viernes, 30 de noviembre de 2012

Acuerdan implementar Apoyo Cafetero retroactivo para beneficiar a 52.258 productores


Por: Elespectador.com 
30 de noviembre de 2012
Ministros de Hacienda y Agricultura respaldaron el papel de la institucionalidad cafetera.


El Comité Nacional de Cafeteros, máximo órgano de concertación de la política cafetera del país, que cuenta con la participación del Gobierno Nacional y los representantes elegidos del gremio, acordó la implementación del beneficio retroactivo del Apoyo del Ingreso al Caficultor anunciado por el presidente Santos en la apertura del Congreso Nacional Cafetero que concluye este viernes en Bogotá.

Dice el informe de prensa que un total de 52.258 cafeteros se habían beneficiado de un AIC de 20 mil pesos entre el 24 de octubre y el 23 de noviembre, antes del anuncio del incremento al AIC a 60 mil pesos por carga de café pergamino.

Dichos caficultores, así como los que aún no hayan llevado sus facturas de venta realizadas durante dicho periodo recibirán los 40 mil pesos adicionales del beneficio retroactivo.

Gracias a los sistemas de información de la Federación y a la seriedad de este gremio se puede garantizar que estos productores efectivamente recibirán cerca de 7.800 millones de pesos adicionales en sus cédulas o tarjetas cafeteras, sin dilación, y con garantía de transparencia”, manifestó el ministro de Hacienda,  Mauricio Cárdenas Santamaría.

“Ninguna otra organización diferente a la Federación de Cafeteros, tiene la legitimidad ni la capacidad de concebir e implementar programas y ayudas con tanta eficiencia y profesionalismo, como es el caso del AIC”, agregó, según el comunicado de prensa.

Al término de una nueva jornada de deliberaciones el gerente de la Federación, Luis Genaro Muñoz, agradeció el apoyo y espaldarazo a la Federación y a la institucionalidad cafetera como vocera legitima, representativa y que trabaja siempre para el beneficio del caficultor a pesar de las limitaciones de recursos para apoyar el ingreso.

“Desde luego que las preocupaciones son muchas y son transmitidos por los cafeteros de todo el país a sus representantes, es decir, los miembros que ellos mismos eligieron para representarlos en 366 Comités Municipales y 15 Comités Departamentales de Cafeteros”, enfatizó Muñoz.

Esas preocupaciones y dificultades son transmitidas al Gobierno permanentemente en el seno del Comité de Cafeteros y en el Congreso Cafetero, donde se buscan soluciones viables, implementables, que no siempre satisfacen todas las aspiraciones. Se tramitan de manera respetuosa, sin intereses políticos o partidistas, y pensando exclusivamente en los intereses de los caficultores, añadió.

Cerca del 64% de los cafeteros cedulados votaron en las elecciones cafeteras de 2010 y de un total de 14.432 candidatos postulados para los representarlos se eligieron 4.342 miembros titulares y suplentes a los Comités de Cafeteros de todo el país, destaca el informe de prensa del gremio cafetero.

El Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, resaltó que el gran mensaje que emana de este Congreso Cafetero es la importancia de respetar la institucionalidad cafetera como espacio de deliberaciones y concertación.

“El gran mensaje de este Congreso Cafetero es respetar y hacer respetar la institucionalidad, y que todo lo que haya que negociar entre Gobierno y cafeteros se realizará en el seno de las instituciones, que son los comités municipales, departamentales, el comité nacional y el gobierno”, dijo Restrepo.
Ese es el foro que desde hace 85 años funciona para ir avanzando en la solución de todas estas aspiraciones. La gran fortaleza de la caficultura colombiana y el marco de la concertación, es esta institucionalidad cafetera”, añadió, según el informe de prensa.
 

jueves, 29 de noviembre de 2012

Protesta cafetera en el inicio del Congreso Nacional del sector


Ferney Arias Jiménez
El Colombiano
28 de noviembre de 2012



El presidente Juan Manuel Santos, durante su intervención en el Congreso Nacional Cafetero.

En el inicio del Congreso Nacional Cafetero, en Bogotá, cientos de productores del grano de distintas zonas están en los alrededores de la sede de la Federación Nacional de Cafeteros para exigir cambios en la política del sector.
 
Manifestantes llegados desde el Eje Cafetero explican que su malestar radica en que la tasa de desempleo en ciudades como Pereira que llega al 15,8 por ciento y que la zona, con un 33 por ciento, tiene el nivel  más alto de pobreza en Colombia, todo derivado de la crisis cafetera en que está sumida la actividad en los últimos 3 años.

El Congreso Cafetero número 77 fue instalado este miércoles por el presidente Juan Manuel Santos, con participación de 12o delegados de los caficultores de todo el país.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Gobierno eleva a $60.000 por carga, ayuda a cafeteros


Nueva ayuda a cafeteros

El Espectador
24 de noviembre de 2012

 Las familias cafeteras han dejado de percibir cerca de $1,1 billón, dice informe.



Tras una larga reunión entre los cafeteros y el Gobierno se determinó elevar de 20.000 pesos a 60.000 pesos, la ayuda por carga para los cafeteros.

El presidente Juan Manuel Santos hizo el anuncio en su cuenta de twitter. "La ayuda a los cafeteros de 20 mil pesos por carga se triplica. Será de 60 mil pesos por carga para esta cosecha".

El anuncio fue oficializado por el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (Fedecafé), Luis Genaro Muñoz, y el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

Recientemente el el Senado se propuso financiar la crisis que tiene el sector cafetero con recursos de las regalías y un punto del cuatro por mil, durante dos años.

Las propuestas surgieron durante una reunión en la que participaron cultivadores, Gobierno Nacional, Federación Nacional de Cafeteros y Congreso en busca de salidas a la problemática del sector y que ha motivado la convocatoria a un paro de cafeteros el próximo 26 de noviembre.

Los dineros productos de la iniciativa podrían ascender a unos 500.000 millones al año. Esos recursos podrían irrigarse a otros subsectores de la agricultura como cacaoteros y bananeros que también viven la problemática.

Apoyo desde ya

Más tarde, el ministro Mauricio Cárdenas reconfirmó que el apoyo se aplicará a partir de este sábado y hasta el 31 de enero de 2013, siempre que el precio interno este por debajo de los 650 mil pesos por carga.

Entre enero y octubre de 2012 las cotizaciones internacionales del café han disminuido 26%, esto unido a la apreciación de 7% experimentada por el peso colombiano, ocasionó una disminución cercana al 30% en el precio interno del café, lo que ha llevado a reducir de manera sustancial el ingreso de las más de 563 mil familias cafeteras del país, dice el comunicado de prensa.

Debido a esta situación, las familias cafeteras han dejado de percibir cerca de $1,1 billón por concepto del valor de la cosecha, es decir 29% menos con relación a igual periodo de 2011.

sábado, 24 de noviembre de 2012

3ª Campaña Solidaria Sonrisas Dulces





Es una campaña solidaria promovida por Migueláñez en colaboración con la APU. Su objetivo es contribuir a la erradicación del cáncer infantil de dos maneras: A través de una donación económica destinada a varios equipos de investigación de hospitales españoles, y la concienciación de la población sobre la importancia de colaborar contra esta enfermedad, que puede afectar a cualquier familia en cualquier momento. 

Visítanos en www.sonrisasdulces.com y entérate de cómo contribuir con la erradicación del cáncer infantil. 

 

viernes, 23 de noviembre de 2012

a propósito del fallecimiento de Ernesto McCausland Sojo





Después de librar una dura batalla contra el cáncer, el periodista, novelista, cineasta y editor general de EL HERALDO, Ernesto McCausland Sojo, falleció en la madrugada del pasado miércoles, 21 de noviembre de 2012, en su residencia en Barranquilla. El país y el mejor oficio del mundo están de luto por la partida de un gran periodista. 
 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Un país de espaldas al mar


El Espectador
Catalina Ruiz-Navarro
21 de noviembre de 2012

Cuando se creó el Virreinato de la Nueva Granada, en 1739, hubo una larga discusión en Madrid sobre si la capital de la nueva entidad político-administrativa debía ser Santafé de Bogotá o Cartagena. 

La discusión, como es costumbre, se tomó en abstracto y lejos de las tierras afectadas. Quienes le iban a Cartagena argumentaron su mayor contacto con las rutas interoceánicas y con la metrópoli, y que era el sitio donde realmente se jugaba la soberanía del virreinato. Quienes argumentaron a favor de Bogotá ganaron con un argumento ridículo que hasta hoy ha sido política nacional: el miedo al mar.

