jueves, 15 de agosto de 2013

Políticas agrarias: entre disturbios campesinos y concentración de tierras



Miguel Fernando Mejía*
Razón Pública
4 de agosto de 2013

La ley prevé tanto Zonas de Reserva Campesina como Zonas de Desarrollo Empresarial.  Es un modelo dual de desarrollo agrario, que de no encontrar orden, nos llevara a crisis más profundas y guerras de mayor duración.

miguel mejia situación campo sembradío campesino
Foto: David KaHeLLo

Problema sin resolver

Hoy recobra vigencia la mirada del sociólogo colombiano Orlando Fals Borda sobre la cuestión agraria en Colombia. En un texto de 1975 describe con lucidez el ciclo de un problema no resuelto, que resurge cada década:

“Las concesiones de baldios han ocupado una gran porción del territorio nacional, especialmente en áreas estratégicas suceptibles de rápido desarrollo económico… Muchas veces sus dueños — ausentistas todos — simplemente han esperado varias décadas dejando que las tierras se “engorden”, sea porque por allí se construya un camino, o porque los verdaderos campesinos, como se ha dicho, empiecen a civilizarlas.  Luego los llamados “dueños” las venden o se apropian de ellas, haciendo arreglos de explotación con los colonos (a veces llamados “arrendatarios”) mediante los cuales estos entregan los lotes convertidos en pastizales o cafetales para seguir a otros enmontados, en cadena interminable”[1].

Las protestas campesinas que se multiplican por el territorio confirman que, en efecto, el problema agrario sigue sin resolver.

Desde otra perspectiva se ha encendido el debate sobre la concentración indebida de la propiedad sobre baldios de la Nación, cuya denuncia provocó la caída del embajador colombiano en Washington.

Dos caras de la misma moneda.

Modelo dual



miguel mejia situación campo campesinos marcha

Foto: Agencia Prensa Rural 
El modelo dual de desarrollo agrario se basa en la coexistencia de economías campesinas y economías de escala agro–empresarial. Este es uno de los temas que se discuten en La Habana, lo cual indica que la paz pasa por asumir el problema con toda seriedad.

Pero mientras avanza el entendimiento en la mesa de conversaciones, en los hechos sigue creciendo la brecha entre la inconformidad de los campesinos y la voracidad del sector agroempresarial.

Para los campesinos, se trata de reproducir las condiciones de su propia existencia. Para los empresarios, se trata de garantizar el principio de la acumulación de capital. Pero unos y otros pretenden lograr sus objetivos sobre una misma base: la posesión de la tierra.

La legislacion agraria ampara el modelo dual de desarrollo rural:

· De un lado busca fortalecer la economía campesina, que participa de manera vital en la producción agroalimentaria del país.
· Del otro lado pretende garantizar las condiciones para establecer sistemas de producción de mayor escala, que presumiblemente han de ser fuentes de inversión y de empleo sostenibles. 

La eficiencia de ambos modos de producción — campesino y agro–empresarial — también ha sido materia de debates académicos en los últimos tiempos:

· Los sistemas de producción campesina demuestran su eficiencia en términos de productividad y de creación de valor ecológico y sociocultural, pero no reciben suficientes subsidios por parte del Estado colombiano.
· Los proyectos de escala agro–empresarial han sido criticados por su impacto ambiental y su precaria inversión social, en comparación con la elevada tasa de ganancias. Y sin embargo reciben los mayores subsidios del Estado. 

Zonas de Reserva Campesina 



miguel mejia situación campo pobreza campo

Foto: Camilo Ortíz 
Según la legislación colombiana, las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) son áreas de estabilización de la frontera agraria y de fortalecimiento de economías campesinas,  que deberían remediar las causas de los conflictos sociales y crear condiciones para la paz y la justicia social.

Las ZRC resultaron de la movilización de campesinos y colonos cocaleros en un proceso de concertación que quedó consagrado en la ley 160 de 1994 (denominada “de reforma agraria y desarrollo rural campesino”) y fue reglamentada, en el capitulo de ZRC, por el decreto 1777 de 1996.

Desde entonces y hasta 2002, se constituyeron seis ZRC, ubicadas en sitios agroecológicos estratégicos e inmersos en regiones de reciente colonización.

Esta circunstancia hizo que la figura de las ZRC-junto con las organizaciones que las promueven- fueran estigmatizadas por estar en áreas donde el conflicto armado ha tenido especial intensidad, y así quedaron en descrédito y abandono por parte del gobierno nacional durante los ocho años del gobierno de la Seguridad Democrática.  

En 2010, la movilización campesina en el marco del primer encuentro de ZRC volvió a poner esta figura en el debate político y agrario del país, al producirse dos hechos importantes:

· de un lado, el proceso de reorganización campesina en torno a la reivindicación de la reforma agraria, retomando el logro que había significado la creación legal de las ZRC. 
· De otro lado, el anuncio de un nuevo compromiso del gobierno — por intermedio del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural — de retomar y dar impulso a esta política, para lo cual se planteó la “reactivación” de las ZRC existentes, así como la constitución y delimitación de más zonas a lo largo del país.

Miguel Mejia ZRC Incoder

Fuente: González Posso, Camilo: “Las Zonas de Reserva Campesina ya existen”, Marzo de 2013, Incoder.

El desarrollo de las ZRC como política pública ha estado determinado por distintos factores:

· La presión del movimiento campesino;
· La capacidad de autogestión de las organizaciones campesinas;
· La falta de voluntad política y el precario cumplimento de los gobiernos frente a los campesinos amparados bajo esta figura, lo cual de paso ha impulsado iniciativas legítimas, como las ZRC que existen en el Cauca. Y quizas como lo llegue a ser la ZRC del Catatumbo; si los accuerdos anunciados no se  cumplen.

Zonas de Desarrollo Empresarial

Las Zonas de Desarrollo Empresarial (ZDE) tambien quedaron establecidas en la ley 160 de 1994. No obstante, las empresas especializadas del sector agropecuario — para quienes se prevé esta figura — no han demostrado interés porque sea reglamentada.

Su puesta en marcha también se ha visto frenada por restricciones de orden juridico y social. La Constitución otorga prioridad a los trabajadores del campo como sujetos de la reforma agraria para el acceso progresivo a la tierra.  También la dinámica de poblamiento y de ocupación territorial ha llevado a que la mayor parte de los baldios — probablemente todos — ya tengan ocupantes hoy.  Una condición  crucial para que las ZDE resulten viables es la existencia de terrenos baldios sin ocupantes.

