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miércoles, 29 de enero de 2014

¿Subsidio en tres cuotas para caficultores?


El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
29 de enero de 2014

La opción de pagar el auxilio estatal de este año a los caficultores en varios contados anuales, es la que más ha sonado entre los dirigentes de las regiones productoras. Esta semana se define el nuevo modelo del mecanismo, con el cual se evitarían fraudes en facturación. 

¿Subsidio en tres cuotas?
Cerca de 380.000 cafeteros del país se han beneficiado con los apoyos estatales desde octubre de 2012. / David Campuzano
La discusión para darle un giro este año a la distribución de los apoyos que desde octubre de 2012 han venido recibiendo los productores cafeteros por parte del Gobierno, está próxima a arrojar un resultado definitivo esta semana. Entre los comités departamentales agrupados en la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), la propuesta para remodelar el Programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC) que más ha cobrado fuerza consiste en que el subsidio estatal se pague en tres o incluso en cuatro contados anuales.

“Hemos estudiado varios sistemas de ejecución para este apoyo, con el ánimo de llegar a un acuerdo”, dijo el gerente general de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz. Para el dirigente, el cambio que se va a realizar en el modelo debe tener en cuenta bases como productividad, simplicidad en los procesos para que los productores accedan a los apoyos, y transparencia. “Esto evita que los recursos se desvíen a actores inescrupulosos que falsifican o alteran facturas, recirculan inventarios o traen café de contrabando”.

Otra petición que ha cobrado relevancia en medio de la discusión gremial, según Muñoz, se fundamenta en una rápida recepción del subsidio, para así permitirle al cafetero tener flujo de caja destinado al mantenimiento de los cafetales y a fertilización. “Esta oportunidad se traduce en que cada caficultor sabrá cuánto será su ingreso total anual PIC y cuándo se le girará, lo cual se podría en tres o cuatro contados directamente a la cédula, tarjeta cafetera o a la cuenta que señale el caficultor”.

La nueva fórmula, de acuerdo con el gerente del gremio, debe reflejar la estructura productiva de los cafetales, lo cual implica factores como edad de las plantaciones, luminosidad y variedades sembradas.

José Eliécer Sierra, director del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, explicó que entre los delegados de las regiones productoras se ha avanzado en la propuesta descrita por el gerente del gremio y manifestó que la iniciativa se sustenta “en la proyección de productividad de las fincas”. Asimismo, cree que pagar el subsidio en varios contados evitará que se hagan fraudes en las facturas que se presentan a la hora del pago del apoyo. “El Gobierno sostiene su propuesta de subsidio por área. Sin embargo, no es justa”.

En diciembre pasado, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, propuso al gremio cafetero hacer el pago del auxilio por hectárea sembrada del grano, para así lograr “una repartición más equitativa, que le ayude más al pequeño caficultor, a ese que tiene menos de una hectárea”.

Entretanto, Héctor Falla Puentes, director del Comité Departamental de Cafeteros del Huila, considera que la propuesta es la más equitativa. “Esto nos quita mucha injerencia de intermediarios y fraudes. Esperamos que el pago del PIC se pueda dar en tres contados anuales”.

Según las cifras de la Federación, desde octubre de 2012 los productores del grano han recibido en apoyos poco más de $1,04 billones. Esto significa que más de 380.000 cafeteros de 21 departamentos (es decir la mitad de los caficultores del país) se han visto beneficiados al tramitar 4,6 millones de facturas (de éstas, se aprobaron un 92%).

Al terminar el año pasado, 515 compradores de café del país estaban autorizados para emitir facturas que permitieran al productor acceder al subsidio. Éstos cuentan con 1.873 puntos de compra actualmente. 



lunes, 2 de diciembre de 2013

El campo protesta de nuevo


El Espectador
Héctos Sandoval
1 de diciembre de 2013

Cerca de 10.000 campesinos marcharán mañana en Bogotá argumentando que los incumplimientos del Gobierno, tras el paro agrario de agosto y septiembre, persisten. 

El campo protesta de nuevo
Cientos de campesinos marcharon en agosto de este año en Bogotá, apoyando el paro agrario. / Luis Ángel
 Aunque el Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, ha estado empeñado desde septiembre pasado en la construcción de un Pacto Nacional Agropecuario que busca convocar a diferentes organizaciones del sector en todo el país para formular políticas de largo aliento que le den un vuelco a la difícil situación del campo, desde los gremios del agro se oyen voces que critican su lento avance.

Además, Dignidad Nacional Agropecuaria, que lideró las protestas campesinas en agosto y septiembre de este año, reclamó que hasta ahora no ha sido incluida en los diálogos a los que han asistido miembros del Gobierno, el Banco Agrario, Incoder y algunas organizaciones campesinas del país.

César Pachón, representante del Movimiento Dignidad Papera, dijo que a lo anterior se suma que el Gobierno ha incumplido los tratos hechos con los representantes de los agricultores. Entre ellos, los relacionados con el medio ambiente y la minería. “Pareciera que al presidente Juan Manuel Santos sólo le preocupara cumplir con el llamado pacto agrario y con la gran minería, los cuales no avalamos. No son una solución real para 12 millones de campesinos”.

Por eso anunció que cerca de 10.000 agricultores provenientes de Boyacá, Cundinamarca y otras regiones del país, marcharán mañana desde el Parque Nacional de Bogotá hacia la Plaza de Bolívar, para reclamar de nuevo al Estado por el incumplimiento de los tratos sellados tras el paro nacional agropecuario. “Invitamos a diferentes comunidades campesinas, indígenas, afros, y a sectores de la población civil, como la salud, la educación y la industria, para que nos acompañen”, dijo Pachón.

Frente al anuncio de las manifestaciones, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía López, consideró injustas estas voces de protesta debido a que las organizaciones campesinas han sido escuchadas por el Gobierno. En su opinión, el hecho de convocar a una marcha a estas alturas del año tiene más tinte político que agrario.

Otra de las quejas de los organizadores de la marcha es que, tras los acuerdos logrados después del paro, no se ven resultados en materia de reducción del precio de los fertilizantes ni en la facilitación para que los campesinos se pongan al día con sus deudas ante el Banco Agrario.

Además, según Pachón, otro inconformismo radica en que a la hora de verificar en qué va el cumplimiento de los pactos, el Gobierno envía “funcionarios sin poder para la toma de decisiones”.

Pese a los reclamos de las organizaciones campesinas, el Gobierno sostiene que los apoyos al campo han sido efectivos y que medidas como el acceso a fertilizantes más económicos y dar facilidades para que los campesinos paguen sus deudas se han hecho reales.

En una de las reuniones encaminadas a consolidar el pacto (la más reciente fue en Yopal, Casanare), el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde dijo: “Estamos haciendo de este pacto una herramienta fundamental, para lanzar el próximo año una política de Estado para la ruralidad colombiana”. Sin embargo, el presidente de la SAC ve que las cosas todavía no están avanzando al ritmo que debieran hacerlo.