El argumento que logró que Bogotá sea la capital de Colombia fue que estaba lejos del mar, y por lo tanto de cualquier ataque de los ingleses, el lugar idóneo para preservar las riquezas que con tanto esfuerzo hemos dilapidado desde entonces. La rivalidad entre las dos regiones: una central y con la mayoría de la población blanca, que buscaba la unidad del territorio, y otra costera, incómoda, que varias veces buscó la secesión, dio lugar a prejuicios más sofisticados sobre el mar que hoy están enquistados en la base de nuestra cultura. El Sabio Caldas, por ejemplo, sostenía que la civilización solo era posible en zonas con determinados climas, y determinadas alturas que solo coinciden con la región andina. Estas ideas las retoma José María Samper, quien añade que la civilización es un privilegio de raza blanca, que se concentraba en Santafé. El miedo al mar era tal que en 1802 el Consulado de Cartagena compró una moderna imprenta en EE. UU. que nunca pudo usarse porque el obispo de Bogotá se opuso diciendo que el mar era fuente de pecado: a través de él llegaban extranjeros, el protestantismo, e ideas ociosas y lascivas que no merecían ser publicadas.

Es así como se construye el endémico y prejuicioso centralismo recalcitrante que caracteriza a Colombia y cuya consecuencia evidente es que en este país todas las decisiones con trascendencia nacional se tomen en Bogotá, y que mucho de lo que venga de la provincia se siga viendo como una chabacanería de gente parda y mestiza. Esta insistencia en mirarse el ombligo ha dejado desamparadas a todas las provincias colombianas, los Llanos, el Amazonas, el Chocó, y ese desamparo las ha vuelto tierra fértil para cultivos ilícitos, narcotráfico y guerrillas. Esto explica que Puerto Carreño, capital del Vichada y límite oriental de Colombia con Venezuela, sea un arenero incomunicado en vez de una boyante ciudad comercial y que una joya como el Archipiélago de San Andrés y Providencia haya sido relegado a destino de desinhibidas excursiones de Onceavo Grado para los colegios estrato 6. Esta desidia por los alrededores se replica tristemente en las élites de las mismas provincias que cómodamente se desentienden excusándose en la hegemonía central.

Lo que pasó con San Andrés es la consecuencia de un problema cultural e histórico. Colombia fue a la negociación confiada en unos tratados viejísimos y sin consultar siquiera con los sanandresanos, que solo recibieron una visita presidencial cuando ya era demasiado tarde para acompañarlos en su lamento. Colombia fue a la negociación sin saber qué estaba en juego y viendo a los isleños con el mismo desdén poscolonial con el que gringos y europeos nos miran a nosotros —patética ironía— e identificando ingenuamente territorio con tierra. Por eso, antes de darse cuenta de la gigantesca estafa, aceptaron el veredicto de la Corte, satisfechos de salvar las islas y olvidando que una isla solo es isla cuando está rodeada de mar.

martes, 20 de noviembre de 2012

Los colombianos estamos tomando más Café


Fuente: Tomacafe.org


Según cifras de Nielsen, el consumo interno de café registró una tendencia positiva, con un crecimiento del 1% en volúmenes vendidos al corte del año móvil Junio Julio de 2011. Una cifra que llevada a tazas de café, con la preparación tradicional, puede calcularse en más de cuarenta millones de tazas adicionales de café. 

Luego de varios años de estancamiento  una renovada dinámica de la categoría le ha permitido recuperar volúmenes a partir del quiebre de tendencia que se presentó hacia el segundo semestre de 2010.

Contrario a la desaceleración de la canasta de bebidas, que después de impulsar el crecimiento del mercado de consumo masivo en 2010, se ha desacelerado (a pesar de menores incrementos de precio), el café vuelve por lo suyo y, como bebida nacional, recupera el corazón y el paladar de los colombianos.  

Si bien, por la practicidad y el rápido ritmo de la vida moderna,  registran mayores crecimientos el consumo de cafés instantáneos a total país, los colombianos seguimos honrando la tradición y el rito de preparación del café  tostado y molido:   de cada 100 kilos que se venden de Café, 86 son de café tostado y molido y los restantes 14 de café instantáneo. Una tendencia que se invierte en Antioquia, donde el volumen de consumo de instantáneos es casi el 40% del total. Dentro de ese café tostado y molido, el consumo está concentrado en los productos tradicionales. Sin embargo, en el último año los productos premium presentan un ritmo de crecimiento superior a la categoría. Una tendencia introducida por las tiendas especializadas y apoyada por los grandes supermercados que llega a un grupo, cada vez mayor, de conocedores de café. 

Cundinamarca y Antioquia, junto a la Zona Oriente (Boyacá, Meta, Norte de Santander, Santander), lideran la recuperación de la categoría de café. En los dos primeros es el café tostado y molido el que impulsa el crecimiento.

Las tiendas de barrio siguen siendo el canal preferido por los colombianos para la compra de café; una categoría que continúa ganando espacio en este canal: hoy, 8 de cada 10 tiendas tienen café dentro de su portafolio. Mientras que los Autoservicios es el canal más afectado en el largo plazo, recupera volúmenes a un ritmo más acelerado que el canal tradicional.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Génova reescribe su historia

 

De su suelo privilegiado nacen cafés especiales

El Espectador
18 de noviembre de 2012
 Por: Aldemar Solano

Este municipio del Quindío, conocido como la cuna de ‘Tirofijo’ es reconocido ahora por ser el productor del mejor café tostado de Colombia.


 
La Plaza del Café, en Génova (Quindío), es un punto ideal para disfrutar de uno de los mejores cafés del mundo. / Aldemar Solano 
 La Plaza del Café, en Génova (Quindío), es un punto ideal para disfrutar de uno de los mejores cafés del mundo. / Aldemar Solano
 
La curiosidad por conocer el pueblo donde nacieron macabros personajes para la historia colombiana, como el guerrillero más viejo del mundo, Pedro Marín, alias Manuel Marulanda o Tirofijo, y el más grande asesino en serie de niños, Luis Alfredo Garavito, era el único propósito del escaso turismo que llegaba a Génova.

Cansados de ocultar su pasado, de negarlo o de guardar silencio, los habitantes decidieron escribir una nueva historia: hoy, Génova es conocido en el mundo por producir el mejor café tostado colombiano, el primero que gana el premio Gold Bean, en Canadá en 2011, como “Mejor Café Especial de Origen”, lo que lo ubica entre los cuatro mejores del mundo, al lado de Italia, Etiopía y Brasil.

Este importante logro es autoría de ocho mujeres, esposas de caficultores, que crearon la corporación Montes, Aguas y Café, que produce el Café Génova, Premium Colombian Coffee. En las instalaciones de la plaza de mercado municipal adecuaron la torrefactora en vitrinas, de manera que el turista pueda apreciar el proceso de producción y disfrutar de muestras de cata y barismo. Además, esta fábrica sirve de escuela a 20 jóvenes del municipio que se capacitan con el Sena en cafés especiales, desde la siembra hasta la taza y el servicio al cliente.

Allí mismo están organizadas la asociación de desplazados, que también produce café especial, dos asociaciones de productores de plátano y una microempresa de lácteos, que con el apoyo gubernamental, de los gremios, fundaciones y los créditos bancarios buscan reactivar la economía local y la transformación social de este municipio, olvidado por años, marcado por el llanto y el dolor, con heridas de guerra que el mismo Tirofijo ocasionó cuando lo atacó en 1997 “para demostrar su poderío”, según relatan sus habitantes, situación que cambió desde hace ocho años con la ubicación del Batallón de Alta Montaña Número 5.

Los habitantes de Génova, bautizada así por la admiración que su fundador, Segundo Henao, sentía por Cristóbal Colón, disfrutaron por muchos años de un parque cuya construcción tuvo como base los planos de la Piazza Corvetto de Génova, Italia.

Ahora, los lugareños gozan de sus horas libres en la recién inaugurada Plaza Café, donde en agosto pasado las mujeres de Café Génova atendieron con los honores del caso al presidente Juan Manuel Santos. Ese municipio no recibía una visita presidencial desde el terremoto de 1999.

