i aquell esforç, que prou que coneixes,

de persistir quan res no ens és propici.

Des d'aquests mots molt tendrament et penso

mentre la tarda suaument declina.

Tots els colors proclamen vida nova

i jo la visc, i en tu se'm representa

sorprenentment vibrant i harmoniosa.

No tornaràs mai més, però perdures

en les coses i en mi de tal manera

que em costa imaginar-te absent per sempre.

Miquel Martí i Pol
(Lletra a Dolors)

 

sábado, 25 de enero de 2014

Barichara



Lugar de sueños, de libres espíritus
Descanso sin igual
Casas y calles de piedra
Tejado de barro lejano
Que invitan al silencio y la paz/
 

Tantas veces mi refugio
Circulando por tus lares
Liviana de olvidos y llena de vida
Barichara cosmovisión auténtica
Tu luna encantadora besa la meseta/


Los pájaros despiertan en susurro
Como un arrullo sinfónico
Que aliviana pesares
Y tu gente es tan calmada
Como tu esencia/


Barichara mi remanso de paz
Y armonía
Cada vez que regreso
Quisiera quedarme
Y perderme en tus calles solitarias
Para siempre/


Doly Enríquez
 


lunes, 23 de septiembre de 2013

Álvaro Mutis Jaramillo


Bogotá, 25 de agosto de1923 - Ciudad de México 22 de septiembre de 2013 


NOCTURNO
(Los trabajos perdidos)

Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales.
Sobre las hojas de plátano,
sobre las altas ramas de los cámbulos,
ha vuelto a llover esta noche un agua persistente y vastísima
que crece las acequias y comienza a henchir los ríos
que gimen con su nocturna carga de lodos vegetales.
La lluvia sobre el cinc de los tejados
canta su presencia y me aleja del sueño
hasta dejarme en un crecer de las aguas sin sosiego,
en la noche fresquísima que chorrea
por entre la bóveda de los cafetos
y escurre por el enfermo tronco de los balsos gigantes.
Ahora, de repente, en mitad de la noche
ha regresado la lluvia sobre los cafetales
y entre el vocerío vegetal de las aguas
me llega la intacta materia de otros días
salvada del ajeno trabajo de los años.


 ---

Pienso a veces…

Pienso a veces que ha llegado la hora de callar.
Dejar a un lado las palabras,
las pobres palabras usadas
hasta sus últimas cuerdas,
vejadas una y otra vez
hasta haber perdido
el más leve signo
de su original intención
de nombrar las cosas, los seres,
los paisajes, los ríos
y las efímeras pasiones de los hombres
montados en sus corceles
que atavió la vanidad
antes de recibir la escueta,
la irrebatible lección de la tumba.





domingo, 4 de agosto de 2013

Homenaje a Dora Castellanos en Barichara





En el marco del 1er Encuentro Internacional del Poesía 'La Casa al Viento', hoy 4 de agosto en la Casa de la Cultura Emilio Pradilla González, a partir de las 5 de la tarde.



Dora Castellanos


Nació en 1924 en Bogotá, Ha sido la primera mujer llamada a la Academia Colombiana de la Lengua, comenzó a escribir desde muy joven cuando apenas tenía unos quince o dieciséis años cuando publicó "Clamor", su primer libro de poesías. Hasta ahora ha publicado más de veinte libros. Ella además de escribir poesías, se dedica al periodismo y durante mucho tiempo ha escrito la Columna Dórica en el principal diario de la capital colombiana. También ha colaborado en otros periódicos y revistas con columnas como "El Cofre de Pandora", la "Columna de Granito" y "Cromosomas".

Su poesía gira en torno a la vida, el amor y la muerte, ha tenido gran aceptación y ha recibido varios premios en Colombia tales como el Premio Simón Bolívar y el que le otorgó el Ministerio de Educación por sus servicios distinguidos a la cultura.


Anclado en la mitad de mis sentidos

Anclado en la mitad de mis sentidos,
corazón, eres barco solitario;
cuéntame el inefable itinerario
de los amores y los tiempos idos.
Velamen roto y mástiles vencidos;
flotando en el refugio del estuario,
tú quisieras un ímpetu corsario
para encontrar océanos perdidos.
Surto en mitad del alma, has escuchado
el oleaje fiel de los latidos
y no sabes aún si te han amado,
Tú que conoces todos los olvidos.
¡Corazón, triste barco abandonado
y anclado en la mitad de mis sentidos!

