Pensadores,
científicos y las Naciones Unidas pronostican que en menos de cinco
décadas la guerra entre las grandes potencias será por el agua de
continentes como África y América. En Santander dos pueblos, Galán y
Barichara, sin ser potencias, parecen ratificar esta teoría. Se
enfrentan por la construcción de un acueducto que sólo beneficiará al
“pueblito más bonito de Colombia”, cuyo recurso hídrico saldrá de las
tierras galaneras.
Si bien es cierto que la disputa por el agua no ha trascendido de
los diálogos acalorados entre la Veeduría por la Defensa del Agua de
Galán y los funcionarios departamentales, y que la atención se ha fijado
en la supuesta pelea entre el párroco de ese municipio, Ciro Octavio
Sierra, y el Gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, por la
supuesta oposición del primero a la construcción del acueducto, lo
cierto es que la comunidad galanera pidió intervención de la
Procuraduría General de la Nación, para que revise la situación, y la
Gobernación tuvo que suspender la construcción de la obra.
Acostumbrados a la escasez
La llegada del invierno o del verano le cambia al panorama a los
galaneros. En época de lluvia, llegar y salir del pueblo por la
deteriorada carretera que comunica con el municipio de Socorro, llevando
cargas de verduras, huevos, gallinas, bestias y abonos para la tierra
es toda una tortura. En época de verano todo empeora, pues la sequía se
apodera de las quebradas cristalinas, no hay líquido para los pobladores
y menos para los cultivos y las reses de engorde, características de
este municipio agropecuario.
Ante la escasez del líquido, los galaneros optaron por implementar
jornadas de racionamiento, enseñaron a sus animales a consumir agua sólo
una vez al día, cambiaron la cría de vacas lecheras por el ganado de
genética y se prepararon para correr a los potreros cada vez que llueve y
recoger en canecas el ‘oro líquido’ que cae del cielo.
Miembros de la Veeduría por la Defensa del Agua de Galán aseguran que
durante los últimos 40 años han tenido que cambiar cuatro veces de
fuente de captación de agua. “De las fuentes de abastecimiento que nos
quedan, entre esas el Acerradero y la Chivirití, es de donde pensamos
surtirnos en un futuro y ahora se la quieren llevar para Barichara”,
comenta Camilo Rueda, miembro de la veeduría.
Diálogo de sordos
Enrique Caicedo, líder de la veeduría ciudadana, denuncia que se
enteraron de la construcción de un acueducto para Barichara a mediados
de marzo de 2011, pero fue un año después que los ánimos se calentaron,
cuando una comisión encabezada por representantes de la Gobernación de
Santander, el Plan Departamental de Aguas, miembros del Consorcio San
Jerónimo, encargado de la obra, y una delegación de funcionarios y
habitantes de Barichara llegó a Galán a informar sobre los alcances del
proyecto.
“Nos engañaron, no era una reunión informativa, sino una
socialización, y trajeron gente de Barichara. Pasaron una lista de
asistencia para que firmáramos y cuando nos dimos cuenta decía en la
parte de abajo “socialización del proyecto para la construcción de un
acueducto para Barichara”. La comunidad se enfureció y desde ese día la
veeduría y el cura del pueblo, pasamos a ser enemigos del Gobernador”,
comenta Caicedo.
La veeduría ciudadana asegura que por esto y otra serie de
“cuestiones sin resolver” es que ha elevado una denuncia a la
Procuraduría General de la Nación para que intervenga y estudie si
existen irregularidades en la concesión que le otorgó la Corporación
Autónoma de Santander, CAS, a Barichara para extraer el agua de la
quebrada Chivirití.
“Tal vez pecamos por confiados, pues pensamos que nos iban a dar
solución al problema que tenemos con el acueducto del pueblo, los
acueductos veredales (artesanales) para el riego de las plantaciones y
el sustento de los animales, pero nada pasó” explica el veedor Camilo
Rueda.
La comunidad también consignó en el documento entregado al Ministerio
Público una serie de denuncias presentadas por los líderes y campesinos
de la vereda San Isidro –de donde nace la quebrada Chivirití–. Allí se
expone que ellos no negociaron la servidumbre con el Consorcio San
Jerónimo, que sólo dieron permisos de paso por sus tierras y que luego
se retractaron, porque les prometieron obras y auxilios para la
comunidad y esto nunca llegó.
