viernes, 25 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
Viaje al fin de la noche - Louis Ferdinand Céline
¿Por qué me decidí a leer a Céline? Por el artículo en Arcadia de Hernán A. Melo Velásquez y su introducción: "El alcalde de París lo dijo: “Céline es un excelente escritor, pero un perfecto cabrón”. ¿Merecía el autor de Viaje al final de la noche el homenaje que la sociedad francesa acaba de negarle?
por Ratón de Biblioteca
Cèline es un viajero observador, cáustico y sin compasión. En Viaje al fin de la noche Céline parte de su propio viaje para hacer una novela demoledora sobre la condición humana.Protagonista, narrador y autor convergen en la misma persona, un hombre joven y escéptico que, sin saber por qué se alista en el Ejército para combatir contra los alemanes y comprueba que la guerra no tiene nada de heroico.
Con que ¿no había error? Eso de dispararnos, así, sin vernos siquiera ¡no estaba prohibido! Era una de las cosas que se podían hacer sin merecer un broncazo. Estaba reconocido incluso, alentado seguramente por la gente seria,¡como la lotería, los esponsales, la caza de montería!... Sin objeción. Yo acababa de descubrir de un golpe y por entero la guerra. Había quedado desvirgado. Hay que estar casi solo ante ella, como yo en aquel momento, para verla bien, a esa puta, de frente y de perfil .(...)
(...) Íbamos a ir todos para adelante, el coronel igual que los demás con todas su faroladas, y su piltrafa no iba a hacer un asado mejor que la mía, cuando la corriente de enfrente pasara entre ambos hombros.
Cèline no deja títere con cabeza y con frecuencia se le acusa de nazi, aunque probablemente sólo fuera un anarquista demasiado lúcido que no se permitía la complacencia, que no tenía miedo de decir lo que pensaba.
“¡Viva Diderot!”, gritaron y después “¡Bravo, Voltaire!” ¡Eso sí que son filósofos!¡Y viva también Carnot, que organizaba tan bien las victorias!¡Y viva todo el mundo!¡Al menos, ésos son tíos que no le dejan palmar en la ignorancia y el fetichismo, al buen pueblo! ¡Le muestran los caminos de la libertad! ¡Lo emancipan! ¡Sin pérdida de tiempo!¡ En primer lugar, que todo el mundo sepa leer los periódicos!¡Es la salvación! ¡Qué hostia!¡Y rápido!¡No más analfabetos!¡Hace falta algo más!¡Simples soldados- ciudadanos!¡Que voten!¡Que lean!¡Y que peleen!¡Y que desfilen!¡Y que envíen besos!
La noche es la desesperanza. El Ferdinand de la novela es francés, experimenta la gran mentira de la guerra en carne propia, viaja a las colonias francesas para descubrir un mundo tan corrupto y deshumanizado que parecería inverosímil si no fuera porque era real. También vive en Estados Unidos, donde tiene oportunidad de medirse con el capitalismo, incluso para los asuntos de amor: una prostituta, una puta, como él diría, es su amor sin futuro. Y, cuando regresa a Francia y acaba sus estudios de medicina, va a caer a un barrio miserable en el que sus enfermos hablan mal de él y casi nunca le pagan. Además, Ferdinand no sabe cobrar a los pacientes, lo que hace que me incline por la hipótesis del anarquista lúcido. Allí terminará de perder la poca dignidad que le quedaba. Para colmo, un antiguo compañero de penalidades, Robinson, y él coinciden en todas partes hasta el punto en que sus vidas parecen hermanadas.
Cèline ha recorrido el mundo y no ha encontrado nada que le haga ser optimista. Es muy fácil acusarle de nazi desde el sillón de nuestra casa y él lo sabía cuando estaba escribiendo. Cèline a la fuerza tenía que saber que toda su visión del mundo quedaba expuesta en Viaje al fin de la noche, que escribió esa novela para golpearnos con su punto de vista y quizá también para que esa realidad no terminara de volverle loco. El fin del viaje de Ferdinand es un manicomio que acaba gestionando en el que por fin, disfrutará de cierta tranquilidad y un buen pasar económico, pero Robinson, como una mala sombra, volverá a aparecer en su vida y será asesinado por su prometida, a la que Ferdinand se había cepillado alegremente. Viaje al fin de la noche es una novela escrita al mismo tiempo con pasión arrasadora y rabia lúcida en la que Cèline nos muestra con crudeza la realidad que le rodeaba, sin compasión. Pero no es sólo un retrato social de aquella época, ni su mérito reside exclusivamente en la utilización del lenguaje barriobajero, ni en las fascinantes peripecias de su protagonista. Viaje al fin de la noche es una de las novelas más valientes de la historia del siglo XX porque su autor se desnuda en ella. Y no lo hace para que le admiremos, sino para que sepamos cuánto nos desprecia por nuestra ignorancia.
" Los ricos no necesitan matar en persona para jalar. Dan trabajo a los demás, como ellos dicen. No hacen el mal en persona, los ricos. Pagan. Se hace todo lo posible para complacerlos y todo el mundo contento. Mientras que sus mujeres son bellas, las de los pobres son feas. Es así desde hace siglos, aparte de los vestidos elegantes. Preciosas, bien alimentadas, bien lavadas. Desde que el mundo es mundo, no se ha llegado a otra cosa.
En cuanto al resto, en vano te esfuerzas, resbalas, patinas, vuelves a caer en el alcohol, que conserva a los vivos y a los muertos, no llegas a nada. Esta más que demostrado. Y desde hace tantos siglos que podemos observas estos animales nacer, penar y cascar delante de nosotros, sin que les haya ocurrido, tampoco a ellos, nada extraordinario, salvo reanudar sin cesar el mismo fracaso insípido donde otros tantos animales lo habían dejado. Sin embargo, deberíamos haber comprendido lo que ocurría. Oleadas incesantes de seres inútiles vienen desde el fondo de los tiempos a morir sin cesar ante nosotros y, sin embargo, seguimos ahí, esperando cosas... Ni siquiera para pensar la muerte servimos.
Las mujeres de los ricos, bien alimentadas, bien engañadas, bien descansadas, ésas, se vuelven bonitas. Eso es cierto. Al fin y al cabo, tal vez eso baste. No se sabe. Sería al menos una razón para existir."
martes, 22 de marzo de 2011
Katrin y Aleksander

Por estos días tenemos unos visitantes. Se trata de un matrimonio alemán que vienen conduciendo desde Chile. Pues bien, como parte de la estancia en esta Murtra Bellavista del Silencio, es decir de este murtrear, han tenido su dosis de trabajo. Hoy nos llegó un camión con ladrillo y ellos nos han ayudado a descargarlo. Y como es una buena fecha para el trasplante, nos han ayudado también a sembrar 3 araucarias que habíamos comprado hace días... precisamente la araucaria es el arbol chileno por excelencia.
PD: Feliz cumpleaños querida Elsa Toya
sábado, 19 de marzo de 2011
San José
El nombre de “José” quiere decir don de Dios con un nuevo hijo (“Dios quiera añadir”).