Esta obra es un proyecto piloto del Sena y el municipio, con una inversión de $1.630 millones, con recursos provenientes de la declaratoria del paisaje cultural cafetero como Patrimonio de la Humanidad.

Allí se brindará formación a los aprendices, estarán ubicadas tiendas de los cafés especiales del municipio, el Museo Arqueológico, que contiene 365 piezas, restaurantes gourmet y el Fotomuseo de la Casa de la Cultura, que contiene registros de la historia municipal, excepto de sus dos paisanos más reconocidos, porque los genoveses rechazan el busto y la plaza que erigieron en honor a Tirofijo en el barrio 23 de Enero en Caracas, Venezuela.

Otro encanto que ofrece el municipio son las caminatas ecológicas a través de sus reservas forestales y el avistamiento del loro coroniazul, que se creía extinto y acaba de ser declarado emblema municipal.

Con estos antecedentes, Génova espera ser parte de los tratados de libre comercio con su producto insignia, el más especial de los cafés suaves, con el programa Toma Café de la Federación Nacional de Cafeteros, y para formar parte de la Ruta del Café que comenzará a implementarse en 2014.

Datos generales

Según el censo de 2005, el municipio de Génova está localizado en el extremo sur del Quindío y en él viven 12.611 habitantes. Tiene una extensión 297,9 kilómetros cuadrados.

En su área urbana presenta una extensión de 0,55 kilómetros cuadrados. Su cabecera municipal está a una altitud de entre los 3.000 a 3.850 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura promedio de 18 a 22 grados centígrados y precipitaciones abundantes de 2.000 a 4.000 milímetros al año.

El año pasado Génova fue declarada como la mejor ciudad pequeña digital de Iberoamérica, que le permite gozar de una licencia interinstitucional de software para bibliotecas públicas.

 

domingo, 18 de noviembre de 2012

Colombia verde, dorada y fílmica


Fernando López-Mirones
Portafolio
9 de noviembre de 2012

El Amazonas es y será inspiración del mundo.

Cuando hace unos meses recibí en mi casa de España el ofrecimiento para participar como invitado especial en la segunda edición del Festival de Cine Verde de Barichara, Festiver, en Santander (Colombia), lo primero que me llamó la atención fue su logotipo: un lagarto cuya cabeza es un ojo enorme bajo el cual un texto reza: “Para que todos los ojos vean”.

Me atrajo de inmediato, y el lagarto me miraba fijamente.

En la carta, Nórida Rodríguez y Toto Vega, los creadores de la iniciativa, se dirigían a mí con una educación y un cariño que no son frecuentes últimamente en la vieja Europa, sobre la que campan negros nubarrones de pesimismo.

El sí me lo arrancó del alma el lagarto mirón, y ahora puedo decir que le doy las gracias por ello.

Fue casi lo primero que me dijo Nórida al conocernos personalmente tras meses de cartas, susurró: ¿dos desconocidos te invitan a venir a Colombia y les dices que sí?.

Efectivamente querida - contesté - lo que tú no sabías entonces es que la hermosa Colombia y yo hace años que mantenemos un amor secreto, desde que Fernando Trujillo, presidente de la Fundación Omacha me la mostró por primera vez hace años navegando en los brazos oscuros del Amazonas.

Necesito a Colombia, y me gusta pensar que ella me tiene en cuenta, porque después de recorrer bastante mundo rodando mis películas documentales sobre vida salvaje, estoy seguro de que es uno de los lugares más hermosos del planeta; pero es sobre todo, el paraíso peor tratado por el cine internacional, documental y de ficción, que jamás he conocido.

Y, entonces, se me ocurre formular la pregunta más larga del mundo: ¿Cómo es posible que siendo uno de los diez países con mayor biodiversidad mundial, donde viven una de cada diez especies de flora y fauna del planeta, con la montaña más alta del mundo frente al mar, puente biológico entre las dos Américas, 258 grandes ríos, dos océano con profundidades mayores 4.000 metros,1.600 lagos y lagunas, el mayor número de ecosistemas del mundo representados en un solo país (99), con el 10 por ciento de los vertebrados y el 20 por ciento de las plantas del mundo, más de 18.000 especies de plantas que solo viven acá, con más tipos de palmas que ningún lugar del orbe, con el 15 por ciento de las orquídeas de la Tierra, 2.890 especies de vertebrados terrestres que le dan el primer lugar en todo el planeta, el 20 por ciento de las aves del mundo, 30 especies de primates, el tercer lugar del universo en reptiles, el número 1 mundial en anfibios, mariposas diurnas (3.500 especies) y colibríes, el segundo puesto mundial en número de especies de peces de agua dulce, con 81 etnias humanas, 67 lenguas diferentes, el único país del Planeta que junta Amazonas, Orinoquia, Andes, Pacífico, Caribe o páramos donde aún viven osos jamás filmados, jaguares, cóndores, tapires, ballenas, delfines de río y probablemente cientos de especies aún no descubiertas…?, ¿Cómo es posible… (tomo aire)… que todavía no se halla filmado en Colombia ninguna película documental o de ficción que no hable de violencia, droga, guerra o destrucción?, ¿Por qué?, incluso las películas ambientales hablan de minas!.

No encontrando la respuesta, me propuse ser el primero en intentarlo al menos, y en eso estamos.

Créanme el mundo ahí fuera no tiene ni idea de las maravillas naturales que tenéis la suerte de disfrutar cada día, pero vamos a tratar de arreglarlo.

A menudo nos pasa lo mismo en mi España natal, parece que muchas veces somos los peores embajadores de nuestra propia tierra.

Pero me duele ver a menudo en las expresiones de mis hermanos colombianos un rictus de pena, casi de culpa injustificada, por la percepción errónea que de esta tierra privilegiada tienen los extranjeros que jamás estuvieron acá. Y en ese momento el documentalista que llevo dentro se revela, y quiere enseñarle al mundo el ocaso sobre la espuma de un delfín rosado en el Amazonas, al abrazo de un oso andino a un frailejón y la mirada que hiela del cazador de almas, el dorado, el gran yaguareté; ese tigre que debería ser la imagen de Colombia, bravo, inteligente, hecho de tierra roja y sombras.

Ya de camino a Barichara el lagarto volvió a actuar, mientras la expedición atravesaba el Cañón de Chicamocha, algo ancestral se apoderó del grupo. Nórida y Toto reunieron allí a directores, productores, realizadores, artistas y organizadores en torno a muchas películas de temática ambiental y lo hicieron de tal modo, que en cuestión de horas pareciera que nos conocíamos de toda la vida; y al entrar en Barichara, lo hicimos en el Reino de Nunca Jamás que J.M. Barrie inventó para Peter Pan, donde todos se olvidan del tiempo y de sus vidas para ser una gran familia durante esos días.

Proyecciones en el interior de capillas e iglesias, en sendas y caminos, en todo lugar y rincón susceptible de soportar al mensaje más importante del mundo.

Talleres de filmación, niños, jóvenes, ancianos, hormigas culonas, todos fuimos cine verde durante la semana mágica de Barichara.

Colombia merece a Festiver, porque con iniciativas como esta introducimos en la mente de la gente los dos poderes más positivos que existen, el cine y la madre tierra.

EL MILAGRO DE LA SELVA Y LA NATURALEZA

Con esta manera tan gráfica y acertada con la que López-Mirones habla de la magia que ‘El espíritu de lagarto’ le imprimió, así mismo, de esta segunda edición han nacido dos iniciativas de colaboración para hacer sendos documentales positivos de Colombia para que el mundo sepa que, entre el Caribe y el Amazonas por un lado y el Orinoco y el Pacífico por el otro, hay una tierra verde y dorada poblada por las más increíbles criaturas, preñada de belleza sin parangón sin par, que necesita ser divulgada.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Los cafeteros 'llevan del bulto'



La crisis cafetera no se atiende con paliativos menores o pañitos de agua tibia.


El Espectador
Por Ernesto Macías Tovar

Ni a los cafeteros se les trata como a limosneros porque son productores especiales a los que se les conoce por su capacidad de trabajo y sus buenos resultados.

Lo más grave que les está ocurriendo a estos trabajadores del campo es que ni el gobierno ni la Federación están pensando en soluciones de fondo y definitivas al problema estructural que padecen. No en vano repudian el ofrecimiento oficial de un pequeño “subsidio” al precio del grano. Como tampoco están dispuestos a seguir escuchando la retórica populista del presidente Juan Manuel Santos, cacareando sus promesas de reducción de costos, programas de permanencia, renovación y diversificación de cultivos, entre otros; sin que nada se concrete. Dijo un dirigente cafetero del Huila: “el problema con este gobierno es que no tiene políticas para el sector”. 