Entre los invitados están Omar Monroy López de Barquito, Chaneral, Chile; además la puertorriqueña María Juliana Villafañe; el mexicano Roberto Reséndiz Carmona; Patricia Lanzalaco de Italia, y en talento colombiano estarán presentes la poetisa Luz Mary Giraldo, Fernando Urbina Rangel; de El Socorro, Santander, Graciela Rincón Martínez; de la costa colombiana, José Luis Díaz Granados; y del balcón del nevado Macaravita, Santander, Lilia Gutiérrez Riveros. 



lunes, 3 de junio de 2013

martes, 23 de abril de 2013

en la fiesta de San Jorge / Sant Jordi






No se curó, solo sehizo escritora 

El País 
04 de mayo de 2012
Javier Rodríguez Marcos 



Lo importante de Anne Sexton no es que se tomara dos vodkas y, con un tercero en la mano, se pusiera el abrigo de piel de su madre, se encerrara en el garaje, encendiera la radio y pusiera en marcha el motor del coche.

Lo importante no es que sus poemas hablen de la menstruación y la masturbación, del odio a los hijos y del amor por ellos, de la cárcel que puede llegar a ser una casa (vale decir, hogar).

Ni que escribiera: “Muy serena en los cócteles, / mientras que en mi cabeza / estoy experimentando una operación a corazón abierto”.

Lo importante no es que el psiquiatra le recomendara que escribiera poemas y terminara ganando el premio Pulitzer. Y siendo jurado del premio Pulitzer.

Ni su fascinación por Sylvia Plath.

Ni que la aparición en España de la Poesía completa de Plath (Bartleby Ediciones. 

Traducción de Xoan Abeleira) coincidiera con la publicación de su libro del Pulitzer, Vive o muere (Ediciones Vitruvio. Traducción de Julio Mas Alcaraz).

Ni que las dos tomaran martinis en el Ritz de Boston.

Ni que José Luis Gallero incluyera a ambas en su antológica Antología de poetas suicidas (Árdora).

Lo importante de Anne Sexton no es que avisara: "Mis admiradores creen que me he curado; pero no, sólo me he hecho poeta".

Lo importante es que escribiera poemas como Coraje, incluido en la poesía completa de Anne Sexton que la editorial Linteo publicará próximamente en traducción de José Luis Reina Palazón. Lo cuenta él mismo en el último número (¡el 101-102!) de la impagable revista Turia, que en sus 500 páginas incluye siete poemas de Sexton muy bien presentados por su traductor.

Anne Sexton


CORAJE
Es en las pequeñas cosas donde lo vemos
El primer paso del niño,
tan imponente como un terremoto.
La primera vez que vas en bicicleta,  
tambaleándote por la acera.  
La primera paliza cuando tu corazón  
fue de viaje todo solo.
Cuando te llamaron llorón
o pobre o gordo o loco
y te hicieron un extraño,  
cuando bebiste su veneno  
y lo ocultaste.
Más tarde,  
cuando miraste a la muerte de bombas y balas  
no lo hiciste con una bandera
lo hiciste sólo con un sombrero, para
cubrir tu corazón.  
Tú no has acariciado la debilidad en ti  
a pesar de que estaba allí.  
Tu coraje fue un pequeño carbón  
que has seguido tragándote.  
Si te ha salvado tu compañero
y murió haciéndolo
entonces su coraje no fue coraje,  
fue amor; amor tan simple como jabón de afeitar.
Más tarde,
si tú has soportado una gran desesperación,
lo hiciste solo,
en tus venas corría el fuego,
quitándote la costra de tu corazón,
estrujándolo como un calcetín.
Después, hermano mío, has espolvoreado tu pena,
le has dado un masaje de espaldas,
la has tapado con una manta,
y cuando ha dormido un ratito
despertó a las alas de las rosas
y estaba transformada.
Después
cuando llegues a la vejez y a su conclusión natural
tu coraje se mostrará en pequeñeces,
cada primavera será una espada que tú afiles,
aquellos que tú ames vivirán en una fiebre de amor,
y tú regatearás con el calendario
y en el último momento
cuando la muerte abra la puerta trasera
te pondrás tus pantuflas de felpa
y te irás.
(Traducción de José Luis Reina Palazón)


lunes, 17 de diciembre de 2012

Sobre el musgo de estrellas


Por: William Ospina
El Espectador
15 de diciembre de 2012

Mi madre me ha cotado que el nuevo papa
—no digamos su nombre—
expulsó del establo que ilumina la estrella a la mula y al buey:
no hay pruebas suficientes de esa doble tibieza
junto al pequeño dios de los pastores.

¿Y qué más pruebas quiere ese prelado
que millones de seres poniendo en sus pesebres a las bestias tranquilas
sobre el musgo de estrellas intermitentes?
¿Qué más pruebas exige que la canción del ángel en los supermercados?

Que agradezca más bien que nadie olvida
la noche hermosa de hace veinte siglos.