Lo importante es que cada uno se descubra en una historia que, a pesar de los planes humanos, continúa siendo una historia de amor y de salvación.
Josep de Natzaret de Joan Esquerda Bifet
Editorial Claret
viernes, 18 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
cumpleaños Jorge y Lucho
Son hermanos. Jorge cumplió ayer 16 de marzo doce años, y Lucho cumple hoy, ocho. Antes vivían cerca a nosotros y venían a visitarnos, ahora viven en un pueblo llamado Villanueva, y de vez en cuando vamos a verles. Hoy era un día especial. Así que nos presentamos en su casa, con una 'torta' y un presente para cada uno. Estuvieron radiantes. Feliz cumpleaños muchachotes!!

La verdadera madurez
Por: Jorge Llano
Revista Cromos
Después de los cuarenta años hay serias señales de desarrollo espiritual. Anímese a descubrirlos para ser cada vez menos egoísta y más próspero.
Con el mundo a cuestas, agotado y contradictorio, a mis 46 años fui empujado por mi colon y mis riñones al consultorio de un médico antroposófico alemán de visita en Colombia. “Tu enfermedad consiste en que dos almas viven en tu cuerpo”, me dijo, y me habló de los septenios del espíritu, de mi necesidad de encontrar la unicidad del mundo material y el espiritual y así entrar al séptimo septenio (entre los 42 años y los 49). “Con la unicidad de tu alma material y tu alma de servicio, puedes acceder a los cuatro pilares de tu anhelada espiritualidad a través del trabajo, del desapego, del amor al prójimo, de la gratitud y del perdón. Y entonces no importa lo que pase, te sentirás aliviado”. La antroposofía, sabiduría del hombre, es una filosofía de vida, una manera de ver e interpretar el mundo. Es una cosmovisión que permite profundizar en las relaciones entre la naturaleza, el hombre y el cosmos, para encontrar las respuestas que surgen sobre los misterios de la vida. “La antroposofía es un sendero del conocimiento que pretende conducir lo espiritual en el ser humano a lo espiritual en el universo”. Así lo entiende Rudolf Steiner, un filósofo y polifacético personaje que a principios de 1900 creó esta ciencia espiritual.
Las variantes de las disciplinas que Steiner fundó son: la triformación social; la medicina antroposófica; la pedagogía Waldorf; la agricultura biodinámica; el arte de la palabra, la música y el movimiento; y la terapia biográfica de los septenios, que describe los procesos de maduración del ser en ciclos de 7 años, repartidos en tres etapas de la vida. Los tres septenios del cuerpo, que van de 0 años a 21 años; los tres septenios del alma, que van desde los 21 años hasta los 42; y los tres septenios del espíritu: desde los 42 hasta los 63 años.
Sólo me detendré en los septenios del espíritu, que son los que estoy viviendo.
Las cuatro pilares de la espiritualidad
Abriendo los sentidos, la unicidad aparece como un nuevo orden. Los mundos paralelos, las múltiples personalidades se funden en un nuevo híbrido humano-dios. Es el verdadero comienzo de la senda espiritual, la senda ya no del guerrero, que era la de más aguante, sino la de la aceptación. El aspirante, agobiado por sus crisis y estigmas, mira hacia una nueva tierra de fraternidad, de desapego y de perdón, en medio de una enorme gratitud con la vida. El camino espiritual no es el que lo lleva a uno al cielo, es el que lo devuelve a la tierra con amor, para entonces fundar el cielo en la tierra y a Dios dentro de cada persona.
1. Desapego
Un verdadero desapego es dejar el egoísmo. Es dejar ir las ideas fijas sobre sí mismo y sobre otros, hasta ver en verdad lo que hay en sí mismo y en cada ser. Desapego es redefinir cada encuentro, sin prejuicios. El desapego es dejar ir las enfermedades con las que nos hemos encariñado o que hemos usado de excusa para no vivir. Es un ¡Ya basta! Desapego es salir desnudos por la vida con el corazón por delante, sin más; es tenerlo todo sin depender de nada, es ser más y tener menos.
Desapegados, podemos transformar los valores materiales que hemos recibido o ganado, en profundos y significativos valores espirituales. Más allá de las posesiones seremos verdaderamente libres. Libres de la dependencia a los bienes, a las ideas, al orgullo, al prestigio, a todo eso que nos ataba. Desapego no significa dejar de tener, es dejar de depender.
2. Amor al prójimo
El amor al prójimo se cultiva y crece. La fraternidad es el amor y la compasión caminando de la mano. Es creer en la bondad fundamental que reside en cada ser humano, en su derecho y anhelo de ser feliz y en su profundo trasegar, desde el primero del los hombres hasta hoy. El amor al otro es el paso del egoísmo del instinto de conservación, al altruismo del alma; es un amor manifiesto que calienta a la gente con la que trabajas, con la que vives, con la que sueñas. El amor al otro es saberse hermanados en la tierra bajo un mismo cielo protector y bajo un mismo deseo de corazón: que el otro encuentre lo que está buscando, que el otro sea feliz, entendiendo que el amor es una fuerza multiplicante y que la felicidad no es excluyente.
3. Gratitud
Dar gracias es movilizarnos en el mundo ya no desde la carencia sino desde la plenitud. Dar gracias es estar conectados con la vida, con Dios, es entender los sacrificios de muchos que han dado su vida por otros, es inventariar cuántos animales hemos comido, cuántas vidas hemos tomado, cuántas madrugadas de nuestros padres, cuántos profesores y vecinos nos cuidaron. Dar gracias es devolver más tarde con talento, y crear una compensación positiva. Esto es, doy un poco más de lo que recibí, honro a los que me han dado y me comprometo a dar.
4. Perdón
Perdonar es dejar de sangrar en el alma. Perdonar es perder, sí, perder poder sobre el otro; sí, es elegir la salud propia que la condena del otro. Perdonar es trascender y descongelarnos de esas escenas, es por fin volver a casa y dormir tranquilos, en una actitud del alma frente al mundo, libre frente a la ofensa y el ofensor, libre frente a nosotros mismos, libres y desprendidos, aprendiendo a morir, renunciando al placer negativo de seguir atando a otros con nuestra rabia. Es la compasión manifiesta en nuestros actos, es el camino de la madurez de la vida y de la adolescencia espiritual.
Eligir la unicidad a través de estos cuatro pilares, es tener la certeza de que volvemos a casa con lo que tenemos y no tenemos y rendir el corazón al alma y el alma al inmortal espíritu. No hay más.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Anuncian plan para caficultores en frontera colombo - venezolana
El trabajo lo harán los dos gobiernos con el fin de ayudar a personas que habitan en Cesar, la Guajira y zulia.
Colombia y Venezuela estudian un plan conjunto de ayuda a los caficultores que se encuentran de ambos lados de su frontera en los departamentos colombianos de Cesar y la Guajira y el venezolano estado de Zulia.
