martes, 18 de septiembre de 2012

El trabajo y el futuro (I)


Por William Ospina
El Espectador
16 de septiembre de 2012

Todos los humanos nos vemos beneficiados por el trabajo acumulado de las generaciones. Pero no estamos seguros de que esos constructores, inventores y creadores a lo largo del tiempo, hayan tenido el reconocimiento que merecían.
 
Es una injusticia antigua: cuando llega la valoración de las obras hace siglos el hacedor se ha convertido en polvo. En ciertos oficios privilegiados, algunos logran acariciar fortuna y fama, respeto y reconocimiento. Pero también allí suele haber injusticia. ¡Qué poco disfrutó Shakespeare la gloria que después los siglos le han tributado! ¡Qué desdichada existencia la de Vincent van Gogh, que cambiaba sus telas por verduras en las tiendas del vecindario, y a quien el precio actual de una sola de sus obras habría permitido vivir como rico la vida entera! Ahora las obras de ese hombre que no tenía con qué pagar sus necesidades del día, son el símbolo de las tarjetas de crédito más poderosas de Europa. Ahora aparece en los billetes el rostro de José Asunción Silva, quien se suicidó por deudas. Y los grandes teatros aplauden fastuosos conciertos de Mozart, quien fue arrojado a la fosa común.

Esos artistas tuvieron al menos la recompensa de haber amado lo que hacían, de disfrutar el proceso de creación de sus obras. Hölderlin decía a sus musas que le dieran sólo un verano más, y un otoño para pulir sus cantos; que ese jugo le resultaba suficiente, y que si podía por breve tiempo vivir como un dios, como un creador, bajaría feliz al reino de las sombras.

Sí: todo artista es afortunado por poder hacer en la vida lo que quería, y sólo el que sabe hacerlo con la certeza de una vocación verdadera, logra obras que la humanidad no quiere olvidar. Tal vez sólo eso es el tributo que las generaciones les brindan: apenas un reflejo de la plenitud que alcanzaron en su creación; y por eso tal vez no hay artista sin recompensa, ni siquiera el desdichado Van Gogh, ni el ebrio Edgar Poe, ni el salteador de caminos François Villon, siempre con un pie en el patíbulo.

¿No deberían todos los trabajadores tener una recompensa semejante? Creo que sí: la recompensa de pasar por el mundo haciendo lo que aman hacer, aquello por lo que se sienten justificados y plenos. Si todos tenemos que morir, es justo que tengamos la posibilidad de vivir la vida que queremos, no la que nos imponen las circunstancias, a la que nos obliga un orden social donde hay pocos que valen y muchedumbres que deben resignarse a lo ínfimo.

Ese sería, para mí, el pensamiento más revolucionario: no que todos tengan el poder sobre el mundo, como se pretendía antes, sino que cada quien tenga un mínimo poder sobre sí mismo: escoger su oficio y su pasión, dedicar su vida a una tarea provechosa para otros, pero satisfactoria para sí mismo. Sólo ese momento podrá conciliar el trabajo con la justicia, el trabajo con el respeto, el trabajo con el conocimiento, el trabajo con el talento, el trabajo con la salud, el trabajo con el arte y el trabajo con la felicidad.

Ello exige admitir que todo trabajo puede alcanzar la condición del arte. Yo no creo en la tesis de que las artes son sólo siete o nueve o diez. Sin duda son artes la poesía, la danza, el teatro, la pintura, la escultura, la arquitectura, la música. Y también la fotografía y el cine. Pero, ¿por qué no pueden ser arte el diseño y la gastronomía, la decoración y la indumentaria, el curar y el enseñar? ¿Por qué no pueden ser artes el pensamiento y la elocuencia, la elaboración de muebles y de instrumentos, así como los chinos piensan que la caligrafía es un arte asimilable a la danza, que la política es un arte equiparable a la música?

¿Por qué no ha de ser un arte la política? ¿Por qué no pensar que la búsqueda de armonía, de convivencia, de sentido de la belleza y de felicidad colectiva puede hacer de la política algo afín a la poesía? ¿No fue en ese sentido que Kant afirmó que la más importante de las artes es la conversación?

Llenar la vida cotidiana de sentido, de sensibilidad, de belleza y de refinamiento: eso es el arte, y no tiene nada que ver con el lujo ni con la ostentación, sino más bien con la transformación de la vida en algo significativo, donde cumplan su función las costumbres y las innovaciones, los relatos y los rituales, la belleza y el equilibrio, el conocimiento y el mito.

Para contrariar esta época, cuando el trabajo es sólo una fuerza sometida al lucro, convendría considerar como productiva toda labor que obre un beneficio social. Es un error creer que sólo hay trabajo digno de remuneración cuando alguien participa en la fabricación de mercancías. Vivimos en la era mundial de las mercancías, y todo se convierte en mercancía, como lo anunciaron los profetas del siglo XIX. No sólo los bienes de consumo, también la educación, la salud, la recreación, el sexo, la guerra, la religión, el descanso, el contacto entre los seres humanos, el conocimiento, la información, todo se vuelve mercancía: el mundo se convierte en un inmenso supermercado donde hasta los sacerdotes tienen que correr a celebrar sus oficios en las escaleras de los centros comerciales, para que ni siquiera la fe detenga las maquinarias incansables de la producción y la acumulación.

La industria, asistida por la ciencia y la técnica, transforma incesantemente el mundo, el trabajo es el instrumento de esa desvelada transformación, el ser humano sólo puede decir de sí mismo lo que decía la serpiente de Valéry: “Yo soy aquel que modifica”.

(Leído en el III Seminario de Protección Social ‘Trabajo y ciudadanía’)


lunes, 17 de septiembre de 2012

II edición del Festival de Cine Verde de Barichara


Festiver, se realizará entre el 18 y el 22 de septiembre de 2012, con el patrocinio oficial de la Gobernación de Santander.

Dentro de la muestra, los asistentes podrán apreciar la proyección de más de 65 películas ambientales de 18 países dentro y fuera de competencia, la mayoría de ellas estrenos en el país.

Festiver desarrollará una agenda académica que incluye: 10 talleres de formación con 280 cupos de inscripción gratuita, conferencias, clases magistrales, conversatorios sobre cine y medio ambiente, con panelistas nacionales e internacionales; exposiciones de arte, cineforos en las veredas con impacto en más de 15 de ellas y rueda de proyectos para cortos en construcción.