En varias ocasiones se ha intentado “perfeccionar” los artículos de la ley 160 que definen el alcance de las ZDE, con el propósito de permitir la acumulación de baldios de la Nación.  El caso más reciente fue lo previsto en el articulo 62 del Plan Nacional de Desarrollo 2010–2014 (ley 1450 de 2011) mediante los denominados Proyectos de Desarrollo Agropecuario y Forestal (PEDAF), artículo que fue declarado inexequible por la Corte Constitucional.

El nulo desarrollo del marco legal de las ZDE no ha impedido que se establezcan proyectos de carácter agro–empresarial en el país. En algunos casos se han utilizado estrategias de acaparamiento y de concentración de tierras mediante sofisticados artificios jurìdicos  — como los casos de Riopaila y de Mónica Semillas, en Vichada, entre otros —, pero en muchos otros casos se ha utilizado el  despojo violento sin escrúpulos: casos de Curbaradó y Jiguamiandó, Fondo Ganadero de Córdoba en Urabá, la Fazenda en Meta o Bellacruz en Cesar, entre otros. 

Falta voluntad política

Resulta paradójico el contraste entre un marco normativo que prevé un modelo dual y el modelo señorial de producción, herencia colonial vigente que impide reconocer efectivamente a quienes reclaman sus derechos.

En la actual coyuntura agraria del país, mientras los diseñadores de políticas públicas buscan fórmulas para “sanear” la concentración ilegal de las tierras de la Nación en concertación y consulta con quienes las promueven, de otra parte, malabaristas políticos intentan “conjurar” los paros agrarios y la inconformidad legítima de los campesinos.

Las dos figuras previstas en la ley deben contribuir al ordenamiento social y ambiental de la propiedad rural, así como al cumplimiento de la función social y ecológica que tiene la tierra, según la Constitución.

La conformación de Zonas de Reserva Campesina y de Zonas de Desarrollo Empresarial debe corresponder a un ordenamiento social, ambiental y productivo de la propiedad rural, basado en el equilibrio de la distribución de la tierra, la regulación de sus usos y el apoyo a los más desfavorecidos.

Un país que necesita la paz, paz que pasa por resolver el problema agrario, no puede persistir en el desconocimiento de los derechos de los desposeídos y en legitimar las ilegalidades de los acumuladores.

Un asunto de voluntad política.

*Ingeniero Agrónomo. MgS en Antropolología. Candidato a doctor en Agroecología. Universidad Nacional.


[1] Fals, Orlando: “Historia de la Cuestión Agraria en Colombia”. Bogotá, Publicaciones de la Rosca, 1975.


miércoles, 14 de agosto de 2013

Nueve razones para defender las Zonas de Reserva Campesina


Kienyke
David Baracaldo Orjuela
12 de agosto de 2013

El debate sobre la creación de Zonas de Reserva Campesina en Colombia es sin duda una de las discusiones más calientes y controvertidas en la actualidad nacional. De alguna forma, las exigencias de las Farc de incluir esta figura en la reforma rural integral que se cocina en el proceso de paz en Cuba, y al ser éstas una de las banderas de las protestas en el Catatumbo que ya cumplen casi dos meses bajo acusaciones de estar alentadas por la subversión, han creado alrededor del tema un clima de desconfianza sobre el propósito real que cumplen dichos territorios consagrados en la ley.

Precisamente el desconocimiento sobre el espíritu original que persiguen las Zonas de Reserva Campesina, e incluso el no considerar que ya existen en Colombia seis de estas áreas geográficas que en su mayoría han tenido experiencias positivas, provoca rechazo inmediato al ser promovidas por las Farc, que cabe decir no son los naturales artífices del concepto.

KienyKe habló con quienes dieron origen a las Zonas de Reserva Campesina (ZRC), las reglamentaron y acompañaron en su consolidación. José Antonio Ocampo era el ministro de Agricultura en 1994, durante el gobierno de César Gaviria, y fue el autor de la Ley de Reforma Agraria que se convirtió en la Ley 160 de 1994, que crea la figura de las ZRC. El gobierno de Ernesto Samper se encargó de reglamentarla, y el asesor del IICA Darío Fajardo ha acompañado en su implementación y en la consecución de recursos internacionales para que se crearan varias de las reservas que hoy existen. Los tres defendieron su idea a capa y espada. “Es como si fueran mis hijas”, dijo Samper. “Creo que mejor esas sí son hijas mías, porque yo las cree”, respondió Ocampo.

¿Qué pretendían con la creación de una zona de reserva campesina?
El exministro José Antonio Ocampo se atribuyó la autoría de las Zonas de Reserva Campesina. Recordó que las planteó al Congreso que la aprobó finalizando la primera legislatura del 94, a meses de finalizar el gobierno de César Gaviria, y de paso, su función como jefe de la cartera agrícola. Recordó que sólo perseguía un propósito con ese elemento dentro de la reforma agraria: “Proteger al pequeño campesino”. Agrega que las ZRC buscan evitar la concentración de la tierra en pocas manos (latifundios) en territorios baldíos o del Estado. “Queríamos cortar de tajo un proceso que se había dado históricamente, de que la pequeña propiedad resultaba concentrándose y desapareciendo”.

En términos claros, ¿qué es una Zona de Reserva Campesina?
Una definición sencilla la expresó Darío Fajardo, también docente e investigador de la Universidad Nacional. “Es un grupo de veredas, territorios rurales autorizados por el Estado, donde viven familias que se organizan a través de una figura llamada Junta de Acción Comunal. Hay vínculos entre esas juntas, con las autoridades municipales y el Estado. En esas reservas varias instituciones aportan a proyectos de desarrollo: actividades agropecuarias, mejoramiento de infraestructura, financiamiento empresarial. Ellos en su interior se comprometen a cuidar la flora, la fauna y todos los recursos, y a respetar la ley”.