“Supuestamente se negociaron las servidumbres, pero eso no fue así.
Primero se debe conciliar con los dueños de los predios, si se llega a
un acuerdo esto se eleva a escritura pública y se registra en la Oficina
de Instrumentos Públicos. Nada de eso se hizo y tampoco existe”,
explica Caicedo.
“Todo esto se lo expresamos en reuniones, pero el Alcalde de
Barichara y el Gobernador le echan la culpa al párroco y desvían la
discusión. Esto ha llegado a tal punto, que hasta las iglesias
cristianas del pueblo han intervenido y han tomado asiento en la Mesa
Comunitaria que conformamos para mirar el futuro del agua en Galán. ¿Por
qué no hacen un acueducto para los dos municipios? No estamos en contra
de la gente de Barichara, pero no nos tienen en cuenta para nada”,
concluye el veedor ciudadano.
Enrique Bueno Rey, Secretario de Infraestructura responde:
¿Cuáles son las alternativas que plantea la Gobernación?
En Galán estamos haciendo inversiones por más de $600 millones en la
repotenciación del sistema de acueducto que existe, pues presentaba
varias fallas en las redes de conducción y distribución de agua.
También planteamos surtir a Galán con el líquido, por medio de un
sistema diferente, que refuerce las tres fuentes hídricas que tiene el
municipio, sacando aguas de la quebrada Chivirití, pero en otro punto de
captación; hemos planteado la posibilidad de que se modifique la
reglamentación para que se hagan las compensaciones ambientales con la
comunidad de la vereda San Isidro donde está la captación, que se
implemente un programa para garantizar la sostenibilidad del recurso
hídrico, que permita ampliar el sistema y garantizar su cobertura.
Consideramos que esta problemática tiene más un tinte político que
cualquier otra cosa. Hoy en día la comunidad exige que tengamos que
pagarles regalías y eso es absurdo. Hay interferencia de las autoridades
eclesiásticas que no son técnicas ni son sociales.
¿Técnicamente es viable darles agua a los dos municipios desde la misma fuente hídrica?
Le hemos propuesto a la comunidad de Galán que nosotros hacemos el
proyecto para formular la ingeniería y los diseños para esta obra,
aportamos los recursos para la obra por 3 mil 800 millones de pesos,
pero no les bastó. Hay un contrato que existe y hay que cumplirlo.
¿Es posible llevar agua a Barichara desde otra fuente que no sea la quebrada Chivirití?
Existe la posibilidad de un bombeo que es más costoso. Se podría
surtir a Barichara con el acueducto regional de Chicamocha o del
Oriente. El municipio tiene otras fuentes, pero son insuficientes, como
Galán, cuya comunidad dice que en época de alta sequía tiene que hacer
racionamiento.
¿Es necesario el acueducto para Barichara?
Según Pablo Figueroa, gerente de la cooperativa del Embalse El Común
de ese municipio, la construcción de un acueducto para Barichara no es
un capricho, pues esto obedece a un estudio adelantado por Acción Social
de la Presidencia de la República, hace tres años aproximadamente. En
él se analizaron las fuentes hídricas y de aguas subterráneas de
municipios como Barichara, Socorro, Los Santos y Barbosa y se encontró
que Barichara no tenía agua suficiente para abastecer a su comunidad.
“La conclusión fue que la fuente más cercana para captar agua era la
quebrada Chivirití de Galán, explica Figueroa.
Habla la CAS
La directora regional de la Corporación Autónoma de Santander, Flor
María Rangel Guerrero, explicó a Vanguardia Liberal que tres fuentes
hídricas son las que abastecen actualmente a la población de Galán, de
las cuales se otorgó una concesión de 5,5 litros por segundo para el
municipio galanero y de 29 litros por segundo para Barichara.