La convocatoria de proyectos cerró exitosamente el pasado 31 de julio, en la que participaron trabajos de México, Brasil, Argentina, España, Estados Unidos y Colombia.

Se recibieron más de 70 producciones en todas las categorías. De estas obras se seleccionarán los finalistas que estarán compitiendo por uno de los premios que entrega el Festival en cada categoría.

Una vez revisados los trabajos, el Festival selecciona los finalistas, cuyas películas harán parte de la competencia oficial y serán proyectadas en Barichara y calificadas por el jurado. En el jurado se encuentra Claudio Lauria, presidente y creador del Festival Internacional de Cine Medio Ambiental de Barcelona (Ficma). La lista de películas ya está publicada en la página web del festival www.festiver.org. Festiver tiene el respaldo de las embajadas de Francia y España, Agencia Francesa de Desarrollo, Instituto Humboldt, Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, y la Muestra Internacional Documental, entre otros.

Programa

domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Un modelo superado?


Por Mauricio Botero Caicedo
El Espectador
8 de septiembre de 2012

No es realista negar que la caficultura colombiana se encuentra en serios problemas. 

El reciente estudio de Carlos Gustavo Cano y César Vallejo pone el dedo en la llaga señalando, entre otras cosas, que mientras que la participación de Colombia en la producción mundial del grano pasó del 13,7% en 1989 a 6,3% en el 2011, en igual período el Brasil aumentó su participación del 26,8 al 40%. 

Y mucho menos realista es adjudicarle, como hacen los dirigentes de la Federación, la culpa de esta debacle a factores coyunturales como el invierno o la tasa de cambio, y no a la miopía tanto del gremio como del Gobierno. En opinión de quien escribe esta nota, los graves problemas de la caficultura colombiana son de orden estructural y no coyuntural. Y Juan Camilo Restrepo, indistintamente de que durante largos años hubiera sido parte la “institucionalidad” cafetera, tiene toda la razón en advertirles a los cafeteros que como van, van mal.

Los fondos de estabilización de precios tienen como meta proteger al productor durante los períodos de precios bajos, acumulando reservas durante las épocas de vacas gordas. Estos “fondos”, sin embargo, adolecen de serios inconvenientes, siendo el menor su altísimo costo de funcionamiento asociado a la gigantesca burocracia que permanece indistintamente de los niveles de precio o producción. Pero el mayor inconveniente de los “fondos” es que rompen los canales de comunicación que son la principal virtud del mercado. Al no existir los canales de comunicación, el productor no se entera de las cantidades y calidades del producto, y mucho menos de los precios que el consumidor en determinado momento está exigiendo. 

Durante la épocas de “pactos”, al asignar arbitrariamente cuotas de producción, no tener señales del mercado era lamentable, pero no fatal. Pero al desmoronarse los “pactos”, el seguir manteniendo mecanismos que no le permitan al productor recibir las señales del consumidor es una política suicida.

La institucionalidad cafetera, anclada a un mundo de “pactos” y “convenios”, se quedó por fuera de los grandes cambios que se estaban gestando a nivel mundial, tanto en el caso de los cafés de alta calidad, como en aquellos de consumo masivo. El resultado de esta miopía es que hoy no dominamos los mercados de los cafés “especiales”, papel que de alguna manera estábamos especialmente preparados para hacer; ni producimos el suficiente grano de menor calidad para poder satisfacer la demanda de menor poder adquisitivo, colocándonos en la absurda necesidad de importar de Vietnam el 70% del consumo interno. 

Con el terco e inexplicable apego a un café tipo federación, creyendo que los mercados lo seguirán considerando el mejor del mundo, sólo muy pocos productores colombianos han aprovechado la ola de los “cafés de origen” específico. Al mismo tiempo que la Federación se dejaba desplazar en los cafés “especiales”, se resiste a que se siembren otras calidades de café y variedades, como robusta, a pesar de que ellas tienen un futuro promisorio. Esta política es el equivalente a que Francia, con el argumento de que produce vinos de altísima calidad con “denominación de origen”, no pueda producir “vinos de mesa”.

Para que el café colombiano pueda recuperar el papel que un lejano día desempeñó, se requieren cambios de fondo. En primer término sacar al Gobierno del gremio. En segundo lugar, la Federación ni debe ni puede sustituir al Estado en adelantar obras que se deben hacer con recursos presupuestales. Tercero, repensar a fondo tanto el papel de la Federación como la comercialización del grano y el uso del sello Juan Valdez. Starbuck’s adelanta un continuo proceso de reingeniería a fondo dadas las aleatorias preferencias de los consumidores. Mientras tanto, la Federación de Cafeteros sigue haciendo, con muy pequeños cambios, exactamente lo mismo que hacía hace cien años.

jueves, 13 de septiembre de 2012

tecnomecánica o ITV



Al ir a la revisión anual de la tecnomecánica o ITV, me encontré con que el centro 'Chicamocha' de San Gil estaba de aniversario... Cuatro años de servicio al público y para celebrarlo nos ofrecieron a los clientes ponqué, gaseosa y un presente, que en mi caso fue un juego de llaves... Felicitaciones por el servicio y la buena atención...

miércoles, 12 de septiembre de 2012

V Feria Internacional de Cafés Especiales


Bajo el nombre ‘Calidad y diferenciación en el origen’, la Ciudad Blanca de Colombia será protagonista de la feria nacional más grande de cafés especiales

Del 13 al 15 de septiembre, el Comité Departamental de Cafeteros del Cauca será sede de la quinta edición de la Feria Internacional de Cafés Especiales ExpoEspeciales - Café de Colombia 2012 - evento que reúne a representantes nacionales y extranjeros de toda la cadena productiva e industrial del mundo del café.

Desde hace cinco años, la Federación Nacional de Cafeteros creó la Feria Internacional ExpoEspeciales, con el fin de fomentar el reconocimiento de los cafés especiales de Colombia entre consumidores y profesionales de la industria cafetera a escala mundial.

Así, las instalaciones del Comité de Cafeteros se adecuan para recibir a los visitantes, comercializadores y compradores, quienes podrán participar de un importante intercambio comercial, cultural y académico.