“Si un campesino no tiene la tierra titulada, no tiene posibilidades de acceder a créditos, ni a los beneficios que podemos tener en los sectores financiero y agropecuario, y no crece económicamente, sino que seguirá condenado a sobrevivir, eso llevará consigo el retroceso del campo colombiano”, dijo el ministro de Agricultura en una de las reuniones encaminadas a consolidar la política agropecuaria de largo plazo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

'El país necesita un buen pacto agropecuario'


El Espectador
Héctos Sandoval
2 de noviembre de 2013

Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, es consciente de que las soluciones a la crisis deben cobijar a todos los sectores. Advierte que si la caficultura continúa por la senda de bajos precios serán necesarios nuevos apoyos estatales.

/ David Campuzano
Luis Genaro Muñoz Ortega

El caucano Luis Genaro Muñoz Ortega, sucesor de Gabriel Silva Luján en la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) desde 2009 y cuya elección generó un fuerte debate en ese entonces entre los líderes del gremio, ha tenido que hacerle frente a una de las coyunturas más complejas de las últimas décadas.

Este administrador de 53 años, de hablar pausado, cuya carrera dentro del gremio cafetero ya supera las dos décadas, ha sido testigo de difíciles situaciones como la caída en el ingreso de los agricultores, la reducción de la producción, la multiplicación de la roya, los paros del sector y las divisiones entre los representantes. Sin embargo, está convencido de que el café no puede desaparecer y pese a numerosos tragos amargos, no deja de lado su optimismo.

A la hora de hacer cuentas, su mejor amiga es una calculadora Hewlett Packard que data tal vez de la época en la que el café sostenía a toda una flota mercante. Los números que le arroja el aparato y que observa mientras toma una taza de café, le están comenzando a mostrar poco a poco las cifras que esperaba como metas de una recuperación que, como él dice, no se logra de la noche a la mañana.

Es consciente de que 2014 no será fácil, pero sabe que las bases de la renovación son sólidas para que la caficultura vuelva a retomar la senda de las buenas épocas.

Desde el Gobierno se han oído voces que sugieren parar la siembra de café. ¿Un país como este debería dedicarse sólo al campo o a la industria?
Colombia es un país con inmenso potencial en muchas cosas; ha modernizado su industria aprovechando esta época de dura revaluación. Por otro lado, es un país juicioso en su mano de obra.
Tenemos un país de vocación eminentemente agrícola que no puede olvidar el olor del campo a café. Además, el auge minero-energético no es gratis; esta es una nación en desarrollo con una infraestructura por hacer. Este país lo que tiene es oportunidades. No veo una Colombia dedicada a esto o aquello.

Si uno fuera a acabar con el café en Colombia tendría que pensar primero que va a perder oportunidades. Los ciclos de precios malos pasan, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante.

Así como hace dos años estábamos viendo café a US$2 o más, hace cinco años estaba a US$0,45. Ahora hay una inmensa caída del 50% en el ingreso en los últimos 20 meses.
 

El balance mundial proyectado para el año cafetero 2013-2014, que está arrancando, es según los analistas deficitario en algo más de 7 millones de sacos. En arábicas, la cosa sigue igual; con balances muy precarios. 

Centroamérica está afectada junto con Perú, Ecuador y México. Centroamérica reclama ayudas para dejar atrás un tema que Colombia superó. Eso se irá sintiendo y por esa vía, se puede aliviar el precio internacional.

¿Qué tanto ha avanzado el café de Colombia en productividad?
Se ha avanzado sin duda alguna: se pasó de 7,8 millones de sacos el año pasado. Estaremos alrededor de 10,5 millones de sacos para el año civil (al 31 de diciembre), ese es un salto. Es un 35% de aumento en la producción de 2012 a 2013; eso también quiere decir incremento de la productividad que es el tema de fondo.

¿De cuántos sacos de 60 kilos por hectárea estamos hablando?
Estaríamos cerrando por encima de 14,5 sacos de verde por hectárea (el año pasado estábamos en 11,1 sacos y en 2010, en 10,8). Esto es un aumento de 30%.

¿Creció el área sembrada?
En seis años se pasó de 879.000 hectáreas a 938.000; es un incremento del 6,71%. La renovación de los cafetales ha llevado a una mejor productividad, con árboles más sanos. El clima, ni mandado a hacer, y también la fertilización a pesar de la estrechez de precios. Los factores de la producción cafetera están mejor que hace muchos años. Los árboles jóvenes están entrando en su mejor etapa productiva. Eso, combinado, dará un 2014 mayor.

Bajo esos fundamentos, ¿cómo se proyecta el 2014 cafetero?
Primero, desde el punto de vista de productividad, avanzando. Desde más áreas no estamos fomentando nuevas. Algunas regiones puntuales del país han crecido algo, pero por sustitución de ilícitos. El foco es romper el círculo de la pobreza.

Hay que trabajar mucho en rentabilización. Es decir, en cómo son rentables los cultivos y en cómo está la cadena insumo-producto. Qué hay que hacer en insumos agrícolas y en otros factores de costos no controlables como mano de obra, transporte y vías. La mano de obra se lleva el 45%.

Los Andes no tienen mucha opción de mecanizarse; una cosa es plano y otra es loma. Eso no se ha inventado en café. Desde esa perspectiva, tenemos igualmente razones para pensar que después de los paros cafetero y agrario Colombia de verdad haga un buen pacto nacional agropecuario. Esos recursos que están llegando al Minagricultura, que se usen bien para trazar políticas de mayor alcance y largo plazo. Los cafeteros le decíamos al Gobierno que no nos gusta andar pidiendo plata.
 

El ministro de Agricultura decía que le gustan poco los subsidios…

A nosotros nos gustan menos. Nuestro plan es y ha sido buscar sustentabilidad económica, social y ambiental. Hay circunstancias en una actividad que encierra mucha política desde el punto de vista de lo social.

La pequeña caficultura, el microfundio, no puede ser manejada sin política social, eso sería una gran torpeza. Entonces, hay que transitar hacia la sostenibilidad.

¿Hay planes del Gobierno para seguir dando ayuda al sector cafetero el próximo año? ¿Con estos $900.000 millones se cerraría el ciclo de apoyos?
No, pues nos quebramos donde se cierre el ciclo de apoyos. Vuelvo e insisto: la recuperación de la rentabilidad no es sólo reponer la producción. Hay otros factores en los cuales hay que trabajar. Eso no lo pueden hacer solos los cafeteros; toca en compañía el Gobierno, del Congreso, de la política. Si los precios permanecen por la vía que están, desafortunadamente se requerirán auxilios. El presupuesto está reflejando esa necesidad, en el sentido de que en el desmonte menos gradual del 4 por mil ha destinado al agro mayores recursos.

¿Qué tan preocupante luce un panorama de precios menores a US$1,20 por libra?
Por el lado de los precios, si bien es cierto que uno tiene razones tímidas para pensar que no vayan a bajar más, tampoco tiene motivos poderosos para creer que habrá una gran reactivación. Entonces 2014 será un año complejo, pero ayudará la mejor productividad. Esperamos que el ‘dólar Cárdenas’ se vuelva el dólar ‘supercárdenas’, repuntando mejor de lo que lo ha hecho hasta ahora.
Para fin de año esperamos las conclusiones de la comisión de expertos nombrada por el Gobierno, que encabeza Juan José Echavarría. Es para el Congreso Cafetero de noviembre. Hay expertos serios avanzando en temas como costos, productividad, precios e institucionalidad.
Hay que resolver una pregunta de fondo: cómo es viable la caficultura y qué hay que hacer para ello. No tenemos mayores avances. La Comisión se ha reunido con comités municipales, departamentales y grupos de caficultores con Dignidad Cafetera.