Muy triste e irónico que la grave crisis cafetera ocurra durante el gobierno de quien (Santos) vivió a sus anchas durante una década en Lóndres por cuenta de los cafeteros; y de un ministro de Agricultura (Restrepo) que disfrutó como el que más las mieles de las bonanzas cafeteras. Asimismo, que la falta de previsión a la crisis, originada principalmente en la pérdida de participación en el mercado mundial, haya sido bajo la presidencia del gremio de Gabriel Silva Luján, quien, también, estuvo encargado de las negociaciones del TLC con EEUU. 

Silva Luján, además de haber incrementado de forma exagerada la burocracia y los gastos de la Federación con el dinero de los caficultores, como presidente del gremio viajó por todo el mundo supuestamente estudiando el comportamiento de los mercados y no advirtió ni previó que se venía una catástrofe sobre los países productores que no asimilaran la globalización. Por esa razón hoy solo tenemos el 6% del total del mercado mundial.

Pero, independientemente del cambio climático, factor imprevisible hasta cierto punto, la falta de políticas del gobierno arrojan como resultado la disminución sustancial de la producción cafetera en nuestro país, a pesar de haber incrementado durante la última década el área sembrada (925 mil hectáreas).

Y son los propios cafeteros quienes tienen un diagnóstico claro de solución al problema. Consiste en la ejecución de políticas de largo plazo, más no coyunturales ni mediáticas para salvar apariencias como las propone Santos. Ellos piden garantías de crédito blando para los productores; un periodo de reactivación con facilidades de pago y congelamiento de sus deudas etc.; el apoyo a la definición de mecanismos para un precio mínimo y estable; y, por supuesto, reclaman contener la revaluación que los ha castigado drásticamente

El problema no es de poca monta, pues se trata de más de 560 mil familias cafeteras; y adicionalmente: los trabajadores de las fincas, la población flotante de cosechadores, los comerciantes y sus empleados, los transportadores, etc... Es decir, estamos hablando de por los menos dos millones de familias más que dependen de la producción cafetera. La crisis ya llegó, y si no hay políticas de fondo y claras del gobierno los cafeteros “llevan del bulto”.

@emaciastova


domingo, 11 de noviembre de 2012

Mezclas inusuales en el paladar


Feria de Gastronomía en España

Por: Liliana López Sorzano
El Espectador
10 de noviembre de 2012

La Federación Nacional de Cafeteros invitó al chef español Paco Roncero y al director de Foodparing, Bernard Lahousse, quienes participarán en alianza en Madrid Fusión.

El chef Paco Roncero será el encargado de hacer una presentación de maridajes con cafés colombianos. / Fotos Óscar Pérez

¿Por qué los sabores son importantes? ¿Por qué una combinación tan atrevida e inesperada como el caviar con chocolate puede resultar en un afortunado encuentro? ¿Imaginan acompañar un café colombiano con un mejillón?

Estas combinaciones no sólo han surgido de mentes creativas e intuitivas en la cocina, sino que hay una empresa belga, Foodpairing, que se dedica a investigar los elementos químicos de los ingredientes y establecer así correspondencias entre los componentes de sabor. Foodpairing (www.foodpairing.com) es una plataforma electrónica usada por miles de baristas, chefs, restaurantes, bartenders y sommeliers en todo el mundo. De allí surgen los árboles de maridaje, unas gráficas en las que el ingrediente analizado se relaciona con otros con los que comparte la mayoría de los componentes de sabor. Después del análisis es posible vencer paradigmas y encontrar, por ejemplo, que el café del Huila, que tiene un perfil de taza balanceado con notas dulces y avinadas, con un aroma de caramelo y afrutado, puede combinarse con las berenjenas o con langosta. El árbol de maridaje es una herramienta de inspiración que derivará en ideas para preparaciones.

La Federación Nacional de Cafeteros invitó al director de Foodpairing, Bernard Lahousse, y al chef español con dos estrellas Michelín Paco Roncero, quien es jefe de cocina del Casino de Madrid, para presentar un maridaje con cafés colombianos en la feria gastronómica Madrid Fusión, uno de los eventos gastronómicos más importantes en el mundo, el cual se celebra a finales de enero del próximo año. Previamente a la feria, Lahousse y Roncero visitaron Colombia para participar en diferentes actividades alrededor del café nacional, con el ánimo de conocer los cafés de seis regiones colombianas. La intención, según Roncero, quien fuera uno de los discípulos más aventajados de Ferran Adrià, es llevar el café más allá de las combinaciones tradicionales, un paso más adelante de los bocados dulces, y lanzarse a mezclarlo con platos de sal.

El café es una de las bebidas más complejas en cuanto a sabor, que paradójicamente llega a superar al vino. Tiene entre 700 y 1.000 componentes de sabor, de los cuales aproximadamente 96 pueden ser percibidos por los humanos.

Al lado de Roncero y su alianza con Foodpairing, también estarán los chefs invitados Jorge Rausch y Juan Manuel Barrientos, quienes representarán a Colombia en varias intervenciones. Setenta chefs, de entre los más reconocidos del mundo, participarán en Madrid Fusión con una conferencia de 30 minutos. Rausch, chef de Criterión y Bistronomy, en Bogotá, y de Marea, en Cartagena, hablará de su campaña para consumir al pez león, uno de los mayores depredadores del Caribe que atenta contra el ecosistema y que encierra detrás de sus espinas y su aspecto feroz una carne blanca y sabrosa. De este modo pretende crear consciencia dentro de la comunidad gastronómica y así contribuir con el medio ambiente. Por su parte, Barrientos, chef del restaurante El Cielo, en Medellín y Bogotá, hablará de la cocina colombiana aplicada con los mandatos de la neurociencia. Llevará un pedazo de El Cielo a Madrid para desentrañar las cocinas regionales a las que les aplican técnicas de vanguardia para después medir en esos platos la capacidad de emocionar al cliente.

No hay que sentirse triunfalistas, pero el hecho de que chefs colombianos estén presentes en las ferias de gastronomía más importantes del mundo significa un gran avance en el reconocimiento internacional de una culinaria que se está dando a conocer. Por otra parte, la estrategia de la FNC para hacer del café un producto relevante en todas las ocasiones de consumo es creativa, inteligente y pertinente.

Madrid Fusión, cumbre internacional de gastronomía. 21 a 23 de enero de 2013.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El colombiano debe aprender a tomar buen café

 

Entrevista con Juan Pablo Villota, presidente de Café San Alberto


El Espectador
Por: Juan David Torres D.

7 de noviembre de 2012


El director de Café San Alberto, Juan Pablo Villota, así lo asegura y pide a la Federación de Cafeteros que impulse un consejo regulador que evalúe la calidad del café.

Café San Alberto nació en una familia aficionada a los vinos. Por eso, porque querían equiparar al vino con el café, decidieron fundar sus cultivos en una hacienda en Buenavista, Quindío. Allí están los granos más preciados fuera del país: en Escocia y Suecia pagan hasta US$60 la libra de este café. En su hacienda, llamada San Alberto, utilizan un proceso llamado ‘quíntuple selección’, liderado por madres cabeza de familia que seleccionan fruto a fruto. Por su producto, han obtenido algunos premios, entre ellos el Café Top Class en Corea del Sur (2010) y tres estrellas doradas del Instituto de la Calidad del Sabor en Bruselas (2012).

En esta charla, su director, Juan Pablo Villota, habla sobre los logros de su empresa y los retos próximos mientras la reforma tributaria —impulsada por el gobierno de Juan Manuel Santos— da sus primeros pasos en el Congreso.

Ante la situación económica actual, ¿qué expectativas tiene?