Yo, que no soy cristiano, que aparté de mi alma curas y obispos,
vuelvo a hacer el pesebre de Francisco de Asís, cuando diciembre empieza,
“con aserrín y conchas”, con casas diminutas y camellos enormes,
pastores de resina tomados de Millais o de Leonardo,
y hasta cisnes de plástico, la sustancia no importa, bajo un cielo glorioso sobre estanques de vidrio,
y quietos ríos de papel de estaño, reyes desportillados, ángeles de alas rotas,
pinos en los desiertos, zorros perdidos,
lastimosas ovejas de algodón, (acaso apenas Hölderlin en Alemania entenderá estas cosas).

La dicha de unos árboles con luces en la calle desierta,
el consuelo feroz de que algo nazca bajo estas nubes venenosas,
la prueba, una vez más, de que en la vida sólo creen los pobres,
que van de puerta en puerta. En ningún hospital habrá cupo esta noche,
porque el emperador ha decretado el censo —no para ampliar los cupos—,
y la pareja va de Ceca en Meca, sin dónde dar a luz, y sin un dracma.

Díganle que sí hay mula al obispo de Roma, porque en mula llegaron de su pueblo distante hace unas horas
(¿quiere que la muchacha viaje a pie, con ese vientre hinchado y doloroso, por los largos caminos?),
y cada vez hace más frío, y ni en Berlín ni en Roma, ni en Ulm, ni en Buenos Aires,
ni en Padua ni en Guarumo habrá posada para estos peregrinos,
y la estrella que atrae a los reyes del oro, del coltán y el petróleo,
no es una supernova, ni la desnuda Venus, sino el ojo encendido de un satélite,
y este canto que vuela entre el cielo y la tierra es la terca canción de la bondad humana,
la única tibieza del invierno del mundo es el pobre que abre su puerta al pobre.

Pero si el dios existe, no llegará a un palacio,
a ese templo de Roma, donde todo es de mármol,
sino al pequeño establo: que lo sepa el pontífice, donde si hay algo tibio
es ese pobre buey cansado y viejo que es un dios en sí mismo.

Porque la vida sigue, y hay que luchar con estas nubes verdes.
Yo le digo a mi madre: volvamos a cantar como en la infancia.
Los pontífices pasan,
pero el buey y la mula permanecen.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El fin del mundo ya ha llegado


Por: Juan Arias
El País
15 de diciembre de 2012

Los gobiernos de los Estados Unidos y de Rusia habían asegurado que NO habría fin del mundo el próximo día 21, según indica una interpretación del calendario maya.

A los Estados Unidos, sin embargo, el fin del mundo, o algo peor aún, les llegó ayer con el trágico asesinato de veinte niños inocentes. El fin del mundo ya llegó para aquellos padres y madres, porque no hay nada tan cruel como el que los padres tengan que enterrar a un hijo en la flor de la vida.

Ha habido quién se ha construido hasta un bunker para defenderse de la llegada del fin del mundo. Y los psicólogos temen que haya hasta suicidios. Ha habido algo peor.
 
Los poetas que suelen ser los más sabios, aunque los menos escuchados, son a la vez las mejores pitonisas en momentos de miedos apocalípticos. Ante el horror de la barbarie y el desencanto universal hay que agarrarse, a una chispa de esperanza. Y esa nos la brindan sólo la poesía.

Una poeta brasileña ha escrito en su blog: “Ya que el día 21 el mundo va acabar, conviene que "absorbamos toda la belleza posible y que creamos que todos los problemas del mundo que nos acucian se van a resolver". Y también tener el coraje de decir “te amo” a los que de verdad amamos.

Eso sin esperar a que esas personas mueran,  porque será ya  tarde para decirles ese "te amo". 

Seguro que a esos padres y madres de los niños bárbaramente sacrificados en la escuela de los Estados Unidos, les habrá quedado el dolor de no haberles dicho más veces a sus pequeños que les amaban, porque todo amor es poco para los inocentes que se están abriendo a la vida.

Ayer, el Presidente Obama, dijo en sus palabras llenas de emoción: "Esta noche Michelle y yo abrazaremos a nuestras hijas y les diremos que las queremos".

Citando el poema, Fin, de Murilo Mendes, recuerda la poeta que en el fin del mundo “deberíamos escuchar los quejidos de todos, desde Adán hasta el último hombre”. Hoy tenemos que escuchar los quejidos de las familias de los niños masacrados.

El mundo sufre porque le faltan quienes, como los poetas, son capaces de purificarlo con sus gritos de alarma, desnudando su vacío, recogiendo sus lágrimas y anatematizando a los que cubren de indignidad y dolor al Planeta.

Y también capaces de recordándonos que la belleza y el bien siguen existiendo, como las brasas bajo las cenizas aún en medio al dolor y a la barbarie. 

-El fin del mundo ya ha llegado también , sin esperar al 21 próximo, para todos los que están sufriendo en su carne herida de dolor, los azotes de una crisis económica que los han desnudado de sus esperanzas y los ha hundido en una inmerecida pobreza. 

