Hay enseñanzas, aprendizajes, sabidurías que se transmiten de generación a generación... como en este caso, donde los niños aprenden de sus mayores. Ayer estuvimos elaborando un bocashi más, donde un vecino y estos niños estuvieron muy atentos al trabajo... participaron de todo, de los materiales utilizados y cómo no, de la mezcla de los mismos...
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miércoles, 2 de julio de 2014
aprendiendo a trabajar
Hay enseñanzas, aprendizajes, sabidurías que se transmiten de generación a generación... como en este caso, donde los niños aprenden de sus mayores. Ayer estuvimos elaborando un bocashi más, donde un vecino y estos niños estuvieron muy atentos al trabajo... participaron de todo, de los materiales utilizados y cómo no, de la mezcla de los mismos...
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martes, 5 de febrero de 2013
pase al estudio
Necesitábamos
unas fotografía con fondo azul... sólo teníamos con fondo blanco...
salimos a buscar dónde poderlas realizar... justo en la esquina, en un
quiosco, había una pareja que las realizaba, las imprimía y las
entregaba de inmediato... Al preguntarle al chico, nos dijo que
pasarámos al "esdudio"... metros más allá, una parada de autobús es su
oficina, su "estudio" improvisado, pero efectivo... al instante el
resultado...
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martes, 18 de septiembre de 2012
El trabajo y el futuro (I)
Por William Ospina
El Espectador
16 de septiembre de 2012
Todos los humanos nos vemos beneficiados por el trabajo acumulado de las generaciones. Pero no estamos seguros de que esos constructores, inventores y creadores a lo largo del tiempo, hayan tenido el reconocimiento que merecían.
Es una injusticia antigua: cuando llega la valoración de las obras hace siglos el hacedor se ha convertido en polvo. En ciertos oficios privilegiados, algunos logran acariciar fortuna y fama, respeto y reconocimiento. Pero también allí suele haber injusticia. ¡Qué poco disfrutó Shakespeare la gloria que después los siglos le han tributado! ¡Qué desdichada existencia la de Vincent van Gogh, que cambiaba sus telas por verduras en las tiendas del vecindario, y a quien el precio actual de una sola de sus obras habría permitido vivir como rico la vida entera! Ahora las obras de ese hombre que no tenía con qué pagar sus necesidades del día, son el símbolo de las tarjetas de crédito más poderosas de Europa. Ahora aparece en los billetes el rostro de José Asunción Silva, quien se suicidó por deudas. Y los grandes teatros aplauden fastuosos conciertos de Mozart, quien fue arrojado a la fosa común.
Esos artistas tuvieron al menos la recompensa de haber amado lo que hacían, de disfrutar el proceso de creación de sus obras. Hölderlin decía a sus musas que le dieran sólo un verano más, y un otoño para pulir sus cantos; que ese jugo le resultaba suficiente, y que si podía por breve tiempo vivir como un dios, como un creador, bajaría feliz al reino de las sombras.
Sí: todo artista es afortunado por poder hacer en la vida lo que quería, y sólo el que sabe hacerlo con la certeza de una vocación verdadera, logra obras que la humanidad no quiere olvidar. Tal vez sólo eso es el tributo que las generaciones les brindan: apenas un reflejo de la plenitud que alcanzaron en su creación; y por eso tal vez no hay artista sin recompensa, ni siquiera el desdichado Van Gogh, ni el ebrio Edgar Poe, ni el salteador de caminos François Villon, siempre con un pie en el patíbulo.
¿No deberían todos los trabajadores tener una recompensa semejante? Creo que sí: la recompensa de pasar por el mundo haciendo lo que aman hacer, aquello por lo que se sienten justificados y plenos. Si todos tenemos que morir, es justo que tengamos la posibilidad de vivir la vida que queremos, no la que nos imponen las circunstancias, a la que nos obliga un orden social donde hay pocos que valen y muchedumbres que deben resignarse a lo ínfimo.
Ese sería, para mí, el pensamiento más revolucionario: no que todos tengan el poder sobre el mundo, como se pretendía antes, sino que cada quien tenga un mínimo poder sobre sí mismo: escoger su oficio y su pasión, dedicar su vida a una tarea provechosa para otros, pero satisfactoria para sí mismo. Sólo ese momento podrá conciliar el trabajo con la justicia, el trabajo con el respeto, el trabajo con el conocimiento, el trabajo con el talento, el trabajo con la salud, el trabajo con el arte y el trabajo con la felicidad.
Ello exige admitir que todo trabajo puede alcanzar la condición del arte. Yo no creo en la tesis de que las artes son sólo siete o nueve o diez. Sin duda son artes la poesía, la danza, el teatro, la pintura, la escultura, la arquitectura, la música. Y también la fotografía y el cine. Pero, ¿por qué no pueden ser arte el diseño y la gastronomía, la decoración y la indumentaria, el curar y el enseñar? ¿Por qué no pueden ser artes el pensamiento y la elocuencia, la elaboración de muebles y de instrumentos, así como los chinos piensan que la caligrafía es un arte asimilable a la danza, que la política es un arte equiparable a la música?
¿Por qué no ha de ser un arte la política? ¿Por qué no pensar que la búsqueda de armonía, de convivencia, de sentido de la belleza y de felicidad colectiva puede hacer de la política algo afín a la poesía? ¿No fue en ese sentido que Kant afirmó que la más importante de las artes es la conversación?