¿Cuántos millones de sacos se producirán el próximo año?
No me atrevo a dar una cifra tan temprano, porque sólo tengo los elementos macro para afirmar que será creciente. Si este año cierra alrededor de 10,5 millones de sacos, esperaría que tenga un par de unos seguidos por lo menos.

¿Qué les dice a quienes no creían en la renovación cafetera?
Que los planes son serios. Cuando se hizo el plan de productividad fue basado en razones técnicas, económicas y se hizo política para que fueran posibles. Se destinaron incentivos de ayudas para la renovación y se hizo énfasis en variedades resistentes. Nos hemos ido olvidando del cambio climático, hay que tener cuidado.

Cuando se vaya a opinar de los temas debe hacerse con información. Subirle el nivel al debate. En efecto, mucha gente decía que la renovación arrancó en 2009 y estamos en 2010, y esto no repunta. ¿Cómo va a repuntar si necesita mínimo tres años?


Siguiendo con los planes de renovación, ¿qué viene en 2014?
En 2013 tenemos una meta de cerrar alrededor de 100.000 hectáreas renovadas. De ahí en adelante hay que mantener la juventud, el estado ideal de los cafetales. Eso implicaría una renovación de 90.000 hectáreas el otro año. Ya se vuelve una práctica que puede llevar a Colombia a mantener su parque cafetero vigoroso para que algún día pueda “sincronizarse” la buena productividad con buenos precios.

De las hectáreas renovadas, ¿cuántas entrarán a producir en 2014?
El gran salto se dio en 2011 y 2012 con alrededor de 120.000 hectáreas. Éstas entran a su tercer año. Entre tercer y quinto son de buena producción. Entran 240.000 nuevas hectáreas. Colombia va a tener 555.000 hectáreas muy bien preparadas para la producción en 2014.

¿Cómo les va a las exportaciones?
Los nichos de especiales son los de mayor crecimiento sostenido en los últimos cinco años, es una tendencia clara.

Cerca de 160.000 productores trabajan en protocolos de producción, ha crecido el número de exportadores de microlotes en los últimos años. ¿Qué indica que los cafés sostenibles ya sean el 67% de exportación de especiales del país? Los cafés de preparación han cedido espacio. El mundo se fija en origen y sostenibilidad. El récord que llevamos es 1,2 millones de sacos exportados por el Fondo Nacional. El año pasado eran 832.000.

¿Hay razones para que la gente vuelva a un paro?
En el corto plazo hay unas angustias. Cuando la gente empieza a pasar trabajos y no encuentra respiros en su actividad, sigue teniendo un hueco en la rentabilidad. Ese es el principal jalonador de paros.

Los acuerdos firmados están para cumplirlos y ahí la Federación viene haciendo su tarea.
El paro agrario pasado mostró que el problema no era sólo cafetero: era agrario. En ese sentido, el país con todo el sentido común pide pararle bolas al campo, hacer una política agraria diferente, de desarrollo rural.
En lo que resta del Gobierno, ¿podrán verse al menos esbozos de las políticas necesarias para los próximos años?

Me parece que sí. Hay toda la intención, el Gobierno lo ha manifestado. Hay una sociedad interesada en participar. Podrá salir una mejor política. La coyuntura cafetera no se supera de la noche a la mañana.



martes, 22 de octubre de 2013

freno al fraude cafetero


Pérdida de recursos superaría los $20.000 millones

El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
21 de octubre de 2013

El Gobierno y el gremio caficultor anunciaron medidas para registrar a los compradores autorizados del grano con el propósito de evitar el desvío de los subsidios para los productores.

Los compradores de café que quieran registrarse ante la Federación de Cafeteros deberán presentar cinco requisitos ante los comités departamentales.
Los compradores de café que quieran registrarse ante la Federación de Cafeteros deberán presentar cinco requisitos ante los comités departamentales.

Sociedades por acciones simplificadas (SAS), precooperativas y otras figuras venían causando desde hace varios meses dolores de cabeza entre el gremio cafetero. Los recursos que el Gobierno aprobó para apoyar a los productores en medio de una coyuntura de bajos precios se estaban comenzando a esfumar en medio de una maraña de sospechosas facturas y de extrañas empresas de papel. En vista de esta reiterada alerta, el Comité Cafetero recientemente tomó la decisión de elaborar medidas para ponerle coto a un fraude que puede rondar los $20.000 millones.

Según Luis Genaro Muñoz, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), el gremio es consciente de que sofisticadas bandas relacionadas con lavado de activos e incluso narcotráfico están detrás del extravío de los recursos. Para frenar los intentos de fraude, la FNC y el Gobierno decidieron crear un mecanismo que desde la primera semana de noviembre blindará el programa de Protección al Ingreso Cafetero (PIC).

Luis Felipe Acero, gerente administrativo de la FNC, explicó que el sistema consiste en construir un registro de compradores que tiene como objetivo asegurar que los comerciantes del grano que cumplan criterios tributarios y de formalización sean actores válidos para emitir facturas, las cuales han sido el soporte para que los caficultores tramiten el pago de sus apoyos.

El directivo explicó que las facturas de compra —o equivalentes— que sean emitidas por personas naturales que no cuenten con establecimientos comerciales registrados o por precooperativas “estarán excluidos para tramitar el subsidio cafetero”. Esta depuración quedó establecida en la resolución 352 de 2013 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural que se publicará a comienzos de noviembre.

Acero explicó que este documento estableció que los compradores que quieran ser autorizados por la Federación deben presentar cinco documentos ante los comités departamentales de cafeteros. Estos son: certificado de existencia y representación legal expedido por cámara de comercio que evidencie que el objeto social esté asociado con compra y venta de café; Registro Único Tributario —expedido por la DIAN—; carta que autorice al gremio a hacer inspecciones al comprador; formato de acreditación de condiciones jurídicas, y documento para reportar inventarios del grano y ventas del mismo a terceros.

“Esto filtrará de buena manera a los actores y garantizará mayor seguridad en el pago de los recursos. Hay empresas que aparecen, se registran en las cámaras de comercio con un objeto social y eso las habilita entre comillas para participar en el comercio. Hay quienes lo hacen de manera honesta, pero hay gente que se constituye con la intención de robarse los recursos”, comentó Muñoz a este diario.

Agregó que las denuncias de fraude “se tienen que interponer ante la Fiscalía General de la Nación. Hay una realidad, sin entrar a calificar el actuar de la justicia, que tiene unos procedimientos que a mi manera de ver son muy lentos para el proceder de la delincuencia”.


hsandoval@elespectador.com
@hector_sandoval


viernes, 9 de agosto de 2013

Insumos muy caros



El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
8 de agosto de 2013

Gobierno, gremios del agro y empresarios se sentarán hoy a revisar por qué el precio de los agroquímicos en el país no ha bajado, pese a que hace un año se removieron barreras arancelarias.