-El fin del mundo ya ha llegado para todos aquellos a quienes banqueros, políticos y religiosos corruptos les obligan a vivir olvidados en los hospitales, en las cárceles, en las salas de justicia, en el desempleo y en el desahucio. O en los asilos. 

-El fin del mundo ya ha llegado para los que han perdido la esperanza en un mundo más igualitario, más libre, con menos lobos voraces, con menos cosas y más ideales. 

-El fin del mundo ya ha llegado para los que se sienten abandonados, sin amor, en un ambiente hostil, sin futuro, humillados por los aprovechados del sistema. 

-El fin del mundo ya ha llegado para aquellos que temen traer un hijo al mundo porque no quieren dejarlo a un destino que ven negro, peor que el que ellos viven. 

-El fin del mundo ya ha llegado para los que sufren los zarpazos de la depresión o del estrés que les ahoga como la muerte. 

-El fin del mundo ya ha llegado para todos los enfermos sin cura; para los niños sin el calor de un hogar; para todas las mujeres violadas y ultrajadas por el machismo voraz y perverso. Para los niños con cáncer. 

-El fin del mundo ya ha llegado para los que sufren las tinieblas de una dictadura, para los que tienen que soportar democracias ficticias enmascaradas de fascismo. Y para los masacrados en Siria y en todas las guerras en curso.

-El fin del mundo ya ha llegado para el entero continente africano abandonado a su suerte.

-El fin del mundo NO ha llegado, sin embargo, ni llegará para los depredadores, para los que medran subidos sobre las espaldas de los otros; para los que como repiten como un expresidente de la República de Brasil “prefiero el olor del estiércol de los caballos al olor de los pobres”.Ellos salen siempre a flote de todos los cataclismos.

-El fin del  mundo NO ha llegado para los que empeñan en que no haya paz entre Israel y Palestina. Ellos parecen inmortales.

-Pero el fin del mundo TAMPOCO ha llegado ni llegará para los que, aún hundidos en los escombros de la desesperanza, aplastados por la injusticia o por el dolor, siguen creyendo y luchando por un mundo que puede ser menos deshumano. Son aquellos cuya fe en el hombre y en la vida es dura como un diamante. 

-El fin del mundo NO ha llegado ni llegará nunca para los poetas, porque ellos creen que hasta de las grietas del cemento puede surgir milagrosamente la vida. 

Las últimas palabras de Jean Cocteau fueron: "Los poetas no mueren. Sólo fingen morir".

Los poetas no mueren, ni cuando los matan. Por eso, por ejemplo, el gran García Lorca, asesinado por el franquismo, sigue vivo y sus versos sobrevivirán al fin del mundo.

No mueren los poetas, pero tampoco mueren los niños cuando los matan. Siguen vivos como testigos mudos de la mayor de las injusticias de la Historia.

viernes, 31 de agosto de 2012

La poesía viaja a los campos de café


- 29 autores se reúnen en el Festival de Poesía de Pereira, que celebra su sexta edición

- Piedad Bonett, Jaume Pont, Louise Dupré o William Ospina son algunos de los participantes

Pablo Ibáñez
Madrid 
El País
31 de agosto de 2012


“Aquí hay mucha desdicha, hay mucho dolor, y con esta violencia de todos los días buscamos refugios en el arte. Por eso el teatro y la poesía tienen una asistencia masiva”. Es la explicación de la poetisa colombiana Piedad Bonnett a la fuerza de los festivales de poesía en su país. Estos días se realiza uno de ellos, en el que participa esta autora y ganadora del último premio Casa de América de Poesía Americana; una propuesta modesta en la zona cafetera de Pereira -nacida con el referente del Festival de poesía de Medellín- en el centro del país que en su pasada edición logró congregar a más de 10.000 personas.

¿Cómo consigue una iniciativa periférica y sin un gran presupuesto hacerse un hueco entre tanta oferta? El Festival de Poesía de Pereira nació impulsado por la actividad cultural de la universidad local, y en especial por un equipo de estudiantes que apenas sobrepasan la treintena. Juntos fundaron a finales de la década de los noventa una revista, Luna de locos, que es la principal impulsora del Festival. El director de ambos proyectos es Giovanny Gómez, colombiano que con apenas 19 años ya comenzó a dedicarse a actividades de gestión cultural. “Gracias a la revista y al Festival hemos hecho amistad con muchos poetas internacionales, y así hemos logrado que nos visite gente que de otra manera no se acercaría a esta zona del país”, reconoce orgulloso Gómez.

En esta sexta edición, al nutrido grupo de poetas colombianos -entre ellos, William Ospina- se suman el español Jaume Pont, la canadiense Louise Dupré, el mexicano Jorge Fernández Granados. El programa prevé 52 actividades en cinco días que recorrerán Pereira y cinco municipios del departamento de Risaralda (La Virginia, Belén de Umbría, Marsella, Dosquebradas, Quinchia y Santa Rosa de Cabal) con talleres de apreciación literaria, conferencias, y galas de poesía.