El llamado "plan binacional para la Serranía de Perijá prevé relanzar los cultivos de café que habían quedado atrás a causa del conflicto colombiano", según precisó la cancillería colombiana en un comunicado, tras la visita el martes de funcionarios del gobierno de Venezuela a esta región.
Según la cancillería, funcionarios colombianos propusieron el martes a sus homólogos de Venezuela reunirse en los próximos días en Caracas para definir las bases del plan que trabajarían los dos países y "someterlo a los presidentes Juan Manuel Santos y Hugo Chávez en la reunión que sostendrán el primero de abril en Colombia".
En Colombia, "el plan piloto para la Serranía de Perijá beneficiará a 1.740 caficultores en 6.876 hectáreas en los municipios de la Paz y Manaure en el departamento del Cesar; y la Jagua del Pilar, Urumita y Villanueva en la Guajira".
El plan incluye ayudas a los caficultores para que puedan renovar sus cultivos, la instalación de centros de salud, de educación y un mayor acceso a internet. La idea es que el plan sea replicado en Venezuela: "La Serranía está también en el estado de Zulia y es una zona binacional. Venezuela también ha adelantado muchos trabajos y quieren trabajar de forma conjunta de ambos lados de la frontera", indicó una fuente diplomática.
El plan fue presentado por la canciller María Ángela Holguín a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, "en el marco de los trabajos de la Comisión de inversión social para la frontera", creada el 10 agosto, durante la cumbre entre Juan Manuel Santos y Hugo Chávez que marcó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela.
martes, 15 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
"Mi receta son tres tazas diarias de café"
Por: Mariana Suárez Rueda
El Espectador
El cardiólogo Mario Maranhao recomienda esta bebida para prevenir infartos, mejorar el estado de ánimo y reducir el riesgo de diabetes.
Cuando Mario Maranhao, cardiólogo brasileño, vino por primera vez a Colombia a hablar de las bondades del café para la salud, prometió que regresaría con evidencias científicas que respaldaran su teoría. Hoy, seis años después, está nuevamente en Cartagena en el marco del XXIII Congreso Interamericano de Cardiología compartiendo con sus colegas los resultados de estudios hechos en Estados Unidos y Europa en los que se demuestra que el café es mucho más que cafeína. Contrario a las creencias cada vez más arraigadas de que esta bebida causa insomnio, problemas gástricos y hasta adicción, Maranhao, quien también asesora a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y durante más de 15 años ha investigado los efectos del café en el organismo, ha podido establecer que tres tazas diarias son la fórmula ideal para prevenir enfermedades del corazón, cáncer de hígado o de colon, diabetes tipo II, controlar males como el del párkinson y la depresión.
“El café, por ejemplo, contiene ácidos clorogénicos, los cuales elevan los niveles de serotonina y dopamina y estas sustancias a su vez contribuyen a mejorar el estado de ánimo de las personas deprimidas, y sabemos que la depresión aumenta el riesgo de infarto en el miocardio”. Además, cuenta, se ha comprobado que el café aumenta los niveles de atención de los estudiantes y ayuda a combatir los índices de obesidad, “pues es una bebida que puede reemplazar a las gaseosas”.
De hecho, asegura, en Brasil se implementó un programa para que en los colegios se diera café con leche en vez de refrescos y los resultados son asombrosos. “Los índices de sobrepeso entre los estudiantes disminuyeron y mejoró su nutrición, pues diariamente recibían un buen aporte de calcio”.
Aunque Maranhao reconoce que en exceso el café puede generar trastornos del ritmo cardiaco, irritabilidad, nerviosismo y dificultades para conciliar el sueño, asegura que es rico en antioxidantes (retrasan el proceso de envejecimiento y nos protegen contra algunas enfermedades), minerales, proteínas, lípidos y aminoácidos, componentes indispensables para una alimentación balanceada.
De hecho, cuenta, la OMS está estudiando la posibilidad de incluir el café dentro de la pirámide nutricional. Sin embargo, reconoce que hay algunos casos en los cuales esta bebida no se recomienda, generalmente se trata de personas que no toleran la cafeína o que sufren de insomnio. Pero advierte, Maranhao, el café tiene la misma cantidad de cafeína que un té negro, por eso no hay razón para prohibir que las mujeres embarazadas o los niños lo tomen.
“Hemos emprendido una gran lucha en mi país para derribar los mitos que los médicos tienen alrededor del café”. Desafortunadamente, concluye, en los currículos médicos no existe un área que se enfoque en la prevención “y es con la práctica y el tiempo que aprendemos a reconocer aquellos factores que contribuyen a una buena salud, como yo descubrí que lo hace el café”.
domingo, 13 de marzo de 2011
El diario de la felicidad - Nicolae Steinhardt
Firmado por Josemaría Carabante
Aceprensa
Fecha: 16 Enero 2008
El diario de la felicidad es un libro inclasificable, a caballo entre el ensayo teológico, la autobiografía, el análisis político, el cuaderno de notas y la literatura costumbrista. El rumano Steinhardt se propuso escribir un relato de sus impresiones en la cárcel, en la que estuvo por participar en cenáculos literarios considerados como subversivos por el régimen comunista. Tras cuatro años de prisión, en 1964 fue liberado, pero hasta su muerte estuvo sometido a estrecha vigilancia. La edición española incluye un magnífico estudio que situará al lector en el contexto político de la Rumania comunista.
Es sorprendente que un preso político describa su estancia en la cárcel como la etapa más feliz de su vida, pese a la tortura, a la indigencia y al dolor. Pero todo en la vida de Steinhardt es sorprendente y paradójico. Lo son sus años de judío desencantado, de agnóstico que emprende la búsqueda incesante de Cristo; lo es igualmente su alegría desbordante durante el cautiverio. La paradoja que representa el mensaje cristiano fue, según confesión propia, lo que decidió su conversión.
Junto con Kierkegaard o Chesterton, autores a los que admira, Steinhardt puede ser considerado también un maestro de la paradoja y de la apologética. De ellos, y del caudal de la literatura universal, toma el estilo ágil, la reflexión sobre lo cotidiano, el humor y, en ocasiones, el lirismo. Sin embargo, lo más destacable del libro son las enseñanzas que encierra.
No espere el lector encontrar en estas páginas un testimonio más de la literatura sobre campos de concentración o una descripción pesimista de la miseria humana. Todo el Diario es una excusa para hablar de lo que realmente importa a Steinhardt: el cristianismo. A través del sufrimiento –físico y espiritual–, Steinhardt descubre la posibilidad de redención y encuentra motivos de esperanza. Por ello, decide recibir el bautismo en la prisión, de manos de un ministro ortodoxo, compañero de celda. La escena de su bautismo, que apadrina un sacerdote católico, es de las más hermosas del libro.
“La cárcel es mi lugar de realización”, escribe. Y allí es también donde se le revela el “valor del ahora”: para evitar una existencia aburrida, narcotizada, para evitar la manipulación, el hombre necesita enfrentarse al miedo, a la pereza y a los obstáculos y hacer de su vida una “aventura temeraria”. Sólo tiene que decidirse. Para Steinhardt siempre existe posibilidad de oponerse al mal, aunque se haga de forma subrepticia. En el caso concreto de la dictadura comunista rumana, entiende que la justificación de los delatores y traidores resulta inaceptable: “¿Seguro que no pudieron hacer más?”, se pregunta.