En la empresa creemos que los bienes de lujo, como es considerado Café San Alberto, presentan un incremento en todas las economías. Ferrari sigue creciendo, pese a la situación. En las economías la brecha entre el alto poder adquisitivo y el bajo cada vez es mayor. Son productos y experiencias que buscan satisfacer privilegios. No se consumen por necesidad, sino por placer. En nuestro caso, estamos inspirados en los vinos de Francia y pensamos que debe convertirse en un producto de culto. Esos mercados adonde exportamos son de clase alta, compran carros lujosos, perfumes lujosos. También encuentran en el café parte de esa pasión del mundo sibarita y gourmet. El productor colombiano no se ha dado cuenta de que el café, como los vinos y los whiskies, tiene categorías. Hablamos del café como un todo. Hasta ahora hay algunos indicios de algunas propuestas. El mercado del café está como hace 15 años estaba el del vino en Argentina o Chile: vinos tintos, vinos blancos, sin diferenciación, sin mucha atención en la trazabilidad del producto.

Frente a esa perspectiva del café de lujo, ¿qué estrategias serían necesarias para posicionar el café en ese sentido?

El colombiano debe aprender a tomar buen café. Los modelos comerciales que ha tenido el café en el país han forzado a que las malas calidades se queden en el país y los buenos cafés sean los que se exporten. El gremio de la Federación de Cafeteros ha hecho un gran trabajo para proteger el nombre de nuestro café en el mundo. Por consiguiente, el café que no cumpla con unas características mínimas de calidad y que ellos evalúen y no pasen esos filtros de calidad, son cafés que deben quedarse dentro del país. Por lo tanto, los cafés que nos hemos acostumbrado a tomar son de baja calidad. Los llamamos ‘café taza sucia’: que quitan la fatiga, el sueño. Pero nunca le hemos contado al consumidor que el café exportado es muy diferente al que tomamos de los supermercados. El que se exporta tiene notas dulces, notas ácidas, no tiene esa amargura o astringencia de los cafés que se quedan en Colombia. Si el colombiano quiere aprender a tomar café, debemos educar al consumidor. Desmitificar los efectos negativos del café en la salud es una excelente estrategia. Enseñar al colombiano a preparar el café, va a ayudar a que se aumente el consumo. No ha habido ninguna tarea donde le digamos al consumidor: ‘venga le presentamos a qué sabe un café de lujo’. Nosotros tenemos un objetivo: multiplicar la cultura del café especial.

Ahora que habla de sus estrategias para acercar a los consumidores, ¿qué esperan ustedes de parte del Gobierno y la Federación de Cafeteros?

Creo que debe ser una iniciativa privada. Lo que le pediríamos a la Federación de Cafeteros es: si los vinos tienen consejos reguladores, ¿por qué no replicar ese mismo esquema en el café tostado colombiano? Qué bueno que cuando el consumidor vaya al supermercado, haya unas reglas que le den tranquilidad. Habría un consejo regulador que se encargaría de verificar que ese café especial cumpla con las características en materias primas. Si no surge esta iniciativa, vamos a matar a esos nuevos consumidores de café que se dejan llevar por el fenómeno mundial de los cafés especiales. Siempre será de nicho, pero presenta crecimientos especiales. Creo que el consumidor va a desconfiar y va a decir: ‘no es justo pagar más por un café que me sabe igual’. Con que lográramos eso, que no es pedir dinero o subsidios pues pedimos un liderazgo, se podrá empezar a formalizar este negocio.

Otro de los temas es la reforma tributaria, que es estudiada en el Congreso. ¿Qué esperan de ella? ¿Cómo creen que los va a afectar?

Estamos a la expectativa. Hasta donde entiendo, queda gravado el café descafeinado, el café soluble y se reduce el tostado común y corriente. Sin duda, va a favorecer al consumidor, va a sentir un alivio en el precio de compra. Seguramente los cafés Premium, que lideramos categorías en cuanto a precios, vamos a ser más atractivos para el mercado, que baja del 10 al 5% de IVA, que serían bastantes interesantes para impulsar esta categoría de cafés.

¿En qué posición se encuentra Café San Alberto frente a sus competidores?

Con toda la franqueza, somos una nueva categoría de café. No somos competencia para las marcas actuales, ni consideramos competencia al resto de compañeros cafeteros. Cuando uno rompe las barreras, está por encima de esas marcas tradicionales. No nos interesa competir, asemejarnos a ellos. Queremos sorprender al consumidor, generar culto alrededor del café y elevar el nivel de su consumo. Comparar la calidad entre una cooperativa que no tiene fincas, frente a una empresa que cuida sus terrenos palo a palo, con toda la tecnología, sería injusto para el consumidor. Sería como hablar de un whiskie 38 años versus uno estándar. Ambos saben a whiskie, pero son totalmente diferentes.

¿Qué cree que le falta al sector cafetero para fortalecerse?

La Federación de Cafeteros hace un excelente trabajo de acompañamiento al campesino. En Colombia somos muchos cafeteros, pero poca extensión de tierra para cada familia. Hay muchos compañeros que están pasando grandes dificultades con los precios internacionales. Esas personas que tienen hasta 10 hectáreas, sobreviven del café gracias a la federación. Creo que van por un buen camino, donde coincidimos en que debe haber diferenciación y esfuerzos en las fincas, desde agricultores hasta distribuidores. Vamos poco a poco. No es fácil cambiar creencias.

¿Qué creencias?

La cultura cafetera, y esto es una realidad, no ha tenido un relevo generacional. Nosotros somos la tercera generación de la familia en el café. Normalmente las familias de los cafeteros están en multinacionales, otras empresas, pero no ven en el café un negocio corporativo. Es más el negocio que tuvieron que seguir manejando. No ven todo el potencial. A raíz de buenas experiencias, ha servido para romper esquemas. ¿Por qué una gran finca no se aventura a hacer su propia propuesta? Campesino: trabaje en calidad. Consumidor: disfrute la calidad y exíjala. Y tal vez pase como en Brasil: las mejores tazas de café se toman en Brasil.

¿Cuál ha sido el crecimiento de la empresa en el último año?

Venimos presentando crecimiento de alrededor de 15%, donde cada bolsa que vendemos es crecer. Café San Alberto no se consigue en supermercados, porque perderían, por su rotación y logística, su frescura, dañando su promesa de calidad.

Si el café tiene que estar en una tienda especializada, ¿en qué punto trabajan en especial para que el consumidor se acerque?

No hacemos pauta o comunicaciones masivas. Es un trabajo más viral, de poner el producto en los líderes de opinión, para que ellos, con su voz a voz, se den cuenta de la calidad del producto. Es basado en mucha educación: catas comparativas, recibimos la visitas de chefs en nuestra plantación, almacenes especializados vienen de visita. En las ciudades, es una tarea de mayor educación, de llegarle al señor que compra buen vino, que quiere salirse de lo cotidiano.

Ustedes distribuyen en varios lugares del mundo. ¿Qué otros proyectos de expansión tienen?

Cuando uno trabaja en calidad, uno debe ser muy conservador en esas aventuras comerciales. En el mercado más exigente, no basta con tener una buena imagen y una buena estrategia comercial. Ese tipo de productos se comercializan sustentados en muestras del producto. Al igual que los viñedos, tener una cosecha sobresaliente depende de muchos factores. Por eso, el mundo del café especial es exigente y desgastante. Todos los días debemos superar los sabores que encontramos en los frutos. Queremos mantenernos en los mercados que tenemos. Tenemos muchas solicitudes de Rusia, pero por condiciones climáticas no hemos tenido el volumen deseado. Lo que tenemos en mente es llegar también a Singapur, donde hemos tenido un interés bastante marcado.

viernes, 2 de noviembre de 2012

oración cherokee


"Ayúdame a contar la verdad con sosiego,
a escuchar a otros con mentalidad abierta
y a recordar la paz que puede encontrarse en el silencio"


jueves, 1 de noviembre de 2012

¡No tengo tiempo!


Natalia Martín Cantero
S Moda. El País
29 de octubre de 2012

Foto: ThinkStock
La Catedral Vieja de Salamanca tardó cerca de tres siglos en construirse. La de Colonia, en Alemania, más de seis. Hace 80 años, cuando un trayecto en tren Madrid-Barcelona era todo un acontecimiento, los emigrantes se embarcaban durante dos o más meses para llegar a América. ¿Quién tiene hoy tiempo para eso?

La frase “
no tengo tiempo” define una época en la que el minuto que tarda el semáforo en ponerse en verde se nos hace una eternidad, y quien más quien menos se sube por las paredes si sus mensajes de WhatsApp tardan más de cinco segundos en recibir respuesta. Las consecuencias se dejan notar en todas las esferas de la vida. Matrimonios efímeros (España está a la cabeza de Europa en tasas de divorcios), niños educados en las prisas, un medioambiente que no resiste nuestro embate y, por supuesto, problemas de salud. Desde la obesidad al insomnio (uno de cada cinco españoles tiene dificultades para conciliar el sueño), problemas de corazón, diabetes 2 o ansiedad. Esta epidemia del siglo XXI se extiende imparable: el 18,5 por ciento de los pacientes españoles de atención primaria presenta algún trastorno de ansiedad.