Catatumbo, Kienyke


En el pasado, ¿hubo algún intento por crear estos territorios con reformas agrarias?
El profesor Fajardo recuerda que a comienzos del siglo XX el Gobierno produjo el decreto 1110 de 1928 que establece la figura de las Colonias Agrícolas. “Abrió la posibilidad de crear asentamientos campesinos. Fue un hecho histórico para los campesinos, pues les titulaban tierras y tenían territorialidad propia como la de los indígenas. Pero esa política no avanzó mucho más”. La deuda histórica con los labriegos sin tierra se acentuó en la década de los 30 y fueron varios decenios en los que el campo se siguió concentrando, incluso de manera vertiginosa durante la época de la violencia. En resumidas cuentas, fue hasta 1990 cuando se retomaron las ideas para generar unidades agrícolas para familias campesinas, y entre los iniciales creadores da crédito a Alfredo Molano. Pero fue cuatro años más tarde cuando el entonces ministro de Agricultura, José Antonio Ocampo, planteó la creación de las ZRC en una reforma agraria, que fue reglamentada después por el presidente Ernesto Samper Pizano.

¿Han funcionado las seis Zonas de Reserva Campesina que existen en Colombia?
Entre 1997 y diciembre de 2002 fueron determinadas seis áreas en el país como Zonas de Reserva Campesina. Hay una en Calamar (Guaviare) de 469 mil hectáreas; en El Pato (Caquetá) de 145 mil hectáreas; fue constituida una en Cabrera (Cundinamarca); también existe una ZRC en el Sur de Bolívar, municipios de Arenal y Morales, con 29 mil hectáreas; además una en el Valle del Río Cimitarra, que comprende territorios de Yondó y Remedios (Antioquia); y una última en el Alto Cuembí del municipio de Puerto Asís (Putumayo) con 22 mil hectáreas.

Darío Fajardo destaca como “caso exitoso a pesar de las dificultades” la experiencia en el Valle del río Cimitarra. “Convergen veredas de varios departamentos y las familias que los ocupan son muy organizadas. Tienen una zona de protección ambiental. Cuidan mucho las fuentes hídricas, los bosques, la fauna, la flora. Tienen proyectos productivos: una bufalera famosa, producción alimenticia y otras experiencias agropecuarias. La complicación tiene que ver con la expansión desde el norte de grandes haciendas ganaderas y el crecimiento de zonas mineras”.

También destaca la experiencia de la ZRC en El Pato que, asegura, inició como una iniciativa ambiental. Los inconvenientes que han tenido otras regiones, como la de Calamar, tienen que ver con el asedio de empresarios que compran terrenos para cultivos de palma. La de Cabrera  no alcanzó a tener suficiente desarrollo, pues las familias ya tenían otras visiones productivas y han preferido actuar de la mano con el municipio de Cabrera.

Para el expresidente Samper, las ZRC que se han constituido en principio sí han dado resultados, y culpa a la “falta de diligencia del Estado” los inconvenientes que algunas han sorteado. “Hay un millón de hectáreas en este momento en las que se ha constituido las ZRC, y allí viven 500 mil campesinos, de tal manera que es una población objetivo muy importante”.

Zonas de reserva campesina, Colombia, Kienyke


¿Es correcto que llamen a las ZRC ‘caguancitos’ o ‘republiquetas independientes’?
El exministro José Antonio Ocampo, autor de la reforma que le dio vida a las ZRC, rechaza dicho tipo de acusaciones e indica que los supuestos propósitos de crear territorios con alguna independencia administrativa o política son falsos. “Nunca fue el espíritu de la Ley. Queríamos proteger la pequeña propiedad, más no darle autonomía administrativa. Lo que pasa es que han surgido satanizaciones a otro tipo de propuestas que se han investigado pero que no tienen que ver con las ZRC como tal”.
Más vehemente se expresó el exmandatario Samper. “Es una apreciación absurda. Las ZRC se constituyen para sacar a la población campesina del conflicto. En ninguna parte, ni en las leyes ni reglamentaciones, existe la disposición de que no pueda haber presencia de fuerza pública en las zonas. En cambio las zonas de reserva son antídoto contra los caguanes, no son caguanes”.

¿Por qué es tan incómodo para el gobierno hablar de ZRC? ¿A qué se debe esta estigmatización?
KienyKe hizo solicitudes para entrevista sobre este tema con algún funcionario en el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), entidad encargada de definir los territorios que serán otorgados a las ZRC. La institución respondió que una declaración al respecto “no la quiere manejar en estos momentos públicamente el Incoder y que cualquier intención en ese sentido es mejor enfocarla con el Ministerio de Agricultura”. El hermetismo al respecto tiene que ver con la sensibilidad del tema respecto a la actual crisis en el Catatumbo, y que dicha figura es usada por las Farc como tema de discusión en una eventual reforma rural integral resultante de los diálogos de paz en Cuba. Para el expresidente Samper ha surgido todo un ‘tabú’ y ‘satanización’ sobre las zonas de reserva que no da lugar al espíritu original de la iniciativa. “ El hecho de que se hable en La Habana de ZRC no debe ser un obstáculo para que se sigan considerando y aprobando las zonas que están plenamente justificadas. A lo mejor no aprobar todas las que propone las Farc, pero sí hay unas áreas del país que han sido particularmente afectadas por la violencia que necesitan una atención inmediata, y una de ellas es sin duda la zona del Catatumbo en Tibú”, dijo.

 ¿Justifican la creación de una ZRC en la región del Catatumbo, donde los campesinos lo están exigiendo desde hace dos meses?
El exministro Ocampo, actual docente en la Universidad de Columbia (EUA), considera que el resultado favorable de las regiones actualmente determinadas como ZRC da pie a que se puedan seguir autorizando más de estos territorios, incluyendo en el Catatumbo. “Si la figura de la Reserva Campesina se refiere al concepto de la Ley 160, que busca proteger al pequeño campesino, bien puede ser figura en el Catatumbo, en tanto no tenga ninguna interpretación diferente. Me gustaría que todos los partidos colombianos estuvieran detrás de esta idea, porque es muy buena idea. Me parece bien que las Farc lo hayan acogido, pero que sea la idea que planteamos originalmente, una región donde se proteja la pequeña propiedad”, sostuvo.

Pero el profesor Fajardo identifica “palos en la rueda” para que pueda declararse en esta región de Norte de Santander una ZRC, e incluso otras nuevas en más lugares del país. “Hay sectores que tienen fuerza política y que no simpatizan con la reserva porque en el modelo económico que tiene el país serían un freno a un proceso de desplazamiento campesino, con el que ciertos grupos consiguen tierras gratuitas. Y con este proceso de tierra hay cerca de 5 millones de personas desplazadas, y se convierten en mano de obra barata. Una ZRC sería un freno a sus intereses”.