Este libro fue publicado póstumamente y es, hasta el momento, uno de los más leídos en Rumania. El manuscrito, escrito a finales de los sesenta, fue confiscado en dos ocasiones por la policía secreta rumana. Después de su experiencia carcelaria, Steinhardt buscó comprometerse de forma seria con su fe. En 1980 ingresó en el monasterio ortodoxo de Rohia, desde donde ejerció un influjo considerable en la formación de la juventud rumana, hasta su muerte en 1989.
miércoles, 9 de marzo de 2011
comienza la cuaresma

Con la imposición de la ceniza en la escuela de nuestra vereda, 'Santa Elena bajo', damos inicio a la cuaresma. Recomendamos también este video de la Prelatura de Moyobamba en el Perú. Gracias Jordi por la sugerencia...
martes, 8 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
Relato de una adicción
Por Héctor Abad Faciolince
El Espectador
06-03-11
LA METADONA DE MI ADICCIÓN ES EL silencio. Tanto silencio que —como dice Anna Ajmátova— se oye pasar el tiempo.
Mi droga sustituta es levantarme al alba, y caminar con el canto de los pájaros como única compañía. Nobles viñedos, austeros olivares, faisanes, jabalíes y venados. El aire pica en la nariz y sana los pulmones; seré más cursi: el alma.
Vivo en una especie de monasterio o de prisión para adictos. La vida debe tener los hábitos regulares de un convento: desayuno a las siete, almuerzo a la una, comida a las ocho, dormitorio a las diez. Hay permiso para entrar en contacto con esa droga —la información— solamente una hora, antes de la cena. “Ora et labora”, como en cualquier abadía, es nuestro lema: reza y trabaja. Como ya los dioses se murieron hace tiempos, el rezo asume otra forma: la reflexión, la escritura, la lectura y el ensimismamiento.
Hay unos solos ratos fugitivos de conversación, es decir, de vida mundana, a la hora de las comidas, en el refectorio. Los otros monjes vienen de países lejanos: Zimbabue, Sri Lanka, Liguria, Escocia. La abadesa es viuda de un gran escritor austrohúngaro (en realidad el último), nacido el mismo año de la caída del Imperio, en 1914: Gregor von Rezzori. El lugar es uno de los más hermosos de la Tierra: la campiña toscana, con sus suaves colinas que en este mismo instante retoñan después del invierno. Todo parece una nueva vida; también la mía es nueva: no tengo teléfono, no tengo familia, no tengo amada ni amigos ni hijos. Y en esta especie de cárcel solitaria me invade una extraña sensación de libertad, de euforia. Escribo.
El sitio es casi secreto y se llama Santa Maddalena. Una mujer libertina redimida. Tengo algunos tesoros: unas botas para caminar, una chaqueta para el frío, pan y vino a voluntad, cuadernos y bolígrafos. Me curo de una adicción malsana: Internet: correos, contactos, chats, periódicos, revistas, videos, canciones, películas, blogs… Me curo del rencor de los malvados y de la lengua viperina de las maledicentes. Me curo de la ira contra los malhechores. Todo me importa un soberano pito. Escribo, escribo, escribo.
He renunciado a Satanás, que es el otro nombre de pretender estar informado de todo lo que pasa en el mundo y de lo que le ocurre a todo el mundo. La información es adictiva. No puedo estar informado de todo, ni se puede, ni me da la gana. ¿Nuestras mezquinas y provincianas discusiones políticas colombianas? Al carajo. ¿La fascinación por los ridículos tiranos del vecindario? Al carajo. ¿El odio por los dictadores árabes que masacran a sus pueblos? Al carajo. Ni odio ni amor ni lucha: aislamiento y silencio.
Sé muy bien que tampoco se puede vivir siempre así, en pleno siglo XXI, como un monje benedictino, como un abad satisfecho y regordete, alejado del mundo. Pero una vez en la vida, o una vez cada lustro, me lo puedo permitir, porque me invitan. No se ofendan, lectores, si les digo que también su opinión me importa un pito. Sólo una cosa más les digo: si quieren saber lo que es la libertad y la tranquilidad, aléjense alguna vez, y siquiera por dos semanas, de lo que se llama el mundo. ¿Que no se puede? En la abadía de los monjes benedictinos, en Guatapé, reciben peregrinos (hombres y mujeres), si lo piden con tiempo, por algunos días. Es gratis, aunque si quieren dejar una limosna, la reciben. Guatapé es casi tan hermoso como Vallombrosa, y el canto gregoriano de los Salmos, al alba, cura la adicción al mundo.
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PD: Y aquí, nosotros, en la Murtra Bellavista del Silencio, a 8 kilómetros de Barichara, también les ofrecemos un espacio para la soledad y el silencio...
viernes, 4 de marzo de 2011
En el anden de los sueños
Este libro, es una edición conmemorativa del XV Aniversario de la Fundación Maite Iglesias Baciana.15 historias de éxito, autosuperación y solidaridad de 15 mujeres menores de 30 años que recibieron la ayuda de la Fundación Maite Iglesias Baciana.
Desde hace quince años, esta fundación viene desarrollando un trabajo de ayuda nacional e internacional ofreciendo a mujeres de todo el mundo en situación de riesgo social la posibilidad de formarse y prepararse para emprender una vida mejor.
El libro "El Andén de los sueños" recoge quince relatos inspirados en historias reales protagonizadas por mujeres que, gracias a su espíritu de superación y a ser fieles a sus sueños, y con la ayuda financiera de la Fundación Maite Iglesias y lar organizacines que colaboran con ella, consiguieron emprender su viaje de crecimiento y subirse al tren que las conduciría a cumplir sus sueños.
Esta Fundación, con sede en Barcelona, España, tiene la finalidad de ayudar bajo todas las formas posibles a mujeres menores de treinta años que sufren cualquier tipo de dificultad.
"En el Andén de los Sueños" es un homenaje a quince mujeres que, a pesar de atravesar situaciones muy graves —pobreza, minusvalías, drogadicción, desamparo…—, supieron aprovechar las oportunidades que les brindó la vida, y es, también, un valioso testimonio de la inmensa labor solidaria que se está llevando a cabo en países de todo el mundo.
Los relatos han sido escritos con la participación de Francesc Miralles, Mercè Castro, Martí Gironell, Josep López Romero, Jordi Cadena, Marta Sevilla, Xavier Guix, Miriam Subirana, Ferran Ramon-Cortés, Marta Ligioiz, Sara Closas, Fady Bujana, Jordi Vicente, Santi López-Villa y Anna Forés.
Si quieres pudes comprar el libro, cuyo precio es de 20€ más los gastos de envío (6 euros). El importe íntegro del libro irá destinado a financiar la obra solidaria de la Fundación Maite Iglesias Baciana.