El Gobierno está revisando si construye una fábrica de fertilizantes para reducir los costos de los insumos. / Archivo
El Gobierno está revisando si construye una fábrica de fertilizantes para reducir los costos de los insumos. / Archivo

Bajo el amparo del decreto 1703 de 2012, el Gobierno buscó hace un año aliviar a los agricultores al reducir a cero el arancel de los agroquímicos que no se producen en el país. Aun así, en días pasados el presidente Juan Manuel Santos se mostró preocupado, ya que los productores siguen insistiendo en que los insumos no están bajando de precio. Incluso se puso sobre la mesa una propuesta hecha por el gobernador del Huila, Carlos Iriarte, de construir una fábrica de fertilizantes para abaratar los costos. El jefe de Estado accedió a estudiarla.

Hace un año, cuando se firmó el decreto, el entonces ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, aclaró que productos como fertilizantes, insecticidas, herbicidas, fungicidas y materias primas para la fabricación de estos insumos no tendrían más barreras arancelarias. Ahora, algunos renglones del agro, como los cafeteros, insisten en que estos productos siguen pasando una factura muy alta. De igual forma, gremios como los de los paperos y los arroceros han mostrado su inconformidad al respecto.

“El precio de todos los insumos se encuentra desbordado en este momento. Muestra de ello es lo que se ve en el mercado de los fertilizantes, matamalezas y concentrados”, recalcó el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía López, quien dijo que hoy se reunirá con representantes del Ministerio de Agricultura y de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi) para analizar cómo se está moviendo el mercado de los agroinsumos y buscar una salida a los altos costos.

Entre tanto, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, le comentó a este diario que es necesario revisar el listado de costos en toda la cadena de distribución de los agroquímicos, para así buscar una reducción efectiva de los precios. “Existe una información que no está muy clara. Hay productos que, sin aranceles y sin IVA, continúan estando caros todavía”.

María Helena Latorre, directora de la Cámara Procultivos de la Andi, comentó que en el mercado existen sustancias que se encuentran desgravadas desde hace mucho y señaló que en Colombia existen 14 fábricas de agroquímicos que cumplen con normas internacionales y están localizadas principalmente en regiones como la costa Caribe, el Valle del Cauca y Antioquia. “Las compañías productoras están vendiendo principalmente plaguicidas a 50 países; la competencia es a nivel internacional. Acá está mal concebida la idea de los insumos”.

En su opinión, el gran problema que hay en el campo es que no existen “estructuras de costos de producción”. Muestra de ello es que los productores no tienen claro el peso de los agroquímicos a la hora de levantar cultivos como flores o papa.

A lo anterior se suma que en Colombia los agroquímicos tienen que recibir el impacto de fletes caros desde que salen de la planta hasta que llegan al consumidor final. Latorre agregó que otra traba para acceder a estos insumos son las dificultades de financiamiento que aún enfrentan los productores nacionales.

martes, 6 de agosto de 2013

El nudo cafetero


El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
5 de agosto de 2013

Aunque el Gobierno asegura que ha hecho esfuerzos para ponerse al día en la entrega de subsidios para los caficultores, los productores sostienen que los recursos siguen llegando a medias y reiteran que se van a paro ante los incumplimientos estatales.

El ministro de Agicultura, Francisco Estupiñán (centro), aclaró que el gobierno viene agilizando la entrega de ayudas.
El ministro de Agicultura, Francisco Estupiñán (centro), aclaró que el gobierno viene agilizando la entrega de ayudas.

Tal y como se pactó el 17 de julio, los representantes de la Dignidad Cafetera, del Gobierno y de la Federación Nacional de Cafeteros se sentaron de nuevo ayer en la mesa a discutir el cumplimiento de los acuerdos logrados en Pereira (Risaralda) el pasado 8 de marzo. Hasta el momento, los productores siguen sosteniendo que los auxilios estatales no están llegando y aseguran que irán a paro el 19 de agosto ante la complicada situación del sector.

Durante una reunión a puerta cerrada, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, reiteró a los representantes de los productores cafeteros que el pago del subsidio en el momento de la comercialización del grano va a agilizar la entrega de la ayudas estatales. Hasta la fecha, de $900.000 millones autorizados por el Gobierno para los cafeteros, se han desembolsado poco más de $542.000 millones para más de 320.000 caficultores.

"En este momento, estamos haciendo brigadas y grupos con los cafeteros más pequeños del país. A zonas a las que no hemos llegado, como el norte de Colombia, iremos a entregar subsidios", dijo durante la reunión el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz.

“Los caficultores del Huila aparecen en el sistema de la Federación como receptores de los subsidios pero en realidad, eso no es así. Se han hecho pagos parciales de las ayudas a los productores”, señaló el representante cafetero por el Huila, Armando Acuña ante el vicepresidente Angelino Garzón y ante el gerente de la Federación.

Agregó durante la discusión que los cafeteros insisten en que se han venido presentando notables problemas dentro el Sistema de Identificación Cafetera (SICA) a la hora de actualizar los registros de producción del grano y recepción de subsidios.

“Acá hay un cuello de botella. Le pido a la Contraloría que mire esto. Hace días hicimos un ejercicio en un municipio cafetero cercano a Garzón (Huila) y de 100 cafeteros encuestados, sólo a 67 les han llegado las ayudas”, comentó Acuña.

Al escuchar esta afirmación, el vicepresidente Garzón advirtió: “Pilas con eso, le digo a la Contraloría. Estos son recursos públicos. Que todo el que aparezca registrado es porque en verdad le han pagado su subsidio. Todas estas quejas requieren atención y no puede haber gente recibiendo dineros que no merece”. Según el ente de control, esta es la primera denuncia al respecto.

Para Luis Guillermo Gaviria, el mecanismo planteado por el Gobierno de entregar el subsidio al momento de la compra, que tiene por obligación verificar si la persona que vende es caficultor, es un método difícil. Además, cree que los exportadores deberían tener la potestad de pagar las ayudas estatales como antes sucedía.

Según varios representantes de la Dignidad Cafetera consultados por este diario, si el Gobierno no cumple con todos los puntos del acuerdo de Pereira (pago del subsidio al momento de la compra, reestructuración de los créditos, bajo precio de fertilizantes y control de contrabando) , la única salida a la vista es volver a protestar. Esta vez, en compañía de otros sectores agropecuarios e incluso, del gremio camionero.
Al cierre de esta edición, los representantes del Gobierno y de la Federación continuaban reunidos buscando una salida al paro. Entretanto, la Dignidad Cafetera seguía hablando de los puntos pendientes del acuerdo de Pereira tratando de encontrar solución a la tan anunciada protesta.

viernes, 26 de julio de 2013

Un subsidio en cinco minutos


El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
25 de julio de 2013

El Gobierno anunció un mecanismo para que al productor cafetero se le pague el auxilio estatal en el momento de vender el grano.

 


El 17 de julio pasado, el Gobierno y la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) se reunieron de nuevo con los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera para pasar revista a los acuerdos logrados el 8 de marzo en Pereira (Risaralda) tras el paro cafetero y también para intentar desviar el curso de una nueva huelga nacional agropecuaria que se está alistando para el próximo 19 de agosto.

