martes, 14 de enero de 2014

Tomar café ayuda a recordar lo aprendido


El Espectador
13 de anero de 2014
Redacción Vivir

Estudio demuestra que una taza de café ayuda a consolidar la memoria 24 horas después de su consumo. 

Tomar café ayuda a recordar lo aprendido
foto: Flickr/epsos.de
Tomar una taza de café mientras se estudia aumenta las probabilidades de recordar los aprendido 24 horas más tarde.
Sobre los beneficios de la cafeína, y también sobre los riesgos, se ha dicho e investigado mucho. Lo que no estaba tan claro hasta ahora era si tomar café ayudaba o no a mejorar la memoria a largo plazo.
En el estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) reportaron que el consumo de cafeína potencia la consolidación de recuerdos en las 24 horas siguientes a su consumo. El hallazgo, de confirmarse, podría tener relevancia clínica en tratamientos psiquiátricos y en el cuidado geriátrico. (Lea: Consumo excesivo de café aumenta el riesgo de muerte prematura)

Michael Yassa, uno de los autores del estudio, explicó a través de un comunicado de prensa que muchos otros estudios han demostrado que la cafeína puede potenciar la memoria de trabajo, la atención y la velocidad de procesamiento mental pero muy pocos experimentos habían logrado demostrar los efectos de una buena taza de café en la formación de recuerdos más duraderos. (Lea: Tomar más de tres tazas de café reduce tamaño de los senos)

Para comprobar ese efecto específico de la cafeína, los investigadores reclutaron un grupo de voluntarios que no eran consumidores habituales de café y los asignaron a dos grupos. Uno de los grupos recibió una píldora de 200 miligramos de cafeína (el equivalente a una taza grande de café). El otro grupo tomó, sin saberlo, una píldora falsa. Cinco minutos antes, los participantes debían estudiar una serie de imágenes. Durante las siguientes 24 horas les tomaron muestras de saliva para medir la concentración de la sustancia.

Al día siguiente, los voluntarios fueron sometidos a una prueba de memoria relacionada con las imágenes que estudiaron. Aquellos voluntarios que consumieron la píldora de cafeína lograron mejores resultados.

Los neurocientíficos han demostrado, a través de diversos análisis, que nuestros recuerdos son muy inestables en los primeros minutos y horas después de formarse. Un proceso que se conoce como “consolidación” permite que algunos de ellos poco a poco se archiven en nuestra memoria de largo plazo. No está muy claro el efecto fisiológico de la cafeína en estos procesos, pero se sospecha que es una sustancia capaz de aumentar la producción de la norepinefrina, un neurotransmisor químico involucrado en la formación de recuerdos.

Para comprobar los resultados del primer experimento, los investigadores de la Universidad de Johns Hopkins, repitieron la misma prueba pero con dosis de 300 miligramos y 100 miligramos. Cuando la dosis fue más alta el efecto se mantuvo. Con 100 miligramos el efecto desapareció. Pero lo que llamó la atención de los investigadores, más que la dosis fue la relación entre el consumo de cafeína y el tiempo en que se notan sus efectos. Cuando los voluntarios recibieron una píldora de cafeína apenas una hora antes de la prueba para verificar qué recordaban de las imágenes, no se observó ningún resultado. Y cuando la tomaron 48 horas después de estudiar las imágenes, tampoco se observó una mejoría en el rendimiento de la memoria.

A través de su cuenta en Twitter, el neurocientífico Jon Simons cuestionó algunos detalles del análisis estadístico detrás de este estudio. Lo cierto es que un 90% de los habitantes del mundo consumen cafeína en alguna de sus muchas presentaciones. En promedio, un adulto en Estados Unidos toma unos 200 miligramos al día. Más allá de las certezas científicas, parece que cada uno encuentra algún beneficio en este viejo hábito.

domingo, 12 de enero de 2014

la costumbre de ser mujer


El País
Patricia de Souza
9 de enero de 2014

Blog Tormenta de Ideas


SimonePeticionImagenCABZR9RS

(En el aniversario de Simone de Beauvoir, nacida un 9 de enero)

El eterno femenino, es homólogo del "alma negra" y del "carácter judío". Simone de Beauvoir, El segundo sexo

Una vida, nada más importante que una vida, pero una vida como mujer, desde un cuerpo de mujer. Devenir una mujer, convertirse en una mujer, decía Simone de Beauvoir... quería decir asumir el rol que nos han asignado dentro de nuestra sociedad, ponernos ese rostro tan distinto al que quisiéramos tener.

Ponerse la máscara.

Puedo retroceder fácilmente a mi infancia y pensar en esos días en los que la situación de mi madre, divorciada, a cargo de cuatro hijos, me inspiraba una gran angustia, miedo, puedo reconocer el estrés que me inspiraba su condición, el pensar en cómo ayudarla, qué hacer para que pudiese seguir estando en la vida, para que las mujeres no se burlasen de ella, los hombres le faltasen el respeto, su aislamiento no fuese más radical. Había cólera, reconozco, mucha frustración de no saber qué hacer, no encontrar afinidades para pensar, solidaridades...

Este año, he pensado, ha sido el año de la confirmación de los poderes más abusivos, el de las economías hegemónicas, que arrinconan cada vez más a los más pobres, el de los hombres, que dejan a las mujeres cada vez más rezagadas, condenadas a la muerte civil. La vida de un feto en formación es más importante que la vida de una mujer en plena conciencia.

La mujer no es dueña de su cuerpo, le pertenece a la sociedad y a sus legisladores, que son hombres.


La soledad de las mujeres duele, primero porque no es "natural", aunque la costumbre de ser ciudadanas a medias las haga pensar lo contrario. Las mujeres se acostumbran a ser siempre las sirvientas de los hijos, de los nietos, de la familia en pleno. No hablan alto, y si lo hacen pasan por agresivas. Cuando Jules Michelet, escribe su Historia de las mujeres en la revolución francesa, prescribe una situación idéntica a la que vivimos ahora: las mujeres que están solas no se insertan fácilmente a la sociedad, si son abandonadas por un hombre, todo el mundo las mira con desconfianza, si son madres solteras, son candidatas a una vida oscura o a la depresión. Los hombres activan fácilmente sus vidas, encuentran siempre con más facilidad un lugar en la sociedad. Nadie los mira con desconfianza, es casi imposible. En la literatura, basta leer a Madame de Stäel, una de las pioneras del romanticismo francés, para darse cuenta de que esta situación es, sigue siendo, una injusticia legitimada, simbolizada en todas las formas y asumida como parte del "sentido común" en muchas personas. Según Stäel, las mujeres son parias (palabra que ella toma de los parias de la India), de ahí que una de sus lectoras más voraces, Flora Tristán, lo tomase como título en Las peregrinaciones de una paria.