Fragmentos:- "A veces no es necesario mucho sitio para encontrar nuestro lugar al lado de otro"
- "El camino se transforma en humano cuando alguien nos da su mano. Acompañar... qué bella labor..."
- "Si nadie nos hace sentir especiales alguna vez... ¿cómo podremos saber lo que somos?"
- "Aquel que niega la identidad del otro es porque no tiene clara la suya".
- "Cuando reconocemos a otros, en realidad estamos ayudando a las personas a ser nuevamente y a despertar. Y, sobre todo, nos ayudamosa nosotros mismos a no seguir muriendo en vida y a no convertirnos en reyes Miedo".
- "El tiempo compartido es el mejor regalo que podemos darle a un ser humano. El tiempo es el único valor real que tiene la vida: es lo único que nos queda... (...) De hecho, para los seres humanos, ser es muy importante, pero estar... lo es aún más".
- "Tú podías haberme odiado para siempre, por todo lo que hice. Sin embargo, no me negaste, me aceptaste. (...) Al aceptarme, me diste la oportunidad de darte lo que te completaba: tu identidad perdida. Tú tenías la 'llave del perdón' y me perdonaste. Y te lo agradezco. Recuerda esto: 'no hay futuro sin perdón'"
- "'Alegría', pues eso fue lo que regaló a todos y cada uno de los niños y niñas que ella había despertado, y eso es lo que había dejado grabado en el corazón de todos y cada uno de ellos"
- "La alegría es la cosa que nos hace alegrarnos por nuestros éxitos, la que depende de los fracasos y precisa de los triunfos para existir".
- "La perfecta alegría es aquella que nos hace sentir felices, simplemente sabiendo que somos, que estamos aquí y ahora, y que eso ya es la mejor noticia".
- "La perfecta alegría nos dice que importamos y que somos especiales para nosotros y para el mundo ahora mismo, sin esperar a mañana".
- "Los seres humanos no somos anónimos, ni somos islas: somos identidad y un gran sentido nos sustenta en cada gesto, es cada detalle, y siempre en el ahora, en el presente".
jueves, 3 de marzo de 2011
Una mañana cualquiera - Gabriela Adamesteanu

Empiezo este libro en Rumanía, concretamente en Timisoara, en una reunión de trabajo de una semana. Y me pareció buen momento para buscar algún autor o autora rumana, contemporánea a ser posible, y así escapar tímidamente de mi abismal ignorancia sobre la literatura del país, completamente desconocida para mí. Una reseña de Territorios de El Correo vino en mi ayuda y me puso en bandeja hace una o dos semanas un título, el que tengo entre manos, que me ayuda a conciliar el sueño y a reconciliarme de nuevo con el castellano aunque sólo sea por una horita en mis agotadas tardes rumanas (la lengua vehicular de trabajo es el francés).
En la primera parte acompañamos a Vica un día en su periplo por Bucarest. Vica es una anciana con una situación económica difícil. Visita a su cuñada y sobrino, a la hija de la señora para la que hacía en otros tiempos las labores del hogar,..... En estas idas y venidas nos adentramos en la historia de Rumanía, en los difíciles últimos años del comunismo. Es la historia de la vida cotidiana, de las historias familiares y personales. Vamos sabiendo de los recuerdos que la vieja y malhumorada Vica va desgranando acerca de pasado de su antigua señora, Sophie, y su familia. Unas veces son recuerdos de conversaciones y de hechos, otras son meras suposiciones e inferencias más o menos noveladas. Se transcribe casi directamente el discurso oral en lenguaje vulgar de Vica.
En la segunda parte, la visión se centra en un tiempo concreto, hacia 1915, cuando Rumanía dudaba entre mantener su neutralidad en la Gran Guerra o tomar partido en uno u otro bando. Asistimos a la conversación entre cuatro personajes bien definidos, Sophie (como personaje central); su entonces primer marido, el profesor Mironescu; su hermana menor, Margot, y su amante, el joven Titi Iolomiteanu. Un hecho banal en apariencia, la llegada antes de tiempo de Titi a la cita con los Mironescu, adquiere una vital importancia y da lugar a múltiples interpretaciones. Desencadena en los cuatro personajes posicionamientos y discursos internos contradictorios. Aunque la conversación mantenida se centra en acontecimientos exteriores, los preparativos para una más que posible entrada de Rumanía en la I Guerra Mundial, las tensiones emocionales tejidas en torno al personaje de Sophie están siempre a flor de piel. En cuanto a la técnica literaria, me parece magistral el tratamiento del cambio del punto de vista y la alternancia de miradas y modos de aprehender y vivir un mismo acontecimiento. También es remarcable el tratamiento de la transición entre el pensamiento y el discurso, con todas sus contradicciones, lo que nos ayuda a situar los personajes y a conocerlos por lo que piensan, por lo que dicen y por lo que hacen. Y todo ello en un marco histórico apasionante y poco conocido por nosotros, el momento en el que Europa pierde definitivamente su conciencia de superioridad en el mundo civilizado, desde una pequeña y joven nación que teme por su supervivencia.
Si en la primera parte escudriñábamos el pensamiento casi sin hilazón ni discurso lógico de Vica, y en la segunda somos testigos de una conversación a cuatro con recurso al pensamiento y al cambio del punto de vista, en la tercera parte la técnica que utiliza Gabriela Adamesteanu es la transcripción del diario del profesor Mironescu en 1916, con una Bucarest bajo los efectos de los bombardeos alemanes, pues Rumania se ha unido al fin al bando de los aliados contra las potencias centrales. Paralelamente asistimos a las difíciles relaciones del matrimonio una vez conocida la infidelidad de Sophie.
La cuarta parte nos retrotrae de nuevo a un tiempo incierto de la dictadura comunista, probablemente a los 70, en el mismo salón en el que dejamos pendiente en la primera parte la conversación entre Vica e Ivona, la hija de Sophie. Por estas dos personas, testigos de unos hechos del pasado, personajes interpuestos en suma, vamos conociendo la vida y avatares de los actores fundamentales de esta historia en el periodo de entreguerras, en la II Guerra Mundial y tras la llegada de los comunistas al poder. Como en la primera parte, no son los acontecimientos exteriores, los hechos históricos los protagonistas, sino la forma en que aquellos dejaron huella indeleble en la vida de estos.
“Una mañana perdida” como metáfora de una desilusión personal y colectiva, de una promesa no cumplida, de una vida desaprovechada, confundida, equivocada, que hubiese debido desarrollarse de otra manera, truncada por los acontecimientos. “Apenas se ha despejado el cielo, el sol vuelve a desaparecer tras la primera nube. Una hermosa mañana arruinada...., perdida....”
Una novela sólida, apasionante, emocionante, escrita desde el corazón, pero con una técnica depurada, magistral. Con una destacada descripción de personajes y una magnífica ambientación histórica. Recomendable.
