lunes, 5 de agosto de 2013

El rey Salomón


William Ospina
3 de agosto de 2013
El Espectador

Los campesinos no tienen las influencias, ni el derecho de argumentación, ni la intensidad sonora para que su clamor alcance los oídos de los príncipes. 

Y si, exasperados por la distancia extrema, llega a ocurrírseles gritar, ello bastará para que algo en el tejido sensible del poder se crispe y los declare peligrosos. Una noticia de la revista Semana del 29 de septiembre de 2010 mencionaba las zonas de reserva campesina como una fórmula posible para restituir las tierras arrebatadas a los campesinos, y para convertir a éstos en “prósperos propietarios”.

Juan Manuel Santos acababa de posesionarse como presidente de la República, y el 5 de septiembre, un mes después de su posesión, al presentar la sonora “política integral de tierras” había dicho: “Tenemos un ambicioso programa de formalización de la pequeña propiedad agraria, que les permitirá a los campesinos convertir en patrimonio la tierra que ocupan y trabajan”.

Ya en esa noticia se decía que según los académicos, el conflicto había arrebatado a los campesinos 5,5 millones de hectáreas. Debido al conflicto, había crecido la concentración de la tierra para proyectos agroindustriales de grandes propietarios y cada vez había menos soluciones para la pequeña agricultura y para los campesinos desplazados.

De esas zonas de reserva campesina, consagradas hace casi 20 años por la Ley 160 de 1994, cinco ya existían: en Calamar (Guaviare), en Cabrera (Cundinamarca), en El Pato (Caquetá), en el sur de Bolívar, y en el alto Cuembí y Comandante (Putumayo), y una más, la del valle del río Cimitarra, había sido suspendida por el gobierno de Álvaro Uribe.

¡Qué prometedor parecía el gobierno de Juan Manuel Santos! ¡Qué preocupado se mostraba, cuando la locomotora minera prometía ser la fuerza que traería prosperidad al país, en resolver el problema agrario, en diseñar un nuevo mapa de productividad, de justicia y de equilibrio para el campo colombiano devastado por la guerra, para los campesinos ninguneados por la dirigencia y por su burocracia!

Aquí, en los primeros tiempos de los gobiernos, todo se ve iluminado con un resplandor milenarista. Brotan ideas nuevas, propósitos, soluciones. Pero tres años bastan para que los colores de la aurora se cambien por los tintes dramáticos del atardecer, y las promesas van al cesto como flores marchitas.

Al parecer los gobiernos dedican el primer año a descubrir, viendo las radiografías y los exámenes de laboratorio, qué clase de país les dejó el gobierno anterior; los dos años siguientes a enderezar el rumbo y echar a andar la máquina en el sentido que les parece correcto, y el último año a atender los desafíos de la siguiente campaña electoral.

Es fácil que no logren abrirles camino a muchas iniciativas, pero nada los inhabilita tanto como el espíritu señorial de su política, las influencias y los compadrazgos. Con tan poco tiempo para tomar decisiones, con procesos tan largos y complejos, y forcejeos tan enmarañados con el Legislativo, se entiende que apenas les alcance el oxígeno para favorecer a sus compadres y perpetuar lo que existe.

En el mes que acaba de pasar hemos visto dos fenómenos que tenían que ver con esa ley redentora del campo, que pronto cumplirá 20 años: un movimiento popular en el Catatumbo, que clama por la aprobación gubernamental de una zona de reserva campesina como esas otras que ya existen, con acompañamiento del Estado y con un importante esfuerzo de inversión pública; y una maniobra de los industriales de Riopaila que violando la ley y escudándose en sus supuestas imprecisiones, se ha hecho a 40.000 hectáreas de baldíos, aunque nadie tiene el derecho a acumularlos de ese modo.

Lo sorprendente es que el mismo Gobierno que hace tres años prometía con desvelo soluciones para los campesinos, haya dado a lo largo de varias semanas una ejemplar muestra de firmeza ante los clamores de los pobres, haya mostrado un carácter indoblegable en su negativa a aceptar los reclamos de los campesinos, y al mismo tiempo haya dedicado todos sus desvelos a encontrar una solución para que los inversionistas de Riopaila puedan conservar sus 40.000 hectáreas mal habidas.

La revista Semana hace tres años concluía: “La sugerencia es que los retornos se hagan en terrenos donde se pueda hacer comercio fácilmente y, ojalá, con campesinos organizados y con planes de desarrollo que conformen zonas de reserva campesinas. Esto, para los proponentes, debe contener también ‘el fortalecimiento de la economía campesina y no el enfoque agroempresarial’ que consiste en gigantescos cultivos de productos de exportación que, la mayoría de las veces, aporta poco alimento para el consumo interno”.

La misma revista, tres años después, nos dice que la decisión de legitimar el predio de Riopaila es una solución salomónica. Por fortuna, en otros artículos la revista Semana ha cumplido con el deber periodístico de demostrar que la maniobra de Riopaila violó el espíritu de la Ley 160 de 1994, que era “promover el acceso progresivo a la propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios”.

Porque el desenlace sería mortal: nada para los campesinos, todo para los empresarios, y Juan Manuel Santos diademado con los legendarios atributos del rey Salomón.

domingo, 4 de agosto de 2013

Homenaje a Dora Castellanos en Barichara





En el marco del 1er Encuentro Internacional del Poesía 'La Casa al Viento', hoy 4 de agosto en la Casa de la Cultura Emilio Pradilla González, a partir de las 5 de la tarde.