Como reconocimiento a la tradición y producción de la caficultura caucana, la feria de cafés especiales llevará el nombre de ‘Calidad y diferenciación en el origen’, destacando la producción de café bajo estrictos estándares de calidad y conservación las prácticas sociales y culturales alrededor del cultivo del grano.

Expoespeciales 2012 contará con una exhibición comercial de productos relacionados con la industria del café, entre ellos, fabricantes, productores y distribuidores de maquinaria, grupos asociados de la industria, empresas trilladoras y tostadoras, exportadores, comités departamentales de Cafeteros de todo el país, productores y distribuidores de derivados de café. La exhibición comercial se tiene proyectada como el lugar estratégico para el establecimiento de negocios e intercambio comercial.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El conflicto colombiano en la literatura


- No hay escritor colombiano en cuya obra no esté presenté el enfrentamiento gobierno-guerrilla
- García Márquez, Artura Álape, Laura Restrepo, Abad Faciolince, Evelio Rosero...
- Presentamos un panorama de algunas de las obras clave para entender la situación del país


 
El País
Madrid 8 SEP 2012

“Llegó el tiempo de cerrarle el portón a los violentos”, dijo el martes Timochenko, el máximo líder de la guerrilla más antigua del continente americano, la colombiana, al dar por iniciado un nuevo proceso de diálogo con el gobierno en busca de la paz. De cerrar un portón y de abrir una puerta: la de la narrativa que ha contado y tendrá que seguir contando lo sucedido en más de sesenta años de barbarie, los de la última violencia, como una manera de exorcizar la muerte a manos de los otros, recuperar la memoria y, ante todo, mantenerla para no volver a repetirse.

El nuevo proceso de paz iniciado por el presidente Juan Manuel Santos con la FARC, si finaliza con éxito, empezaría a cerrar una herida cuyo más reciente inicio los colombianos ubican en el 9 de abril de 1948, cuando Juan Roa Sierra, un oscuro personaje de 26 años, disparó y asesinó en el centro de Bogotá a Jorge Eliécer Gaitán, un líder liberal que se proyectaba a la presidencia del país. Este es el punto de partida no sólo de los últimos 63 años en Colombia, sino también de El bogotazo: memorias del olvido, del escritor Arturo Álape, ya fallecido, en el que reconstruye los antecedentes, el crimen y los disturbios que le siguieron y que originaron la llamada violencia colombiana, una guerra partidista que derivó en el bandolerismo y el establecimiento de la guerrilla de las FARC, ahora en proceso de paz, y luego de las posteriores (ELN, EPL, M-19) de los años sesenta y setenta. El conflicto en sí mismo, la irrupción de actores como el paramilitarismo y el narcotráfico, con la corrupción que ha generado al interior de todas las instituciones, incluida la misma guerrilla, así como la violación constante de derechos humanos fundamentales, han proporcionado material abundante no sólo para la literatura sino para el periodismo y la investigación.

De las viejas guerras, como la de los Mil días, a finales del XIX y principios del XX, que nutren obras como Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, o El coronel no tiene quién le escriba, a una vorágine en la que se han gestado textos como Las muertes de Tirofijo, el mítico fundador de las FARC, aunque en realidad es una colección de cuentos, La bola del monte, o El diario de un guerrillero, todos de Álape, y todos situados en los inicios de esa guerrilla; o Abraham entre bandidos, una novela de factura más reciente, 2010, del escritor Tomás González, que recrea el tránsito que hacían el bandolerismo y las guerrillas liberales hacia lo que finalmente se conoció como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), guerrilla de origen eminentemente rural y cimentada en sus inicios en el derecho de los campesinos a la tierra.
 
La paulatina degradación del conflicto da lugar a novelas como Los Ejércitos de Evelio José Rosero, premio Tusquets 2006, acerca de las muchas guerras en las que vive inmersa la población en regiones que no son el centro del país; Muchacha al desaparecer, 2010, una incursión en la prosa de la poeta Marta Renza, la historia de una militante desaparecida en los ochenta, cuando las FARC participaron en un fracasado proceso de paz, o En el brazo del río , 2006, en la que dos niñas alternan sus voces para estremecer con lo que significa morir en una masacre y las versiones que se dan sobre la misma. También hacia finales del primer decenio de este siglo está escrito El olvido que seremos, quizá la mejor obra de Héctor Abad Faciolince, en la que con una sensibilidad extremecedora recupera a su padre, un defensor de los derechos humanos, asesinado por su compromiso.

NO FICCIÓN

En el campo de la no ficción, aunque es una narrativa matizada que puede llegar a la literatura, están escritores como Alfredo Molano que de manera infatigable ha rescatado historias como Los bombardeos del Pato, Los años del Tropel o Trochas y fusiles, y Patricia Nieto con Crónicas de la guerra en Colombia o Los olvidados. Laura Restrepo, desde la orilla del periodismo, escribió en los ochenta La historia de una traición, un primer truncado proceso de paz con el M-19, ya reintegrado en la vida civil, que fue reeditado posteriormente como Historia de un entusiasmo. En el género testimonial No hay silencio que no termine de Ingrid Betancur, publicado hace dos años, es la narración de su largo cautiverio con las Farc, texto precedido por los publicados por otros secuestrados.

Y aunque no están mencionados todos los que son, puede asegurarse con certeza que no existe escritor colombiano contemporáneo cuya obra no esté marcada de alguna manera por el sino que le ha tocado vivir.

* Marbel Sandoval es periodista y autora de En el abrazo del río.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Colombia se opone a reducción de cultivos de tabaco



En Seúl se anunciará la negativa a la solicitud planteada por la Organización Mundial de Comercio.

FÉLIX LEONARDO QUINTERO
ENVIADO ESPECIAL SAN GIL (SANTANDER)
Portafolio
 

En octubre próximo Colombia radicará en Seúl (Corea) su negativa a la pretensión con la que la Organización Mundial del Comercio (OMC) solicitó a todos los países reducir y restringir las áreas dedicadas a los cultivos de tabaco.

Así lo anunció el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, en San Gil (Santander), durante la instalación del Primer Congreso Nacional Tabacalero en el que participan más de 300 personas de todas las cadenas de producción y comercialización del tabaco.

“El Gobierno está jugado y no va a aceptar sugerencias de organizaciones internacionales como la OMC que pretende que países como el nuestro empiece a restringir los cultivos, por el contrario, vamos a apoyar a que se aumente y seguir apoyando la asociatividad. Si se quiere combatir el tabaquismo eso se hace con políticas de salud pública y ya lo hizo Colombia con restricciones y no a base de sofocar los cultivos primarios”, agregó Restrepo.

