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miércoles, 1 de febrero de 2012

muere Wislawa Szymborska



La poetisa polaca y premio Nobel de Literatura de 1996, Wislawa Szymborska, ha muerto a los 88 años en Cracovia. Según ha confirmado su representante Michal Rusinek, Szymborska ha muerto de un cáncer de pulmón en su casa "tranquila, mientras dormía" (Foto: AFP, DAVE KENDALL)


EL SILENCIO DE LAS PLANTAS


La relación unilateral entre ustedes y yo
no va mal del todo.

Sé lo que es hoja, pétalo, espiga, piña, tallo
y lo que les pasa a ustedes en abril y en diciembre.

Aunque mi curiosidad no es correspondida,
me inclino especialmente sobre algunas
y hacia otras levanto la cabeza.

Tengo nombres para ustedes:
arce, cardo, narciso, brezo,
enebro, muérdago, nomeolvides,
y ustedes no tienen ninguno para mí.

Hacemos el viaje juntas.
Y durante los viajes se conversa, ¿o no?
Se intercambian opiniones al menos sobre el tiempo
o sobre las estaciones que pasan volando.

Temas no faltan, porque nos unen muchas cosas.
La misma estrella nos tiene a su alcance.
Proyectamos sombras según las mismas leyes.
Intentamos saber cosas cada una a su manera
y en lo que no sabemos también hay semejanza.
Lo aclararé como pueda, pregúntenme y ya está:
qué es eso de ver con los ojos,
para qué me late el corazón
o por qué mi cuerpo no echa raíces.

Pero cómo contestar a preguntas nunca hechas,
si además se es alguien
para ustedes tan nadie.

Musgo, bosque, prados y juncales,
todo lo que les digo es un monólogo
y no son ustedes quienes lo escuchan.

Hablar con ustedes es necesario e imposible.
Urgente en una vida apresurada
y está aplazado hasta nunca.


WISLAWA SZYMBORSKA- “Chwila” (“Momento”), 2002

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Wislawa Szymborska


No sabemos nada y eso es lo fascinante

"¿Cómo veo el mundo de hoy? Lo mejor es mirarlo desde el espacio -afirma, gesticulando como si pudiéramos planear por las galaxias-. Hasta el siglo XX, era un planeta azul que giraba silenciosamente por el universo. Pero, en estos momentos, es una bola que hace un montón de ruido, ¿no lo oyen?, está hablando todo el tiempo, es escandalosa, ¡una bola charlatana con un montón de palabras! Hay un montón de información, que en dos minutos recorre todo el planeta pero, si se fijan, son tonterías absolutas, informaciones que no tienen ninguna importancia."


Y nos cita un ejemplo "de mi propia experiencia. A menudo, cuando voy a algún sitio, me ponen un micrófono en la boca, porque ha sucedido algo en cualquier parte del mundo, y me preguntan: '¿Qué piensa usted sobre esto?'. Siempre respondo lo mismo: 'Tengo que pensarlo'. 'No, no -me dicen-, lo necesitamos ahora.' 'Necesito tiempo para reflexionar sobre ello, tal vez mañana pueda responderles.' ¡Y nunca lo aceptan! Que alguien se tome un día para pensar qué dice sobre algo importante está fuera de su lógica. Hay mucha gente que acepta dar esa respuesta inmediata, y a menudo se trata de frases estúpidas. Soy de esas personas que todavía creen que todo debe ser pensado un poquito, y que la primera impresión no siempre es la más acertada, la más coherente y la mejor. De hecho, escribo de la misma forma: tengo que andar, pensar, darle vueltas, ir de un sitio a otro...".