Veo a mi madre, veo a mis hermanas, a todas mis hermanas, puedo contar cada una de sus historias, todas son mujeres inteligentes, brillantes incluso, pero nunca han encontrado nadie que las mire, nadie que las reconozca sino ha sido en estereoptipos y modelos que solo las desfiguran, jamás un rostro, jamás una persona entera, solo miradas paralizantes, espejos turbios.

Pensaba: ¿no son mujeres dañadas, no somos mujeres dañadas, sin historia, condenadas a imitar modelos impuestos, y cuándo, cuándo diablos, podremos ser vistas como personas enteras?

FloraPeticionImagenCA1LIAKCToda opresión es insoportable. Que existan "Ministerios de la mujer", es un síntoma de que esta situación se ha institucionalizado, que existe en la sociedad como un problema de la institución, en manos de ella que decidirá qué hacer con el destino de la "clase mayoritaria", las mujeres. Me recuerda a la frase de Flora Tristán, "la clase mayoritaria de la sociedad, la clase obrera" (esto está en su librito La unión obrera). Porque las mujeres siguen, sobre todo en nuestros países, trabajando con sus manos, cogen escobas, aspiradoras, alimentan niños y niñas, los cuidan, incluso cuidan al acompañante (si lo es) y al marido; no miento si en estos útimos días que he observado un poco a los viajantes, he visto a muchas mujeres mirando embelesadas algún monigote pedante que las ignoraba. Esa displicencia....

...displicencia de las frases tipo: Oiga, señora.... las miradas, y las mujeres mudas, resignadas al maltrato del lenguaje, de la mirada. Creo que si no fuésemos seres de costumbre no aceptaríamos esta situación. No hay nada más alienante que el trabajo doméstico, que el trabajo de criar hijos, la mujer en la casa y en la familia está completamente alienada, no ve su vida como una vida, sino a manera de la prótesis de la familia. Si no trabaja como profesional y a cambio de un sueldo (el único trabajo gratis es el doméstico), su vida es más sonámbula, más oscura.

VirginiaPeticionImagenCA6CRSCFVirginia Woolf se quejaba de esa parálisis, la somatizó hasta la locura, en medio del anuncio de la guerra que se aproximaba. Con Leonard, su perro guardián, había editado los primeros libros de Sigmund Freud, presentían que esa época estaba revuelta, que muchas cosas quedarían en el pasado.
Creo que vivimos en estado de guerra, hay una guerra no declarada, entre los ricos y los pobres, entre los hombres y las mujeres.

Vivimos una nueva Restauración.

Unos y otras claman justicia para aquellas mujeres que se atreven a abortar, otros, "los machos que se respetan" (sic), o los no sé "cuántos cretinos" (cuando se votó la penalización del cliente en la protitución en Francia) pedían que no se votase por esa ley porque no era posible que las mujeres no decidiesen "vender su cuerpo", libertarios, dixit, pero cuando se trata del aborto, las mujeres no son dueñas de su cuerpo: ¡llevan el fruto de sus espermatozoides!

De nuevo esa palabra, la restauración, la vuelta al pasado, el miedo al futuro, la parálisis. Ninguna mujer está desocupada si pasa las escoba todos los días, carga bebés y vive esta situación como "natural". Es la existencia convertida en sobrevivencia, en dócil sobrevivencia anestesiada. 

Este año, tendría que ser crucial, escuchaba una frase en la radio: "soplan buenos vientos, avancen". Cierto, corren buenos vientos en ciertos países, falta que lleguen a otras costas y que se desaten las amarras.

PATRICIA DE SOUZA, autora peruana, recientemente publicó el ensayo Eva no tiene paraíso, tiene publicadas varias novelas, El último cuerpo de Úrsula, Electra en la ciudad, Tristán, entre otros títulos. Mantiene el blog Venusproscrita.blogspot.com
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Imágenes, de arriba abajo: Simone de Beauvoir, Flora Tristán y Virginia Woolf con Leonard, su marido.


sábado, 11 de enero de 2014

Una batalla por conservar los bosques colombianos se libra al pie de un volcán


El País

10 de enero de 2013
Pasto

Surge una nueva conciencia para defender los parques nacionales de Colombia.

Dori Chávez, dueña de una finca cerca del parque, muestra su casa / Isabelle Schaefer
El humeante volcán Galeras, uno de los más activos de Colombia, parece vigilar silenciosamente a los dispares habitantes de esta rica foresta colombiana: seres humanos, miles de venados y otros animales, y más de 99 especies de orquídeas.

Algunas civilizaciones prehispánicas, como los Incas –que llegaron hasta el sur de Colombia–, ofrecían diversos tributos, incluso humanos, para pedir a los dioses que la montaña no despierte enfurecida.

Hoy en día, las faldas de este volcán muestran un escenario diferente: el Santuario de Flora y Fauna Galeras, a unos 700 kilómetros al sur de Bogotá, que se ha convertido en un ejemplo de agricultura amable con el medio ambiente

¿Cómo se conjuga la protección de esta biodiversidad con la actividad agrícola, uno de los pilares de la economía colombiana?

En los últimos años, el triángulo defensa de la naturaleza, bienestar de los campesinos y crecimiento económico ha venido cobrando importancia, especialmente en las zonas cercanas a las áreas protegidas, que suman un 12% del territorio nacional.

Con sus más de 7.000 hectáreas, el santuario Galeras alberga a 135 especies de aves, 600 especies de plantas y un tercio de las especies de venado de Colombia, entre otra fauna.

En las laderas del volcán, entre los arroyos que bajan de la montaña, se ven pequeñas fincas, con flores frente a las casas y huertas con letreros que indican los distintos cultivos. Se siembra café, trigo y mucho más, dependiendo de la finca.