Cartel del VI Festival Internacional de Poesía de Pereira.
Gómez explica desde la sede del Festival los motivos de la supervivencia de su proyecto. “Sentimos que la poesía se ha perdido en la sociedad porque se ha vuelto muy ininteligible para la gente joven. Para devolverle importancia hay que convertirla en un hecho social”. 

Para su director es especialmente reconfortante el eco que recibe del público. Las actividades están destinadas a un marco popular, especialmente el de los niños y los colegios, donde se desarrollan gran parte de los numerosos talleres.

Robinson Quintero, otro de los poetas participantes, da su visión sobre el fenómeno cultural que rodea a estos festivales: “Si el evento tiene luz, la gente asiste. Acá las lecturas se tienen que alimentar no solo de poetas que leen para el público al aire libre, eso sería un poco tedioso. El público conecta con el poeta que baila, que actúa, que aúlla”. Parte de todo eso está presente en el festival. En los verdes bosques de la zona, los poetas florecerán durante esta semana como una pieza más del ecosistema en una suerte de gymkana para los asistentes que irán encontrándose con ellos a medida que se sumerjan entre las plantas. 

Performances como esta animan a la gente a participar. Otra iniciativa es la "lluvia de poemas", en la que los niños y demás participantes sueltan miles de composiciones impresas para que inunden las calles de Pereira.

Los organizadores son conscientes de que la zona cafetera se distingue más por el comercio que por la cultura, y por eso, de momento no se concentran demasiado en la venta de libros, sino en “devolver la poesía al espacio público”. Algunos de los participantes de este año hasta ahora habían sido asistentes como público de las escuelas, y esa demostración de interés es uno de los gestos que más emocionan a su director. “Esta es una ciudad pequeña que invita a tener el contacto para acercar a los visitantes con la gente”, dice. Bonnett sigue esa estela: “En otros sitios el público aplaude y se va. En Colombia hay una cosa como mucho más amorosa alrededor del poeta”.

La camaradería y la amistad son dos de los motivos que explican la afluencia de autores a este certamen. “Aprovechamos para intercambiar nuestros libros entre los poetas. Hay un flujo semisecreto de la poesía que tiene mucho que ver con estos encuentros”, apunta Bonnett, y Gómez lo relaciona con la actividad de la revista, en la que muchos de los participantes colaboran: “Hemos logrado que sea gratuita y que grandes escritores nos regalen sus textos”. Canjeando esas revistas con esos autores es como han conseguido que su modesta tirada de 500 ejemplares viaje por todo el mundo.

“Es un público muy variado, pero el entorno es de urgencia", afirma Quintero, quien agrega: "Vivimos el asedio de violencia y buscamos identidad, somos una nación joven todavía. Esto a la gente le orienta a mirar un poco más espiritualmente lo que somos, pero uno quisiera que hubiese tantos lectores de libros como asistentes a estos festivales, y eso no pasa".

miércoles, 15 de agosto de 2012

la especulación del vagabundo



por: Juan Pozo*

Conocer y vivir la calle
Es eso y nada más que eso
Silencio
Dormirse en las veredas
Que atrapan huellas de los seguros más inseguros
Cansancio
Dejar que se vaya el sol
Para esperarlo otra vez casi insomne y agónico
Letargo
Levantarse y caminar el día
Por los mismos lugares
En los que deambulan las verdades de los números aplicables
Que en espejismos inconclusos se transforman en nubarrones de pies y manos ambulantes
Me regala una respuesta que funciona como gran consuelo
La que dice que si se cae la ciudad
Se caerá entera con los ustedes y los nosotros
Toda junta toda revuelta
Y ni se abran enterado en que parte de los escombros estábamos durmiendo

*Celebramos la aparición de estos y otros versos de nuestro amigo Juan Pozo en la publicación www.mediorural.cl 

domingo, 8 de abril de 2012

Lo que hay que decir


El escritor alemán se opone a un ataque israelí contra Irán

Günter Grass 4 de abril de 2012
EL País

Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,

sobre lo que es manifiesto y se utilizaba

en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,

solo acabamos como notas a pie de página.

Es el supuesto derecho a un ataque preventivo

el que podría exterminar al pueblo iraní,

subyugado y conducido al júbilo organizado

por un fanfarrón,

porque en su jurisdicción se sospecha

la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar

a ese otro país en el que

desde hace años —aunque mantenido en secreto—

se dispone de un creciente potencial nuclear,

fuera de control, ya que

es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,

al que se ha sometido mi propio silencio,

lo siento como gravosa mentira

y coacción que amenaza castigar

en cuanto no se respeta;

“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,

alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez

por crímenes muy propios

sin parangón alguno,

de nuevo y de forma rutinaria, aunque

enseguida calificada de reparación,

va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad

es dirigir ojivas aniquiladoras

hacia donde no se ha probado

la existencia de una sola bomba,

aunque se quiera aportar como prueba el temor...

digo lo que hay que decir.