“Nadie se daba cuenta de que, al
ahorrar tiempo, en realidad ahorraba otra cosa. Nadie quería darse cuenta de que su vida se volvía cada vez más pobre, más monótona y más fría”, escribe Michael Ende en Momo, un clásico que conviene recuperar: que levante la mano quien no haya tenido esta sensación en los últimos días

“La verdadera revolución radica en no sumarse a la estridencia colectiva y a su vértigo. Esto se manifiesta de miles de formas distintas en el día a día”, señala Ángeles Parra, directora de Biocultura, en el número especial dedicado a la aceleración del tiempo de la revista
The Ecologist. “Que las mujeres den a luz cuando tengan que hacerlo y no cuando lo digan los obstetras. Que los frutos maduren en los árboles y las plantas y no en cámaras frigoríficas. ¿Para qué ir corriendo si no se sabe siquiera adónde se va?”, se pregunta Parra.

Cuando uno corre sin saber a dónde va, como dice Parra, se arriesga a que lo persigan algunos compañeros de viaje poco deseables: un estado irritable, antisocial y poco tolerante; conflictos con la pareja, familiares y amigos y
pérdida de interés en actividades antes gratas para la persona, según señala Mario Rodríguez, del Centro de Investigación Psicológica de la Universidad de Guadalajara (México). A medio plazo, escribe Rodríguez, este estilo de vida puede causar depresión, cambios en el estado de ánimo, hipertensión y enfermedades gastrointestinales, obesidad y padecimientos cardiovasculares. “Las personas estresadas piensan menos en los demás. No hacen frente a sus problemas, sino que los evaden. Comienzan a aislarse y sólo quieren dormir”,  indica.

Los mil y uno sistemas de mensajería disponibles en la actualidad permiten una inmediatez impensable hace cuatro días y pueden convertirse en valiosas herramientas, devoradores de tiempo o, con gran frecuencia, ambas cosas a la vez. Todo depende de cómo los utilicemos y de que sea el usuario, y no la tecnología, quien imponga su ritmo.


“El problema surge cuando
las prisas forman parte de nuestro ritmo vital”, señala el escritor Ramiro Pinto. Para Pinto, la prisa se instala como una sensación permanente, independientemente de que tengamos que ir rápido o no. Esta sensación es lo que llamamos estrés. “Normalizamos tal sensación, al querer justificarla, y hacemos más y más cosas porque tenemos prisa. O mejor dicho: tenemos sensación de prisa. O sea, no tenemos prisa porque tengamos mucho que hacer, sino que hacemos muchas cosas porque sentimos la prisa dentro de nosotros”.

Ya en 1999 el maestro zen
Dokushô Villalba señalaba que la medida del tiempo está marcada por la velocidad alcanzada por la información al pasar de un transmisor a un receptor. “Al acelerarse esta velocidad mediante la revolución que ha supuesto Internet (…), todo en nuestra vida cotidiana ha experimentado una aceleración paralela”.

La clave para evitar esta carrera de pollos sin cabeza fruto de la aceleración desmesurada es
aprender a frenar. Hacer una pausa. O, si se prefiere, seguir los consejos de Goethe: “uno debería, cada día, intentar escuchar una pequeña canción, leer un buen poema, ver un bonito cuadro, y, a ser posible, expresar algunas palabras razonables”.

@nataliamartin es periodista. 


Si quieres ponerte en contacto con ella escribe a natalia@vidasencilla.es

miércoles, 31 de octubre de 2012

III Encuentro Nacional de Patrimonio


Del 31 de octubre al 2 de noviembre en Barichara, Santander, el tema central será “Patrimonio mundial y desarrollo sostenible: El rol de las comunidades locales”, con el apoyo de la Gobernación de Santander y la Escuela de artes y oficios de Barichara.


Los desafíos que afrontarán Colombia y los otros 20 Estados con voz y voto de la Convención de Patrimonio Mundial de la Unesco en los próximos años, están relacionados con fenómenos globales como la explosión demográfica, la falta de recursos financieros, los conflictos armados y el cambio climático.

Éstos son responsables de una serie de presiones medioambientales y socioeconómicas que ponen en serio riesgo las propiedades del Patrimonio Mundial. Resolver las potenciales tensiones entre las necesidades de conservación del patrimonio y las aspiraciones de las comunidades locales implicadas, es otro de los importantes desafíos de las próximas décadas y podría ayudar a reforzar la Convención y su éxito.

Por este motivo, los Estados Parte de la Convención han elegido “Patrimonio Mundial y Desarrollo Sostenible: el papel de las comunidades locales” como lema de la celebración de este aniversario.

En esta ocasión, la Dirección de Patrimonio de Colombia se une a la celebración del Cuadragésimo aniversario de la Convención. En este sentido, el encuentro para esta versión lleva como título el lema antes mencionado.

El objetivo principal del encuentro es que, en el marco de los temas señalados por la Unesco, se desarrollen estrategias de participación que permitan a las comunidades locales formar parte activa en la planificación del patrimonio cultural, así como avanzar en su articulación con el desarrollo sostenible.

Asistirán aquellas instituciones pertenecientes al Sistema Nacional de Patrimonio (SNPC) que están relacionado con los sitios que están inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, así como aquellos que están vinculados con los sitios de la lista tentativa.

El SNPC está conformado por: investigadores, comunidades, entidades y, en general, personas relacionadas con los vigías del patrimonio cultural, con los centros históricos declarados Bien de Interés Cultural de ámbito nacional, con la Red de Pueblos Patrimoniales de Colombia, con bienes muebles de interés cultural, con museos, con el patrimonio cultural inmaterial, con las Escuelas Taller de Colombia, los parques nacionales, etc.

Los sitios colombianos que están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial son:

1. Puerto, las fortificaciones y conjunto monumental de Cartagena.
2. Centro histórico de Santa Cruz de Mompox . 
3. El Parque Nacional los Katíos. 
4. Santuario de fauna y flora de Malpelo.
5. Parque Arqueológico de San Agustín.
6. Parque Arqueológico de Tierradentro.
7. Paisaje Cultural Cafetero.

Los Encuentros Nacionales de Patrimonio Cultural se caracterizan por ser un evento académico y participativo en el que se comparten, socializan y analizan las experiencias sobre la gestión, conservación, protección, salvaguardia y divulgación del patrimonio cultural. Gracias a estos, identificamos rupturas, aciertos y tendencias con el afán de esbozar el camino que se debe seguir en la generalidad y la particularidad temática”, afirma Gabriel Omar Prieto, coordinador del grupo de investigación del Ministerio de Cultura. 

El Seminario contará con la participación de expertos nacionales y de países como Brasil, España, Estados Unidos, Francia, México, Perú y Portugal, entre otros, y en él se desarrollará un intercambio de experiencias y una agenda académica y cultural en la que participarán los actores del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural, que están relacionados con los siete sitios colombianos incluidos en la Lista de patrimonio mundial y los quince bienes que Colombia propone para la Lista tentativa.

Dentro de los conferencistas extranjeros se encuentran  Francisco Javier López Morales, Director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México; Luiz Fernando de Almeida, Presidente del IPHAN Brasil; Maria Luisa Cerrillos Morales, experta en patrimonio y comunidad en España;  Monika Therrien, Directora de la Maestría en Patrimonio Cultural y Territorio de la Pontificia Universidad Javeriana, Colombia;  Norma Barbacci Directora de programas para América Latina, España y Portugal de la World Monument Fond, EEUU; Fabián Sanabria, Director del ICANH, Colombia; Nuno Grancho de la Universidad de Coimbra, Portugal; María Cristina Veraza Lodi Superintendente del IPHAN en Río de Janeiro, Brasil;  Ignacio Gómez Arriola, responsable del proyecto Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila, Patrimonio Mundial UNESCO, Centro INAH Jalisco,  México;  Luis  Fernando Samper Gartner de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia y Ana Oramas González – Moro, de España. 