La huella humana

El santuario, naturalmente, es un área protegida, pero sus alrededores no lo son, y la actividad de los pequeños productores agrícolas en los límites del parque tiene su impacto.

Los incendios forestales, la tala, la ampliación de la frontera agrícola, la cacería indiscriminada son algunas de las amenazas del santuario, según Nancy López de Viles, jefa del Santuario de flora y fauna Galeras. Colombia pierde más de 330.000 hectáreas de bosques al año por razones diversas, entre ellas la tala ilegal para propósitos comerciales, según datos del propio gobierno.

Además de afectar la flora y la fauna, estas actividades ponen en peligro también la que quizá es la mayor riqueza del santuario: cuatro lagunas, varios ríos y más de 100 quebradas que suministran agua a cerca de 500.000 personas en los pueblos cercanos.

“Nosotros cuando no teníamos conocimiento, hacíamos daños a la parte alta”, dice Dori Chávez, ama de casa y dueña de una finca cercana del parque. “Daños como echar candela, llevar los animales allá, soltarlos en los pajonales, dejar que vayan a los humedales”, advierte.

Ahora, un proyecto conjunto entre el parque nacional y las comunidades –financiado con una donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial e implementado por el Banco Mundial y el fondo colombiano Patrimonio Natural– enseña a los campesinos a cuidar el parque produciendo de manera más ecológica, sin talar y sin contaminar el agua. Los lugareños también ponen especial cuidado en asegurase de que sus desechos y desperdicios no terminen en el bosque.

Esta misma metodología ya se está aplicando en otros parques naturales de Colombia y ha beneficiado a 300 familias en distintos lugares del país, que cultivan y producen en armonía con el medio ambiente.

“Como tener mil guardaparques”

El proceso, claro, no fue fácil. Así lo recuerda Sandra Popayán, una de las agricultoras de la zona. “Como vinieron acá y dijeron que ahora tenemos que conservar, pues nos asustamos mucho porque dijimos: ‘no vamos a poder vivir, por la [falta de] leña’”.

Pero poco a poco, se fue creando conciencia. Hoy en día Sandra aprovecha los desechos que produce su parcela para generar gas mediante un biodigestor.

“Si hoy o mañana acabamos con el poquito bosque que queda, eso va a afectar al agua, entonces empezamos a sensibilizarnos y concientizarnos de la importancia, por qué cuidar eso”, opina Dori Chávez.

Otros agricultores ahora cuidan los arroyos que bajan de la montaña. Jorge Almeida, por ejemplo, tiene su finca a las orillas de una quebrada y plantó unos árboles para protegerla. “Estamos tratando de que las aguas [residuales de su casa y su plantación] no lleguen directamente a las quebradas”, explica.

“Ahora es como tener mil guardaparques, porque la misma gente es la que cuida su parque”, explica Nancy López. “Si viene un cazador, por ejemplo, ellos son los que están denunciando la cacería o están mirando quién es que hace el daño”, agrega.

Y los cambios empiezan a notarse. Los mismos productores señalan que antes bajaba muy poca agua por las quebradas y que ahora “baja bastante, para los humanos y para los animales” y que también se han vuelto a ver algunas de las especies animales.

A pesar de estos resultados, el trabajo no está terminado. “Hay que seguir fortaleciendo a las comunidades, con capacitaciones, en temas como cambio climático, como biodiversidad y sobre la importancia de estos ecosistemas”, explica López, la jefa del parque.


viernes, 10 de enero de 2014

Tremenda apología de la siesta


El País
Javier Cercas
5 de enero de 2014

Ilustración de Pablo Amargo
No entiendo el desprecio de los escritores por los llamados libros de autoayuda; al fin y al cabo, todo buen libro nos ayuda a algo: a no sentirnos sometidos, a vivir de forma menos distraída, con suerte a entender alguna cosa, o simplemente a pasar el rato; si no nos ayudaran los libros (o si no nos hiciéramos la ilusión de que nos ayudan), ¿para qué los leeríamos? Miento. En realidad entiendo muy bien el desprecio de los escritores por los libros de autoayuda: primero, por la envidia que nos da que sus autores suelan forrarse escribiéndolos; y segundo porque, igual que el énfasis en la verdad delata al mentiroso, el énfasis en lo que ayuda delata a lo que estorba. Sea como sea, si alguna vez soy capaz de escribir un libro de autoayuda, escribiré una apología de la siesta.

Ya lo sé: para muchos la siesta sigue siendo una costumbre bárbara y ancestral, un privilegio inútil de gente ociosa. Nada más lejos de la verdad, aunque yo también tardé mucho tiempo en entenderlo. De niño no me explicaba por qué en casa, después de comer, mis padres declaraban la noche en pleno día y cerraban la barraca, como si de golpe se hubieran cansado de estar vivos. Más tarde, cuando era joven, feliz e indocumentado, la siesta se convirtió para mí en la quintaesencia cochambrosa de lo español, un invento carpetovetónico a medio camino entre el hidalgo hambriento del Lazarillo y el castellano viejo de Larra (ninguno de los cuales, que yo recuerde, dormía la siesta), falsedad avalada en teoría por el hecho de que la palabra “siesta” era, al parecer, una de las dos que el español le había prestado al mundo (la otra era “guerrilla”). Tuve que vivir en Estados Unidos para descubrir la siesta; por supuesto, no lo hice porque allí la duerman, sino precisamente porque no la duermen: por espíritu de contradicción (o, por decirlo de forma menos distinguida, para joder). Fue entonces cuando descubrí la verdad, y es que no se duerme la siesta por ganas de vivir menos, sino de vivir más: quien no duerme la siesta sólo vive un día al día; quien la duerme, por lo menos dos: despertarse es siempre empezar de nuevo, así que hay un día antes de la siesta y otro después. (Escribo “por lo menos” porque recuerdo haber leído un artículo de Néstor Luján donde contaba que hay gente que duerme o dormía hasta 6 o 7 siestas diarias). También descubrí que quienes no trabajan pueden permitirse el lujo de saltarse la siesta, pero quienes trabajamos no: de Napoleón a Churchill, de Leonardo a Einstein, todo el que curra de verdad duerme la siesta. Sé que hay quien dice que la siesta le sienta mal, que se despierta de ella con dolor de cabeza; la respuesta a tal objeción es la que me daba mi madre cuando yo se la ponía: “Eso te pasa por no haber dormido lo suficiente”. ¿Cuánto es lo suficiente? No se sabe. Las medidas son infinitas; las más extremas son la de Cela y la de Dalí. La de Cela es eterna: la clásica siesta de pijama, padrenuestro y orinal. La de Dalí es insignificante: se duerme con unas llaves en la mano; cuando las llaves caen al suelo, se acabó la siesta: en ese instante mínimo, uno se ha dormido. Las medidas, ya digo, son infinitas, y cada uno debe encontrar la suya. Por lo demás, antes dije que uno duerme la siesta para vivir más; no quise decir con más intensidad, o no sólo: hay estudios serios –entre ellos uno de la Harvard School of Public Health– que demuestran que la siesta reduce el riesgo de enfermedades coronarias. En el 24 de octubre de 2012, The New York Times publicó un reportaje sobre Ikaria, una isla griega poblada por gente que, según rezaba el título, “se había olvidado de morir”; por supuesto, todos dormían la siesta.