Dora Castellanos


Nació en 1924 en Bogotá, Ha sido la primera mujer llamada a la Academia Colombiana de la Lengua, comenzó a escribir desde muy joven cuando apenas tenía unos quince o dieciséis años cuando publicó "Clamor", su primer libro de poesías. Hasta ahora ha publicado más de veinte libros. Ella además de escribir poesías, se dedica al periodismo y durante mucho tiempo ha escrito la Columna Dórica en el principal diario de la capital colombiana. También ha colaborado en otros periódicos y revistas con columnas como "El Cofre de Pandora", la "Columna de Granito" y "Cromosomas".

Su poesía gira en torno a la vida, el amor y la muerte, ha tenido gran aceptación y ha recibido varios premios en Colombia tales como el Premio Simón Bolívar y el que le otorgó el Ministerio de Educación por sus servicios distinguidos a la cultura.


Anclado en la mitad de mis sentidos

Anclado en la mitad de mis sentidos,
corazón, eres barco solitario;
cuéntame el inefable itinerario
de los amores y los tiempos idos.
Velamen roto y mástiles vencidos;
flotando en el refugio del estuario,
tú quisieras un ímpetu corsario
para encontrar océanos perdidos.
Surto en mitad del alma, has escuchado
el oleaje fiel de los latidos
y no sabes aún si te han amado,
Tú que conoces todos los olvidos.
¡Corazón, triste barco abandonado
y anclado en la mitad de mis sentidos!

Entre los invitados están Omar Monroy López de Barquito, Chaneral, Chile; además la puertorriqueña María Juliana Villafañe; el mexicano Roberto Reséndiz Carmona; Patricia Lanzalaco de Italia, y en talento colombiano estarán presentes la poetisa Luz Mary Giraldo, Fernando Urbina Rangel; de El Socorro, Santander, Graciela Rincón Martínez; de la costa colombiana, José Luis Díaz Granados; y del balcón del nevado Macaravita, Santander, Lilia Gutiérrez Riveros



sábado, 3 de agosto de 2013

5 datos sobre el agua





Frecuencia de muerte de niños debido a enfermedades relacionadas al agua.



Aunque una gran parte de nuestro planeta está formado por agua (75%), menos del 1% de toda el agua dulce está disponible para consumo humano directo, lo que representa sólo 0,007% de toda el agua en la Tierra.  Probablemente eso no lo sabías. A continuación comentamos 5 datos importantes sobre el agua:


1.  La falta de agua potable y saneamiento mata más personas cada año que todas las formas de violencia, incluida la guerra. 
Beber agua contaminada puede incubar algunas enfermedades, como E. coli, Salmonella, el cólera y la hepatitis A. Teniendo en cuenta esta cantidad de bacterias, no es de extrañar que el agua, o más bien la falta de ella, cause 1.6 millones de muerte por año (World Watch; World Health Organization). Y es más asustador saber que solamente la diarrea debido al uso de agua no potable ha causado mas muerte de niños en los últimos años que todas las personas perdidas en conflictos armados desde la Segunda Guerra Mundial (WSSCC, 2004).


Agua contaminada y enfermedades

2. Más personas tienen acceso a un teléfono celular que a un inodoro.

En la actualidad, 2.4 mil millones de personas carecen de inodoros y 1.1 millones no tienen acceso a agua potable. (WHO-UNICEF, 2004). 90% de las aguas residuales de los paises en desarrollo son vertidas a los ríos y arroyos sin ningún tratamiento, contaminando el agua potable y causando enfermedades. (UNDP,UNEP,World Bank, y World Resources Institute, "World Resources 2000-2001," pg. 25-26)

3. Cada día, las mujeres y los niños en África caminar un total de 152 millones de horas para conseguir agua. 
Y ellas hacen esto cargando envases que pesan alrededor de 22 kilos cuando estan llenos, con el fin de recoger el agua que en muchos casos está contaminada. Además de colocar una gran presión sobre sus cuerpos, caminan largas distancias. Esta situación evita que los niños asistan a la escuela, y que las mujeres no tenga oportunidades para ayudar a mejorar la calidad de vida en sus comunidades.







4. Son necesarios  6,3 litros de agua para producir tan solo una hamburguesa. 
Se necesitan 6,3 litros desde el agura para riego para producir el trigo hasta el suministro de agua para cocinar la carne y hornear el pan. !Y eso es sólo una comida! Se necesitarían más de 1,8  mil millones de galones de agua para hacer una sola hamburguesa para cada persona en los Estados Unidos.

5. Los EE.UU. utiliza una media de 159 litros de agua al día - más de 15 veces la persona promedio en el mundo en desarrollo. 
Para el lavado de manos bañarse, regar jardines y lavar los coches, los estadounidenses utilizan una gran cantidad de agua. Para poner las cosas en perspectiva, en el uso de una ducha promedio de cinco minutos se utilizarán unos 10 litros de agua. Ahora imagínese usar apenas 10 litros para tomar una ducha, lavar la ropa, cocinar sus alimentos y saciar su sed.

Fuente: Blogactionday y Water.org

viernes, 2 de agosto de 2013

huella



 

Después de 6 años de vivir en estos lares, finalmente comenzamos a arreglar la entrada a nuestra casa... No lo hicimos en el primer semestre, que prácticamente no llovió y en cambio, hemos comenzado ahora, cuando las lluvias hacen su presencia.... esperemos no crear un gran 'fangal'... Veremos cuánto tardamos en ver el final...

