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miércoles, 20 de marzo de 2013

¡Lo que hice en la vida, carajo!



Vanguardia Liberal
2 de febrero de 2013
Puno Ardila Amaya

Jairo Delgado Lerzundy falleció el pasado 25 de enero. Vanguardia Liberal rinde homenaje a su memoria, como gestor y alma de la cultura en Barichara, con apartes de una entrevista sostenida hace apenas unos meses, con ocasión del II Festival de Música.


Jairo Delgado Lerdunzy (q.p.p.d)

 ¿Por qué hace usted un festival de música que no cuenta con patrocinio del Estado ni de la empresa privada?
 
Realmente, la empresa privada sí se ha vinculado con nuestro propósito, porque hay quienes de manera generosa, como Pacho Serrano, solo por mencionar a una persona (un verdadero príncipe, aunque no lo conozco todavía), han aportado a la realización del Festival, y debe destacarse fundamentalmente el respaldo de los hoteles de Barichara, con los que puede contarse siempre.


El Festival está saliendo por ciento cuarenta millones (cada festival de piedra costó entre ochenta y noventa millones), pero la plata que dejó mi padre está bien invertida, y del rendimiento se saca para hacer estos festivales. Entonces, ¿quién los paga? Mi viejo. Pero, por ejemplo, de la Gobernación, a pesar de las promesas, no he recibido ningún apoyo. En general, el apoyo del Estado para el Festival es nulo, y yo ni tengo palancas, ni conexiones políticas, ni tengo alguna intención política, ni estoy en esas maquinarias, ni me gusta esa vaina, ni sirvo para ir a lagartear, de modo que no me preocupa eso; en realidad, mi viejo me dejó el dinero para hacer estas cosas, y lo he invertido bien, así que la ausencia del Estado me importa un carajo (risas).


¿Cómo nació entonces la Fundación Delgado y la idea de los festivales?

 
De mi padre, Jorge Delgado Sierra, nacido en Barichara. Cuando enfermó e iba a morir, me avisaron y me vine de Washington. Alcancé a encontrarlo en su último día de lucidez, y me dijo que como yo era el único de sus hijos que había prestado servicio a la comunidad, que manejara la Fundación y que mirara qué podía hacer en Barichara. Tenía entonces trescientos mil dólares que me daban la posibilidad de hacer cosas aquí. Vi que había solo ocho talladores, porque la gente pensaba únicamente en trabajar en oficinas, y con la ayuda de Joaquín Beltrán organicé el Festival de Talla en Piedra, e invitamos a todas las embajadas. En el segundo festival eran treinta escultores, la mitad colombianos y la mitad extranjeros, y los pelados de aquí comenzaron a ver que salían en el noticiero, y con los pedacitos de piedra comenzaron a hacer sus propios trabajos. Entonces, al final de los festivales, los niños decían que querían ser talladores de piedra cuando fueran grandes, y es eso lo que quiero, que los pelados de aquí no tengan que migrar, y que puedan tener suficientes fuentes de empleo, y que más bien venga la gente, por ejemplo, a grabar aquí. Salvamos la talla en piedra y quinientas familias viven de ello; compré las fuentes y las instalé en el parque: cumplí con eso, y dije “ahora quiero quinientos músicos; que uno camine por Barichara el fin de semana y haya músicos tocando por todos lados; que los muchachos se entusiasmen con la música”.


Con los festivales, se rodaron películas, y el mundo comenzó a volver sus ojos a nuestra región, y pusimos a Barichara en el mapa: se volvió importante. Ahora estoy en el plan de hacer lo mismo con la música y con las profesiones afines, como grabaciones y video.


¿Cómo es que no pudo nacer en Barichara?

 
Yo nací en Bogotá porque mi familia salió de Barichara huyéndole a la violencia. Tengo cincuenta y siete años, pero mi papá me trajo cuando tenía doce, y entonces tocaba viajar por carretera destapada. Cuando los conservadores se tomaron el poder, le avisaron a su papá, don José María, y el abuelo se llevó a la familia, y por eso yo nací en Bogotá. Mi papá construyó las torres Barichara, y allá, cuando hablaban de Barichara, la gente pensaba que se referían a los edificios, no al pueblo. Todo para mi papá era Barichara; en el homenaje a Aquileo Parra, mi viejo trajo al pueblo a Alfonso López, inauguraron la Casa de Aquileo Parra, y declararon a Barichara monumento nacional, lo que ha servido especialmente para proteger al pueblo.