Ernesto Samper, Kienyke
Expresidente Ernesto Samper

¿Una ZRC podría hacer perder el control del Estado en su interior?
-No- dice Samper- La Constitución de Colombia solamente permite que haya autonomía territorial en dos casos como las reservas indígenas. Las ZRC fueron implementadas precisamente para que la fuerza pública pueda organizar la protección de colectivos como campesinos en áreas donde la presencia de latifundios en el pasado les permitió a los armados ilegales del conflicto, como los paramilitares o la guerrilla, polarizar e intimidar a los campesinos. Las zonas son el mejor antídoto para que la gente tenga sus tierras con la presencia de la fuerza pública.

¿Tendrá Colombia que abrirse al debate sobre la consolidación de más ZRC, ahora que las proponen las Farc como parte del proceso de paz?
Responde de manera afirmativa el expresidente Ernesto Samper. “Entiendo que en los preacuerdos que ya se han hecho sobre el tema agrario, uno de los principios fundamentales del nuevo modelo es el que se cuece por la creación de nuevas figuras entre las cuales están el caso de las ZRC. Estamos entre un modelo agrario que piensen en un campo sin campesinos, que era lo del Agro Ingreso Seguro, hasta un campo totalmente para los campesinos que eran los mismos procesos de la reforma agraria. Aquí hay una forma consistente de hacer cazar los dos intereses, siempre y cuando teniendo en cuenta que lo que se trata es de favorecer los intereses de los campesinos afectados por la violencia”.

Twitter: @david_baracaldo

Flojo debate sobre anémico presupuesto para el agro en 2014


El Espectador
13 de agosto de 2013

El senador Jorge Robledo califica de insuficientes los recursos propuestos en Presupuesto General. 

Senador Jorge Robledo

Con una muy escasa asistencia de los senadores, la Comisión Quinta del Senado abrió el debate sobre los recursos para el agro en el Presupuesto General de la Nación. 

El opositor senador del Polo Democrático, Jorge Enrique Robledo, consideró que los recursos propuestos por el Gobierno Nacional son insuficientes para el sector agropecuario y calificó la situación como muy grave.

En el debate se hizo hincapié en el paro programado por diversos subsectores agrarios al que se unirían los camioneros y mineros, programado para el próximo 19 de agosto.

Muchas fueron las peticiones, de los pocos senadores presentes en el debate, para que se asignen más recursos para programas de la restitución de tierras, fortalecimiento del ICA -como principal instrumento para atender los requerimientos fitosanitarios que requieren los tratados comerciales firmados- y el ANLA, para atender algunas peticiones de la minería. Hubo hasta propuestas de nombrar subcomisiones para hacerle seguimiento a la inversión en el sector.

Alguno de los supuestos macroeconómicos estima un crecimiento de la economía de 4,5% para este año y 4,7% para 2014. Dólar a 1.800 pesos para 2013 y de 1.874 pesos para un año después, con una producción petrolera de 1.041.000 barriles de crudo en 2013 y de 1.095.000 barriles para 2014.

 

martes, 13 de agosto de 2013

Último intento del Congreso por conjurar paro cafetero


El Espectador
12 de agosto de 2013

Cafeteros, congresistas y Gobierno fueron convocados a reunión extraordinaria el próximo miércoles. 


Ante la situación de los cultivadores de café en el país, el presidente de la Cámara, el representante Hernán Penagos convocó a una reunión extraordinaria para el miércoles 14 de agosto.
Somos conscientes de la necesidad urgente de acudir al diálogo social para encontrar puntos de acuerdo y de ser posible, evitarle al país pasar a las manifestaciones anunciadas”, explicó el congresista.

La convocatoria hecha en el marco de la Comisión de Seguimiento a las Políticas Públicas del tema Cafetero se da para abordar puntos fundamentales para resolver la crisis.

Penagos consideró la posibilidad de “estudiar una intervención a los precios de los insumos, por parte del ministerio de Agricultura, tal y como fue hecho por el ministerio de Salud frente al precio de los medicamentos. Esta sería una opción viable para disminuir sus altos costos y facilitar la adquisición de los mismos”.

Se evaluarán además los alcances del nuevo mecanismo que entraría en práctica desde el 12 de agosto para el pago inmediato del PIC a todos los caficultores, en los comités municipales e intermediaros autorizados.

En esta sesión de la comisión del tema cafetero son esperados los voceros nacionales de Dignidad Cafetera, el vicepresidente Angelino Garzón; el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría; el Ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán, las directivas de la Federación de Cafeteros presididas por Luis Genaro Muñoz y el pleno de la comisión de congresistas encargada de estudiar las políticas del sector.

lunes, 12 de agosto de 2013

Las razones del presidente Rajoy para no exigirles visa a colombianos


El Tiempo
Por: Mariano Rajoy Brey
11 de agosto de 2013


Mariano Rajoy explica que Colombia ha cambiado y que se ha abierto a los mercados.

'Europa debe retirar visado para colombianos'
Mariano Rajoy, ha reiterado que nunca su país ha estado de acuerdo con la imposición de la visa para los nacionales colombianos.
Es mucho lo que Colombia ha cambiado. Gracias a la apuesta de sus últimos gobiernos por la seguridad jurídica y la apertura comercial, ha multiplicado por más de cuatro la inversión extranjera directa que recibe, así como su renta per cápita, en solo diez años.

Los progresos de Colombia van más allá del mero crecimiento e incluyen el buen gobierno. De hecho, la Ocde, el club de las buenas prácticas, acaba de invitar a Colombia a iniciar negociaciones con vistas a una próxima adhesión.

Quiero destacar especialmente la fortaleza de sus instituciones, en medio de las amenazas del narcoterrorismo, así como el sacrificio de los colombianos, su solidaridad y su anhelo de paz. Parafraseando a Ortega y Gasset, Colombia es un gran pueblo que está pasando al galope por encima de un remolino de polvo, el del terrorismo, que quedará en la cuneta de la historia.

El pasado primero de agosto del 2013 entró en vigor provisionalmente el Acuerdo Comercial Multipartes entre la Unión Europea, Colombia y Perú, en el que España ha puesto tanto empeño. Después de la ratificación por el Parlamento Europeo, el Congreso español ha sido de los primeros en ratificarlo, con una abrumadora mayoría multipartidista, a la espera de que lo hagan todos los parlamentos de los Estados miembros de la Unión Europea.