En ese momento, el vicepresidente Angelino Garzón insistió en que a los productores de café se les prometió el pago de los subsidios estatales en el momento en que se comercialice el grano. Sin embargo, ese día el Gobierno respondió a las críticas de Dignidad Cafetera proponiendo un plan de choque que tiene por objeto entregar los subsidios a los pequeños productores que aún no se han visto beneficiados.

Ahora, la fórmula acordada entre el Gobierno y la Federación de Cafeteros consiste en que a los productores se les podrá pagar directamente el apoyo por cada carga de café que vendan. Esta decisión se tomó luego de que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) considerara viable la implementación de este mecanismo como complemento al actual sistema de pago de auxilios, el cual tarda en promedio cinco días en hacer los desembolsos.

Francisco Estupiñán Heredia, ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, explicó que con el nuevo mecanismo “no sólo se dará el valor de la carga de inmediato, sino el incentivo al cafetero. Este sistema tiene que reunir requisitos de carácter tecnológico y unos controles, ya que acá están de por medio los recursos públicos”.

“Para garantizar el flujo de los recursos y la liquidez necesaria en centenares de puntos de compra de café en todo el país, se implementará una solución tecnológica que verifique inmediatamente si el vendedor es efectivamente productor cafetero”, informó el gremio caficultor en un comunicado.

El objetivo es que el mecanismo esté en vigencia en la segunda semana de agosto y dé la posibilidad al productor de obtener su pago en cinco minutos. El primer paso para ello es vender el grano a una cooperativa. Luego, el comprador llama a un sistema que provee la FNC y obtiene la autorización de dar el dinero del apoyo, mediante un código. En seguida se hace el desembolso al productor y, finalmente, a quien compra el grano le llega un mensaje de texto a su celular con un resumen de la transacción (allí se incluyen los datos del caficultor, con el valor del subsidio).

Luis Guillermo Gaviria, representante de Dignidad Cafetera, cree que con esta decisión “el Gobierno se está ahorrando muchos problemas” y considera que pagar el subsidio en el momento de la venta sí es una buena solución. Agregó que “algo que no se habla es de los topes del caficultor. Tenemos una reunión el 2 de agosto para aclarar todas estas dudas. Si nos cumplen los acuerdos del 8 de marzo, los cafeteros no tendrían argumentos para ir a un paro. Eso es un desgaste”.


viernes, 19 de julio de 2013

Se busca salida a otro paro cafetero


El Espectador
Por: Héctor Sanvoval Duarte
17 de julio de2013

El Gobierno propuso a los representantes de Dignidad Cafetera un plan de choque para agilizar entrega de subsidios a pequeños productores. El 2 de agosto se reunirán nuevamente. 


El ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán; el vicepresidente, Angelino Garzón; y el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, durante la reunión con la Dignidad Cafetera.  / Héctor Sandoval
El ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán; el vicepresidente, Angelino Garzón; y el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, durante la reunión con la Dignidad Cafetera. / Héctor Sandoval


Aunque la Federación Nacional de Cafeteros(FNC) y el Gobierno sostienen que se está cumpliendo con la entrega de subsidios a los caficultores tras el acuerdo del 8 de marzo en Pereira (Risaralda), los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera reiteraron ayer en Bogotá que los pequeños productores no tienen acceso a las ayudas estatales. Además, insistieron que irán a paro nacional agropecuario el 19 de agosto.

Durante una reunión en la que estuvieron presentes el ministro de Agricultura , Francisco Estupiñán; el vicepresidente Angelino Garzón, el gerente de la FNC, Luis Genaro Muñoz; el representante por la Dignidad Cafetera, Luis G. Gaviria, Garzón propuso un plan de choque para que los pequeños productores accedan a los subsidios.

“El Minagricultura, el Banco Agrario y la Federación de Cafeteros pueden hacer un plan de choque en Nariño, Huila, Tolima, entre otros, para pagar los subsidios a los pequeños productores. No se trata de poner la totuma. A los que lleven factura de comercialización del café, se les da su plata. En el acta se firmó que se paga en el momento de la venta”, dijo Garzón.

Enseguida, el ministro Estupiñán dijo: “Que se haga la brigada que se va a concentrar en el problema. Creemos una comisión para estructurar una fórmula de pagos con todas las verificaciones del caso. Acá la plata está lista”. Recientemente, el minhacienda, Mauricio Cárdenas, había dicho que no hay más dinero para la caficultura.

Frente a la propuesta de que el dinero de los subsidios no sea entregado directamente por la Federación sino por otros eslabones de la cadena cafetera, como exportadores y comercializadores, el gerente de la FNC dijo ya hay una consulta al respecto en la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Para Dignidad Cafetera, la decisión de cómo entregar los apoyos no puede quedar en manos de terceros.

Según las cuentas de la Federación, Muñoz recordó que hasta la fecha se han entregado $503 mil millones para 302 mil productores y se han tramitado más de dos millones de facturas. Sin embargo, 90 mil se han rechazado, ya que al parecer son fraudulentas. A su turno, el ministro Estupiñán reiteró que “el Gobierno ha venido cumpliendo en un gran porcentaje con el acuerdo”.

Tras oír la propuesta mencionada, Luis Guillermo Gaviria dijo que esa es la solución para que los recursos lleguen a los pequeños productores. Sin embargo, reiteró que los incumplimientos todavía persisten, pese a los montos entregados por el Gobierno. A su turno, el excongresista Orlando Beltrán, quien está dentro de Dignidad Cafetera, dijo al Gobierno que hay otros puntos que no se están cumpliendo, como el tema de dar flexibilidad a los créditos.

En cuanto a retornar al paro, Armando Acuña —líder cafetero del Huila— contó que el inconformismo en la región que más aporta a la producción del grano aún persiste y aseguró que los productores están dispuestos a volver a las carreteras a reclamar sus derechos. Asimismo, otro representante de la Dignidad por el departamento del Cauca advirtió que en esa región más de 33 mil caficultores siguen al margen de los $900 mil millones que dio el Gobierno.

jueves, 11 de julio de 2013

No hay más dinero para subsidiar a los cafeteros


Hasta la fecha les han entregado $469 mil millones

El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
11 de julio de 2013

Según las cuentas del ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, el fisco no puede dar más de $900 mil millones a este sector, ya que otros proyectos se quedarían sin financiación.

Los caficultores han señalado que los precios de los insumos siguen siendo muy elevados. / Archivo - El Espectador
Los caficultores han señalado que los precios de los insumos siguen siendo muy elevados. / Archivo - El Espectador


Los planes del nuevo ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, de cerrar poco a poco la puerta a la entrega de subsidios a los sectores del agro que estén en aprietos, parecen estar cumpliéndose al pie de la letra. Una señal de ello es que el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas Santamaría, reveló que el Gobierno está al tope para dar más ayudas a los cafeteros, renglón al que se destinaron $900.000 millones del presupuesto de la Nación.

Aun así, los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera han señalado durante los últimos días que el Estado les ha incumplido a los productores con la entrega de las ayudas. Por esa razón están convencidos de que la solución es irse de nuevo a paro el próximo mes, convocando también a otros sectores del agro como los cacaoteros, los lecheros y los paperos, entre otros. Sin embargo, los gremios agropecuarios han señalado que estas intenciones de protesta tienen tintes políticos.