El acuerdo para poner fin al bloqueo del Catatumbo


Revista Semana
31 de julio de 2013

Una comisión de garantes fue clave para el comienzo del fin del paro que ha bloqueado a la región por más de 50 días.

Protestas en el Catatumbo


Este viernes, a las 10 de la mañana, los campesinos de la zona del Catatumbo, en el Norte de Santander, desbloquearán la vía Cúcuta-Tibú con un solo propósito, retomar el diálogo con el gobierno y encontrar soluciones concretas para poner fin al paro campesino que ya completa 52 días afectando a los ciudadanos de la región.
 
La decisión empezó a consolidarse el pasado 28 de julio, cuando los voceros de los manifestantes, Andrés Gil y Olga Quintero, contactaron al sacerdote jesuita Francisco de Roux para que prestara sus oficios para resolver la difícil situación.

“Vamos a entregarle nuestra confianza a los garantes y al gobierno, aquí no se trata de guerra se trata de paz” Olga Quintero, vocera de los campesinos del Catatumbo. 

Por su parte, De Roux aceptó la petición y desde ese mismo momento consolidó una comisión de garantes para encontrar las fórmulas de solución del paro.

Iván Cepeda

El provincial de la comunidad jesuita convocó al vicepresidente Angelino Garzón, al expresidente Ernesto Samper, al presidente del Congreso Juan Fernando Cristo, al representante de la ONU para Colombia Todd Howland, al representante a la Cámara Iván Cepeda, y así se conformó la comisión de garantes.

Un día después, en Bogotá, los voceros de los campesinos presentaron la propuesta del desbloqueo con el propósito de que a más tardar el 5 de agosto el gobierno retomara el diálogo con los manifestantes.

La comisión de garantes se reunió con el presidente Juan Manuel Santos para trasladarle la fórmula propuesta por los campesinos. El mandatario la consideró viable y dio luz verde no solo para que los garantes certificaran el desbloqueo de las vías sino para reanudar el diálogo.

Un diálogo que según el presidente no tendría ningún tema vedado, y se concentraría en los cinco puntos de la agenda que los campesinos le han formulado al gobierno, incluido el polémico tema de la creación de zonas de reserva campesina en la región.

Los campesinos sin embargo tenían un temor. Durante los más de 50 días de conflicto en la región, que tuvo múltiples enfrentamientos con la fuerza pública, y en los que hubo constantes señalamientos desde el propio gobierno sobre la presencia de ilegales infiltrando la movilización, los campesinos pudieran resultar comprometidos en procesos penales.

Los garantes facilitaron una reunión con el fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, quien les dio la tranquilidad de que la protesta no sería “criminalizada” por la Fiscalía, y que el bloqueo de vías y algunas conductas individuales que puedan constituir un delito dejarían de tener esa concepción siempre que estuvieran relacionadas en el marco de la protesta social.

“La protesta social no puede ser judicializada. La Fiscalía valorará muy positivamente el diálogo que se produzca en el Catatumbo para la solución del conflicto” expresó el fiscal general Eduardo Montealegre.

Agregó que la Fiscalía solo se limitaría a la investigación y la apertura de procesos en los casos que se haya ejercido la violencia, en conductas como incendios de vehículos y lesiones personales, pero que la Fiscalía valoraría el diálogo en el Catatumbo para tomar decisiones penales.
Eduardo Montealegre

Incluso el fiscal fue más allá, y señaló que la Fiscalía está dispuesta a conceder el principio de oportunidad a quienes pudieran resultar judicializados siempre y cuando el conflicto en la región se resuelva.

Con esa garantía, los campesinos aceptaron el desbloqueo de la zona y pidieron al gobierno retomar el diálogo.

El fiscal general también dijo que las investigaciones sobre la muerte de cuatro personas van avanzando aunque prefirió guardar reserva sobre la hipótesis que maneja la Fiscalía. Los campesinos de la región han señalado que estas personas murieron por la acción de la Fuerza Pública para reprimir la protesta.

El acuerdo se conoció luego de que el pasado martes, el gobierno nacional reiterara en la plenaria del Senado que está dispuesto a restablecer el diálogo con los campesinos del Catatumbo, siempre y cuando levantaran los bloqueos.

El expresidente Ernesto Samper, haciendo una analogía con el proceso de paz, calificó este acuerdo como el fin del conflicto, pero explicó que el posconflicto comenzará la próxima semana cuando gobierno y campesinos retomen el diálogo para resolver los problemas sociales que desde décadas atrás han afectado a los campesinos de la región.

Por su parte, el vicepresidente Angelino Garzón aseguró que “doy fe de que los campesinos del Catatumbo quieren un acto cívico y de diálogo social. Aquí se trata de construir acuerdos para corregir una deuda histórica social”.
Francisco de Roux

Así mismo, el presidente del Congreso, Juan Fernando Cristo, manifestó que es necesario que la mesa de diálogos también sirva para aliviar la precaria situación que enfrentan los municipios del Norte de Santander. ya que fueron estas malas condiciones de vida  una de las principales razones para el inicio de las protestas. “Debemos plantear una agenda de posconflicto que vaya mucho más allá de los puntos estipulados”, concluyó Cristo.

jueves, 1 de agosto de 2013

A punto de liquidarse, contrato de acueducto para Barichara


Vanguardia Liberal
Nancy Acuña Rodríguez
14 de julio de 2013

 Nancy Acuña R     / VANGUARDIA LIBERAL
Barichara podría quedarse sin el acueducto la Chivirití de no iniciarse las obras en este mes de julio. Esto obligaría a indemnizar al contratista e iniciar investigaciones.
(Foto: Nancy Acuña R / VANGUARDIA LIBERAL)
El contrato para la construcción del acueducto la Chivirití, que favorecería a Barichara, se entraría a líquidar en agosto dejando a esa comunidad sin esa posibilidad por ahora. Los recursos podrían pasar al acueducto regional del oriente. 
 