Este acuerdo comercial es una clara prueba de que en la Unión Europea, y en España en particular, creemos en Colombia y en su gran potencial, ofreciendo a sus empresas y a sus exportaciones un acceso privilegiado al mayor mercado del mundo, para diversificarse, tanto en destinos como en productos, contribuyendo así a su crecimiento sostenido y a su cohesión social.
Lazos humanos
Pero son nuestros ciudadanos nuestro mayor y mejor nexo de unión. España tiene la satisfacción de ser el país de la Unión Europea que a más colombianos acoge y a los que más visados concede. Unos trescientos mil colombianos viven en España, muchos más si contamos los que ya han obtenido la doble nacionalidad hispano-colombiana.

Estos colombianos han contribuido, con su esfuerzo, trabajo y sacrificio, al progreso de España, pero también al de Colombia. Son un ejemplo de integración. Muchos son valiosos miembros de nuestras Fuerzas Armadas y participan en las operaciones de mantenimiento de la paz en el mundo. A todos ellos, les quiero expresar mi reconocimiento y gratitud.

Al mismo tiempo, son cada vez más los españoles que viven y trabajan hoy en Colombia. Son ya veintisiete mil, número que se incrementa con las nuevas oportunidades.

Las empresas españolas, por su parte, llevan aquí muchos años y siempre han tenido vocación de permanencia. Ni las grandes turbulencias han podido mermar su fe en Colombia.

Quiero anunciar que, aprovechando la entrada en vigor de nuestro Acuerdo Comercial Multipartes, y a pesar de la crisis, ha llegado el momento de que España pida a la Comisión Europea y a los demás Estados del espacio Schengen que se retire a Colombia y Perú de la lista de países a cuyos nacionales se pide visado de corta duración.

Colombia y Perú no pueden ser los únicos países de América Latina a los que se les sigue exigiendo visado a pesar de tener un tratado de libre comercio con la Unión Europea.

Los colombianos y los peruanos deben poder percibir todas las ventajas de la seguridad jurídica y de la apertura comercial. Colombia y Perú se equipararían así a sus socios de la Alianza del Pacífico, México, Chile y, más recientemente, Costa Rica, que también tienen acuerdos con la Unión Europea y no necesitan visado. España ha hecho una apuesta política y aspira a ser un Estado observador activo y comprometido en la Alianza del Pacífico.

España nunca ha querido esta exigencia de visado. Es hora de decirlo abiertamente y de hacer campaña para que se retire. Así lo hago hoy y así lo formalizaré inmediatamente. Quiero alejarme de la retórica fácil y concretar con hechos que mi gobierno apuesta de manera decidida por Colombia: más allá de nuestros vínculos históricos, Colombia ha demostrado ser un gran amigo de España, un aliado y un socio fiable y leal.

MARIANO RAJOY BREY
Presidente del Gobierno de España




domingo, 11 de agosto de 2013

Nace el Congreso Ambiental de Santander - CASA AGUAYA


Comunicado de prensa no. 1

Como resultado del proceso de confluencia y organización que se inició en el segundo semestre del año 2012, el día 8 de agosto nació un nuevo espacio para la defensa del ambiente, el agua y la vida en el departamento de Santander; el CONGRESO AMBIENTAL DE SANTANDER – CASA AGUAYA. 

El camino recorrido para llegar a este punto incluye momentos clave, tales como la Cumbre Ambiental Agua, Paz y Vida; realizada el pasado 22 de marzo de 2013 en el municipio de San Gil.  Ocasión en la que se reunieron cerca de 300 personas que mandataron la creación de un espacio pluralista y democrático para unir fuerzas y esperanzas en la magna tarea de defender el territorio y la Madre Naturaleza.  Posteriormente, y a manera de continuación del proceso, se dio la reunión de líderes comunitarios y ambientalistas del 20 y 21 de julio del mismo año; ocasión en que se lanza el Manifiesto de los Pueblos del Sur de Santander en Defensa de la Vida, el Agua y el Territorio; el mismo donde dice:

“…se ha mandatado coordinar todas las organizaciones cívicas, populares, ambientalistas, y solidarias para continuar y apoyar las acciones que ya se adelantan en Santander en defensa del Agua, la Vida y el Territorio…” (para ver la versión completa click aquí)

Es así como desde el día 8 de agosto se presenta públicamente a este nuevo espacio civil, comunitario y popular denominado CONGRESO AMBIENTAL DE SANTANDER – CASA AGUAYA, nombre con el que además se pretende rescatar la memoria étnica y cultural de las principales comunidades originarias de la región como son los agataes, los guanes y los yariguíes, de allí el vocablo “Aguaya”.

En la jornada de cración se dispuso cuále es la misión y la visión de este nuevo espacio; se definieron cuatro ejes de trabajo y los representantes de cada uno de ellos, se hicieron las primeras programaciones de trabajo y se inició esta nueva etapa en la indeclinable lucha por la Vida que se adelanta en la tierra de los comuneros y el eterno José Antonio Galán.

San Gil, ocho de agosto de 2013.

CONGRESO AMBIENTAL DE SANTANDER  - CASA AGUAYA




Uno de los momentos del debate















sábado, 10 de agosto de 2013

pluviómetro




Ya nos parece extraño, llevamos 3 días seguidos en que llueve en este mes de agosto de 2013. Hemos colocado un pluviómetro y la lluvia de ayer fue de 42 ml, ya hasta se escucha el agua en las quebradas. Todo un acontecimiento...


viernes, 9 de agosto de 2013

Insumos muy caros



El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
8 de agosto de 2013

Gobierno, gremios del agro y empresarios se sentarán hoy a revisar por qué el precio de los agroquímicos en el país no ha bajado, pese a que hace un año se removieron barreras arancelarias.

El Gobierno está revisando si construye una fábrica de fertilizantes para reducir los costos de los insumos. / Archivo
El Gobierno está revisando si construye una fábrica de fertilizantes para reducir los costos de los insumos. / Archivo

Bajo el amparo del decreto 1703 de 2012, el Gobierno buscó hace un año aliviar a los agricultores al reducir a cero el arancel de los agroquímicos que no se producen en el país. Aun así, en días pasados el presidente Juan Manuel Santos se mostró preocupado, ya que los productores siguen insistiendo en que los insumos no están bajando de precio. Incluso se puso sobre la mesa una propuesta hecha por el gobernador del Huila, Carlos Iriarte, de construir una fábrica de fertilizantes para abaratar los costos. El jefe de Estado accedió a estudiarla.