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Gabriela Adamesteanu nació en 1942 en Targu Ocna, Rumania. Ha trabajado en edición literaria y científica y ha sido el editor en jefe de la revista 22desde 1991. Ella es la presidente del Centro PEN de Rumania. Sus premios y honores incluyen un 2002 Hellman Hammett Grant, administrado por la organización Human Rights Watch, y el 2004 Ziarul de Iasi Premio Nacional de Narrativa, y ella también ha recibido subvenciones para sus traducciones del francés. Es autora de las novelas Intalnirea[reunión], Dimineata pierduta [desperdiciado la mañana], y Drumul fiecarei egal al zile [El Camino de la Igualdad de todos los días] y las colecciones de cuentos-Vara primavara [Primavera-Verano] yDaruieste ti- o zi de Vacanta [Dése un día de fiesta].Fragmentos:
- Y el último placer que nos queda es la comida.
- Cuánto tuvo que quererlo ella para que ahora, cincuenta años después de su muerte, todavía espere, confusa y absurdamente, el día de su retorno. Que en un santiamén el mundo pudiera dar marcha atrás, que todo volviera a ser como antaño.
- Mira adónde hemos llegado. Quieres ayudar a alguien que te parece necesitado, a quien conoces de toda la vida, y terminas dependiendo tú de él. Llegas al extremo de darle cualquier cosa con tal de que te deje en paz de una vez por todas. Esa es la suerte de los generosos...
- (...) se ha hecho una idea de qué significa ser abogado: conocer a la gente tal y como es en realidad, no como finge ser. (...) ¿Qué podía significar ser abogado cuando, después de cuarenta y seis, se entraba en la sala con la sentencia ya dictada y con testigos amañados? ¿Para qué servía el abogado cuando los juicios empezaron a celebrarse a puertas cerrada?
- "Para aguardar las apariencias hay que hacer acopio de toda la energía, y así se logra incluso vivir como dios manda".
- Ha podido comprobar de lo que es capaz, medir sus propias fuerzas: ha logrado abrirse camino, alcanzar una posición, porque ni en Occidente son las cosas de color de rosa como las pintan algunos. Pero al menos allí solo tiene que dar cuenta de sus propios errores. Al menos sabe que es libre. Al menos puede viajar a donde quiera y cuando quiera. Al menos tiene lo que aquí ni en toda su vida habría conseguido. Al menos...
- Pero a veces quienes han tenido la fuerza suficiente para resistir se dan la oportunidad de disfrutar de lo que tanto esperaban.
- ¡Qué rápido pasa la juventud, madame! Y parece, no sé, como que por dentro una no siente que haya cambiado, ¿verdad? Solo cuando se mira en el espejo...
- El vestíbulo está en penumbra, pero la oscuridad no me molesta. ¡El mundo es tan feo a plena luz! Y más aquí, en la ciudad, con escaparates sin pizca de gusto, y gente mal vestida, y calles sucias, y parques y zonas verdes descuidados.
- Al fin y al cabo o es más que una pobre vieja a quien los comunistas despojaron de todo cuanto tenía, y el futuro nada puede ofrecerle, a parte de pesares.
- ¡Oh, nuestros sólidos, mediocres sentimientos familiares, nacidos de la costumbre, de la confianza, de la tolerancia! ¡Nuestros mediocres y profundos sentimientos familiares, que otorgan a la vida el necesario equilibrio, que liberan nuestro espíritu y así le permiten dedicarse a fines superiores!.
- ¿Por qué la vida, que durante mucho tiempo sigue su curso lógico y tranquilo, te lleva inadvertidamente a un punto en el que ya no es posible retroceder?
- En días tan turbulentos, la honradez deja de ser moneda corriente. (...) Todo el mundo hace predicciones sobre qué pasará, cómo terminará todos: mal, comenta la mayoría. Así pues quien sabe desenvolverse sale adelante. Quien es capaz de amasar fortuna lo hace -suministro de alimentos, especulación, permisos de exportación-; es una época en la que quien sabe cómo sacar provecho se enriquece.
- ¿Conclusión? Una sola: es bueno escuchar las confesiones de los otros, pero más vale tener la boca cerrada con candado. Porque, cuanto menos sepan de ti, menos vulnerable eres. Lo cierto es que todo el mundo ocultua los hechos que no considera conveniente que se conozcan.
El sobre negro - Norman Manea
El sobre negro (Tusquets Editores, Barcelona, 2008), de Norman Manea, es un claro ejemplo de cómo tratar lo global desde lo local. Cómo desde un personaje, Tolea, un antiguo profesor de instituto, algo más que alocado, se puede contar la historia de desesperanza, de miseria moral y económica que atravesaban las personas que vivían, a principios de los años ochenta del pasado siglo, bajo la cruel dictadura comunista de Nicolae Ceaucescu.Lo mejor de la novela, al menos para mí, sin duda, es la renuncia que hace Manea a utilizar una narración formal, en la que hay un principio y un final y todo se va descubriendo. Descubriendo, porque Tolea trata de descubrir quiénes conspiraron contra él para echarle de su refugio estudiantil provinciano y obligarle a refugiarse en la ciudad de locos que es Bucarest. Y más allá, cuáles fueron las causas del suicidio de su padre, bajo la dominación nazi o a comienzos de la era comunista, y si realmente fue un suicidio.
Desde ese supuesto planteamiento inicial, la resolución de dos hechos en la vida del protagonista, nos adentraremos en una narración deslavazada, aparentemente, que nos mostrará sensaciones y pequeñas escenas cotidianas, puerta abierta a la verdadera historia del libro: la sinrazón de la dictadura, la asfixia individual ante la falta de libertad, las intrincadas relaciones sociales de corrupción permanente, de sospecha permanente ante posibles confidentes o contrarrevolucionarios.
El caos de las vidas cotidianas se refleja en los cambios de narrador, casi párrafo a párrafo, en los que, por momentos, apenas sabemos quién nos está hablando, o si Tolea persigue la verdad o está poseído por su propia locura. Muestra de ello es también la permanente confusión de personajes, que, en el mismo escenario pueden ser dos o tres personajes distintos.
Corremos, al leer, el riesgo permanente de perdernos, pero, precisamente, creo que eso juega a favor del libro. Cuando comenzamos a pensar “¿qué me está metiendo este aquí en medio ahora?”, dejamos de pensarlo cuando disfrutamos de la narración pura y dura, en sí misma, sin que nos importe si ayuda o no a comprender la trama. O cuando el relato se dispara en un sentido que no era el que estábamos leyendo y todo se vuelve ensoñación o posibilidad de locura, precisamente eso es lo acertado de la novela: si el personaje está loco, ¿qué mejor manera de mostrarlo? Si Norman Manea hubiese dicho al principio de la novela “Tolea está loco”, seguro que hubiese perdido todo su interés. En resumen, nunca había disfrutado tanto perdiéndome y que viva el riesgo a la hora de escribir. Y como consejo: leer una breve biografía de Ceaucescu al finalizar el libro, por ejemplo, la de Wikipedia, nos dará algunas claves sobre la novela.