Pero mi libro de autoayuda no se limitará a ensalzar las virtudes prácticas de la siesta; ante todo, será una vindicación moral de la siesta, una defensa de la siesta como forma de insumisión, como manifiesto intransigente de rebeldía: igual que Lucifer, el ángel rebelde, el héroe absoluto del espíritu de contradicción, quien cierra la barraca en horario laboral dice No a todos y a todo (por decirlo de forma menos distinguida: manda a la mierda el mundo en pleno día). Ese ínfimo corte de mangas cotidiano quizá no cambie las cosas, pero produce un placer indescriptible. Ya lo verán; ya lo estoy viendo: me voy a forrar.



jueves, 9 de enero de 2014

Cafeteros cumplen la primera semana del 2014 sin PIC


La Patria de Manizales
Juan Carlos Layton
9 de enero de 2014

El sector cafetero cumplió una semana de espera frente a las medidas que se tomarán para revivir el auxilio del Gobierno Nacional.
Fotos | Darío Augusto Cardona | LAPATRIA Productores estiman una producción cercana a los 800 mil sacos este mes.
Después del corte de cuentas que se efectuó a diciembre 31, finalizando el denominado programa de Protección al Ingreso Cafetero (PIC), ahora los productores esperan que se planteen las nuevas fórmulas para entregar el apoyo y para el cual se prometió $1 billón este año.

Para el miembro principal por Caldas al Comité Nacional, Eugenio Vélez Uribe, el gran problema es que muchos cultivadores siguen recogiendo café, pero sin el beneficio que hasta el año pasado alcanzó los $165 mil por carga de 125 kilos.


Aunque el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, envió un mensaje de urgencia el año pasado y planteó la necesidad de tener pronto una nueva fórmula, hasta la fecha no hay ninguna respuesta, por lo que Vélez Uribe consideró necesario definir pronto un mecanismo, "pues ya se le acabaron las vacaciones al PIC", aseveró.


La decisión de algunos cafeteros ha conducido a guardar el grano mientras llega la ayuda, pero otros insisten en que hay que seguir vendiendo el café, pues el productor no puede aguantar tanto, debido a que necesita ese dinero para pagar sus planillas y vivir.


Buena producción

Para Vélez Uribe, aunque este mes promete ser bueno, con una producción cercana a los 800 mil sacos, el reclamo es que sería un grano sin la ayuda adicional.


Édgar Marulanda, cafetero de Aranzazu, confiesa que hasta ahora no se ha sentido tanto el problema, debido a que tiene poco café y prepara sus cafetales para la cosecha de mitad de año.

Sin embargo, lamenta que el poco grano que se recoge no tenga la ayuda, como quiera que siguen trabajando por debajo de los costos de producción, estimados entre $65 mil y $70 mil por carga.


Horacio Montoya, cafetero del Alto El Naranjo, también lamenta la ausencia del PIC, pues aunque ha vendido café este año, le insisten que frente al auxilio tiene que esperar.

Nueva marcha

Óscar Gutiérrez, representante del movimiento Dignidad Cafetera por Caldas, resaltó que el 27 de este mes efectuarán una nueva reunión nacional en Manizales, para definir qué medidas se tomarán, pues consideran que persisten los incumplimientos del Gobierno.

"El presidente dizque quiere mucho a los caficultores, pero no aligera la marcha y aún se sigue discutiendo si pagan por hectárea o no, hecho que impactará aún más al sector", resaltó.

Consideró que es muy viable que se apruebe una nueva movilización cafetera, aunque aún no se concreta la fecha. Tentativamente se ha hablado para finales de febrero o mediados de abril.


El dato

$991 mil 16 millones fue el valor de los desembolsos del PIC a los cafeteros del país, hasta una semana antes de terminar el 2013. 

Mejor productividad

De acuerdo con la Federacafé, el 2013 terminó con un rendimiento en promedio de 14,1 sacos de café verde (60 kilos) por hectárea, contra los 11,1 sacos del 2012. Se destaca que al cierre del 2013 Colombia reportó 772 mil hectáreas de más de dos años.
  



miércoles, 8 de enero de 2014

de galponero a constructor





No tienen suficiente con lo que tienen.... siempre quieren más y más.... salieron de la industria de los pollos y ahora se dedican a la construcción... primero vendieron tierras bajo el amparo de la vivienda social, amangualados con el poder de turno y de eso sólo se vió la destrucción de árboles y cañanadas (ahora reconvertido en vertedero) ...antes contaminaban con la gallinaza, ahora contaminará visulamente... no importa el cambio del paisaje, la destrucción de árboles... será como un pueblo al lado del pueblo... El dinero todo lo puede (permisos, maquinaria, talas y especulación inmobiliaria), los permisos de urbanismo no se hicieron esperar,con la venia de los de turno... Bienvenidos a la nueva y próspera Barichara...




martes, 7 de enero de 2014

Media hora diaria de meditación alivia los síntomas de depresión y ansiedad


La Vanguardia
7 de enero de 2014


El estudio que publica la revista Journal of Internal Medicine también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos

Washington. (EFE).- Una media hora diaria de meditación puede aliviar los síntomas de la ansiedad y la depresión, según un estudio que publica hoy la revista Journal of Internal Medicine, una de las publicaciones de la Sociedad Médica de Estados Unidos.