Hace un año, cuando se firmó el decreto, el entonces ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, aclaró que productos como fertilizantes, insecticidas, herbicidas, fungicidas y materias primas para la fabricación de estos insumos no tendrían más barreras arancelarias. Ahora, algunos renglones del agro, como los cafeteros, insisten en que estos productos siguen pasando una factura muy alta. De igual forma, gremios como los de los paperos y los arroceros han mostrado su inconformidad al respecto.

“El precio de todos los insumos se encuentra desbordado en este momento. Muestra de ello es lo que se ve en el mercado de los fertilizantes, matamalezas y concentrados”, recalcó el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía López, quien dijo que hoy se reunirá con representantes del Ministerio de Agricultura y de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi) para analizar cómo se está moviendo el mercado de los agroinsumos y buscar una salida a los altos costos.

Entre tanto, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, le comentó a este diario que es necesario revisar el listado de costos en toda la cadena de distribución de los agroquímicos, para así buscar una reducción efectiva de los precios. “Existe una información que no está muy clara. Hay productos que, sin aranceles y sin IVA, continúan estando caros todavía”.

María Helena Latorre, directora de la Cámara Procultivos de la Andi, comentó que en el mercado existen sustancias que se encuentran desgravadas desde hace mucho y señaló que en Colombia existen 14 fábricas de agroquímicos que cumplen con normas internacionales y están localizadas principalmente en regiones como la costa Caribe, el Valle del Cauca y Antioquia. “Las compañías productoras están vendiendo principalmente plaguicidas a 50 países; la competencia es a nivel internacional. Acá está mal concebida la idea de los insumos”.

En su opinión, el gran problema que hay en el campo es que no existen “estructuras de costos de producción”. Muestra de ello es que los productores no tienen claro el peso de los agroquímicos a la hora de levantar cultivos como flores o papa.

A lo anterior se suma que en Colombia los agroquímicos tienen que recibir el impacto de fletes caros desde que salen de la planta hasta que llegan al consumidor final. Latorre agregó que otra traba para acceder a estos insumos son las dificultades de financiamiento que aún enfrentan los productores nacionales.

Las peticiones de los campesinos


El Espectador
8 de agosto de 2013

Al Ministro de Agricultura se le entregó un documento con seis puntos. Piden medidas frente a las crisis de la producción agrícola y reconocimiento de la territorialidad campesina.

Así fue la protesta ayer de los convocantes al paro nacional agrario del próximo 19 de agosto,  ante el Ministerio de Agricultura.  / Alfredo Molano
Así fue la protesta ayer de los convocantes al paro nacional agrario del próximo 19 de agosto, ante el Ministerio de Agricultura. / Alfredo Molano

A diez días del anunciado paro nacional agropecuario, un grupo de organizaciones sociales y campesinas se congregaron ayer frente al Ministerio de Agricultura para entregarle al titular de esa cartera, Francisco Estupiñán, su pliego de peticiones, o mejor dicho, los motivos por los cuales van a cese de actividades. Hubo además serenata cantando sus exigencias y según los líderes de la protesta, si bien varios gremios han dicho que “no le jalan al asunto”, aún hay numerosas organizaciones dispuestas a apoyar el paro, por lo que la única manera de evitar una manifestación nacional será establecer una mesa de interlocución y acuerdo.
 
El documento fue presentado por los voceros de la Asociación Nacional de Zonas Reserva Campesina (Anzorc), las organizaciones sociales que integran la Marcha Patriótica y la Mesa de Interlocución y Acuerdo Nacional (MIA), una organización que se conformó luego de las recientes protestas campesinas en el Catatumbo. En él se establecen seis puntos que, fundamentalmente, exigen la implementación de medidas frente a las crisis de la producción agropecuaria; el acceso a la propiedad y el reconocimiento de la territorialidad campesina; la participación de las comunidades en la formulación de la política minera; garantías para el ejercicio de los derechos políticos de la población rural y el incremento de la inversión social en el agro.

Para David Flores, vocero de Marcha Patriótica, el pliego pasa por el reconocimiento de los derechos sociales del campesinado. “Hoy los campesinos viven en condiciones infrahumanas. Sin acceso a agua potable, luz y, en general, a todos los servicios básicos. También pedimos el reconocimiento político de los campesinos, pues no hay una ley que lo haga, mientras que sí existe para los indígenas y los afrocolombianos. Además, buscamos política de defensa del territorio y la economía campesina, con la declaración de una serie de zonas de reserva campesina que han surtido los trámites legales que corresponden”, explicó.

De otro lado, Alberto Montes, vocero de Fensuagro, una organización integrada por pequeñas estructuras sociales de diversos sectores del agro, señaló que el paro es una reacción al abandono que ha sufrido la población campesina en el país, “excluida de los principales servicios básicos y con fuertes carencias de infraestructura, a pesar de que producimos el 70% de los alimentos”. En este mismo sentido, Nidia Quintero, representante de la MIA, expresó que viene desde el Putumayo y que irá a paro para pedirle atención al Gobierno para los campesinos que han sido víctimas del conflicto: “Estamos cansados de la guerra. Son nuestros hijos los que mueren en ella. También nos preocupa la falta de desarrollo económico que viven nuestras familias en el campo”.

Hasta ahora, el Gobierno ha desestimado el impacto que pueda tener el paro, pues cree que no tendrá mayor acogida. Al mismo tiempo ha reiterado que está dispuesto al diálogo, siempre y cuando este no se busque por medios violentos. Al respecto, el ministro Francisco Estupiñan ha dicho que “hay una minoría que insiste en hacer ese tipo de movimientos y han sido francos con el tema de hacer política, llegar al Congreso, a las alcaldías, concejos municipales, y eso es respetable, pero rechazamos que utilicen a los campesinos para llevarlos a las vías públicas a hacer campaña para satisfacer sus intereses políticos”.



jueves, 8 de agosto de 2013

Defender los derechos humanos en Colombia es cada vez más peligroso


El País
Elizabeth Reyes L
7 de agosto de 2013

El número de activistas asesinados en 2013 se eleva a 37, un 27% más que el año pasado y el dato más alto de la década.