Ayer, representantes de este movimiento se reunieron con el vicepresidente Angelino Garzón, el ministro de Agricultura, el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, y varios gobernadores del país, para estudiar el cumplimiento de los acuerdos logrados tras el paro cafetero que inició en febrero pasado.

Durante la reunión Muñoz explicó que desde octubre del año pasado hasta la fecha se han pagado $469.854 millones a 299.057 cafeteros que han presentado 2,24 millones de facturas. Entretanto no se atendió la solicitud de 79.460 facturas que presentaron indicios de fraude (esto es el equivalente a $38.000 millones).

Frente al tema del presupuesto para la caficultura, el ministro Cárdenas enfatizó que si se necesitan más recursos, el país tendría que dar un debate para definir a qué renglones se les debería quitar presupuesto. “Se tendría que empezar a ver a qué se le va a recortar, qué infraestructura vamos a dejar de construir, qué niños vamos a dejar de educar. Más recursos no hay. Se tendría que debatir qué impuestos adicionales se tendrían que cobrar para financiar los subsidios a la agricultura”.

Óscar Gutiérrez, representante del Movimiento por la Dignidad Cafetera, manifestó que es grave que el Gobierno asegure que no hay más recursos para el café y agregó que el precio de los insumos sigue por las nubes, lo cual favorece a unas pocas multinacionales. Al respecto, Cárdenas dijo que el Gobierno le quitó los aranceles y el IVA a los fertilizantes y recalcó que el Estado no tiene la capacidad de regalar estos productos a los cafeteros.

hsandoval@elespectador.com
@hector_sandoval


martes, 30 de abril de 2013

¿Un relevo anunciado?


En Sesión del Congreso Cafetero

El Espectador
Por: Héctor Sandoval Duarte
hsandoval@elespectador.com

29 de abril de 2013

Este martes se definiría la suerte de Luis G. Muñoz al frente de la Federación de Cafeteros. Líderes de Antioquia, Cundinamarca y Caldas piden su renuncia y dicen que el nuevo gerente lo puede escoger un cazatalentos. 

Luis Genaro Muñoz asumió el mando de la Federación Nacional de Cafeteros en agosto de 2009, cuando fue elegido con 42 votos. / Óscar Pérez
Luis Genaro Muñoz asumió el mando de la Federación Nacional de Cafeteros en agosto de 2009, cuando fue elegido con 42 votos. / Óscar Pérez

 Desde antes de que detonara el paro cafetero en febrero pasado, la inconformidad con la gestión del gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, venía creciendo como la espuma, no sólo de parte de los productores, sino de los comités departamentales.

En regiones como Huila, Antioquia, Cundinamarca y Caldas, los agricultores y los representantes alegan que se sienten al margen de la criticada institucionalidad y piden que el líder visible del gremio dé un paso al costado.

Hoy, durante la reunión extraordinaria del Congreso Nacional de Cafeteros, cerca de 90 delegados de las regiones dialogarán sobre problemas de la caficultura, como la recuperación de la producción y la revaluación. Pero también podría definirse si el gerente general de la Federación —quien lleva 22 años en el gremio— seguirá al mando, como lo ha estado desde agosto de 2009, momento en el que fue elegido por 42 delegados de 62 que votaron. Los otros 20 representantes sufragaron en blanco como protesta por el nuevo sistema de elección por mayoría.

En medio de los bloqueos cafeteros que se presentaron durante el paro en Risaralda, Cauca, Huila y otras regiones, como producto del mal momento del sector, el gerente de la Federación ya había puesto a disposición su cabeza: “Si de verdad los cafeteros quieren que me vaya, yo no soy el problema. Aquí lo que hay que hacer es dejar claro cuál es el problema de los cafeteros”.

Ahora, los representantes de los comités de Caldas, Antioquia y Cundinamarca insisten en que la era de Luis Genaro Muñoz debe terminar. Y con ella, la expansión de la burocracia en el gremio. Un exrepresentante del sector cafetero, que pidió la reserva de su nombre, sostuvo que la posición es unánime en esos tres departamentos y que en el resto de los comités del país hay opiniones divididas sobre la permanencia del gerente.

“Cuando lo critican, el gerente da puestos. Por ejemplo, se modificó la función de un activo tan importante como el Profesor Yarumo, quien ahora tiene un cargo técnico”, dijo la fuente, al tiempo que señaló que el 40% de los productores del grano están en contra de la institucionalidad.

“El puesto de gerente de la Federación siempre tuvo grandeza y representó a la totalidad de la caficultura. Hoy en día, hay un directivo que pretende quedarse utilizando las prácticas que tanto que se le critican a la clase política, dando prebendas de poder como si la Federación fuera la finca propia”, dijo el exrepresentante.

Ayer en la mañana, durante una reunión, los 72 miembros del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia le dijeron no a la continuidad de Luis Genaro Muñoz al mando de la Federación.

“El gerente no representa los intereses y tampoco tiene buenas relaciones con el Gobierno. No tiene el carisma del líder que estamos necesitando los caficultores”, manifestó José Eliécer Sierra, presidente de ese comité.

Según el representante del departamento que es el segundo en producción del grano, durante la gestión de Muñoz la Federación no se ha adelgazado en materia burocrática, sino que se ha ensanchado. “De las oficinas se saca gente, pero la vuelven a traer como contratista. La base cafetera no quiere que Luis Genaro siga. Él ha dicho que Antioquia quiere la retoma paisa de la Federación, pero esto no es así; no tenemos candidato y no lo vamos a poner”.

Si Muñoz sale del cargo, explica Sierra, Antioquia, Caldas y Cundinamarca pretenden que una firma cazatalentos elija al gerente del gremio, tal como sucedió con el jefe de Procafecol —firma que administra la marca Juan Valdez— y con el líder de Cenicafé —centro de investigación del gremio—. De lo contrario, se haría una votación como las que tradicionalmente se han hecho. “Acá el Gobierno tiene mucho que ver y mete mano. En las votaciones son claves los ministros de Hacienda, Agricultura y Comercio, Industria y Turismo. También, el director de Planeación Nacional”.

A su turno, Javier Bohórquez, representante por Cundinamarca en el Comité Nacional de Cafeteros, aseguró que los cafeteros de su departamento se sostienen en la posición de que Muñoz debe dar un paso al costado: “Este es un cargo gremial, concertado. Ahí tiene parte el Gobierno”.

Otra fuente consultada por este diario señaló que quien está mandando hoy en la Federación es Gabriel Silva Luján, exgerente del gremio, y no Muñoz Ortega. “Silva es la persona que le habla al oído al presidente Juan Manuel Santos”.

Héctor Falla Puentes, director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros del Huila, asegura que en el departamento que representa, que es primero en producción del grano, “se ve en teoría una aprobación a la gestión del gerente general de la Federación”. Sin embargo, admite que en el gremio hay preocupación por la continuidad de los subsidios a la carga de café (la ayuda es de $145.000 por cada una).

“El gremio está angustiado. Que se garantice a los caficultores el pago de los costos de producción. Esperamos que la plata alcance hasta finales de 2013”, dijo Falla, y aseguró que por ahora programas como la renovación de los cafetales siguen adelante. “El tema de los créditos para los caficultores y de extensión sigue presente”.

miércoles, 3 de abril de 2013

Ayudas al café, ¿en veremos?