En Colombia 25.300 familias de 100 municipios derivan su sustento del tabaco que en los últimos tres años generó exportaciones cercanas a los 100.000 millones de pesos.

El Ministro conminó a la Dian, Policía, Ministerio de Hacienda y entidades territoriales a que contrarresten con medidas efectivas el contrabando de cigarrillos que en el 2011 generó a los departamentos pérdidas por 72.000 millones de pesos por impuestos que dejaron de recaudar por concepto de impuestos.

AYUDAS A OTROS SECTORES

Antes de su intervención ante productores y comercializadores de tabaco de 12 departamentos el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, anunció que este año se entregarán 33.000 soluciones de viviendas rurales nuevas y mejoradas.

El funcionario también aseguró que el subsidio de 400.000 pesos por tonelada de cacao producida se mantendrá hasta diciembre próximo para ayudar a los cultivadores del grano que este año han visto reducir hasta la mitad el precio de su producto.

Restrepo precisó que el Gobierno radicará ante el Congreso un proyecto para la constitución del Fondo de Fomento Piquero para favorecer con recursos a los productores de fique de Nariño, Antioquia y Santander.

“Trabajamos con el Ministerio de Transporte para que en la construcción de taludes en autopistas y vías de doble calzada y Ecopetrol usen las geomembranas hechas de fique”, añadió el funcionario.

El Ministro indicó que se cuentan con 35.000 millones de pesos para financiar 60 de cada 100 pesos de los seguros que los agricultores y asociaciones tomen contra los fenómenos naturales.

martes, 4 de septiembre de 2012

Sector cafetero, bastión de equidad en Colombia, dice gremio


El Espectador
4 de septiembre de 2012

El coeficiente Gini de distribución de la tierra en el sector caficultor es 0,70, índice que contrasta con el 0.86 de la propiedad rural en Colombia.

Tierra cafetera en el país/ Cortesía Federacafe
El sector cafetero se ha convertido en un bastión de equidad en materia de distribución de la propiedad de la tierra en el país, revela un informe de la Federación Nacional de Cafeteros.
Precisa el informe del gremio cafetero que el coeficiente Gini de distribución de la tierra en el sector caficultor es 0,70, índice que contrasta con el 0.86 de la distribución general de la propiedad rural en Colombia.

El índice Gini, que varía entre 0 y 1, es uno de los indicadores más efectivos para medir la inequidad en la distribución de un ingreso o bien. Tiende a 1 cuando la distribución del bien analizado es totalmente inequitativa, y a 0 cuando es equitativa.

El índice Gini para el sector cafetero se obtuvo a partir de cifras del Sistema de Información Cafetera (SICA) de la Federación, mientras que el índice general para el sector rural fue calculado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), junto con otras entidades, destaca la Federación.

Además de dar sustento a más de 563 mil familias cafeteras, y ser una de las principales fuentes de divisas para el país, el sector caficultor es factor de equidad no sólo para el sector rural, sino para la economía colombiana en su conjunto, pues contribuye a combatir el problema de la pobreza nacional.
La distribución de la propiedad al interior del sector cafetero es más equitativa que en el resto del sector rural, y exhibe además una tendencia hacia la mayor equidad, situación que contrasta con el proceso de concentración de la propiedad rural que ha evidenciado Colombia durante la última década”, remarca el informe.

La mayor equidad en la distribución de la tierra dentro del sector es una constante en todos los departamentos cafeteros. Y contrariamente al proceso de concentración de la tierra en Colombia en la pasada década, el sector cafetero tiende hacia la equidad, pues el coeficiente Gini pasó de 0,75 en 1997 a 0,70 en 2011.

Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), atribuye la menor concentración de la tierra en el sector cafetero a la geografía y la naturaleza misma de los cultivos, explica el estudio. “El café se siembra en las laderas y no en los llanos o altiplanicies, es muy diferente la concentración de la tierra en un sector como el cafetero al resto del país”, dijo.

Es una cuestión geográfica lo que ha contribuido a eso, y otra una cuestión cultural. En las zonas cafeteras hay herencias y las tierras se siguieron dividiendo: una persona tenía 20 hectáreas y hoy en día tiene cuatro, porque el señor tuvo cuatro hijos”, anotó.

“Ya las economías de escala no aplican, por eso la Federación de Cafeteros ha intervenido tan fuertemente en infraestructura, servicios, educación, tecnificación, investigación”, agregó.

El presidente de la SAC reconoce que el modelo cafetero ofrece algunas ventajas, como el cooperativismo, creado hace más de cinco décadas por la institución con el fin de optimizar la gestión comercial y garantizar precios internos transparentes en el mercado doméstico, modelo que puede replicarse en otros sectores.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Martini: la última entrevista: "¿Cómo puede ser que la Iglesia no se mueva?"


catalunyareligio.cat
2 de septiembre de 2012

Entrevista con Carlo Maria Martini por Georg Sporschill y Federica Radice Fossati Confalonieri el Corriere della Sera el 1 de septiembre de 2012

Al día siguiente de la muerte del Cardenal Martini el diario milanés Corriere della Sera ha publicado una última entrevista hasta ahora inédita centrada principalmente en la institución eclesial. La entrevista la realizaron el 8 de agosto el padre Georg Sporschill, un jesuita como él que lo entrevistó en Conversaciones nocturnas en Jerusalén, y Federica Radice. Lo presentan como "una especie de testamento espiritual" de un texto que fue leído y aprobado por el cardenal Martini. Este es el texto de la entrevista.

¿Cómo ve la situación de la Iglesia?

-La Iglesia está cansada, en la Europa del bienestar y en América. Nuestra cultura se ha envejecido, nuestras Iglesias son grandes, nuestras casas religiosas están vacías y el aparato burocrático de la Iglesia crece, nuestros ritos y nuestros vestidos son pomposos. Sin embargo, todo ello expresa lo que nosotros somos hoy? (...) El bienestar pesa. Nosotros nos encontramos aquí como el joven rico que se volvió triste cuando Jesús le llamó para convertirlo en su discípulo. Ya lo sé, no lo podemos dejar todo con facilidad. Pero, al menos, podremos buscar hombres que sean libres y más cercanos al prójimo. Como lo han sido el obispo Romero y los mártires jesuitas de El Salvador. ¿Dónde están los héroes que nos inspiren? Por ninguna razón no los hemos limitar con los vínculos de la institución.