"Hay mucha gente que usa la meditación, pero no es una práctica que se considere como una terapia médica convencional", indicó Madhav Goyal, profesor asistente en la División de Medicina Interna en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, de Maryland.

"Pero, en nuestro estudio, la meditación aparentemente proporcionó tanto alivio de algunos de los síntomas de la ansiedad y la depresión como otros estudios han encontrado en los medicamentos antidepresivos", añadió.

Los pacientes que participaron en el estudio no tenían ansiedad o depresión graves.

Los investigadores evaluaron el grado en el cual esos síntomas cambiaban en las personas que tenían una variedad de condiciones tales como el insomnio o la fibromialgia, aunque sólo una minoría de ellas tenían un diagnóstico de enfermedad mental.

Goyal y sus colegas encontraron que la llamada "meditación centrada" -una forma budista que centra la atención en el momento presente sin juicio sobre lo que ocurre- también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos.

Las conclusiones se validaron aún después de que los investigadores controlaran la posibilidad de un efecto placebo, por el cual los sujetos en un estudio se sienten mejor aun si no reciben tratamiento alguno porque perciben que se les da alguna ayuda para sus padecimientos.

Para su estudio los investigadores analizaron cuarenta y siete pruebas clínicas realizadas en junio de 2013 entre 3.515 participantes y que involucraron meditación y varios aspectos de la salud mental y física, incluidas depresión, ansiedad, estrés, insomnio, abuso de sustancias, diabetes, enfermedad cardiaca, cáncer y dolores crónicos.

Los científicos encontraron pruebas de mejoría moderada en los síntomas de ansiedad, depresión y dolor después de que los participantes cursaran un programa típico de instrucción en meditación centrada.
Asimismo hallaron pruebas menores de mejoría en el estrés y la calidad de vida. En los estudios que siguieron a los participantes por seis meses las mejorías persistieron.

Goyal dijo que "mucha gente tiene esta idea de que la meditación es sentarse y no hacer nada".
"Pero ésa no es la realidad", agregó. "La meditación es un entrenamiento activo de la mente para aumentar la percepción de la realidad, y hay diferentes programas de meditación que buscan esto por vías distintas".

La meditación centrada se practica, habitualmente, de 30 a 40 minutos por día, y enfatiza la aceptación de las percepciones, sentimientos y pensamientos sin juzgarlos, y un relajamiento del cuerpo y la mente.

 

sábado, 4 de enero de 2014

una aventura


El Espectador
Diana Castro Benetti
3 de enero de2014

Meditar tiene su truco, y aunque las técnicas sean variadas, vengan de donde vengan, lo esencial puede estar siempre en otro lado. 


Si es simple es una delicia y si no, puede ser tontería. Hay técnicas de meditación para bajar el estrés y el colesterol o para aumentar la sensación de éxito personal. También las hay que revitalizan las células o que iluminan al más oscuro. Meditar no tiene por qué ser una contorsión exótica ni tampoco erótica. No es únicamente para sabios ni para locos sectarios del peace and love. Puede ser una forma de espantar la soledad o de atraer a los mosquitos. No hay reglas verdaderas ni únicas. A veces, las viejas memorias son un tema por resolver; otras, los besos nunca dados o los errores más nefastos son la insoportable cantaleta mental. Sentarse con la espalda recta puede inducir malestares y desarrollar alergias. Es todo un dolor de cabeza encontrar un minuto y una quijotada poner en blanco la mente.

En realidad, meditar es tener unos minutos, casi segundos, para expandir la atención en la actividad o en la quietud cotidianas. Es abrir un espacio en la agenda y dejar que la creatividad y el aprecio sean parte del día. Meditar puede ser una caminata, una cena con amigos o el profundo silencio matutino. Es escuchar el viento, los pájaros o comprender el pensamiento inútil. Es ver una estrella fugaz.

No hay que cerrar los ojos como tampoco hay que abrirlos; no hay que ser budista ni monje zen ni tampoco vender las pertenencias. Tampoco es la locura ni mucho menos la garantía de la sabiduría. Sin posturas, sin requisitos, sin exageraciones o falsas luces, es fundamental tener un espacio para sí. Meditar es la manera más sencilla de retornar a lo que somos sin tapujos ni mentiras. Es conectarse con la fuerza de un cosmos que se mueve, brinca, se expande, ama y se deja apreciar sin pedir nada a cambio. Es sólo la apreciación del instante. Es una respiración sutil y parar.

Meditar es la más grande aventura personal o colectiva. Única y maravillosa. Meditar es la alegría de celebrar la vida. Meditar es el viaje más largo, el más interesante y el menos aburrido. Es una experiencia y nunca una teoría. Un viaje en el que la paz puede llegar de improviso o la felicidad atacar de costado. Paisajes diversos, de bajo costo y colorido variado, meditar es como entregarse a la belleza del infinito y volver para el deleite de un pan caliente. Meditar es ver todas las posibilidades de la flor de loto y sus mil pétalos. Es investigación.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nuestro 2013



 



domingo, 29 de diciembre de 2013

El paro nacional agrario, la ruana dejó de ser un abrigo


El Espectador
Por: César Pachón (Líder del movimiento Dignidad Agropecuaria Colombiana.)
28 de diciembre de 2013

Las prolongadas manifestaciones, en especial en Cauca, Nariño y Boyacá, obligaron al Gobierno a negociar con los campesinos, quienes denunciaron excesos de las autoridades. 

El paro nacional agrario, la ruana dejó de ser un abrigo
Fotografía: Gustavo Torrijos. El Espectador

Recuerdo una noche que logré volver a mi casa. Era la una de la madrugada y mi esposa me esperaba despierta. Hacía varios días que no se despegaba de la radio esperando noticias de nosotros. Mientras tanto, en las carreteras, el Esmad nos estaba acabando y el presidente Santos decía que “el tal paro agrario no existía”. Yo llevaba varios días sin dormir, sin comer bien, mi cuerpo estaba muy exigido; sin embargo, esa noche no pude dormir. Me acosté al lado de ella y esperé a que se quedara dormida. Me quedé mirándola y en silencio pensaba que podía ser la última vez que la vería así. Mi vida y la de otros líderes por esas horas corrían mucho peligro, pero yo no le podía decir eso porque no me dejaría ir.