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El sobre negro Publicado originalmente en Shvoong: http://es.shvoong.com/books/novel-novella/1866770-el-sobre-negro/
Fragmentos:
Sí, la única cualidad del Camarada Supremo, provocar diariamente chistes buenos.----
"Ya no soy joven, soy escéptico con las utopías porque sé lo que traen consigo. Pero ¿acaso no es desastroso el fracaso de los grandes sueños? ¿Y la sospecha? ¿No es peor? La rapiña, el fanatismo o el egoísmo ¿no se están haciendo cada vez más justificados?"
martes, 1 de marzo de 2011
mejoramiento de vivienda

Así llaman por estos lares a unas ayudas que gestionan los concejales y alcalde del municipio y que patrocina la alcaldía de Barichara y la Gobernación de Santander. Consiste en que le adjudican a los campesinos unos 8 millones de pesos, o más, en materiales como arena, ladrillo, tubos, cemento, grava, tejas e incluso la mano de obra del maestro y el ayudante. El campesino, a parte del terreno, claro está, se encarga de proporcionarle el alimento al maestro de obra y su ayudante. Algunas de las 40 'ayudas' para 'los más necesitados' de Baricharaya se están ejecutando. Eso sí, todas tienen el mismo diseño y no se puede variar el patrón. Teniendo terreno, les obligan a construir el baño dentro de la habitación, lo que les roba espacio y es poco práctico para el campo. Así pues, las 'lumbreras de ingenieros' aplican el mismo esquema de la ciudad en el campo, suponemos que por economía de diseño... Se nota que de terreno y sociología poco o nada conocen...
lunes, 28 de febrero de 2011
Madeleine

Pues ayer la cosa iba de bautizo... estuvimos en la ceremonia, junto a padres y padrinos y luego en la casa de los papás de la criatura: Germán y Consuelo... Supongo que el nombre de la criatura se escribe así, incluso el sacerdote preguntó por su grafía y al final dijo que tenía un nombre con todas las de la 'ley'...
viernes, 25 de febrero de 2011
Recuerdos de Polonia. Witold Gombrowicz
Aunque en realidad buscaba Ferdydurke, el que se me atravezó, en un librero de viejo fue "Recuerdos de Polonia", supongo que ha sido una buena introducción al mundo de Gombrowicz. Veremos si algún día aparece el buscado...
Ediciones en pocaco, francés, español e inglés.
Recuerdos de Polonia, serie de textos escritos entre noviembre de 1959 y octubre de 1961 para Radio Free Europe (Radio Europa Libre) y jamás difundidos, fue hallado por su esposa, Rita Gombrowicz, en 1976 (junto con Peregrinaciones argentinas) entre los papeles póstumos del autor.
No se trata de textos destinados a la lectura, sino para ser trasmitidos por la radio, de ahí su carácter oral. No existe, sin embargo, ningún rastro de una eventual emisión radiofónica de estas crónicas de Witold Gombrowicz.
El manuscrito contenía cuarenta y ocho artículos de cuatro páginas cada uno, clasificados cronológicamente, y algunos de ellos fechados a mano.
Cada artículo correspondía a una emisión radiofónica de unos quince minutos.
Como el título lo indica, estos textos tienen por tema la evocación de la infancia y de la juventud de Witold Gombrowicz.
El escritor recuerda su vida en Polonia, exactamente veinte años después de haberla dejado.
La descripción del medio familiar, del renacimiento de Polonia independiente y de la vida literaria de Varsovia en los años treinta, nos ilustran sobre la vida y la obra de Witold Gombrowicz.
Esta colaboración de Witold Gombrowicz con Radio Free Europe al comienzo de 1959, ocurre en el momento en que su obra es nuevamente prohibida por el régimen comunista en Polonia, después de un breve período de liberalización. Gombrowicz se dirige entonces hacia la emigración polaca y sus instituciones a fin de lograr un apoyo financiero.
Recuerdos de Polonia se publicó por primera vez en polaco en 1977 en las ediciones de la emigración l’Institut Littéraire (Kultura) de París en el mismo volumen que Peregrinaciones argentinas.
Desde 1996, este título es publicado por Wydawnictwo Literackie de Cracovia.
La primera traducción se realizó en francés, por Christophe Jezewski y Dominique Autrand en las ediciones Christian Bourgois, en 1984.
jueves, 24 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
Un nuevo día para el café
El consumo y conocimiento de esta bebida en el país sigue a marcha lenta
Por: Hugo Sabogal
El Espectador
En Colombia se produce el mejor café suave del mundo, pero los colombianos no sabemos distinguirlos ni entendemos el significado de la geografía del producto.
El taiwanés-costarricense Diengo Chow me recordó hace pocos días que Colombia es motivo de admiración por la enorme calidad de sus cafés especiales. Es la envidia de muchos, me dijo. Esta percepción, sin duda, obedece al paciente y largo trabajo realizado por productores y exportadores con la batuta de la Federación Nacional de Cafeteros. Y, de alguna manera, también es el reconocimiento al trabajo de un puñado de soñadores para quienes el destino del producto estrella de Colombia aún no llega a su plenitud.
Pero así como hay motivos para celebrar por la generosidad de estos comentarios, también es un hecho que, en materia de consumo y conocimiento Colombia marcha a la saga, y no parece haber esperanza de recuperación.
Los habitantes de este país, que produce el mejor café suave del mundo, somos los más ignorantes sobre la bebida. No sabemos distinguir un café de otro ni entendemos el significado de la geografía del producto, con toda su complejidad climática y de suelos. Si nos preguntan, no podemos hablar con propiedad de los cafés de Nariño o de la Sierra Nevada, ni asimilar conceptos como la acidez o el dulzor natural.
Para la mayoría de nosotros, el café es la bebida con la que muchos acompañamos el pan del desayuno. La servimos aguada, recalentada, en recipientes de icopor o de plástico, cargada de edulcorantes, sin el más mínimo protocolo o respeto hacia sus virtudes aromáticas y gustativas.
Cito el nombre de Diengo Chow para mostrar qué tan lejos estamos de arañar la superficie del conocimiento del café. Reconozco que Chow es un catador profesional y que tiene el paladar entrenado, pero no siempre fue así. Este joven costarricense sabía de café tanto como el resto de nosotros, sólo que tomó interés en el tema hasta ir descubriendo los maravillosos secretos de los cafés de su país natal, Costa Rica.
Hoy día Chow se ha convertido en un asesor de talla internacional y vendrá a Colombia en unas pocas semanas como coordinador de la delegación que, por Taiwán, participará en el Concurso Mundial de Baristas (especialistas en preparación de café), que se llevará a cabo en Bogotá entre el 2 y el 5 de junio, gracias a la tenacidad del colombiano Luis Fernando Vélez. El anfitrión oficial será la Federación Nacional de Cafeteros.
Miren, por ejemplo, lo que me contó Chow sobre algunos detalles de cómo se preparan él y sus muchachos para esta gesta. Primero, se vienen entrenando en Taiwán de una forma que me dejó perplejo y que, sin duda, muestra que los chinos vienen dispuestos a alzarse con la corona. Han ido a preparar sus cafés de concurso en zonas con la misma altura de Bogotá, es decir, 2.700 metros sobre el nivel del mar. Quieren entender cómo se comporta el producto y cómo responden las máquinas de espresso a la presión de la altura. Pero, ante todo, buscan establecer cómo estas condiciones alteran la taza y cómo pueden dominarlas para no fracasar. Por ningún motivo quieren darles a los jueces la posibilidad de recibir una calificación negativa. Aunque no lo parezca, es lo mismo que nosotros los consumidores nacionales deberíamos exigir cuando nos sirven una taza de café.