Diversos problemas se presentan en las obras contratadas en la vigencia 2011 en Santander, especialmente en temas de: acueducto, alcantarillado y plantas de tratamientos de aguas, señaló el Contralor departamental, Argemiro Castro Granados.

Dentro de estas obras está el acueducto del municipio de Barichara por problemas en su ejecución, dado que los habitantes de Galán, municipio desde donde se tomaría el preciado líquido, se han opuesto a la obra pues consideran indispensable se incluya el acueducto para su municipio.

Otro contrato que registra problemas es el acueducto de Corpojoyas en San Gil que tampoco ha terminado su ejecución a pesar de que se comenzó en 2011. Está el caso del acueducto del Valle de San José que tiene problemas por servidumbres y el acueducto de Cabrera que está en similares condiciones que Barichara.

“Aspiramos a que se logren solucionar estas problemáticas y si no se toma la decisión de liquidarlos como ya se anunció en el caso del acueducto de Barichara, que es lo más probable que suceda”, afirma el Contralor de Santander.

Para el caso de Barichara, faltarían algunas acciones finales, intentar con el acompañamiento de la autoridad policial para dar inicio a la obra y si ello no es posible se tiene que entrar en un proceso de liquidación y esto debe definirse en este mes, si no a comienzos del mes de agosto se liquida y los recursos posiblemente se trasladen al acueducto regional del oriente que proyecta la Administración Departamental, precisó Castro Granados, quien agregó que “el problema inmediato es que hay necesidad de indemnizar al contratista puesto que él ha hecho todas las labores necesarias para la ejecución del contrato. Se indemnizaría por la utilidad prevista que son más de mil millones de pesos y luego iniciar un proceso fiscal para determinar si hubo responsabilidad en quien suscribió el contrato sin haberse gestionado las servidumbres que debía estar dentro de los diseños y estudios”.

De otro lado, el Contralor departametal indicó que se está a la expectativa del contrato de arriendo del Hotel Bella Isla que vence el 30 de septiembre de este año y la Gobernación ha hecho algunas labores para solicitar la terminación del arrendamiento y tomar nuevamente el lugar de importancia turistica de San Gil.

Liquidación del contrato 

Respecto a la posible liquidación del contrato de construcción del acueducto para Barichara, el alcalde, Iván Alonso López Vesga, dijo: “No podemos permitir que por unas personas que están en contra del Municipio se pierdan 10.200 millones de pesos que favorecen a toda una comunidad. La Administración Municipal ha hecho los esfuerzos necesarios para que se dé vía libre al Acueducto de la Chivirití. Oficiamos de manera formal a la Procuraduría y Contraloría para que nos atiendan esa inquietud pero el Contralor ha sido muy claro, el Gobernador tiene dos controles de advertencia. Nosotros estamos dando cumplimiento a todos los requerimientos que nos exigen para dar vía libre al proyecto”. 


miércoles, 31 de julio de 2013

La plaga que atemoriza a los cafetaleros llega a México


El hongo de la roya naranja ya ha asolado las cosechas de Centroamérica y empieza a afectar a las mexicanas, especialmente en Chiapas

El País
Mari Luz Peinado
28 de julio de 2013

Una planta de café afectada por el hongo de la roya. / EFE
Hace 125 años que la familia de Thomas Edelmann comenzó a producir café en las fincas que ahora él administra. En la zona alta de Tapachula, en el Estado mexicano de Chiapas - muy cerca de la frontera con Guatemala-, tres parcelas que suman aproximadamente 800 hectáreas conforman la Finca Hamburgo. Sus propietarios se enfrentan a una epidemia que ya ha arrasado los cultivos de café de Centroamérica. El hongo de la roya naranja (Hemileia vastatrix) empieza a afectar de manera preocupante a las plantaciones de México, el tercer productor de café de América Latina, tras Colombia y Brasil.

En agosto del año pasado aparecieron en esta finca las manchas amarillas en las hojas de las plantas que evidencian la presencia de la roya. Fue uno de los primeros lugares en los que se detectó la plaga de este hongo de rápida propagación. “Este brote atípico y muy agresivo ha venido migrando desde el sur del continente a través del viento y de la gente que trabajamos en las fincas. El año pasado nos pilló desprevenidos y tuvimos que tirar la mitad de las plantas del cafetal. El contagio es cuestión de horas”, explica Thomas Edelsonn, el productor de esta finca enclavada en la Sierra Madre.

Tradicionalmente, la altitud ha sido un factor que ayudaba a evitar la propagación de la roya, pero el aumento de las temperaturas por el cambio climático y los cambios en los periodos de lluvias han hecho que la situación sea más propicia para este hongo, que se da con más facilidad con el calor y la humedad. La potencia de este brote hace que afecte por igual a las fincas muy cuidadas y con plantas jóvenes que a los terrenos más descuidados. A las grandes explotaciones y a los pequeños productores.