Llenar la vida cotidiana de sentido, de sensibilidad, de belleza y de refinamiento: eso es el arte, y no tiene nada que ver con el lujo ni con la ostentación, sino más bien con la transformación de la vida en algo significativo, donde cumplan su función las costumbres y las innovaciones, los relatos y los rituales, la belleza y el equilibrio, el conocimiento y el mito.
Para contrariar esta época, cuando el trabajo es sólo una fuerza sometida al lucro, convendría considerar como productiva toda labor que obre un beneficio social. Es un error creer que sólo hay trabajo digno de remuneración cuando alguien participa en la fabricación de mercancías. Vivimos en la era mundial de las mercancías, y todo se convierte en mercancía, como lo anunciaron los profetas del siglo XIX. No sólo los bienes de consumo, también la educación, la salud, la recreación, el sexo, la guerra, la religión, el descanso, el contacto entre los seres humanos, el conocimiento, la información, todo se vuelve mercancía: el mundo se convierte en un inmenso supermercado donde hasta los sacerdotes tienen que correr a celebrar sus oficios en las escaleras de los centros comerciales, para que ni siquiera la fe detenga las maquinarias incansables de la producción y la acumulación.
La industria, asistida por la ciencia y la técnica, transforma incesantemente el mundo, el trabajo es el instrumento de esa desvelada transformación, el ser humano sólo puede decir de sí mismo lo que decía la serpiente de Valéry: “Yo soy aquel que modifica”.
(Leído en el III Seminario de Protección Social ‘Trabajo y ciudadanía’)
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William Ospina
viernes, 19 de diciembre de 2008
entre ... y...
Entre llevar un bulto y medio de naranjas al pueblo (de alguna manera hay que ganarse la vida) y cercar un potrero para que no se sigan saliendo los animales, pasando por planear cómo hacer lo del tejado de la cocina y el baño, se nos fue el día.....
Tres trabajadores nos ayudaron hoy, más todos los refuerzos que se quedaron en casa... Siempre es bueno tener quién te cubra las espaldas....
Es decir, entre esto y aquello, una cosa y otra, así van pasadon los días de verano por estas tierras...
miércoles, 3 de diciembre de 2008
tareas cotidianas
Ya sobre las 6:00am vino Beto, su papá y su hermana a recoger el fríjol que habíamos sembrado en compañía.
Teníamos planeado ir al pueblo a recoger lo que nos traía Pedro Tasco de Bogotá. Al final no viajó ayer, pero si lo hizo esta madrugada, -digo madrugada porque marchó a las 2:00am-, así que hasta hoy pasaba a recoger los encargos.
Los planes no los cambiamos y de todas maneras marchamos, eso sí, Joan y Mauro, las chicas se quedaron en casa.
Llevamos basura -los miércoles pasa la volqueta del pueblo recogiendo calle por calle- Y luego aprovechamos para hacer algunos recados. Ir a la ferretería de Olivo, pasar por correos, ir a devolver a Andrés Arboleda un taladro que nos había prestado hace meses, comprar pan y traer algunas encomiendas más.
Tanto de ida como de vuelta hicimos un camino no acostumbrado. Resulta que a la altura de la vereda El Salitre, están haciendo unas huellas (esto es, cementando trozos de camino, sobre todo subidas, que en época de invierno se vuelven casi intransitables). Así pues que marchamos por las veredas Paramito y San José, por cierto que el paisaje es mucho más bello por esa zona.
El día lo acabamos lavando una alberca, poniendo aceite a unas maderas, acabando un colgador para la ropa, matando un pollo y hasta tiempo de planchar quedó. Eso sí, tan intensa la jornada que ni ganas de la partida de cartas nocturna quedó.


PD: Felicidades a todos los Javieres
martes, 18 de noviembre de 2008
a pleno ritmo
¿Qué decir? Aquí se ve perfectamente quién trabaja, quién ayuda y quién se dedica a otras labores... Hemos de obviar a la reportera ya que dispara en el momento justo. Por eso: un punto!.Las mujeres se nos fueron hoy para el pueblo, claro había que mercar; mientras Mauro y su ayudante se dedicaban a tareas varias. Por cierto que estuvimos 'jugando' con barro, mejor dicho como los sueños de Francesc: 'ingeniero de puentes y caminos pero de los que *pastan'. En otras palabras estuvimos resanando puertas y ventanas del cuarto de herramientas con barro.
*Pastan: Los que preparan la mezcla o en otras palabras: ayudante de construcción...
lunes, 27 de octubre de 2008
día de vuelta
En esta zona y prácticamete en toda la zona cafetera del país es la temporada de recogida de café. Nosotros recogimos la semana pasada y en principio volveremos a recoger en un par de semanas más. Pero en otros sitios están haciendo a penas las primeras cogidas. Los trabajadores escasean y los salarios suelen aumentar en estos días.
Aquí ante la escasez de trabajadores se utiliza mucho una modalidad a la que le llaman "día de vuelta". Es decir: si alguien viene a trabajar a mi terreno, en lugar de pagarle con dinero, le devuelvo el día yendo a trabajar en el suyo. Así se/nos ayudamos mutuamente todos.
Así pues, como no tenemos café por recoger ahora, pero tendremos dentro de poco, hoy yo -Mauro- estuve ayudando a recoger café a unos vecinos y ellos vendrán a yudarnos cuando tengamos que recolectar de nuevo.
PD: Felicidades Jorge y Francisca por el embarazo! Se le acabó el reinao a Clemente!!
PD2: Felicidades Ana María por tu aniversario.
PD3: Hoy se cumplen 24 años de la muerte de Joao.
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