El Espectador
Por Héctor Sandoval Duarte
2 de abril de 2013

Los cafeteros que tienen menos de dos hectáreas y que no cuentan con cédula cafetera, señalan que no han recibido los subsidios de $145.000 por carga acordados el mes pasado.


Luego de que se disolviera el paro cafetero y se lograra un acuerdo el mes pasado para que el Gobierno diera un subsidio de $145.000 por carga de café a los productores, algunos agricultores que tienen en sus fincas menos de 1.500 palos de café señalan que hasta el momento las ayudas no se han hecho efectivas. De acuerdo con el senador Carlos Baena, el hecho de que muchos de ellos no cuenten con la cédula cafetera, ha sido una de las barreras.

Según se acordó entre productores y Gobierno, el apoyo debe llegar directamente a los agricultores a través de “cédula o tarjeta cafetera, transferencia bancaria al productor en cuentas de cualquier entidad financiera, cheque de gerencia en cualquier sucursal de Davivienda o con pago directo en todos los comités municipales y departamentales de cafeteros”. Sin embargo, Lorenzo Pizo —caficultor huilense—, asegura que en municipios como Garzón (Huila) se escucha que a los cultivadores más pequeños no les están llegando los subsidios acordados.

Mario Gómez Estrada, exdirigente cafetero de Caldas, advirtió que hay personas falsificando facturas o que se las compran a los productores para reclamar los subsidios. “Quienes no tienen cédula pueden acudir a los comités cafeteros municipales. Además, tienen que llevar las facturas de venta”.

Aunque en departamentos como Risaralda algunos cultivadores están guardando su café a la espera de que los precios se recuperen (la carga del grano está en $515.000), James Maya —representante por ese departamento ante el Comité Nacional de Cafeteros— sostiene que son pocos. “En este momento el grano que cogemos tenemos que venderlo”. En cuanto a los subsidios, reiteró que quienes no porten su cédula cafetera pueden recibir el auxilio en efectivo a través de los comités departamentales, siempre y cuando cuenten con la factura para evitar irregularidades.

Los cálculos de Maya indican que de 550.000 productores aproximadamente, cerca de 500.000 portan la cédula cafetera, una tarjeta de chip que no sólo identifica al agricultor, sino que permite hacer transacciones financieras. Sin embargo, Óscar Gutiérrez Reyes, representante del Movimiento por la Dignidad Cafetera, sostiene que sólo cuentan con este sistema 340.000 campesinos.

“El hecho de que los subsidios no lleguen a los productores, es uno de los problemas. Además, el Sistema de Información Cafetera (Sica) —que registra todas las fincas y el número de arrobas que vende cada una— tiene inconsistencias. También, hay cafeteros que no quieren sacar cédulas”, comentó Gutiérrez.

¿Contrabando subsidiado?

Óscar Gutiérrez Reyes denunció que los contrabandistas están ingresando café ecuatoriano al país. “Por cada carga que comercializan, ellos están ganándose $145.000 de utilidad. Eso no lo pueden controlar los cafeteros, quienes no son inspectores de aduanas. La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y el Ministerio de Hacienda deben hacerlo”. 

Asimismo, advirtió que si el Gobierno no cumple con los compromisos acordados por los productores, las manifestaciones regresarán a las principales carreteras, como sucedió entre febrero y marzo.

Recientemente, el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz Ortega, advirtió que “los contrabandistas pueden tratar de aprovechar la coyuntura para apropiarse indebidamente de las ayudas a través del ingreso de café a nuestro territorio, haciéndolo pasar como producido en el país mediante facturas de compraventa ficticias”. Además, invitó a los cultivadores a “evitar la tentación de prestar su cédula cafetera a terceros.


Por: Héctor Sandoval Duarte
En Twitter: @hector_sandoval

domingo, 10 de marzo de 2013

'El café sólo trae dolores de cabeza'


Poner en producción dos hectáreas cuesta $32 millones

El Espectador
9 de marzo de 2013
Héctor Sandoval Duarte


Lorenzo, un caficultor de Garzón (Huila), tiene claro que no terminará sus días haciendo lo que le enseñaron a hacer sus padres y abuelos: sembrar café. Muchos productores, en medio de los duros tiempos que pasa el sector, hablan de dar paso al cultivo de nuevos productos.


El viernes, durante todo el día, los cafeteros caminaron de regreso a sus tierras con la esperanza de volver al negocio que un día fue productivo.
El viernes, durante todo el día, los cafeteros caminaron de regreso a sus tierras con la esperanza de volver al negocio que un día fue productivo.


“Cuando vine a este mundo, andaba sin pantalones. Con la pura camisa; sin botones. Sin nada en los pies. A los cinco años andaba sembrando café con mi papá. Se plantaba a macana, abriendo hoyos en la tierra. Así comencé”. Así, Lorenzo Pizo, un caficultor de 67 años nacido en El Pital (Huila), resume cómo el cultivo del grano ha atravesado su vida. Ahora se siente cansado y su memoria regresa 50 años. Eran los tiempos en los que los cafetales levantaron las economías de los pueblos del sur huilense y también de cientos de pueblos del país.

Durante las jornadas del paro cafetero en Garzón (Huila), estuvo seis días en uno de los asentamientos apoyando a los agricultores de El Agrado, El Pital y otras veredas de Garzón. Sin embargo, Lorenzo en el fondo sabe que seguir viviendo del café en su región no será fácil para las nuevas generaciones y tampoco para los cafeteros viejos. Recuerda que la bonanza del grano llevó en décadas pasadas a constituir grandes emporios económicos como la Flota Mercante Grancolombiana y la aerolínea Aces. “De eso no queda nada. Esa plata salió del café. Ahora no pagan ni $24.000 por una arroba de grano verde”.

Lorenzo es padre de seis hijos y vive con su esposa en un barrio de Garzón. Siente que ya no tiene energías para dedicarle a un cultivo que durante los últimos tiempos sólo le ha causado problemas. “La idea mía es cambiar y salir de Garzón. Me crie sembrando café, cogiéndolo, cargándolo con bestias por caminos difíciles. Pero ya quiero vender la finquita y comprar unas casas. Si no vivo del café, esos ranchos los pongo en arriendo y de eso vivo”.

Los bajos precios internos de la carga de café en el país —que en lo corrido del último año y medio han pasado de $1 millón a $530.000— y una de las revaluaciones más fuertes del continente, son factores que han hecho que cultivar el grano sea cada vez más difícil para miles de caficultores, no sólo del Huila, sino del país. Sin embargo, las ayudas del Gobierno al sector ya sobrepasan los $700.000 millones para este año (el último acuerdo al que se llegó, fue un subsidio por carga de $145.000).

Aun así, y pese a que muchos cafeteros de su región aún tienen puestas sus esperanzas en la recuperación del sector, Lorenzo está convencido de que dejar el cultivo de café le va a quitar de encima problemas como “buscar trabajadores, comprar abono, mercados, pagar transporte y cuidanderos. Con todo eso, uno queda debiendo”.