El año pasado, la epidemia hizo que la cosecha de Edelsonn disminuyera un 30% -“perdí un millón de dólares”, explica su administrador -, y los cafetaleros mexicanos están asustados por lo que pueda pasar este año: la nueva temporada de recolecta comienza en poco más de un mes en algunos lugares y coincide con la época en la que, debido a las condiciones climatológicas, la roya se expande más. Hasta el momento, se calcula que unas 60.000 hectáreas en todo el país ya están afectadas por la plaga, que también alcanza los Estados de Veracruz y Puebla.

“Pero Chiapas es la que vive la situación más preocupante porque allí se concentra el 80% de los terrenos afectados. Además, este Estado es el principal productor de café del país, con cerca del 40% del total”, explica Gabriel Barreda, coordinador ejecutivo de AMECAFE, la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café.

Los problemas económicos que puede conllevar la plaga son la cara más visible del problema. La roya ha hecho perder más de 270 millones de dólares en Guatemala, el país más afectado de Centroamérica, según la Organización Internacional del Café. También ha provocado pérdidas de hasta el 40% de la cosecha en Costa Rica, Panamá, Nicaragua, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Jamaica y Perú. En México, AMECAFE calcula que, de momento, la cosecha ha caído un 10% pero advierte: “El impacto más fuerte de la producción es el que se dará el ciclo que viene, en la cosecha 2012-2013”.

La aparición de las manchitas amarillas pone en marcha una cadena de acontecimientos con gran calado social: los pequeños productores -cuyos ingresos dependen muchas veces en más de un 80% del café - ven cómo se desvanece su principal fuente de ganancias; los grandes productores contratan menos personal para la campaña y el Estado deja de recibir divisas derivadas de la exportación.

“Hay que tener muy presente la visión social de esta epidemia. Si no se intenta contener y poner remedio a la plaga, los pequeños productores se ven abocados principalmente a la emigración”, explica el senador del PRD por Chiapas Zoé Robledo. El político izquierdista está reclamando al Gobierno federal mexicano junto a los productores que ponga en marcha una alerta fitosanitaria que permita - además de las medidas de prevención y tratamiento - que los productores puedan acceder a ayudas de organismos internacionales, de cooperación o a créditos en condiciones especiales, sobre todo para las pequeñas plantaciones.

En menos de un mes comenzará la recolecta de café chiapaneco. A la Finca Hamburgo llegarán tan solo la mitad del millar de trabajadores que Thomas Edelsonn contrataba otros años para la campaña. Sabe que, como máximo, este año conseguirán recoger la mitad de los aproximadamente 8.000 sacos de café - el 80% para exportar al extranjero - que obtienen en cada cosecha. Eso si la roya naranja no ataca al 50% de las plantas que se salvaron de la anterior campaña.



martes, 30 de julio de 2013

Esta abeja guarda un misterio


· En 2006 saltó la alarma: colonias enteras de abejas de la miel se desvanecen sin dejar rastro


· Sin ellas, muchos de nuestros alimentos desaparecerían, y con ellos, nuestra forma de vida


· Los expertos estudian cuáles son las causas que ponen su existencia en peligro

 

ElPaís
Por Luis Miguel Ariza

29 de julio de2013

Heidi & Hans-Jürgen Koch

Dave Hackenberg lleva ganándose la vida como apicultor desde 1962, cuando decidió dedicarse a la cría de las abejas de la miel. Su negocio consiste en transportar sus colmenas a lo largo y ancho de Estados Unidos a bordo de grandes camiones. Con su gorra calada, su nariz afilada y el rostro marcado por una vida dedicada al campo, Hackenberg recorre todos los años miles de kilómetros de costa a costa con sus panales para polinizar las plantaciones de manzanos de Pensilvania –donde tiene su casa de verano– o los extensos cultivos de almendras de California, a principios de la primavera. En otoño de 2006, Hackenberg se desplazó a Florida, donde tiene su casa de invierno, para que sus abejas se ocuparan de fertilizar los amplios cultivos de calabazas. Sus colonias eran un hervidero cuando las dejó, pero al regresar allí un mes después se encontró con la mayor sorpresa de su vida. Más de la mitad de sus 3.000 panales aparecían desiertos, con tan solo la abeja reina y unas cuantas obreras guardianas. Los alrededores tampoco mostraban cadáveres de abejas. Los insectos se habían desvanecido. “Fue como si caminara por un pueblo fantasma”, indicó Hackenberg a la revista Scientific American.

Hackenberg comunicó el suceso a sus colegas, lo que le costó no pocas críticas. Enseguida lo tacharon de apicultor descuidado. Pero poco después, los casos de desapariciones misteriosas de abejas se propagaron entre otros muchos colegas. Estos insectos tienen un fuerte sentido colectivo, dentro de una sociedad exclusivamente femenina que gira alrededor de la abeja reina, la madre de toda la comunidad. Hay guardianas que defienden el panal, otras que se especializan en cuidar los huevos y las crías, y otras que se encargan de traer el alimento –néctar y polen– a la colmena, fabricando miel. El abandono de una colmena resulta un comportamiento inconcebible: un suicidio colectivo. Los apicultores, aterrados, no encontraron restos de insectos, ni señales o pistas que pudieran explicar la tragedia. Las abejas se habían desvanecido inexplicablemente.

En la primavera de 2007, los investigadores descubrieron que una cuarta parte de los apicultores estadounidenses habían sufrido pérdidas catastróficas. Pero el desastre se propagó a otros países: Brasil, Canadá, Australia, y también en Europa, en Francia y España. En la televisión saltaban extrañas noticias como la desaparición de 10 millones de abejas en Taiwán. Desde aquel otoño de 2007 se vienen repitiendo las desapariciones masivas. Hackenberg pasó de apicultor descuidado a pionero, el primero en dar la voz de alarma: millones de abejas desaparecen cada año. Algo está ocurriendo. “Sí, es un fenómeno global”, afirma Carlo Polidori a El País Semanal.
 