El riesgo por defender los derechos de las más diversas comunidades en cualquier región de Colombia va en aumento. Pero lo que más preocupa es que de las amenazas contra defensores de derechos humanos se está pasando al asesinato. Así se desprende de un informe que acaba de presentar el programa Somos Defensores que monitorea las agresiones contra defensores y líderes sociales en Colombia.

En promedio, durante el primer semestre de 2013, cada día fue agredido un defensor y cada cuatro días uno de ellos fue asesinado, según las cifras del informe Héroes Anónimos. Y aunque las agresiones –que incluyen amenazas, asesinatos, atentados, detenciones arbitrarias–, se redujeron en un 5,6% comparado el primer semestre de 2012, los homicidios crecieron 27%. Esto quiere decir que si bien se pasó 163 a 153 agresiones, se incrementó de 29 a 37 líderes asesinados, lo que convertiría a 2013 en el año más crítico en la última década. El 2012 cerró con un ya trágico saldo de 69 defensores muertos.

“Las amenazas se han ido transformando y se han vuelto cada vez más directas. En 2011 eran digitales, a través de correos electrónicos y llamadas. En 2012 el actor armado se le presentaba al líder para intentar callarlo y en lo que va de 2013, las amenazas pasaron a ser acciones físicas”, explicó Carlos Guevara, miembro del programa Somos Defensores que está integrado por tres ONGs de derechos humanos.

Las víctimas son en su mayoría líderes comunitarios, dirigentes indígenas, sindicalistas, reclamantes de tierras, líderes de víctimas y de desplazados por el conflicto armado. Pero también hay líderes cafeteros, mineros y afroamericanos. Preocupa además que 12 de estos defensores habían reportado amenazas y sus asesinatos siguieron un patrón muy parecido. Primero los secuestraron y luego los asesinaron con el agravante de que casi todos los cuerpos tenían señales de tortura. Otros fueron asesinados en su propia casa. “Esa forma de agresión significa que la víctima fue seguida durante un tiempo suficiente como para identificar cuándo era más vulnerable y cuándo el homicidio podía quedar más impune”, agrega Guevara.

Uno de esos líderes es Éver Cordero, reconocido defensor de derechos humanos, líder de víctimas y de restitución de tierras del departamento de Córdoba, al norte del país, que fue asesinado el mismo día en que en los colombianos se movilizaban para marchar a favor de las víctimas del conflicto y del proceso de paz que adelanta el gobierno de Juan Manuel Santos con las FARC.

Ese 9 de abril, mientras el centro de Bogotá se llenaba con 900.000 personas, en Valencia, un municipio azotado por la violencia en el departamento de Córdoba y donde se concentra gran parte de las solicitudes de restitución de tierras, Cordero fue baleado por dos sicarios. Su muerte se produjo cuando iba a la marcha que apoyaría la salida negociada al conflicto en Colombia. Y aunque este hombre de 45 años no había sido amenazado, había alertado sobre las intimidaciones a 114 líderes de desplazados de esa región.

Las amenazas son la agresión más frecuente. Y en este caso, las cifras también han aumentado. Ya van 86 amenazas, cinco más que en el mismo periodo de 2012, la mayoría a través de panfletos que los victimarios distribuyen en las poblaciones donde ejercen liderazgo los defensores. En los departamentos donde más se dieron agresiones, los defensores son líderes de tierras y de población desplazada.

Ese es el caso del líder de restitución de tierras Iván Darío Restrepo que estaba protegido por parte del Estado. Según el informe, fue asesinado el 4 de mayo en la sala de su casa frente a su esposa, minutos después de que sus escoltas terminaran su turno de vigilancia. Lo mataron dos hombres vestidos de policías. Se sabe que Restrepo había denunciado alianzas entre integrantes de bandas criminales de su región y la policía.

El informe de Somos Defensores también da cuenta sobre los posibles responsables de las agresiones a estos defensores. En 70 de los casos aparecen como victimarios los paramilitares que no se desmovilizaron e integrantes de bandas criminales, seguidos de autores desconocidos. En el caso de las guerrillas y agentes del Estado, el informe destaca que su autoría en estos hechos ha venido disminuyendo.

“Hay que reconocer que las cosas han cambiado, muestra de ello es el acceso de muchas de las poblaciones vulnerables a mecanismos de denuncia, de protección, la puesta en marcha de Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras, la búsqueda de acuerdos de paz con los grupos insurgentes, incluso los mismos golpes que le ha dado el gobierno a las bandas criminales”, dice Guevara con relación al discurso guerrerista del gobierno anterior.

Aun así, pese a que la vulneración a los derechos humanos en el país ha disminuido, Somos Defensores asegura que hoy el peligro se concentra en ciertas regiones y sectores que trabajan defendiendo derechos de desplazados, víctimas y despojados que buscan recuperar sus tierras.

El informe también hace una fuerte crítica a la Unidad de Protección del gobierno que ha enfocado sus esfuerzos -y un enorme presupuesto- a brindar esquemas de seguridad que incluyen carros blindados y escoltas. Por eso proponen apostarle a la prevención y a la investigación para dar con los responsables de las amenazas y las agresiones. Según Guevara, desde que el gobierno creó en 2009 la Mesa Nacional de Garantías han asesinado a 219 defensores de derechos humanos sin que las investigaciones arrojen resultados.


miércoles, 7 de agosto de 2013

Intervención de Conalminercol en la Comisión Quinta del Senado





Luz Estella Ramírez de la Confederación Nacional de Mineros de Colombia. 

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Gobierno miente sobre los pequeños mineros: Jorge Robledo

El Espectador
7 de agosto de 2013

El gobierno juega descaradamente del lado de las trasnacionales y no ha vacilado en mentir tachando de criminales a los pequeños mineros, afirmó el senador Jorge Enrique Robledo para contradecir las graves acusaciones lanzadas por Natalia Gutiérrez, viceministra de Minas. 

En Colombia, agregó Robledo, todo el que no sea seguidor del Príncipe de Anapoima es un criminal, incluidos los dirigentes del Polo, que ahora deben hacer frente además a las amenazas de los grupos ilegales. Los pequeños mineros son gente de bien, no delincuentes, precisó el senador del Polo. 