¿Por qué he callado hasta ahora?

Porque creía que mi origen,

marcado por un estigma imborrable,

me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,

al país de Israel, al que estoy unido

y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,

envejecido y con mi última tinta:

Israel, potencia nuclear, pone en peligro

una paz mundial ya de por sí quebradiza?

Porque hay que decir

lo que mañana podría ser demasiado tarde,

y porque —suficientemente incriminados como alemanes—

podríamos ser cómplices de un crimen

que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa

no podría extinguirse

con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando

porque estoy harto

de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además

que muchos se liberen del silencio, exijan

al causante de ese peligro visible que renuncie

al uso de la fuerza e insistan también

en que los gobiernos de ambos países permitan

el control permanente y sin trabas

por una instancia internacional

del potencial nuclear israelí

y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,

más aún, a todos los seres humanos que en esa región

ocupada por la demencia

viven enemistados codo con codo,

odiándose mutuamente,

y en definitiva también ayudarnos.

Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publica hoy en el diario Süddeutsche Zeitung.

miércoles, 1 de febrero de 2012

muere Wislawa Szymborska



La poetisa polaca y premio Nobel de Literatura de 1996, Wislawa Szymborska, ha muerto a los 88 años en Cracovia. Según ha confirmado su representante Michal Rusinek, Szymborska ha muerto de un cáncer de pulmón en su casa "tranquila, mientras dormía" (Foto: AFP, DAVE KENDALL)


EL SILENCIO DE LAS PLANTAS


La relación unilateral entre ustedes y yo
no va mal del todo.

Sé lo que es hoja, pétalo, espiga, piña, tallo
y lo que les pasa a ustedes en abril y en diciembre.

Aunque mi curiosidad no es correspondida,
me inclino especialmente sobre algunas
y hacia otras levanto la cabeza.

Tengo nombres para ustedes:
arce, cardo, narciso, brezo,
enebro, muérdago, nomeolvides,
y ustedes no tienen ninguno para mí.

Hacemos el viaje juntas.
Y durante los viajes se conversa, ¿o no?
Se intercambian opiniones al menos sobre el tiempo
o sobre las estaciones que pasan volando.

Temas no faltan, porque nos unen muchas cosas.
La misma estrella nos tiene a su alcance.
Proyectamos sombras según las mismas leyes.
Intentamos saber cosas cada una a su manera
y en lo que no sabemos también hay semejanza.
Lo aclararé como pueda, pregúntenme y ya está:
qué es eso de ver con los ojos,
para qué me late el corazón
o por qué mi cuerpo no echa raíces.

Pero cómo contestar a preguntas nunca hechas,
si además se es alguien
para ustedes tan nadie.

Musgo, bosque, prados y juncales,
todo lo que les digo es un monólogo
y no son ustedes quienes lo escuchan.

Hablar con ustedes es necesario e imposible.
Urgente en una vida apresurada
y está aplazado hasta nunca.


WISLAWA SZYMBORSKA- “Chwila” (“Momento”), 2002

sábado, 12 de noviembre de 2011

El silencio del poeta


Por: Rodrigo Uprimny
El Espectador
07-11-2011

El silencio voluntario de un poeta conmueve y puede ser a veces más expresivo que sus versos.


Eso sucede con el silencio literario del poeta mexicano Javier Sicilia, quien anunció en abril de este año que dejaba de escribir poesía, después del brutal asesinato de su hijo de 24 años. Los sicarios del narcotráfico que lo asfixiaron, nos ahogaron también la palabra, reconoció el escritor.Enlace
Pero Sicilia no sólo silenció su poesía, sino que llama a un silencio reflexivo y de protesta. Pude oír ese silencio conmovedor al que invita el poeta mexicano el pasado jueves en un concierto que se hizo en el parque MacArthur de Los Ángeles para oponerse a la guerra a las drogas.

La reunión fue convocada por la Drug Policy Alliance, que agrupa organizaciones de distintas partes del mundo que buscan políticas más democráticas y racionales frente a las drogas.

Antes de que participara Sicilia, varios discursos previos habían señalado los terribles efectos de la guerra a las drogas en los propios EE.UU. “Esta guerra no es contra las drogas sino contra nosotros”, dijo una líder afro que recordó cómo la represión asociada a la prohibición afecta sobre todo a negros y latinos. Pero a pesar de esos discursos críticos y duros, el ambiente era bastante festivo, pues era una protesta con concierto, con raperos incluidos.