En segundo lugar, Chow y su equipo visitarán, en breve, Colombia para hacer prácticas sobre el terreno y entender las características de la leche colombiana a la hora de preparar capuccinos y adornar las tazas mediante el uso del conocido arte latte.
En la misma tónica están trabajando todas las demás delegaciones participantes. Y, conociendo a Vélez, es de suponer que los concursantes colombianos se están entrenando de la misma manera.
A la luz de estos desarrollos se me ocurre proponer que asistamos a los eventos del Campeonato Mundial de Baristas, porque estoy convencido de que esa experiencia nos abrirá los ojos y nos hará llegar a la misma conclusión que alcancé hace algunos años. Y es esta: no puede ser que orientales, nórdicos, europeos y estadounidenses sepan más de café —y particularmente de café colombiano— que nosotros mismos.
Para remediar esta situación, Vélez y su socio, Jaime Duque, han creado E & D Cafés, un proyecto destinado a trabajar en función de la educación y desarrollo de la cultura cafetera en Colombia. Dicha firma, por ejemplo, está terminando de montar un centro de degustación abierto al público, al lado de una surtidísima tienda con los mejores cafés del país y del mundo.
Esta iniciativa hacía falta. Y aunque E & D Cafés no evangelizará a millones, por lo menos transformará las mentes de algunos pocos, con la esperanza de que éstos se encarguen, a su vez, de divulgar la parábola del café colombiano hasta lograr que un creciente número de nosotros podamos hablar con propiedad de nuestro producto bandera.
Sería un gran acierto que, por ejemplo, colegios, universidades, empresas, familias y grupos de amigos se fijen el propósito de saber tanto de café como puedan. No es justificable que haya más especialistas y catadores de vinos. En paralelo, hay que animar a restaurantes y hoteles para que mantengan actualizados a sus colaboradores en todo lo que tiene que ver con el producto. Incluso, deberían instituir la introducción de cartas de cafés, así como ofrecen completas y detalladas listas de vinos y otros licores.
Las escuelas de cocina y los centros de formación de sommeliers están en deuda con la sociedad colombiana porque carecen de programas de profundización sobre el café.
Una estrategia así, como me confesó el propio Chow, los tendrían a él y a muchos especialistas internacionales de pies y cabeza en Colombia, aprendiendo sobre el sector. Pero hoy sucede todo lo contrario: tenemos que ir a buscarlos en sus países de origen para que nos enseñen lo que nosotros deberíamos estarles transmitiendo. El Campeonato Mundial de Baristas es una oportunidad para revertir esta tendencia.
PD: Feliz aniversario apreciada Dianamiércoles, 16 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
viernes, 11 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
feliz cumple 'gordito'
Está de cumpleaños el 'gordito', no el pequeñín sino el grande... desde aquí le deseamos unos felices... indeterminados años... por muchos más para 'el padrino'...
sábado, 5 de febrero de 2011
paradigma
El Espectador
Por: Diana Castro Benetti
La vida duele casi todos los días. Duelen la muela, el crecimiento y
las muertes.
Duelen las traiciones, los abandonos y las críticas. Llagas y sangre
corren por los cuerpos cuando nos levantamos, cenamos o vamos amando.
Como compañero, ese dolor parece inseparable del cuerpo que respira,
se siente vivo cuando aguanta y se hace uno con el entumecimiento de
cualquier machucón. Incluso, para algunos es más doloroso el malestar
del otro que el de la herida propia.
No hay quien no se acuerde de sus dolores. Los traemos a la memoria,
los revolvemos con el desayuno, se los recordamos a otros con quejas,
muecas y argumentos. A veces, nos damos cuenta de lo inútiles de
algunas dolencias pero con frecuencia negamos aquellos padecimientos
que deberían mantenerse vivos. Están los que huelen a abandono sin
previo aviso o los que, aunque ligeros, no son irrelevantes. La piel
recuerda. El corazón no perdona. El cerebro aviva rutas invisibles. Al
parecer, sufrir es parte de la inevitabilidad de la existencia y de
toda dignidad cultural. Cada sufrimiento tiene sus ritmos, espacios,
ideas, personas, emociones variadas y más de un corazón aplastado.
Mantener el dolor bien vivo enorgullece la vanidad y le da un lugar
útil a las miserias. Es débil la membrana entre una sana compasión y
un regodeo repetido de los dolores propios y ajenos.
Cualquier momento de quietud donde el ser sin pretensiones y el
silencio interior surjan, puede resultar peligroso para todo dolor.
Ahí, en medio de un infinito cualquiera, brotan dimensiones
desconocidas. La alegría es una de ellas. No la alegría bulliciosa y
jacarandosa, ni ésa que se disfraza de champagne o caviar, ni aquella
que está envuelta en besos de pasión sino la simple alegría de ser y
de existir. Ésa que no tiene condición, justificación o futuro, una
alegría que le sonríe a los dolores y no se amilana ante ellos ni se
achica para dejar que la amargura la apabulle.
Estar en silencio y quietud es el espacio no finito y a la vez íntimo
de una alegría sencilla de ser que no se viste de gala ni se ufana,
que reconoce lo que duele y que no niega necesidades. Convocada como
Axé, una potente diosa bahiana, esta alegría es muy peligrosa para
todo sufrimiento. Tremenda y anárquica.
lunes, 31 de enero de 2011
canales

Desde hace ya un buen tiempo teníamos un presupuesto para colocar canales en el frente de la casa... El motivo es que cuando llovía el agua picaba en el piso y mucha de ella iba a parar al corredor. Finalmente, gracias a un donativo recibido, pudimos decirle a Gonzalo y su esposa Gladys que por fin podían colocar las canales. Eso fue en noviembre, pero como ellos son excelentes y perfeccionistas en su trabajo y siempre están ocupados trabajando, tuvimos que esperar hasta enero. Pero valió la pena la espera ya que, a parte de aprovechar algo de material que teníamos, el trabajo quedó muy bien hecho y ellos se compenetran a la perfección como un médico y su instrumentista. Ahora a esperar que llueva, quizá no como el año pasado, que dejó estragos en otras partes del país, pero sí que llueva lo necesario...
domingo, 30 de enero de 2011
boda Deisy y Nelson

Es verano, hace buen tiempo, hay poco trabajo en el campo y se aprovecha para celebrar, hacer fiesta y estos novios para casarse. Vecinos de la vereda Deisy y Nelson celebraron su boda ayer sábado... a estas horas, la fiesta continúa...
viernes, 28 de enero de 2011
duende
Los duendes también nos visitan... sobre todo los felices que de tanto en tanto los vemos escalar por las paredes...