Insistió en denunciar que el decreto 2235 niega el debido proceso y la presunción de inocencia, y es una norma que parece redactada por la Gestapo. Fue para evadir el control de la Corte Constitucional que el gobierno la puso en práctica prevalido en la Comunidad Andina de Naciones. “¿Cómo es posible, preguntó, que sin fórmula de juicio, la policía le dinamite a la gente las retroexcavadoras, le pique las mangueras y le decomise las herramientas, haciendo al mismo tiempo de juez y de verdugo?”.

Robledo concluyó afirmando que, hace unos años, cuando aparece la codicia de las trasnacionales, el gobierno nacional se apresura a titularles millones de hectáreas despojándoles los títulos a los pequeños y medianos, como en el caso del norte de Boyacá, y redactando un código mañoso en asocio con los consorcios canadienses, a los que un ministro les ha prometido hacerlos felices. “Tiene que haber mucha corrupción en las altas esferas para que en ese código ni siquiera figure un capítulo sobre la pequeña y la mediana minería”, concluyó.

martes, 6 de agosto de 2013

El nudo cafetero


El Espectador
Héctor Sandoval Duarte
5 de agosto de 2013

Aunque el Gobierno asegura que ha hecho esfuerzos para ponerse al día en la entrega de subsidios para los caficultores, los productores sostienen que los recursos siguen llegando a medias y reiteran que se van a paro ante los incumplimientos estatales.

El ministro de Agicultura, Francisco Estupiñán (centro), aclaró que el gobierno viene agilizando la entrega de ayudas.
El ministro de Agicultura, Francisco Estupiñán (centro), aclaró que el gobierno viene agilizando la entrega de ayudas.

Tal y como se pactó el 17 de julio, los representantes de la Dignidad Cafetera, del Gobierno y de la Federación Nacional de Cafeteros se sentaron de nuevo ayer en la mesa a discutir el cumplimiento de los acuerdos logrados en Pereira (Risaralda) el pasado 8 de marzo. Hasta el momento, los productores siguen sosteniendo que los auxilios estatales no están llegando y aseguran que irán a paro el 19 de agosto ante la complicada situación del sector.

Durante una reunión a puerta cerrada, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Estupiñán Heredia, reiteró a los representantes de los productores cafeteros que el pago del subsidio en el momento de la comercialización del grano va a agilizar la entrega de la ayudas estatales. Hasta la fecha, de $900.000 millones autorizados por el Gobierno para los cafeteros, se han desembolsado poco más de $542.000 millones para más de 320.000 caficultores.

"En este momento, estamos haciendo brigadas y grupos con los cafeteros más pequeños del país. A zonas a las que no hemos llegado, como el norte de Colombia, iremos a entregar subsidios", dijo durante la reunión el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz.

“Los caficultores del Huila aparecen en el sistema de la Federación como receptores de los subsidios pero en realidad, eso no es así. Se han hecho pagos parciales de las ayudas a los productores”, señaló el representante cafetero por el Huila, Armando Acuña ante el vicepresidente Angelino Garzón y ante el gerente de la Federación.

Agregó durante la discusión que los cafeteros insisten en que se han venido presentando notables problemas dentro el Sistema de Identificación Cafetera (SICA) a la hora de actualizar los registros de producción del grano y recepción de subsidios.

“Acá hay un cuello de botella. Le pido a la Contraloría que mire esto. Hace días hicimos un ejercicio en un municipio cafetero cercano a Garzón (Huila) y de 100 cafeteros encuestados, sólo a 67 les han llegado las ayudas”, comentó Acuña.

Al escuchar esta afirmación, el vicepresidente Garzón advirtió: “Pilas con eso, le digo a la Contraloría. Estos son recursos públicos. Que todo el que aparezca registrado es porque en verdad le han pagado su subsidio. Todas estas quejas requieren atención y no puede haber gente recibiendo dineros que no merece”. Según el ente de control, esta es la primera denuncia al respecto.

Para Luis Guillermo Gaviria, el mecanismo planteado por el Gobierno de entregar el subsidio al momento de la compra, que tiene por obligación verificar si la persona que vende es caficultor, es un método difícil. Además, cree que los exportadores deberían tener la potestad de pagar las ayudas estatales como antes sucedía.

Según varios representantes de la Dignidad Cafetera consultados por este diario, si el Gobierno no cumple con todos los puntos del acuerdo de Pereira (pago del subsidio al momento de la compra, reestructuración de los créditos, bajo precio de fertilizantes y control de contrabando) , la única salida a la vista es volver a protestar. Esta vez, en compañía de otros sectores agropecuarios e incluso, del gremio camionero.
Al cierre de esta edición, los representantes del Gobierno y de la Federación continuaban reunidos buscando una salida al paro. Entretanto, la Dignidad Cafetera seguía hablando de los puntos pendientes del acuerdo de Pereira tratando de encontrar solución a la tan anunciada protesta.

Producción de café aumentó 38% entre enero y julio


AFP
4 de agosto de 2013

Las cifras de producción de 2013 demuestran el retorno a los niveles históricos de productividad en Colombia", dice la Federación Nacional.


La producción de café en Colombia creció 38% en los primeros siete meses de 2013 cuando llegó a 5.970.000 de sacos de 60 kilos, y las exportaciones aumentaron 30% al totalizar 5.130.000 sacos, respecto al mismo periodo del año pasado, informaron este domigno fuentes del sector.

"Las cifras de producción de 2013 demuestran el retorno a los niveles históricos de productividad en Colombia, objetivo prioritario al cual hemos dedicado buena parte de nuestros esfuerzos en los últimos años", dijo Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

Motivada por la transformación de las plantaciones tras un programa de renovación de cultivos, la producción de café de Colombia el pasado julio fue de 1.031.000 sacos de 60 kilos, un repunte del 54% frente al mismo mes de 2012, y se constituye en la mayor recolección desde 2003.

En los últimos 12 meses (agosto 2012-julio 2013), la producción del grano aumentó un 25%, a 9.380.000 millones de sacos de 60 kilos, y las exportaciones sumaron un 19%, a 8.350.000 millones de sacos, según un informe de Federacafé.

"Con estas cifras podemos decir con orgullo que el sector cafetero será significativo en el crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) agropecuario de 2013", celebró Muñoz.

En 2012 Colombia experimentó uno de las peores producciones en su historia, al registrar 7,7 millones de sacos de 60 kilos, alrededor de un 1% menos que en 2011 (7,8 millones), en tanto que las exportaciones del grano sumaron 7,2 millones de sacos, 7% menos que en 2011 (7,7 millones).