En época de lluvia, según los estudios adelantados por la CAS, el
caudal de la quebrada Chivirití alcanza los 650 litros por segundo y en
época de sequía lo más bajo que llega a estar es en 166 litros por
segundo. “A pesar de la concesión que otorgamos son de 2,5 y 29 litros
por segundo, es decir, 31,5 litros por segundo. Esto significa que sin
hacer ninguna actividad de protección y de recuperación al recurso
hídrico, el municipio de Galán tiene una disponibilidad de agua en
verano de 130 litros por segundo”, explica la funcionaria.
Según Rangel Guerrero, se organizó una mesa de seguimiento para mirar
la situación con la comunidad. “Buscamos que la comunidad nos acompañe
en la realización de los aforos, que ellos verifiquen las mediciones
para que les de tranquilidad. Yo no conozco las razones de por qué
decidieron que fuera esa cuenca para hacer el acueducto”.
Casi oculto en el costado oriental de la serranía Los Yareguíes, a
cinco horas de la capital santandereana, se ubica Galán, un municipio
con 3.800 habitantes, entre la zona urbana y rural, y un clima que
alcanza los 20 grados centígrados. Café, yuca, maíz, tabaco y plátano,
así como la ganadería, destacan a esta población de la Provincia
Comunera como agropecuaria por naturaleza.
Según manifestó Flor María Rangel, directora regional de la CAS, la
Alcaldía de ese municipio ha manifestó que existen situaciones
vulnerables en cuanto a las necesidades de saneamiento básico en algunas
veredas.
9.540 millones 934 mil 318 pesos cuesta la construcción del Acueducto de
Barichara. Se contemplaba como fecha de inicio de la construcción de
esta obra el 23 de marzo de este año. Sin embargo, la Secretaria de
Infraestructura aseguró que la obra estará suspendida hasta nueva orden.
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Respetada pediodista Xiomara
Montañez:
Muy atento al contenido y sentido
de su publicación del pasado domingo 26 de agosto en relación con el Agua para
el Acueducto de Barichara.
Como integrante que fuí de la
Veeduría Ciudadanapara el Agua, en momentos de la reciente
y pasada crisis padecida por el colapso de la Represa del Común, abastecedora
del precioso fluido para la municipalidad de Barichara, entre otras, es de
lamentar
la situación que ahora se
plantea.
El tema del Acueducto
proyectado a abastecer con recursos hídricos de la quebrada Chivirití y la
situación que ahora se divulga con lujo de detalle, a mi juicio, debe manejarse
con excesivo tino e inteligencia, por las enormes repercusiones que estas
situaciones suelen acarrear en la suerte de los vecindarios y más cuando hay
intereses muy superiores de convivencia pacífica, políticos, sociales, económicos ; la región puede verse
enormente perjudicada.
El tema del agua es muy delicado desde la esquina que se
quiera ver, de la salud
principalmente y más cuando
Barichara es reconocida como uno de los destinos de residencia
permanente, transitoria o los turísticos
del mayor interés tanto nacional como
internacional.
En aras de una información algo más técnica, concreta y menos
sesgada a los aspectos puramente de controversia entre dos mucicipios,
comedidamente le sugiero, respetada periodista, obviamente si tiene a bien hacerlo, consultar los expertos de la Universidad Industrial de
Santander, Escuela de Ingeniería en lo que corresponde a las áreas de Aguas y
Manejos Hídricos y lo propio a Ingeominas sobre el recurso de Aguas
subterraneas, recurso que es y sigue siendo una excelente alternativa en lo
político, técnico y económico.
Cuando los técnicos que nos hicieron la
socialización de los estudios en Barichara y sustentaron la viabilidad del
proyecto bajo esas determinantes de diseño, nos quedó la duda si el estudio de
esta alternativa se tuvo en cuenta con toda su significación por los
diseñadores contratados.
Sigo creyendo que, por lo menos teóricamente,
crisis como la vivida y padecida no debe
volverse a presentarse, si se mantienen
adecuada y técnicamente los dos pozos uno el recuperado y otro el perforado por
Ingeominas.
Mi interés es el del
ciudadano del común que se pregunta si ¿esa es la situación de pugnacidad que
se dice vive la región por una razón tan sensible y fuera de eso, Barichara sin acueducto, cuál será la
solución?
Muchas gracias por la atención que le merezca mi sincera apreciación.
Jesus Hernan Villa-Roel Ramírez
C.C. 2927127 de Bogotá