Dos años antes de esa noche mi vida cambió y no volvió a ser la misma. Cansado de vender mis productos a un precio muy por debajo de los costos de producción, con los bancos enviándome cuentas de cobro que no podía pagar, no tenía con qué sembrar más. Con la esperanza de tener alguna vez una casa me dije “no más”. El poco dinero que tenía lo usé para echarle gasolina al carro e ir por los pueblos a hablar con la gente; allí rápidamente descubrí que mi situación era igual a la de otros y que sólo faltaba unirnos.

Fue un trabajo muy duro y muy lento. Al principio éramos pocos, pero no dejábamos un pueblo sin antes dejar un comité montado. Un grupo de gente con quién comunicarnos, con quién socializar las propuestas. La organización fue nuestra mayor fortaleza. El 16 de noviembre de 2011 tuvimos nuestro primer paro cebollero. Llegué temprano al punto de concentración y comencé a escuchar el ruido de los motores y tractores que iban llegando, veía a los campesinos que de a cientos iban llegando con pancartas y con las consignas que habíamos sostenido durante meses. Ahí, por primera vez, sentí que sí podíamos, que teníamos un objetivo común, que nuestra situación podía cambiar.

Ese día la ruana dejó de ser un abrigo para convertirse en un símbolo de resistencia y supe que eso debía crecer hasta convertirse en lo que terminó siendo el paro nacional agrario de este año.

Hay una imagen y una frase que siempre vienen a mi cabeza cuando recuerdo el paro: “Ingeniero: pase lo que pase, no vaya a renunciar a esto”. Esa frase me la dijo un compañero herido por arma de fuego en plena represión del Esmad. La ambulancia se había demorado más de tres horas y la ruana blanca se llenaba de sangre. Esa imagen, ese recuerdo, es uno de los tantos que me mantienen con fuerza y que me dan el coraje para continuar persiguiendo los mismos ideales de siempre. Claro que han llegado decenas de propuestas para alejarnos de nuestro camino, pero se olvidan que nosotros no perseguimos un puesto, un dinero o un bien material.

Queremos algo más fundamental: que se nos respete nuestro derecho al trabajo. Que en el campo se pueda tener una vida digna, que nuestros hijos puedan estudiar, que nuestros padres y abuelos puedan tener una salud de calidad, y que cuando vayamos a vender nuestros productos nos los paguen a un precio justo.

Siempre digo que la mayor ganancia del paro fue crear conciencia. La unión de los campesinos con las grandes ciudades fue algo sin precedentes. Lo que era con los campesinos era con todos. El pueblo estaba cansado y el paro fue un despertar, fue demostrarles a todos que al colombiano sí le interesa su país, sí le interesa saber quién lo gobierna, y sí se puede unir y movilizarse en pos de un objetivo común.

A veces extraño mi vida anterior, cuando era libre. Estos días me han invitado a comuniones, matrimonios y no he podido ir por culpa de amenazas en contra de mi vida. En estas épocas extraño más la novena en mi barrio, vestirme de Papá Noel y conseguir regalos, compartir con humildad alrededor de una aguapanela, de un pesebre. Lo extraño, pero mientras el objetivo no se cumpla debo seguir aquí.

Todavía no tengo la suerte de tener un hijo, pero sé que ese día le podré decir que los campesinos dimos la vida por Colombia y que el tal paro agrario sí existió.


sábado, 28 de diciembre de 2013

Gobierno busca transformación del agro a partir del próximo 21 de enero


El Espectador
27 de diciembre de 2013

A partir de esa fecha el Ministerio de Agricultura instalará una mesa de trabajo con los campesinos para discutir varios puntos. 

Gobierno busca transformación del agro a partir del próximo 21 de enero
Foto El Espectador
El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) acordaron instalar en la tercera semana de enero una mesa técnica donde se discutirán los temas planteados por esa organización que serán integrados a más de 800 propuestas que se han recogido por todo el país dentro de la construcción del Gran Pacto Social por el Agro y el Desarrollo Rural.

Así lo acordó el viceministro de Desarrollo Rural, Aníbal Fernández de Soto, durante su intervención en el Foro Regional de ANUC, celebrado en Popayán, con la participación de alrededor de 250 asistentes que expusieron sus inquietudes en compra de tierras, vivienda rural y proyectos productivos.

Cuatro puntos serán objeto de análisis en la mesa técnica, cuya instalación está prevista para el próximo 21 de enero.

En primer lugar, un plan de trabajo a partir de las iniciativas presentadas por la ANUC y líderes de seis municipios del Cauca; la revisión del Decreto 1987 por el cual se organizó el sistema de actividades públicas, privadas y de inclusión social para el cumplimiento del Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural; la posibilidad de que los campesinos tengan mayor acceso al programa de vivienda social rural y mayor asistencia técnica para la formulación de proyectos productivos.

El viceministro Fernández de Soto sostuvo que este es un Gobierno dialogante, consciente de los problemas estructurales del campo. Por eso, la invitación a la ANUC es “a ponernos de acuerdo en lo fundamental para crear participativamente una política pública de transformación del agro. A construir una mesa de trabajo para mirar cómo evitamos un problema interétnico y hacemos del Cauca un territorio próspero y de paz”.

El viceministro de Desarrollo Rural dijo que el propósito del Gobierno es oír a todo el campesinado, cubrir la mayor cantidad de escenarios, oyendo lo que tienen que decir.

Añadió que el campo viene sufriendo décadas de una institucionalidad que no se compadece con el agro y viene surgiendo un nuevo tejido social que dice: estamos cansados de gritar y que no nos oigan.
“El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural está atendiendo ese reclamo, volcándose a la ruralidad, buscando las mejores soluciones de forma integral, y lo está haciendo de manera sincera, generando confianza, y tomando decisiones importantes en las mesas de diálogo con lecheros, cebolleros y paperos. Se han tomado medidas de corto plazo y se avanza en un proceso de construcción de las soluciones dentro del Gran Pacto por el Agro”, agregó.