¿La gente diferencia la filantropía de la locura? Mire que gastarse tanta plata en Barichara y no en usted…

 
Es muy difícil para muchos entenderlo, porque la gente siempre piensa en que hay algo detrás de los festivales (“diga la verdad, ¿usted quiere ser gobernador de Santander?”), o que quiero hacer plata con esto, porque en nuestra región no hay la mentalidad de hacer trabajo por la comunidad. Todo lo que hago es voluntario; se paga a todos los músicos, incluso a los de mi grupo, pero yo no cobro. Para mí es una felicidad. ¿Qué saca uno con ser el más rico del cementerio? Lo bonito es que el día en que uno se vaya a morir, que esté en la cama, en el final, en sus últimos días, piense “¿qué hice en la vida, carajo?: hice el festival de talla en piedra de Barichara, hice el festival de música de Barichara, hice el parque que dejé a Barichara”; eso es mucho más chévere que dejar un poco de plata para que se la peleen los herederos.



 



jueves, 13 de diciembre de 2012

II Festival Internacional de Música de Barichara



 Diciembre 15 a 22 de 2012...

El principal propósito de nuestro festival, que se llevara a cabo por segunda vez, es generar entusiasmo entre los estudiantes de Barichara para que a través de disciplina y dedicación aprendan a ser intérpretes y compositores musicales. Una vez generado el interés ofreceremos la educación correspondiente apropiada en nuestra escuela de música, componente importante del Centro Cultural que pondremos a disposición de la población. El Segundo Festival ofrecerá talleres prácticos dirigidos por los músicos profesionales que ofrecerán conciertos durante varios días en el mes de Diciembre del año en curso. Una característica única de este evento es que incorpora todo tipo de música incluyendo la clásica, el folclor nacional, el bolero, el son cubano, el jazz, el blues, el rock, la salsa y la música de cantautores latinoamericanos. Al ofrecer esta variedad, indudablemente se lograra maximizar el interés de los jóvenes ya que tendrán muchos géneros para escoger para lograr el máximo estimulo. También habrá seminarios de temas relacionados a los diversos géneros incluyendo una conferencia de la historia del blues, la música que es la base del rock y de muchos géneros contemporáneos

Programación.

sábado, 13 de agosto de 2011

2do Festival de Música Barroca en Barichara




En la segunda edición del Festival de Música Barroca de Barichara, el 12, 13 y 14 de agosto de 2011 el grupo La Rocinante presentarán tres conciertos con programación diferente cada uno pero con el tema barroco alemán en común. La intención del Festival de Música Barroca de Barichara es de promover música y educación musical y cultural en general en Colombia, tomando como enfoque y punto de partida conciertos de música barroca, ejecutada en instrumentos auténticos de la época. Se trata de crear una semana cultural basada en una presentación dinámica y llena de vitalidad de las grandes obras musicales de la época barroca y clásica, tanto europea como de las colonias.

Los conciertos en instrumentos originales forman el eje central alrededor del cual se van formando clases maestras en los diversos instrumentos que traen los músicos, seminarios y discusiones sobre temas como la ejecución de música en instrumentos históricos, o la obra de un compositor en particular, temas relacionados como por ejemplo arte y literatura contemporánea de las obras musicales. Se planearán proyectos educativos para niños en coordinación con escuelas y maestros de música locales.Todo esto en el contexto de un pueblo tan bello y maravilloso como lo es Barichara.

lunes, 27 de diciembre de 2010

martes, 26 de octubre de 2010

Sube a nacer conmigo hermano






Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.

A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.

Dadme el silencio, el agua, la esperanza.

Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.

Apegadme los cuerpos como imanes.

Acudid a mis venas y a mi boca.

Hablad por mis palabras y mi sangre.

Pablo Neruda