Como experto en comportamiento de himenópteros e investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Polidori es muy consciente del problema. En Europa, las pérdidas de colmenas se suceden anualmente a un ritmo de un 20%, observa con preocupación. “En este año se han perdido en Inglaterra el doble de colmenas que el año anterior”.



Heidi & Hans-Jürgen Koch

En España, las noticias anteriores al hallazgo de Hackenberg son incluso peores. “Antes de 1994 había una desaparición anual de entre el 5% y el 7%”, explica Suso Asorey, secretario de la Asociación de Apicultores Gallegos (AGA), mediante correo electrónico. “A partir de esta fecha estamos entre el 35% y 40% (de pérdidas)”. Asorey destaca que en algunas regiones las pérdidas de colmenas llegan hasta el 90%. En Galicia, la situación roza el drama. Han desaparecido 450.000 colonias en los últimos 18 años. Las pérdidas económicas se contabilizan en más de 51 millones de euros, asegura Asorey. Pero el valor polinizador “se eleva a más de mil millones de euros”.

Existen alrededor de 20.000 especies de abejas, pero las abejas de la miel (Apis mellifera) son extraordinarias ya que polinizan una amplia variedad de flores. Cada individuo es un prodigio de la ingeniería biológica: está equipado con sensores de temperatura, de dióxido de carbono y de oxígeno, y su cuerpo está diseñado para cargarse de electricidad estática. Cuando las abejas recolectan el alimento en las flores, los granos de polen que quedan adheridos a ellas permiten que el polen de una flor viaje hasta otra, la cual se fertiliza. El resultado es una semilla y un fruto. La magnitud del fenómeno resulta increíble cuando examinamos la labor colectiva. En un panal medio puede haber unas 60.000 abejas, de las que 40.000 salen en busca de alimento. Cada obrera realiza hasta 30 salidas diarias, y en cada viaje puede llegar a polinizar un total de 50 flores. En una sola jornada de trabajo, una colmena puede lograr la fertilización de millones de flores. Los cálculos de AGA sugieren que una sola colmena es capaz de encargarse de fertilizar las flores en una zona de 700 hectáreas, es decir, la superficie equivalente a unos 350 campos de fútbol.

La importancia económica de las abejas de la miel es colosal. En la Red circula una citación atribuida a Einstein que sugiere que si las abejas desaparecieran hoy de la Tierra, el hombre solo podría sobrevivir cuatro años. Sea o no cierta esta cita, hay una parte de verdad en ella que evoca un futuro apocalíptico. De acuerdo con Hackenberg, las abejas de la miel intervienen en uno de cada tres bocados que nos llevamos a la boca. Los cultivos básicos como el arroz, el trigo o la cebada son polinizados por el viento. Pero en un mundo sin abejas, una gran parte de las frutas y verduras comunes de los supermercados desaparecerían de las estanterías. Sus precios resultarían tan astronómicos que un kilo de manzanas podría costar casi como el caviar.

Y si no, echen un vistazo a la siguiente lista que proporciona AGA. En España, la polinización de las abejas permite que tengamos almendras, melocotones, cerezas, ciruelas, manzanas y peras; también hacen posible la alfalfa y el trébol; frutas como melones, pepinos, calabazas, calabacines y berenjenas, las fresas, frambuesas, las zarzamoras y el tomate. A las abejas le debemos los espárragos, el aceite de colza o de girasol, fibras textiles como el lino o el algodón. La vid depende parcialmente de la labor de las abejas –y con ella, la producción de vino y mosto.



Heidi & Hans-Jürgen Koch
En la película Cuando El destino nos alcance –rodada en 1972–, un envejecido Edward G. Robinson le cuenta a Charlton Heston cómo era el mundo que él conoció antes de que la contaminación lo destruyera. Son dos hombres sudorosos y sucios, hacinados en un pequeño apartamento, delante de una mesa, que apenas tienen que comer. Los guionistas podrían haber encontrado razones para este escenario posapocalíptico en la progresiva desaparición de las abejas, precisamente por culpa de la contaminación. En un mundo sin abejas serían impensables las almendras, los cítricos, los aguacates, los berros…
El filme –que no hace mención alguna a las abejas– encaja como un guante en un mundo desprovisto de ellas. “Más del 80% de las plantas con flores son polinizadas por animales”, remarca Carlo Polidori. “Y más del 30% de las plantas de cultivo y frutas dependen de la polinización por parte de las abejas”.

Y si bien hay especies de abejas silvestres y abejorros que hacen un trabajo muy importante –pudiendo ser en algunos cultivos hasta más efectivo que el realizado por las abejas de la miel–, el carácter todoterreno de estos animales colectivos les convierte en la especie de insecto que más importancia económica tiene para el hombre.

Hay otro título singular, El incidente (2008), realizado por M. Night Shyamalan poco más de un año después del hallazgo de Hackenberg. En este filme, Mark Wahlberg se hace eco del descubrimiento de David Hackenberg (sin mencionar el nombre) ante sus alumnos. “No sé si conocéis este artículo de The New York Times. Al parecer, las abejas están desapareciendo por todo el país. Decenas de millones”. Wahlberg les pregunta en ese momento a los estudiantes si tienen alguna idea de los motivos que habría detrás de este fenómeno. En esa clase, los alumnos citan el calentamiento global, el aumento de temperatura como factor de desorientación de los insectos; la contaminación como una causa genérica; una infección por un virus, aunque poco probable, ya que el fenómeno se está reproduciendo en 24 Estados; hasta que uno responde: “Nunca lo llegaremos a comprender”.