Añadió que el Decreto 1987 de septiembre de 2013 será ajustado para lograr una mayor presencia y darles mayor voz a las organizaciones campesinas y los gremios del sector productivo en los Consejos Seccionales de Desarrollo Agropecuario (CONSEA).

En este sentido, expresó que el reto es construir de abajo hacia arriba una gran política de Estado para el agro y justamente el Viceministerio de Desarrollo Rural es nuevo y obedece a un clamor, porque la institucionalidad no estaba lista ni preparada y el reto es darle más poder a las gobernaciones, fortalecer el rol de los alcaldes y generar un mayor fortalecimiento de la base campesina.

“Hemos recorrido el país oyendo propuestas, reclamos, iniciativas en infraestructura, vías terciarias, soluciones de vivienda, acceso a la educación, a la salud, TIC, seguridad. Ver el campo en su integralidad que es la apuesta del Gobierno y el Estado somos todos y entre todos tenemos que construir”, puntualizó.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Serrat que ahora tiene 70 años


El País
27 de diciembre de 2013 

 

- Hoy viernes el cantautor cumple siete décadas y casi medio siglo de carrera musical

- En 1964 cantó por primera vez en el programa 'RadioScope' de Radio Barcelona



Fue el primer intérprete que proyectó la Nova Cançó en las listas de éxitos con una canción en catalán y el fenómeno de los fans entre Els Setze Jutges. Serrat confirma la aparición de un nuevo modelo de cantante que ha sido enunciada por Raimon y que gracias a él, por su proyección popular, pone el cartel de “No hay entradas” en teatros y auditorios. Desde aquellas primeras canciones ingenuas y de factura naïf, Una guitarra, Ella em deixa, la lírica serratiana desembocará en el grito generacional de Ara que tinc 20 anys y la adhesión a un paisaje catalán y mediterráneo con Cançó de matinada. Creaciones como La Tieta y Cançó de bressol señalan su primer Everest coronado. Como el Dylan de Like a rolling stone Serrat ensancha con ambición su horizonte estilístico.

Después de Raimon con los versos de Salvador Espriu y Paco Ibáñez con los poetas clásicos y contemporáneos de la lengua castellana, Serrat traslada la lírica de Antonio Machado –siguiendo los pasos de Alberto Cortez- al cancionero popular. Una musicalización de factura descaradamente pop que le reporta las críticas de los más puristas y el agradecimiento del Gremio de Libreros de Madrid por haber colaborado en las ventas de los libros del poeta hasta aquel momento minoritarias. Poetas como Rafael Alberti, Joan Salvat-Papasseit, Josep Carner, J.V. Foix, Mario Benedetti o Miguel Hernández se sumarán progresivamente al álbum serratiano.

El franquismo lo condena varias veces al ostracismo o en su caso al veto televisivo, entre otras prohibiciones, pero la figura de Serrat saldrá siempre victoriosa de los desafíos y censuras. Al otro lado del Atlántico países como Argentina, México o Chile lo acogen como uno de los suyos desde su primera visita a finales de la década de los sesenta. Se le compara con Gardel y se le abren los teatros hasta entonces vetados a la música popular. Durante los años más duros de las dictaduras latinoamericanas las canciones de Serrat se convierten en refugio o botiquín de primeros auxilios para muchos hombres y mujeres. Serrat es el cantor de la esperanza y la libertad.

Serrat cumple setenta años con el aval de ser uno de los intérpretes que ha colaborado en la transformación cultural de un país. La figura de Serrat ilumina estas casi cinco décadas de música popular como la de los grandes creadores que han ayudado a cambiar la sensibilidad de su tiempo y su sociedad. Un cantante y autor, a la vez, culto y popular. Las canciones de Serrat enlazan con la sentimentalidad y argumento de una canción popular española, la copla, y al mismo tiempo, contemporáneas de una canción europea de acento lírico. Es el Serrat que se reconoce en Aznavour y Rafael de León, en Brel y Concha Piquer, en Carlos Gardel y la Chanson francesa. Una cocina melódica que ha acabado dando esa mezcla de sabores irresistibles para una diva como la italiana Mina o una voz como la de Silvia Pérez Cruz.

Su penúltima aventura ha sido a bordo del Titanic y en compañía de otro soñador –también en otro tiempo como él de pelo largo- y ahora de barba canosa. El dúo Sabina y Serrat ya forma parte de la historia y el futuro vuelve a ser una página en blanco para escribir. Quizás es el momento de ir pensando en ese medio de siglo de canciones sobre los escenarios que espera al girar la esquina…


miércoles, 25 de diciembre de 2013

navidad 2013



miércoles, 4 de diciembre de 2013

Colabóreme, ¿sí?


El Espectador
Diego Aristizábal
1 de diciembre de 2013

“Colabóreme”, resulta que esa es una de las palabras que más escucho en este país de favorcitos, en este país de conchudos sinvergüenzas. 

Los malos estudiantes se acercan al profesor y con la carita más lastimera dicen: “Profe, colabóreme, mire que yo no fui tan mal estudiante, póngame el tres, no ve que de 2.5 a 3.0 no es mucha la diferencia”. Mientras tanto el profesor piensa que si no lo fuera no tendría por qué estar en esa situación tan incómoda.

La pobre señora que hace el aseo en una residencia donde se gana un sueldo mínimo, que no se lo pagan a tiempo porque el “pobre” patrón vive quejándose de que el negocio no da así todas las residencias estén llenas, debe soportar el lamento del jefe que dice: “Vea, colabóreme, no ve que ya no tengo mensajero, ni tampoco vigilante, colabóreme, vea que las cosas no están fáciles”. Y así entonces, lo que hacían tres ahora lo hace una persona, que por culpa de los abusos de la colaboración, llega dos horas más tarde a su casa con la misma ausencia de dinero, pero a ella nadie le colabora.

Lo mismo pasa con el conductor que al meterse en contravía, o al pasarse un semáforo en rojo, o un “discreto” Pare, o lo que sea, al ver al policía de tránsito al lado de su ventanilla le dice: “Señor agente, colabóreme, mire que yo no lo hice con mala intención, mire que el sueldo a duras penas me alcanza”. Lo mismo pasa en los juzgados, en la política, en tantas cosas. “Colabóreme” ¿sí?, dicen enérgicamente las voces que hacen lobby.  