Sicilia fue entonces llevado al escenario y la atmósfera cambió. El poeta, ayudado por una impecable traductora mexicana, invitó a todo el público a un minuto de silencio por los muertos de la guerra a las drogas. Explicó que en México ya eran unos 50.000 asesinados, más que todos los estadounidenses muertos en Vietnam. Y esas víctimas, agregó Sicilia, son en parte responsabilidad del gobierno mexicano, pero también son culpa del gobierno de EE.UU., que mantiene esa guerra estúpida que tanto sufrimiento ocasiona.

El silencio al que convoca Sicilia no es entonces sólo para honrar y recordar a todos estos muertos, sino para reflexionar sobre esta guerra a las drogas, que produce un enorme dolor inútil. No es pues un silencio de luto, sino de protesta, a fin de lograr un cambio en esa política prohibicionista, que es radicalmente equivocada, pues no reduce la oferta ni el abuso de las drogas declaradas ilícitas pero en cambio, por el dinámico mercado ilegal que crea, genera las violencias que nos están matando.

Este silencio combativo, digno e indignado, de Javier Sicilia es significativo no sólo por su calidad de poeta y su dolor como padre, sino también por otra razón, distinta: Sicilia no es un intelectual radical. Es más, algunos lo han criticado por liderar esta lucha a pesar de tener posiciones conservadoras, muy cercanas a la iglesia católica. Por el contrario, yo creo que eso hace que la protesta de Sicilia sea aún más importante, pues muestra que la crítica y la oposición a la guerra a las drogas no es sólo la expresión de grupos radicales o de intelectuales aislados —como pudo serlo en el pasado— sino que ahora incluye a sectores muy amplios de la población, que han comprendido la irracionalidad e inmoralidad de esta política. Por ejemplo, hace dos semanas, una encuesta de Gallup concluyó que, por primera vez en la historia, la mayoría de los estadounidenses aprueba la legalización de la marihuana.

Pero mientras todo eso ocurre en México y EE.UU., el gobierno Santos, por medio de su ministro del Interior, ha planteado un nuevo estatuto que se mantiene en el más clásico esquema de la guerra a las drogas. El silencio del poeta Sicilia no se escucha en Colombia, o al menos no lo escucha el Gobierno. Pero tenemos que esforzarnos por oírlo, pues Colombia ha sufrido tanto o más que México las terribles consecuencias de esta guerra.

* Director del Centro de Estudio “DeJusticia” (www.dejusticia.org) y profesor de la Universidad Nacional.

viernes, 7 de octubre de 2011

Elegía


En el punto de partida. Como dragón caído
en algún pantano entre neblina y vaho, está
nuestra tierra costera vestida de bosque de pino. Allá lejos:
dos vapores que gritan desde un sueño

en la bruma. Este es el mundo inferior.
Bosque inmóvil, superficie de agua inmóvil,
y la mano de orquídeas que surge del pantano.
Al otro lado, más allá de esta senda,

pero flotando en el mismo espejeo: el navío,
que la nube ingrávida cuelga de su espacio.
Y el agua en torno a su cayado está inmóvil,
echada en calma. ¡Y aun así, truena!

Y el humo del navío se expande horizontal
—allí flamea el sol en su agarrón— y el soplo
golpea duro el rostro del que aborda.
Ascender hacia babor de la Muerte.

Una ráfaga súbita y la cortina ondea.
Suena el silencio cual despertador.
Una ráfaga súbita y la cortina ondea.
Hasta que se oye, lejana, golpear una puerta

lejos, en otro año.

Tomás
Trasntrömer
Nobel de literatura 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Elogio del vivir - Elogi del viure


Elogio del vivir

Ama tu oficio,
tu vocación,
tu estrella,
aquello para lo que sirves,
aquello en que realmente,
eres uno entre los hombres,
esfuérzate en tu quehacer
como si de cada detalle que piensas,
de cada palabra que dices,
de cada pieza que colocas,
de cada martillazo que das,
dependiese la salvación de la humanidad.
Porque depende, créeme.
Si olvidándote de ti mismo
haces todo lo que puedes en tu trabajo,
haces más que el emperador que rige
automáticamente sus estados;
haces más que el que inventa teorías universales
sólo para satisfacer su vanidad,
haces más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
Puedes despreciar todo esto
y el arreglo del mundo.
El mundo se arreglaría bien solo,
sólo con que cada uno
cumpliera su deber con amor,
en su casa.



Elogi del viure


Estima el teu ofici,
la teva vocació,
la teva estrella,
allò pel que serveixes,
allò en que realment,
ets un entre els homes,
esforçat en el teu quefer
com si de cada detall que penses,
de cada paraula que dius,
de cada peça que poses,
de cada cop de martell que dones,
en depengués la salvació de la humanitat.
Perquè en depén, creu-me.
Si oblidan-te de tu mateix
fas tot el que pots en el teu treball,
fas més que un emperador que regeix
automàticament els seus estats;
fas més que el que inventa teories universals
només per satisfer la seva vanitat,
fas més que el polític, que l' agitador,
que el que governa.
Pots desdenyar tot això
i l' adobament del món.
El món s' adobaria bé tot sol,
només que cadascí
fes el seu deure amb amor,
a casa seva.