¿Quién puede ayudar a la Iglesia hoy?
-El padre Karl Rahner usaba a menudo la imagen de las brasas que se esconden bajo la ceniza. Veo en la Iglesia de hoy tanta ceniza sobre las brasas que a menudo me invade una sensación de impotencia. Como se puede liberar la brasa de la ceniza para que pueda reavivar la llama del amor? Ante todo tenemos que buscar esa brasa. Donde son las personas individuales llenas de generosidad como el buen samaritano? Que tienen fe como el centurión romano? Que son entusiasmotas como Juan Bautista? Que se atreven con la novedad como Pablo? Que son fieles como María Magdalena? Yo aconsejo al Papa y a los Obispos que busquen doce personas fuera de lo común para los puestos de dirección. Hombres que estén cerca de los pobres y quienes estén rodeados de jóvenes y que experimenten cosas nuevas. Necesitamos confrontarnos con hombres que queman para que el espíritu se pueda difundir por todas partes.


-Qué instrumentos recomienda contra el cansancio de la Iglesia?
-Yo recomiendo tres muy fuertes. El primero es la conversión: la Iglesia debe reconocer sus errores y tienen que seguir un camino radical de cambio, empezando por el Papa y los obispos. Los escándalos de pedofilia nos empujan a emprender un camino de conversión. Las preguntastos sobre la sexualidad y todos los temas relacionados con el cuerpo son un ejemplo. Estos son importantes para todos y, a veces quizás son incluso demasiado importantes. Cabe preguntarse si la gente escucha todavía los consejos de la Iglesia en materia sexual. En este campo, la Iglesia es todavía una autoridad de referencia o sólo una caricatura en los medios?

La segunda es la Palabra de Dios. El Concilio Vaticano ha restituido la Biblia a los católicos. (...) Sólo la persona que percibe en su corazón esta palabra puede hacer parte de quienes ayudarán a la renovación de la Iglesia y sabrán responder a las preguntas personales con una opción correcta. La Palabra de Dios es simple y busca como compañero un corazón que escuche (...). Ni los clérigos ni el Derecho eclesial podrán sustituir la interioridad del hombre. Todas las reglas externas, las leyes, los dogmas, nos han sido dado para aclarar la voz interior y para el discernimiento de los espíritus.

Para quienes son los sacramentos? Estos son el tercer instrumento de sanación. Los sacramentos no son un instrumento para la disciplina, sino una ayuda para los hombres en los momentos del camino y en las debilidades de la vida. Llevamos los sacramentos a los hombres que necesitan una nueva fuerza? Yo pienso en todos los divorciados y en las parejas vueltas a casar, en las familias ampliadas. Todos estos necesitan una protección especial. La Iglesia defiende la indisolubilidad del matrimonio. Es una gracia cuando un matrimonio y una familia pueden tener éxito (...).

La actitud que tomamos hacia las familias ampliadas determinará el acercamiento a la Iglesia de la generación de los hijos. Una mujer ha sido abandonada por su marido y encuentra una nueva pareja que cuida de ella y de sus tres hijos. El segundo amor funciona. Si esta familia es objeto de discriminación, se le está haciendo fuera, no sólo la madre sino también sus hijos. Si los padres se sienten fuera de la Iglesia o no sienten su apoyo, la Iglesia perderá la futura generación. Antes de la Comunión rogamos: "Señor, yo no soy digno..." Sabemos que no somos dignos (...). El amor es gracia. El amor es un regalo. La cuestión de si los divorciados pueden recibir la Comunión debería ser replanteada. Como puede la Iglesia llegar a ayudar con la fuerza de los sacramentos el que tiene situaciones familiares complejas?

¿Qué hace usted personalmente?
-La Iglesia ha quedado 200 años atrás. Como puede ser que no se mueva? Tenemos miedo? Miedo en lugar de coraje? Sin embargo, la fe es el fundamento de la Iglesia. La fe, la confianza y el coraje. Yo soy viejo y enfermo y dependo de la ayuda de los demás. Las personas buenas a mi alrededor me hace sentir el amor. Este amor es más fuerte que el sentimiento de desconfianza que tan a menudo percibo en las confrontaciones de la Iglesia en Europa. Sólo el amor vence el cansancio. Dios es amor. Todavía tengo una pregunta para ti: ¿qué puedes hacer tú por la Iglesia?


sábado, 1 de septiembre de 2012

El nuevo país, las viejas FARC


Colombia ha experimentado un sustancial avance económico en los últimos años, ha arrinconado la crispación política y busca un camino al desarrollo a partir de la reconciliación

Andrea Peña
El País
28 de agosto de 2012


Hace apenas una década, los miembros de las FARC llegaban a la mesa de negociaciones con el presidente Andrés Pastrana en actitud arrogante. Lo primero que hacían era exhibir sus bien lustrados fusiles y luego se soltaban en largos monólogos en los que reclamaban innumerables peticiones. Por aquella época, el grupo guerrillero estaba presente en los 32 departamentos del país e incluso tenían un músculo militar que le permitía tomar poblaciones enteras y llevarse a cuanto agente o soldado hubiera sobrevivido a sus devastadores ataques.

La ciudadanía exhausta votó por la mano dura y eligió a Álvaro Uribe, quien no se tomó un respiro en su propósito de vencerlos militarmente. Con su Política de Seguridad Democrática, llevó la fuerza pública a 300 de los 1.100 municipios colombianos en donde la guerrilla dictaba la única Ley. A medida que iban cayendo comandantes de la guerrilla, otros eran capturados y centenares más le decían adiós a las armas y se reincorporaban a la vida civil, la gente empezó a recuperar la confianza.

Los colombianos volvieron a transitar por las carreteras y retornaron a los campos, optó por darle confianza a otros sectores políticos. En ese contexto, la economía colombiana, que bordeaba la recesión, llegó a crecer un 7,4%, por encima de la media latinoamericana (5,5%). Regresaron las inversiones y miles de personas que habían salido de Colombia, entre ellos cientos de cerebros fugados.