Este es el país del “colabóreme” porque finalmente aquí nadie es culpable de nada, la culpa aquí siempre es del otro o, en el peor de los casos, la culpa es del sistema. Por eso, cuando no se le “colabora” a quien se lamenta, se escuchan frases como: Yo no perdí, el profesor me hizo perder; yo no cometí una infracción, el señor agente me multó porque no encontró a otro pendejo. Y en el caso de los malos jefes, cuando alguien no les “colabora”, no dudan en decir: “Definitivamente la gente aquí es muy malagredecida”. Ni qué decir de lo que pasa en la política.

“Colabore con el artista”, dice aquel que se sube al bus y canta terriblemente o recita “Desiderata” como si fuera la gran pieza de la literatura universal. “Colabore con la causa”, le dicen a los pobres niños que ingresan obligados a la guerrilla y no saben ni un ápice qué es eso de la causa. Los mismos curitas, o las hermanitas adoratrices de no sé quién, ruegan antes de terminar las eucaristías para que sus feligreses “colaboren”, sean generosos para que se puedan hacer los arreglitos pertinentes.

Cómo se confunde ese asunto de ayudar porque se quiere y ese asunto de abusar del otro que teme y no es capaz de decir NO como una forma de dignificarse. Aquí abusamos de la buena voluntad, del miedo que muchos tienen a perder algo. “Colaborar” en este país se volvió una horrible forma de atropellar. “Colabóreme, ¿sí?, no sea mugre”.

@d_aristizabal


lunes, 2 de diciembre de 2013

El campo protesta de nuevo


El Espectador
Héctos Sandoval
1 de diciembre de 2013

Cerca de 10.000 campesinos marcharán mañana en Bogotá argumentando que los incumplimientos del Gobierno, tras el paro agrario de agosto y septiembre, persisten. 

El campo protesta de nuevo
Cientos de campesinos marcharon en agosto de este año en Bogotá, apoyando el paro agrario. / Luis Ángel
 Aunque el Gobierno, a través del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, ha estado empeñado desde septiembre pasado en la construcción de un Pacto Nacional Agropecuario que busca convocar a diferentes organizaciones del sector en todo el país para formular políticas de largo aliento que le den un vuelco a la difícil situación del campo, desde los gremios del agro se oyen voces que critican su lento avance.

Además, Dignidad Nacional Agropecuaria, que lideró las protestas campesinas en agosto y septiembre de este año, reclamó que hasta ahora no ha sido incluida en los diálogos a los que han asistido miembros del Gobierno, el Banco Agrario, Incoder y algunas organizaciones campesinas del país.

César Pachón, representante del Movimiento Dignidad Papera, dijo que a lo anterior se suma que el Gobierno ha incumplido los tratos hechos con los representantes de los agricultores. Entre ellos, los relacionados con el medio ambiente y la minería. “Pareciera que al presidente Juan Manuel Santos sólo le preocupara cumplir con el llamado pacto agrario y con la gran minería, los cuales no avalamos. No son una solución real para 12 millones de campesinos”.

Por eso anunció que cerca de 10.000 agricultores provenientes de Boyacá, Cundinamarca y otras regiones del país, marcharán mañana desde el Parque Nacional de Bogotá hacia la Plaza de Bolívar, para reclamar de nuevo al Estado por el incumplimiento de los tratos sellados tras el paro nacional agropecuario. “Invitamos a diferentes comunidades campesinas, indígenas, afros, y a sectores de la población civil, como la salud, la educación y la industria, para que nos acompañen”, dijo Pachón.

Frente al anuncio de las manifestaciones, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía López, consideró injustas estas voces de protesta debido a que las organizaciones campesinas han sido escuchadas por el Gobierno. En su opinión, el hecho de convocar a una marcha a estas alturas del año tiene más tinte político que agrario.

Otra de las quejas de los organizadores de la marcha es que, tras los acuerdos logrados después del paro, no se ven resultados en materia de reducción del precio de los fertilizantes ni en la facilitación para que los campesinos se pongan al día con sus deudas ante el Banco Agrario.

Además, según Pachón, otro inconformismo radica en que a la hora de verificar en qué va el cumplimiento de los pactos, el Gobierno envía “funcionarios sin poder para la toma de decisiones”.

Pese a los reclamos de las organizaciones campesinas, el Gobierno sostiene que los apoyos al campo han sido efectivos y que medidas como el acceso a fertilizantes más económicos y dar facilidades para que los campesinos paguen sus deudas se han hecho reales.

En una de las reuniones encaminadas a consolidar el pacto (la más reciente fue en Yopal, Casanare), el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde dijo: “Estamos haciendo de este pacto una herramienta fundamental, para lanzar el próximo año una política de Estado para la ruralidad colombiana”. Sin embargo, el presidente de la SAC ve que las cosas todavía no están avanzando al ritmo que debieran hacerlo.

“Si un campesino no tiene la tierra titulada, no tiene posibilidades de acceder a créditos, ni a los beneficios que podemos tener en los sectores financiero y agropecuario, y no crece económicamente, sino que seguirá condenado a sobrevivir, eso llevará consigo el retroceso del campo colombiano”, dijo el ministro de Agricultura en una de las reuniones encaminadas a consolidar la política agropecuaria de largo plazo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

graduados 2013




Grados de bachiller y preescolar 2013 de la Escuela Rural Paramito y sus diversas sedes en las veredas de Barichara. 

Se graduó la tercera promoción de bachilleres: 10 en total este año. Hubo tiempo para la misa, los discursos, las togas, las fotografías...

Unos acaban una etapa, los bachilleres y otros comienzan otra, acaban el preescolar y comenzarán la primaria... 

Un logro acabar el bachillerato... veremos cuál es el siguiente paso... tal vez emigrar a trabajar a la ciudad o quedarse en el campo ayudando a la familia. Pocos podrán seguir estudios superiores. El gobierno no suele dar estos apoyos: si no ayuda a los campesinos, mucho menos a la educación superior de sus hijos. 

El SENA será una buena opción para algunos y otros seguiran el camino de sus padres: intentar vivir dignamente de la tierra...