En cierto modo, la incógnita que rodea a este misterio guarda bastante fidelidad con la ficción cinematográfica. Meses después de lo ocurrido con las colmenas de Hackenberg, los investigadores catalogaron el fenómeno como “colapso desordenado de la colonia” (CCD, siglas en inglés de colony collapse disorder). Cinco años después, los interrogantes persisten. Los investigadores han indagado como si fueran forenses científicos en busca de cadáveres que examinar; han realizado autopsias en los animales en busca de parásitos, virus y rastros de insecticidas; han examinado la capacidad reproductora de las abejas madre, y han realizado un sinfín de estudios de toxicidad buscando restos de pesticidas en los granos de polen.

Hasta el momento, no han encontrado a un solo culpable, pero sí muchas pistas, y todas inquietantes. Los inmensos campos de monocultivos que sostienen la agricultura mundial son un festín continuo para legiones enteras de insectos devoradores. La única manera de mantenerlos a raya es rociándolos con nuevas fórmulas de plaguicidas e insecticidas cada vez más letales. Y estas sustancias tóxicas podrían alterar el comportamiento y el sistema nervioso de las abejas. En concreto, un tipo de pesticidas sintéticos –llamados neonicotinoides– atacan los centros del sistema nervioso de los insectos. Cuando las abejas obreras salen para recoger el néctar, entran en contacto con estas sustancias, que alteran su sistema nervioso. Los animales, desorientados, no encuentran el camino de vuelta hacia la colmena –situado a kilómetros de distancia– y mueren lejos. Esto podría explicar el hecho de que los investigadores suelen encontrar los paneles casi vacíos sin cuerpos a su alrededor.

Para Asorey, secretario de la AGA, “la puesta en el mercado de estos pesticidas neurotóxicos y sistémicos coincide con las pérdidas registradas de hasta un 40%”. Si la legión de obreras que parten para recolectar polen no regresa, la colmena no dispone de suficientes individuos y está condenada irremisiblemente a morir.

Los pesticidas podrían tener otro efecto devastador. Debilitan a las abejas y las hace más susceptibles al contagio de patógenos y virus, asegura Polidori. Un tipo de ácaro, el Varroa destructor, “es capaz de destrozar una colonia entera”. Estos ácaros se pegan al cuerpo de las obreras y transmiten un virus letal que deforma el abdomen y las alas de los animales. Con defensas débiles, estos insectos sucumben también ante un parásito unicelular llamado Nosema, que produce esporas que los infectan. Una de las características de la enfermedad radica en un cambio de comportamiento. Las abejas jóvenes que cuidan de las crías de la colmena y que resultan afectadas por el parásito dejan su labor como enfermeras y se convierten en guardianas de la colmena, o en abejas obreras que salen para alimentarse. Al cambiar el ciclo, las crías se quedan desguarnecidas y mueren. La comunidad empieza a derrumbarse desde dentro.



Los apicultores en todo el mundo se enfrentan a un nuevo reto. En Estados Unidos, la cría de abejas se ha transformado en un negocio en el que centenares de miles de colmenas son transportadas a lo largo y ancho del país. Uno de los acontecimientos del año es la polinización de los cultivos de almendros en California. Los apicultores llegan con sus grandes camiones, rocían de antibióticos los panales para mantenerlos libres de enfermedades y alimentan a las abejas con sirope de glucosa. Ante la pérdida de animales, se han llegado a importar abejas desde Australia para mantener la industria de la almendra californiana. Los insectos llegaban a bordo de aviones Boeing 747.

El doctor Eric Mussen, del departamento de entomología de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos), es a la vez un académico y un experto apicultor, el puente ideal entre la ciencia entomológica y el mundo real, en el que los apicultores han domesticado y criado a las abejas desde hace siglos. “Cada país es diferente, pero los apicultores están teniendo dificultades para mantener el número de las abejas de sus colonias”, admite Mussen al otro lado del teléfono.

En Estados Unidos, asegura, la mayoría de los apicultores está alejándose de la agricultura comercial masiva. El mensaje de sus colegas orgánicos ha calado, al menos en lo que respecta al manejo de los animales. No hace mucho se acarreaban los panales en vagones junto con caballos, o en camiones mal acondicionados. Pero ahora las colmenas viajan en tráileres preparados con suspensión neumática. Según Mussen, estos largos desplazamientos no suponen un gran problema para los animales, ya que en apenas un par de días se adaptan al lugar y al cambio de horario.

Las importaciones de abejas de otros países también se han suspendido en Estados Unidos por el temor a que con ellas lleguen nuevas enfermedades. Mussen nos advierte de que el porcentaje de pérdidas en la actualidad –entre el 15% y el 20%– es una media estadística, aunque en el caso de algunos apicultores se eleva al 50% e incluso al 80%.

El problema esencial para las abejas, explica Mussen, es conseguir una buena nutrición. Las obreras deben salir para recolectar alimento, polen y néctar de buena calidad. De ellas depende una colmena de miles de individuos a los que tienen que alimentar de manera incansable. Los monocultivos ganan cada vez más terreno, ya que sostienen una agricultura masiva necesaria para alimentar a millones y millones de personas. Para las abejas, este efecto es devastador. Es como si, para los seres humanos, los campos cultivables en todo el planeta se fueran convirtiendo en desiertos de arena.