Joan Maragall
(Barcelona, 10 de octubre de 1860 - íd., 20 de diciembre de 1911)


viernes, 19 de agosto de 2011

En los 75 años del asesinato de García Lorca


Federico García Lorca
(Fuente Vaqueros, Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, ibídem, 18 de agosto de 1936 )

Elegía del Silencio

Silencio, ¿dónde llevas
tu cristal empañado
de risas, de palabras
y sollozos del árbol?
¿Cómo limpias, silencio,
el rocío del canto
y las manchas sonoras
que los mares lejanos
dejan sobre la albura
serena de tu manto?
¿Quién cierra tus heridas
cuando sobre los campos
alguna vieja noria
clava su lento dardo
en tu cristal inmenso?
¿Dónde vas si al ocaso
te hieren las campanas
y quiebran tu remanso
las bandadas de coplas
y el gran rumor dorado
que cae sobre los montes
azules sollozando?

El aire del invierno
hace tu azul pedazos,
y troncha tus florestas
el lamentar callado
de alguna fuente fría.
Donde posas tus manos,
la espina de la risa
o el caluroso hachazo
de la pasión encuentras.

Si te vas a los astros,
el zumbido solemne
de los azules pájaros
quiebra el gran equilibrio
de tu escondido cráneo.

Huyendo del sonido
eres sonido mismo,
espectro de armonía,
humo de grito y canto.
Vienes para decirnos
en las noches oscuras
la palabra infinita
sin aliento y sin labios.

Taladrado de estrellas
y maduro de música,
¿dónde llevas, silencio,
tu dolor extrahumano,
dolor de estar cautivo
en la araña melódica,
ciego ya para siempre
tu manantial sagrado?

Hoy arrastran tus ondas
turbias de pensamiento
la ceniza sonora
y el dolor del antaño.
Los ecos de los gritos
que por siempre se fueron.
El estruendo remoto
del mar, momificado.

Si Jehová se ha dormido
sube al trono brillante,
quiébrale en su cabeza
un lucero apagado,
y acaba seriamente
con la música eterna,
la armonía sonora
de luz, y mientras tanto,
vuelve a tu manantial,
donde en la noche eterna,
antes que Dios y el tiempo,
manabas sosegado.

Julio de 1920

jueves, 11 de agosto de 2011

la poesía desde el silencio


"Todas las palabras del mundo, lo único que intentan hacer es tratar de describir el silencio.."
Elena-Liliana Popescu



Elena Liliana Popescu (Nació el 20 de julio de 1948, en Turnu Măgurele, Teleorman, Rumania. Es poeta, traductora y editora rumana. Es licenciada y Doctora en Matemáticas, por la Universidad de Bucarest, de la que actualmente, es profesora. Está casada con el académico Nicolae Popescu, matemático rumano, y tienen tres hijos. Después de 1989, inicia una actividad en el periodismo rumano con ensayos de interés general, así como artículos contemporáneos sobre temas sociales y políticos. Elena Liliana Popescu es miembro de la Unión de Escritores de Rumania, sección de Poesía.





NOS HABRÍAMOS DICHO SILENCIOS


No sé
de nada mejor
que el Silencio
para decir
lo qué es la muerte,
lo qué es la vida…
¡Ojalá hubieras estado!
Nos habríamos dicho
silencios
y habríamos conocido
mejor
el Silencio
de nosotros mismos.
No sé
de nada mejor
que el Silencio,
para llenar
el instante,
el dolor,
la palabra…

(Canto de Amor, 1999)

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HIMNO AL SILENCIO

El que aspira todavía a expresar
la vivencia sensible en la poesía,
el invitado a la cena regia
que alimenta con su don la humilde fantasía

el que ofrenda todo cuanto tiene
Al que significa la Vida misma,
el que eternamente vuelve a las fuentes
y siempre está propicio a admitir el consejo

de quien está dispuesto a enseñarle,
el que se atreve a mirar en silencio
y ver en actos que parecen aislados
Al que, Él solo, sabe de su dolor

y los mantiene en vida mediante el amor,
el que con la poesía intenta abarcar
la esencia viva oculta en elixires
y del cuadro de la Vida desprender

lo que el Pintor quiso destacar
en las sombras del Rostro de la inmortalidad,
el que se atreve a dirigirse
con efímeros versos al género humano

mojando su pluma en la muda desesperación
resucitando la esperanza con palabras
extendiendo su amor
por todas cuantas son,

El que tuvo una vez tanto que decir
con sus ingeniosas rimas,
¿podría acaso componer un poema
que no fuera el del Silencio infinito?


(Himno a la Existencia, 2000)