Al ser elegido a la presidencia en 2010, Juan Manuel Santos anunció que si bien el país iba por buen camino ahora había que esforzarse más para alcanzar el desarrollo y que esto pasaba por la reconciliación. Santos firmó una Ley de Tierras y una Ley de Víctimas, entre la ovación de los sectores más progresistas y la mirada atónita de las FARC. Además, empezó a fortalecer otras instituciones que han creado una geografía en donde la convivencia es evidente: en 400 municipios de Colombia durante este año no ha habido un solo asesinato.

En el contexto internacional, Santos se reconcilió con los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; y de Ecuador, Rafael Correa; países con los que Uribe había llegado a un alto nivel de pugnacidad, precisamente a causa de las FARC. La crisis se desató siendo Santos ministro de Defensa, a raíz del bombardeo contra el campamento de Raúl Reyes en Ecuador. Los ordenadores incautados destaparon las conexiones y la protección que las FARC tenían en ambos países.

En el terreno político, Santos invitó a todos los movimientos políticos a trabajar en conjunto en lo que se llama la unidad nacional. Igual hizo con las altas cortes y los periodistas más críticos. Los tiempos de crispación quedaron atrás.

En este contexto, el país empezó a ver la luz al final del túnel favorecido además por un buen manejo económico. El Producto Interno Bruto (PIB) creció el año pasado un 5,9%; la inversión extranjera directa (IED) sobrepasó los 13.000 millones de dólares. “En la región, solo Colombia mantiene el dinamismo en el exterior”, dijo en su informe del año pasado la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Hay más datos para el optimismo, las exportaciones colombianas superaron los 50.000 millones de dólares en 2011, una cifra sin precedentes. Y en materia petrolera, el país se acerca a una producción de 1 millón de barriles diarios. Además, la confianza en el país hoy es enorme. "Tenemos una economía con una inflación baja y estable y unas condiciones monetarias y fiscales que muestran gran estabilidad y fortaleza", dice el gerente del Banco de la República, José Darío Uribe. Como resultado de todo esto, Colombia recuperó el grado de inversión que perdió a finales de los noventa.

Sin embargo, todo esto contrasta con el atraso en especial en materia de infraestructura y en unos niveles de pobreza de los que Santos dice sentir vergüenza. Él cree que si se destinara un porcentaje de los millonarios recursos que van para la guerra, en asistencia y en obras públicas, Colombia daría un paso enorme. Eso, por ejemplo, fue lo que les dijo a los empresarios quienes le respondieron que comparten su punto de vista y le dijeron que están de acuerdo en la búsqueda de la paz negociada. Incluso le dijeron que están dispuestos a pagar un impuesto extra para apoyar el proceso y aún más en dar vocería política y acceso a cargos de elección popular a los desmovilizados, en caso de que este resulta exitoso. Además de los empresarios, Santos cuenta hoy con un clima favorable a la negociación en vastos sectores de la opinión pública. El nuevo país quiere apostarle al futuro y dejar atrás los 50 años de guerra. Claro que la realidad es tozuda y dura. Falta ver que dicen ahora las FARC, las viejas FARC.

viernes, 31 de agosto de 2012

La poesía viaja a los campos de café


- 29 autores se reúnen en el Festival de Poesía de Pereira, que celebra su sexta edición

- Piedad Bonett, Jaume Pont, Louise Dupré o William Ospina son algunos de los participantes

Pablo Ibáñez
Madrid 
El País
31 de agosto de 2012


Aquí hay mucha desdicha, hay mucho dolor, y con esta violencia de todos los días buscamos refugios en el arte. Por eso el teatro y la poesía tienen una asistencia masiva”. Es la explicación de la poetisa colombiana Piedad Bonnett a la fuerza de los festivales de poesía en su país. Estos días se realiza uno de ellos, en el que participa esta autora y ganadora del último premio Casa de América de Poesía Americana; una propuesta modesta en la zona cafetera de Pereira -nacida con el referente del Festival de poesía de Medellín- en el centro del país que en su pasada edición logró congregar a más de 10.000 personas.

¿Cómo consigue una iniciativa periférica y sin un gran presupuesto hacerse un hueco entre tanta oferta? El Festival de Poesía de Pereira nació impulsado por la actividad cultural de la universidad local, y en especial por un equipo de estudiantes que apenas sobrepasan la treintena. Juntos fundaron a finales de la década de los noventa una revista, Luna de locos, que es la principal impulsora del Festival. El director de ambos proyectos es Giovanny Gómez, colombiano que con apenas 19 años ya comenzó a dedicarse a actividades de gestión cultural. “Gracias a la revista y al Festival hemos hecho amistad con muchos poetas internacionales, y así hemos logrado que nos visite gente que de otra manera no se acercaría a esta zona del país”, reconoce orgulloso Gómez.

En esta sexta edición, al nutrido grupo de poetas colombianos -entre ellos, William Ospina- se suman el español Jaume Pont, la canadiense Louise Dupré, el mexicano Jorge Fernández Granados. El programa prevé 52 actividades en cinco días que recorrerán Pereira y cinco municipios del departamento de Risaralda (La Virginia, Belén de Umbría, Marsella, Dosquebradas, Quinchia y Santa Rosa de Cabal) con talleres de apreciación literaria, conferencias, y galas de poesía.


Cartel del VI Festival Internacional de Poesía de Pereira.
Gómez explica desde la sede del Festival los motivos de la supervivencia de su proyecto. “Sentimos que la poesía se ha perdido en la sociedad porque se ha vuelto muy ininteligible para la gente joven. Para devolverle importancia hay que convertirla en un hecho social”. 

Para su director es especialmente reconfortante el eco que recibe del público. Las actividades están destinadas a un marco popular, especialmente el de los niños y los colegios, donde se desarrollan gran parte de los numerosos talleres.

Robinson Quintero, otro de los poetas participantes, da su visión sobre el fenómeno cultural que rodea a estos festivales: “Si el evento tiene luz, la gente asiste. Acá las lecturas se tienen que alimentar no solo de poetas que leen para el público al aire libre, eso sería un poco tedioso. El público conecta con el poeta que baila, que actúa, que aúlla”. Parte de todo eso está presente en el festival. En los verdes bosques de la zona, los poetas florecerán durante esta semana como una pieza más del ecosistema en una suerte de gymkana para los asistentes que irán encontrándose con ellos a medida que se sumerjan entre las plantas. 