“Hay mucha gente que quiere salir del café, porque ya no es productivo. El café ya sólo trae dolores de cabeza. No trae sino angustias, enfermedades y necesidades. Para pagarles a los trabajadores a veces me toca quedarme sin mercado; a ellos hay que darles su plata porque tienen sus hijos, su señora. Están trabajando por esa comidita”, asegura Lorenzo en un tono pausado, mientras está sentado en la sala de su casa techada en hojas de cinc. Por momentos se queda pensando en silencio, tratando de entender dónde irá a pasar sus últimos días.

Con su sombrero negro de fieltro de ala corta, un poncho de colores y su bastón de mando tallado en la mano izquierda, Manuel Jesús Tombé, un gobernador indígena de El Danubio (caserío cercano a Florencia, Caquetá), hablaba a sus paisanos y a los cafeteros de Garzón sobre las dificultades que están atravesando los campesinos por la crisis cafetera. Lo hacía sin prisa, sonriendo poco. En el fondo sabía que seguir viviendo del café no es tan sencillo, y menos en un lejano corregimiento donde aún las casas son hechas en tabla y no hay presencia de energía eléctrica.

“Tenemos que diversificar con otros cultivos. Pueden ser granadilla, lulo, arveja. También, con otros productos como haba y papa. Hemos sido conformistas y hay sueños truncados por esta crisis. El café tiene que tener un precio justo y no podemos seguir dejando que importen el grano. Se les está regalando a los intermediarios”, contó Tombé mientras sus compañeros lo escuchaban con atención.

Detrás de una carga de café que se comercializa y llega en una chiva (bus de escalera) hasta una cooperativa como la de Garzón, Lorenzo cuenta que hay más de dos años de trabajo. “Primero, hay que limpiar una hectárea de potrero para poder sembrar las matas de café con una distancia de 1,10 metros entre cada una. Hay que dejar 1,50 metros de calle. Caben más o menos 5.000 palos de café por hectárea”. A esto se suma la compra de semillas seleccionadas (una bolsa cuesta $8.000).

Para que esa hectárea de café sembrada entre en producción —y que previamente ha debido ser abonada—, tienen que pasar dos años. “Uno tiene que tener $10 millones para que la hectárea comience a dar frutos. Eso vale levantarla. Eso significa endeudarse y el banco puede prestar hasta $6 millones pagaderos en cuatro años”, cuenta Lorenzo.

En el momento en que el cultivo comienza a producir hay que pagarle la deuda al banco, sostiene Lorenzo. “Uno mete un obrero, recoge diez arrobas de café y hay que pagarle mínimo cada una a $3.000. En el campo también toca pagar agua y luz. Imagínese tener 10 obreros, pagándoles $20.000 y la arroba de café costando apenas $27.000”. Si de levantar dos hectáreas se trata, se necesita un préstamo de $12 millones para comprar abonos, fertilizantes y fungicidas. Además, $20 millones adicionales para los 10.000 palos de café que se van a sembrar.

“Muchos acabaron con el café y metieron pastos en sus fincas. Hoy son ganaderos. Hemos quedado los campesinos con tierras entre cuatro y cinco hectáreas. Ahora, quien tiene apenas una hectárea, recoge sus pepas en una semana y se va a ayudar al vecino; al pariente. Así se defiende la gente”, apunta Lorenzo mientras se queda mirando al televisor de su sala. Estaba el noticiero al aire a esa hora.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Café, de nuevo a la mesa


Vicepresidente Angelino Garzón será uno de los mediadores

El Espectador
5 de marzo de 2013
Héctor Sandoval Duarte

Gobierno y representantes cafeteros se sentarán este miércoles en Pereira (Risaralda) para buscar una salida al paro que completa 10 días.

 Foto: Archivo Particular

Según líderes, los bloqueos se levantarían entre este miércoles y el jueves.

Con los bloqueos generados por el paro cafetero, regiones como Huila, Cauca, Putumayo, Caquetá y Risaralda ya no resisten el desabastecimiento de alimentos, suministros y combustibles. Se completan 10 días de protestas y el Gobierno anunció que buscará salida al inconformismo de los manifestantes sentándolos de nuevo en la mesa de negociaciones. Según voceros del Movimiento para la Dignidad Cafetera, la obstaculización en varias regiones se levantaría entre hoy y el jueves.

El presidente Juan Manuel Santos le pidió al vicepresidente de la República, Angelino Garzón, que se reúna hoy en Pereira con los líderes del paro, acompañado de los ministros de Hacienda, Defensa, Interior y Trabajo. “Hemos estado en permanente disposición al diálogo. Antes y durante el desarrollo del paro, el Gobierno ha tomado medidas generosas y concretas para atender la difícil situación del sector”.

Sin embargo, Santos anunció que si continúan los bloqueos por parte de los organizadores de la marcha, “las Fuerzas Armadas tienen las instrucciones de cumplir con la obligación legal de garantizar los derechos de todos los colombianos”. Según el mandatario, es preocupante que se prolongue el aislamiento de lugares como Popayán. “Di instrucciones a los ministros para atender necesidades en las regiones”.

El vicepresidente Garzón, además de ofrecerse como mediador en los diálogos con los representantes cafeteros, aseguró que “los especuladores quieren beneficiarse con el paro cafetero y con los subsidios en los precios del café”. También le pidió a los dirigentes del gremio que se respeten las misiones médicas y que se permita el paso de alimentos y suministros hospitalarios.

Antes de sentarse de nuevo a negociar, Óscar Gutiérrez Reyes, uno de los líderes del Movimiento por la Dignidad Cafetera, aseguró que el ambiente es mejor para dialogar y reconoció que el Gobierno ha tenido buena voluntad.

Gutiérrez Reyes contó que se sostendrán en puntos como un precio de sustentación por carga de $750.000, contener las importaciones del grano y la petición de dar mayores plazos a las deudas que los caficultores tienen con los bancos. “Si el Gobierno es sensato, podríamos estar levantando el paro entre el miércoles y el jueves de esta semana”, manifestó a este diario.

Durante los últimos días, el dólar ha mantenido su tendencia al alza (sobre los $1.800), lo que le ha permitido al Gobierno, y también a varios sectores de la producción, estimar que el precio de la carga de café (125 kilos) dé para cubrir los costos de producción.

En este momento, la carga del grano se cotiza en $537.000 en el mercado interno, a lo que se suma un subsidio de $115.000, sólo para los caficultores que tengan menos de 20 hectáreas. Esto da como resultado que al cafetero se le estén pagando 125 kilos del grano a $652.000 —en este momento, los costos de producción son de $650.000—. Además, en el mercado internacional la libra de café se cotizó ayer en promedio a US$1,40 (el lunes cerró en US$1,46).

Mauricio Cárdenas Santamaría, ministro de Hacienda y Crédito Público, dijo a este diario que el Gobierno está “dedicado a comprar dólares, y la reducción de tasas de interés ayuda (al dólar) porque baja el apetito de la gente de traer plata acá por el diferencial”.

En cuanto al comportamiento de la tasa de cambio, el ministro aseguró que ha mejorado mucho, ya que el Banco de la República aumentó su programa de compra de divisas de US$500 millones a US$750 millones. Agregó que en el dólar también influyen razones como “la decisión de comprar US$1.000 millones para pagar deuda externa. Además, estamos comprando US$1.000 millones para la inversión que hacemos de las regalías del fondo de ahorro”.