Programa

 

martes, 30 de octubre de 2012

Emiten controles de advertencia por proyecto para Barichara


El Tiempo
24 de octubre de 2012

Disputas por agua con el municipio de Galán están paralizados 9.500 millones de pesos. 

El contralor de Santander, Argemiro Castro Granados, emitió controles de advertencia para el Gobernador, Richard Aguilar Villa, y el alcalde de Galán, Jorge Martínez Galvis, por los contratiempos que han llevado a que aún no inicien las obras de construcción de la alternativa de abastecimiento para el acueducto municipal de Barichara.

El contrato para adelantar esta obra fue firmado el 29 de diciembre de 2011, por un costo de $ 9.540 millones de pesos y un plazo de ejecución de 14 meses.

El acta de inicio se firmó el 13 de abril pasado pero hasta el momento, la obra no ha podido iniciarse por la oposición de la comunidad de Galán, los concejales, la Personera y el Alcalde de esa localidad, en donde se encuentra la fuente de captación de agua.

La Contraloría de Santander enuncia que "pudo establecer que la comunidad de Galán, liderada por el señor  cura párroco, el alcalde doctor Jorge Martínez Galvis y otros funcionarios del municipio de Galán, utilizando las vías de hecho, no han permitido al contratista el ingreso a la bocatoma de la Quebrada Chitiriví, para dar inicio a las obras contempladas en el contrato de Obra Pública No. 2470 de 2011".

Además del valor del contrato, en esta obra también se firmó la interventoría por 704,9 millones de pesos, inversión que también está en riesgo por lo que el inminente riesgo de daño fiscal al patrimonio público por esta situación asciende a 10.245 millones de pesos.

Por esto, la Contraloría de Santander advierte al Gobernador Aguilar Villa que "al no ejercer las acciones y seguimientos pertinentes para proteger la inversión, dado que el proyecto presenta un atraso en el cumplimiento del plazo inicial pactado y un riesgo de imposibilidad de ejecución del proyecto".

Y le solicita al señor Gobernador a que "se tomen las medidas administrativas que sean necesarias para que, de una manera eficaz, oportuna y atendiendo los principios de la función pública, contrarrestar el riesgo de ocasionar un daño fiscal al patrimonio público".

Por su parte, el Contralor de Santander advierte al Alcalde de Galán y a todos los funcionarios públicos del nivel municipal para que "eviten cualquier acto dirigido a obstaculizar la ejecución del plurimencionado proyecto y por el contrario, se adopten las medidas administrativas que sean de su competencia, tendiente a permitir adelantar ejecutar el proyecto".

La Contraloría de Santander otorgó un plazo de 10 días hábiles al Gobernador Aguilar Villa y 5 días hábiles al Alcalde Martínez Galvis, para que informen de manera clara, precisa, con cronogramas y responsables, las medias adoptadas.  


REDACCIÓN BUCARAMANGA

lunes, 29 de octubre de 2012

El desastre de Eldorado


El Espectador
Salomón Kalmanovitz
28 de octubre de 2012

Estaba expectante por conocer y experimentar las maravillas del nuevo terminal internacional de Eldorado (según Vladdo) que se anunciaron en términos superlativos: aeropuerto de talla mundial, espectacular, hermoso.

En palabras del director de la Aerocivil, Santiago Castro, frente a acusaciones del senador Juan Manuel Galán: “Reconocer las buenas obras no es favoritismo y el nuevo terminal internacional de Eldorado salta a la vista”.

El costo fue de $1,8 billones para 104.000 metros cuadrados de construcción, que arroja $17,3 millones por metro, algo que de por sí es excesivo. Los techos elevados desperdician un enorme volumen de construcción, inflando el costo sin necesidad y proyectando una estética de lo pretencioso y vacuo. Los aeropuertos de Lima y Panamá, en contraste, son mucho más funcionales, bellos en su simplicidad, y costaron menos de la mitad por metro que nuestra faraónica terminal.

El contrato entre la Nación y la firma Odinsa-Opain ha sido modificado al menos en cuatro oportunidades, algo común en la administración Uribe, que licitaba para que los contratistas hicieran su agosto a costa de la calidad, funcionalidad y aún terminación de las obras públicas. En la práctica, no había contrato alguno sino que el escogido a dedo aumentaba su ingreso sin que se defendiera el interés público. El terminal no debió costar más de US$400 millones, cifra que se cuadriplicará hasta que se entreguen las obras, incluyendo una torre de control que pasó de un costo contratado de US$15 millones a US$180 millones en la actualidad, algo que fuera denunciado por Galán.

Opain es la misma empresa que hizo un esperpento sobre el Parque de la Independencia, incluyendo un grueso puente en concreto armado que salió a $16.000 millones, en vez de costar $200 millones. El diseño le fue contratado a un famoso arquitecto que no se preocupó por la estética y que canibaliza una parte importante del parque.

Lo que salta a la vista es que la nueva estructura de Eldorado tiene sólo 13 muelles de parqueo, menos que los de la antigua estructura que cuenta con 14, construida hace 60 años y que va a ser derruida. La nueva terminal quedó empotrada en un espacio donde no puede expandirse hacia el futuro.

Con tan poco espacio de parqueo para los aviones, la mayoría se sitúa a distancias considerables de la terminal. El descenso entre el tercer piso del edificio y la puerta de embarque de los buses hay que hacerlo por una tortuosa escalera. En mi vuelo había dos ancianas que tuvieron que ser casi cargadas por los porteros de las sillas de ruedas para llegar a los buses. Pregunté si había ascensor y me dijeron que no.

A la llegada, el viacrucis fue peor: el avión encontró su sitio de parqueo ocupado y le tocó esperar 20 minutos hasta que decidió hacerse a 50 metros de la terminal. Nos vino a recoger el bus, pasados otros 20 minutos. Su recorrido estuvo interrumpido por camiones de combustible y los trenes con el equipaje de los vuelos que llegaban y salían para otros 10 minutos. El salón de entrega del equipaje es muy amplio, pero la logística absurda hizo que las maletas se demoraran otros 20 minutos. Llegados a inmigración, los encargados nos hicieron cambiar de cola cuando nos aproximábamos a ser atendidos. Contabilizando los tiempos, tomó una hora y 20 minutos desde que el avión llegó a la terminal hasta que salí con mi equipaje.

Ya se entiende por qué el progreso se nos hace esquivo.

viernes, 26 de octubre de 2012

secadora de café



Por fin la secadora en funcionamiento... Tardó un poco la instalición y el ensamblaje pero es una verdadera maravilla... 22 horas de proceso no son nada en comporación a estar sacando y entrando café a las espaldas casi todo los días.. y eso esperando que salga sol... Lo dicho, las secadoras, al igual que las becolsub o módulos de beneficio ecológicos, facilitan en trabajo en el café... Y todo gracias a la maquinaria de Promain Ingeniería LTDA, INGESEC.


lunes, 22 de octubre de 2012

Cómo ve José Dolores el problema cafetero


El novelista como periodista de El Espectador

Por Gabriel García Márquez
El Espectador
21 de octubre de 2012

Gabriel García Márquez también escribía reportajes de economía. Aquí, su mirada al café desde el campo, la Federación de Cafeteros y el mercado en Nueva York. Segunda de siete entregas.

El artículo de Gabo se basa en un encuentro en el restaurante bogotano Gran Vatel. / Fotos Archivo - El Espectador

A una hora de Bogotá, bajo el tibio clima de Santandercito, vive Arístides Gutiérrez, un agricultor que en parte sostiene a su madre y a sus dos hermanas, y las necesidades de su rancho, con lo que le produce la siembra y la recolección de café. En la mañana de ayer, mientras en Bogotá cundía el pánico, Arístides Gutiérrez no había oído hablar de la baja sufrida por el café en Nueva York, y se dedicaba precisamente a inspeccionar el sombrío de sus treinta cafetos que rendirán su cosecha de abril.

A esa misma hora, el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, don Manuel Mejía, y el ministro de Hacienda, doctor Carlos Villaveces, conversaban sobre la situación del café en el restaurante Gran Vatel, donde ocuparon puestos inmediatos, por una delicada previsión diplomática de la embajada de Bélgica, que ofreció el almuerzo. El gerente del café, y el ministro que al menos por estos días puede llamarse el “ministro del café”, debieron de analizar todos los aspectos del grave problema que tan duramente afectaba a todos los sectores de la economía nacional, incluso —y de manera muy especial— a ese humilde y desconocido Arístides Gutiérrez, que en la cosecha pasada vendió tres arrobas de café en Santandercito, libra por libra, a cuarenta y ocho centavos la libra.