Performances como esta animan a la gente a participar. Otra iniciativa es la "lluvia de poemas", en la que los niños y demás participantes sueltan miles de composiciones impresas para que inunden las calles de Pereira.

Los organizadores son conscientes de que la zona cafetera se distingue más por el comercio que por la cultura, y por eso, de momento no se concentran demasiado en la venta de libros, sino en “devolver la poesía al espacio público”. Algunos de los participantes de este año hasta ahora habían sido asistentes como público de las escuelas, y esa demostración de interés es uno de los gestos que más emocionan a su director. “Esta es una ciudad pequeña que invita a tener el contacto para acercar a los visitantes con la gente”, dice. Bonnett sigue esa estela: “En otros sitios el público aplaude y se va. En Colombia hay una cosa como mucho más amorosa alrededor del poeta”.

La camaradería y la amistad son dos de los motivos que explican la afluencia de autores a este certamen. “Aprovechamos para intercambiar nuestros libros entre los poetas. Hay un flujo semisecreto de la poesía que tiene mucho que ver con estos encuentros”, apunta Bonnett, y Gómez lo relaciona con la actividad de la revista, en la que muchos de los participantes colaboran: “Hemos logrado que sea gratuita y que grandes escritores nos regalen sus textos”. Canjeando esas revistas con esos autores es como han conseguido que su modesta tirada de 500 ejemplares viaje por todo el mundo.

“Es un público muy variado, pero el entorno es de urgencia", afirma Quintero, quien agrega: "Vivimos el asedio de violencia y buscamos identidad, somos una nación joven todavía. Esto a la gente le orienta a mirar un poco más espiritualmente lo que somos, pero uno quisiera que hubiese tantos lectores de libros como asistentes a estos festivales, y eso no pasa".

jueves, 30 de agosto de 2012

Galaneros y ‘patiamarillos’, ¿quién se quedará con el agua?

Vanguardia Liberal
28 de agosto de 2012
Desde que los pobladores de Galán conocieron que el agua de la quebrada Chivirití sería para abastecer a Barichara, se ha desatado una disputa que cada día divide más a la comunidad y el gobierno departamental.
Pensadores, científicos y las Naciones Unidas pronostican que en menos de cinco décadas la guerra entre las grandes potencias será por el agua de continentes como África y América. En Santander dos pueblos, Galán y Barichara, sin ser potencias, parecen ratificar esta teoría. Se enfrentan por la construcción de un acueducto que sólo beneficiará al “pueblito más bonito de Colombia”, cuyo recurso hídrico saldrá de las tierras galaneras.

 Si bien es cierto que la disputa por el agua no ha trascendido de los diálogos acalorados entre la Veeduría por la Defensa del Agua de Galán y los funcionarios departamentales, y que la atención se ha fijado en la supuesta pelea entre el párroco de ese municipio, Ciro Octavio Sierra, y el Gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa, por la supuesta oposición del primero a la construcción del acueducto, lo cierto es que la comunidad galanera pidió intervención de la Procuraduría General de la Nación, para que revise la situación, y la Gobernación tuvo que suspender la construcción de la obra.

Acostumbrados a la escasez

La llegada del invierno o del verano le cambia al panorama a los galaneros. En época de lluvia, llegar y salir del pueblo por la deteriorada carretera que comunica con el municipio de Socorro, llevando cargas de verduras, huevos, gallinas, bestias y abonos para la tierra es toda una tortura. En época de verano todo empeora, pues la sequía se apodera de las quebradas cristalinas, no hay líquido para los pobladores y menos para los cultivos y las reses de engorde, características de este municipio agropecuario.

Ante la escasez del líquido, los galaneros optaron por implementar jornadas de racionamiento, enseñaron a sus animales a consumir agua sólo una vez al día, cambiaron la cría de vacas lecheras por el ganado de genética y se prepararon para correr a los potreros cada vez que llueve y recoger en canecas el ‘oro líquido’ que cae del cielo.

Miembros de la Veeduría por la Defensa del Agua de Galán aseguran que durante los últimos 40 años han tenido que cambiar cuatro veces de fuente de captación de agua. “De las fuentes de abastecimiento que nos quedan, entre esas el Acerradero y la Chivirití, es de donde pensamos surtirnos en un futuro y ahora se la quieren llevar para Barichara”, comenta Camilo Rueda, miembro de la veeduría.

Diálogo de sordos

Enrique Caicedo, líder de la veeduría ciudadana, denuncia que se enteraron de la construcción de un acueducto para Barichara a mediados de marzo de 2011, pero fue un año después que los ánimos se calentaron, cuando una comisión encabezada por representantes de la Gobernación de Santander, el Plan Departamental de Aguas, miembros del Consorcio San Jerónimo, encargado de la obra, y una delegación de funcionarios y habitantes de Barichara llegó a Galán a informar sobre los alcances del proyecto.

“Nos engañaron, no era una reunión informativa, sino una socialización, y trajeron gente de Barichara. Pasaron una lista de asistencia para que firmáramos y cuando nos dimos cuenta decía en la parte de abajo “socialización del proyecto para la construcción de un acueducto para Barichara”. La comunidad se enfureció y desde ese día la veeduría y el cura del pueblo, pasamos a ser enemigos del Gobernador”, comenta Caicedo.

La veeduría ciudadana asegura que por esto y otra serie de “cuestiones sin resolver” es que ha elevado una denuncia a la Procuraduría General de la Nación para que intervenga y estudie si existen irregularidades en la concesión que le otorgó la Corporación Autónoma de Santander, CAS, a Barichara para extraer el agua de la quebrada Chivirití.

“Tal vez pecamos por confiados, pues pensamos que nos iban a dar solución al problema que tenemos con el acueducto del pueblo, los acueductos veredales (artesanales) para el riego de las plantaciones y el sustento de los animales, pero nada pasó” explica el veedor Camilo Rueda.

La comunidad también consignó en el documento entregado al Ministerio Público una serie de denuncias presentadas por los líderes y campesinos de la vereda San Isidro –de donde nace la quebrada Chivirití–. Allí se expone que ellos no negociaron la servidumbre con el Consorcio San Jerónimo, que sólo dieron permisos de paso por sus tierras y que luego se retractaron, porque les prometieron obras y auxilios para la comunidad y esto nunca llegó.