Una colmena al lado de una gran plantación de maíz está casi condenada a muerte, por ejemplo. Los insectos no encuentran alimento y además se impregnan de insecticidas. La malnutrición afecta a sus defensas y a los sistemas para desintoxicarse. Se hacen más débiles frente a agresores como el ácaro Varroa, detalla Mussen. Para evitarlo, los apicultores suelen rociar las colmenas con sustancias antiparasitarias para mantener lo más baja posible la población de ácaros. Pero muchas veces es como añadir gasolina al fuego. “Con ello aportan otra sustancia química a la cual tiene que enfrentarse el sistema de desintoxicación de la abeja”, que de por sí ya está debilitado. Y los ácaros también contagian los virus, tanto a las larvas como a los individuos adultos.

Los perjuicios que sufren las colonias tienen orígenes distintos –ácaros, los virus que portan, la falta de alimento y las enfermedades importadas de otras abejas–, pero cuando se combinan es como si la comunidad sufriera un ataque multidimensional cuyo efecto se va multiplicando a medida que las defensas de las abejas disminuyen. Los obstáculos se superponen. Este es el punto clave, nos dice Mussen. En una situación de equilibrio, las defensas naturales de las abejas mantienen a raya a los ácaros y a las enfermedades. Pero ahora hay graves agujeros en esas barreras defensivas. La presencia de parásitos en las colmenas es cada vez mayor. Hay una incógnita sobre quién ganará finalmente la batalla, si las abejas o sus enemigos, y todo dependerá de si las defensas se derrumban o no. Por ahora, parece que los parásitos llevan ventaja.

Los pesticidas neonicotinoides son solo una parte del problema, asegura este experto. Ya que en los análisis realizados a los granos de polen se ha observado que “están contaminados por todo tipo de pesticidas y residuos”. La Unión Europea se dispone a restringir el uso de estos pesticidas sintéticos, pero eso significaría colocar en los cultivos otros pesticidas orgánicos igualmente dañinos. Para Carlo Polidori, las abejas nos están mandando un mensaje que recuerda nuestra estupidez. “Sabemos que estos insectos son indispensables para la subsistencia del género humano, pero durante décadas nos hemos dedicado a rociar los campos con plaguicidas. Las abejas nos recuerdan que siempre llegamos tarde”.

¿Qué opciones pueden ofrecer las investigaciones? Quizá podríamos recurrir a otros polinizadores distintos de las abejas de la miel. Existen especies de abejas silvestres que ahora no están domesticadas por el hombre, pero que podrían cultivarse en el futuro para hacer un magnífico trabajo de fertilización. Polidori cita experimentos en los que abejas del género Osmia resultan prometedoras para polinizar almendros y manzanos en España.

A pesar de la gravedad de la situación, Eric Mussen mantiene una visión optimista sobre estos maravillosos insectos. “Las abejas llevan existiendo desde los tiempos de los dinosaurios y las glaciaciones, han sobrevivido a todo eso, así que creo que también van a sobrevivir a los humanos”. Si los apicultores no pueden finalmente mantener los números de abejas en sus colmenas para sostener la polinización comercial, el mundo cambiará. Pero lo haría de forma gradual, con una escasez desigual en la producción de frutas y verduras dependiendo del lugar y de la presencia o no de otros insectos polinizadores. Y, sin duda, con el tiempo las frutas y verduras se convertirían en un manjar al alcance de los más ricos. “Será un proceso lento. No pasaremos de inmediato de la luz a la oscuridad”.

lunes, 29 de julio de 2013

Jorge Robledo dirigió carta a Santos sobre minería


Explotación minera

El Espectador
29 de julio de 2013

En la misiva pide, entre otras, que se respete la voluntad del municipio de Piedras para que no se haga minería en ese municipio.


El senador del Polo Democrático Alternativo Jorge Robledo envió este lunes una carta al presidente de la República, Juan Manuel Santos, en la que, con un tono más mesurado al que se presentó entre ambas partes durante las últimas semanas, expresa su desacuerdo con la política de explotación minera del país.

Robledo señala en la misiva que “es evidente que mientras el gobierno es duro, intransigente, con los pequeños mineros colombianos, a los que estigmatiza, no les atiende sus reclamos y reprime, es blando, flexible, con la gran minería extranjera”.

Así mismo, asegura que el ministro de Minas ha salido a “descalificar la consulta de los habitantes de Piedras, que en 98 por ciento rechaza la muy desproporcionada pretensión de la Anglo Gold Ashanti de transportar a lo largo de setenta kilómetros –de Cajamarca a Piedras– miles de millones de toneladas de rocas”.

En ese sentido, Robledo le manifiesta al presidente Santos “cordialmente, cambiar la política oficial frente a los dos tipos de minería existentes en el país”.

Robledo pide que “se atiendan las justas peticiones de los pequeños mineros aún en paro luego de trece días y cese la campaña de infundios de la Casa de Nariño”. 

De igual forma, solicita que el gobierno anuncie públicamente que "respetará la voluntad democrática de los habitantes de Piedras –expresada por estos David contra Goliat, el alcalde municipal y el gobernador del Tolima– y que, en consecuencia, usted (Santos) empleará su poder político para que dicha voluntad se convierta en realidad, así se perturbe la codicia insaciable de Anglo Gold Ashanti”.