En la mañana de ayer, el presidente de la Federación de Cafeteros declaró al redactor financiero de El Espectador: “Tengo la impresión, absolutamente personal, de que la crisis cafetera está buscando piso y que el panorama general puede despejarse de un momento a otro”. El redactor de El Espectador que ayer tarde viajó a Santandercito, a entrevistarse con el pequeño cafetero en su propia parcela, le hizo leer la transcrita declaración a Arístides Gutiérrez, y Arístides Gutiérrez confesó no entender una sola de las veinticinco palabras de la declaración de don Manuel Mejía, pero entendió perfectamente que si el café había bajado en Nueva York, no podría pagar este año todas las cuotas de la parcela que compró a principios del año pasado, a tres kilómetros de Santandercito.

Por diferentes motivos, la preocupación de Arístides Gutiérrez y la de don Manuel Mejía, eran exactamente la misma y con los mismos orígenes. Arístides Gutiérrez, que nunca fue a la escuela y aprendió a leer porque le enseñó su padre, muerto hace siete años, manifestó:

—Lo que hay que hacer es guardar el café hasta que se componga el precio.

—¿Y el café no se daña si se guarda? —le preguntó el redactor.

—Si no se moja, no se daña nunca —respondió Arístides Gutiérrez.

Don Manuel Mejía consulta sus precisos y complicados horóscopos financieros. “El mercado de ayer en Nueva York sufrió una seria embestida de los sectores especulativos y bajistas, pero resistió a ella sin sufrir mayor depresión”, declaró en la mañana de ayer. Arístides Gutiérrez consulta a su ruda experiencia. Sin preocuparse gravemente por los cambios de cotización, manifiesta: “Mientras tenga guardado el café, esperando que se componga el precio, venderé los plátanos y las alverjas que tengo allá abajo, en la cañada”.

E inmediatamente explicó su régimen económico: Arístides Gutiérrez no siembra solamente café, “porque no alcanza”. Su parcela está dividida en dos: hacia el lado de la carretera, bajo una espesa fronda de plátanos, tiene treinta cafetos que no le merecen mucho crédito. El año pasado los treinta cafetos se desgajaron, cuajados de racimos rojos. En el presente año no ofrecen buenas perspectivas a causa del excesivo invierno. Como nunca sabe cómo vendrá la cosecha, Arístides Gutiérrez siembra plátanos y alverjas del otro lado de su parcela, en la cañada.

—Según eso, ¿usted no confía en el monocultivo? —se le preguntó.


Arístides Gutiérrez no entendió. Pero cuando se le explicó el significado de la pregunta, manifestó:

—Si me atengo al café me lleva el diablo.

Treinta cafetos no es la única relación de Arístides Gutiérrez con el café. Durante la cosecha se emplea como recolector pocos kilómetros más adelante, en la amplia y umbrosa plantación de don Víctor Burgos, un cultivador de café que allí mismo tiene sus instalaciones para desmontar y fermentar el grano, y que vende anualmente 1.200 bultos a la Federación Nacional de Cafeteros. Don Víctor Burgos, que llega hasta su plantación descendiendo por una laberíntica carretera de piedra sobre las cuatro ruedas de su camioneta azul celeste, está perfectamente enterado de la crisis del café, desde el instante mismo de su origen. Sabe que el año pasado el café se vendió a buen precio en Nueva York porque el Brasil perdió sus cosechas. “La situación es grave, pero no tanto como hace dos años”, explicó, y expuso con extraordinaria precisión sus puntos de vista sobre la crisis.

“A cualquier precio, hay que recolectar —dijo don Víctor Burgos—. No se puede perder ni un grano”. Pero sabe que si la situación no se modifica antes de sesenta días, cuando empiece la recolección encontrará dificultades para enrolar recolectores en la región. El año pasado, cuando el café se cotizaba en Nueva York a 95 centavos, don Víctor Burgos pagó a cada recolector $4,50 por “palito” recolectado. Un “palito” es una medida convencional, una caja de madera construida al margen de la ley de la oferta y la demanda, que se desborda de granos cárdenos durante los primeros días de la cosecha, y se colma con mucha dificultad en los últimos.

En la plantación de don Víctor Burgos, el año pasado, Arístides Gutiérrez recolectó hasta cinco “palitos” diarios en el primer mes de la cosecha. Durante tres meses hizo algunas reparaciones en su casa, perfeccionó el cercado de su parcela y atendió a otros compromisos, con los jornales de la recolección. Ayer, cuando supo que el café había bajado en Nueva York, sin tener la más rudimentaria noción de economía académica, Arístides Gutiérrez declaró que este año no podría enrolarse como recolector, porque seguramente pagarán “el palito” a mitad del precio del año pasado. Don Víctor Burgos confirmó posteriormente esa apreciación: si el café sigue a cincuenta y dos centavos, no pagará más de dos pesos a cada recolector.

Mientras en su parcela de Santandercito Arístides Gutiérrez sacaba cuentas con los dedos y llegaba a la conclusión de que en el presente año tendrá que defenderse con el plátano y las arvejas, un colombiano pensaba en Nueva York, sin haber oído hablar nunca de Arístides Gutiérrez, en novedosos sistemas publicitarios para que Arístides Gutiérrez no pierda la esperanza en su café. Ese colombiano —tan colombiano como Arístides Gutiérrez— es el robusto, calvo y dinámico don Andrés Uribe, una especie de ministro plenipotenciario sin credenciales, que ha escrito un libro —Brow11 Cold, Random House, NY— para que los Estados Unidos sigan tomando café. En ese libro, que es la apoteosis literaria, histórica y científica del café, se incluyen además cincuenta recetas para hacer pasteles, salsas y caramelos, con los granos que cultiva Arístides Gutiérrez en Santandercito, y Arístides Gutiérrez no lo sabe.

A través de la radio y la televisión, don Andrés Uribe está convenciendo a los Estados Unidos de la necesidad de seguir tomando café, en tazas o en cualquier forma, pero consumiéndolo, de todos modos, que es lo importante.

Don Andrés Uribe es el agente en Nueva York de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, y no sólo los membretes de sus cartas sino hasta la cinta de su máquina de escribir, son de color café. Es un apasionado, un desesperado del monocultivo, que no ha perdido las esperanzas de que las amas de casa norteamericanas les sirvan a sus esposos y a sus niños sopa de café, torta de café, postre de café y una taza de café al terminar. Aunque sea café de a cincuenta y dos centavos para que no se derrumbe la economía colombiana.

Don Manuel Mejía, don Andrés Uribe y unos cuantos millares de colombianos más saben exactamente qué está pasando y qué puede pasar como consecuencia de la baja del café. Arístides Gutiérrez y nueve millones de colombianos no saben qué está pasando en realidad, pero saben confusamente que algo ocurre. Algo que tiene que ver de alguna manera con el costo de la vida.

En Bogotá no se habló ayer de otra cosa diferente a la situación cafetera. No existe otra forma de decirlo: había pánico. En las colas de los buses, en los cafés, en las oficinas públicas, se veían muchas caras tristes, muchas caras sombrías, muchas caras alarmadas. Sin embargo, un redactor de El Espectador se dedicó, durante toda la tarde y parte de la noche de ayer, a pedir una explicación del problema a todo el que sorprendió hablando con mucha propiedad sobre el colapso del café. No sólo ninguna de las personas consultadas al azar pudo dar una respuesta segura, sino que muy pocas lograron explicar la razón de sus preocupaciones ni el mecanismo del mercado cafetero.

Tal vez sospechando la existencia de este estado de cosas, el ministro de Hacienda hizo anoche una exposición documentada, sencilla y completa, de la situación real. La explicación fue transmitida por radio y en algunos sectores cedió la tensión, menos en la casa de Arístides Gutiérrez, sencillamente porque Arístides Gutiérrez no tiene luz eléctrica ni receptor de batería en su parcela. Pero tal vez haya escuchado la didáctica exposición ministerial José Antonio Alvarado, el lustrabotas que ayer a las cuatro de la tarde, en un café central, manifestó explosivamente su complacencia por la baja del café. “Como todo está subiendo, siquiera que baje el café”, dijo José Antonio Alvarado. Y concluyó: “Así volverán a vender tinto a cinco centavos”.