“Supuestamente se negociaron las servidumbres, pero eso no fue así. Primero se debe conciliar con los dueños de los predios, si se llega a un acuerdo esto se eleva a escritura pública y se registra en la Oficina de Instrumentos Públicos. Nada de eso se hizo y tampoco existe”, explica Caicedo.

“Todo esto se lo expresamos en reuniones, pero el Alcalde de Barichara y el Gobernador le echan la culpa al párroco y desvían la discusión. Esto ha llegado a tal punto, que hasta las iglesias cristianas del pueblo han intervenido y han tomado asiento en la Mesa Comunitaria que conformamos para mirar el futuro del agua en Galán. ¿Por qué no hacen un acueducto para los dos municipios? No estamos en contra de la gente de Barichara, pero no nos tienen en cuenta para nada”, concluye el veedor ciudadano.

Enrique Bueno Rey, Secretario de Infraestructura responde:

¿Cuáles son las alternativas que plantea la Gobernación?
En Galán estamos haciendo inversiones por más de $600 millones en la repotenciación del sistema de acueducto que existe, pues presentaba varias fallas en las redes de conducción  y distribución de agua. También planteamos surtir a Galán con el líquido, por medio de un sistema diferente, que refuerce las tres fuentes hídricas que tiene el municipio, sacando aguas de la quebrada Chivirití, pero en otro punto de captación; hemos planteado la posibilidad de que se modifique la reglamentación para que se hagan las compensaciones ambientales con la comunidad de la vereda San Isidro donde está la captación, que se implemente un programa para garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico, que permita ampliar el sistema y garantizar su cobertura. Consideramos que esta problemática tiene más un tinte político que cualquier otra cosa. Hoy en día la comunidad exige que tengamos que pagarles regalías y eso es absurdo. Hay interferencia de las autoridades eclesiásticas que no son técnicas ni son sociales.

¿Técnicamente es viable darles agua a los dos municipios desde la misma fuente hídrica?
Le hemos propuesto a la comunidad de Galán que nosotros hacemos el proyecto para formular la ingeniería y los diseños para esta obra, aportamos los recursos para la obra por 3 mil 800 millones de pesos, pero no les bastó. Hay un contrato que existe y hay que cumplirlo.

¿Es posible llevar agua a Barichara desde otra fuente que no sea la quebrada Chivirití?
Existe la posibilidad de un bombeo que es más costoso. Se podría surtir a Barichara con el acueducto regional de Chicamocha o del Oriente. El municipio tiene otras fuentes, pero son insuficientes, como Galán, cuya comunidad dice que en época de alta sequía tiene que hacer racionamiento.

¿Es necesario el acueducto para Barichara?
Según Pablo Figueroa, gerente de la cooperativa del Embalse El Común de ese municipio, la construcción de un acueducto para Barichara no es un capricho, pues esto obedece a un estudio adelantado por Acción Social de la Presidencia de la República, hace tres años aproximadamente. En él se analizaron las fuentes hídricas y de aguas subterráneas de municipios como Barichara, Socorro, Los Santos y Barbosa y se encontró que Barichara no tenía agua suficiente para abastecer a su comunidad. “La conclusión fue que la fuente más cercana para captar agua era la quebrada Chivirití de Galán, explica Figueroa.

Habla la CAS

La directora regional de la Corporación Autónoma de Santander, Flor María Rangel Guerrero, explicó a Vanguardia Liberal que tres fuentes hídricas son las que abastecen actualmente a la población de Galán, de las cuales se otorgó una concesión de 5,5 litros por segundo para el municipio galanero y de 29 litros por segundo para Barichara.

En época de lluvia, según los estudios adelantados por la CAS, el caudal de la quebrada Chivirití alcanza los 650 litros por segundo y en época de sequía lo más bajo que llega a estar es en 166 litros por segundo. “A pesar de la concesión que otorgamos son de 2,5 y 29 litros por segundo, es decir, 31,5 litros por segundo. Esto significa que sin hacer ninguna actividad de protección y de recuperación al recurso hídrico, el municipio de Galán tiene una disponibilidad de agua en verano de 130 litros por segundo”, explica la funcionaria.

Según Rangel Guerrero, se organizó una mesa de seguimiento para mirar la situación con la comunidad. “Buscamos que la comunidad nos acompañe en la realización de los aforos, que ellos verifiquen las mediciones para que les de tranquilidad.  Yo no conozco las razones de por qué decidieron que fuera esa cuenca para hacer el acueducto”.

Casi oculto en el costado oriental de la serranía Los Yareguíes, a cinco horas de la capital santandereana, se ubica Galán, un municipio con 3.800 habitantes, entre la zona urbana y rural, y un clima que alcanza los 20 grados centígrados. Café, yuca, maíz, tabaco y plátano, así como la ganadería, destacan a esta población de la Provincia Comunera como agropecuaria por naturaleza.

Según manifestó Flor María Rangel, directora regional de la CAS, la Alcaldía de ese municipio ha manifestó que existen situaciones vulnerables en cuanto a las necesidades de saneamiento básico en algunas veredas.

9.540 millones 934 mil 318 pesos cuesta la construcción del Acueducto de Barichara. Se contemplaba como fecha de inicio de la construcción de esta obra el 23 de marzo de este año. Sin embargo, la Secretaria de Infraestructura aseguró que la obra estará suspendida hasta nueva orden.

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Respetada pediodista Xiomara Montañez:

Muy atento al contenido y sentido de su publicación del pasado domingo 26 de agosto en relación con el Agua para el Acueducto de Barichara. 

Como integrante que fuí de la Veeduría Ciudadanapara el Agua, en momentos de la reciente y pasada crisis padecida por el colapso de la Represa del Común, abastecedora del precioso fluido para la municipalidad de Barichara, entre otras, es de lamentar  la situación que ahora se plantea. 

El tema  del Acueducto proyectado a abastecer con recursos hídricos de la quebrada Chivirití y la situación que ahora se divulga con lujo de detalle, a mi juicio, debe manejarse con excesivo tino e inteligencia, por las enormes repercusiones que estas situaciones suelen acarrear en la suerte de los vecindarios y más cuando hay intereses muy superiores de convivencia pacífica, políticos, sociales, económicos ; la región puede verse enormente perjudicada. 

El tema del agua es muy delicado desde la esquina que se quiera ver,  de la salud principalmente  y más cuando Barichara  es reconocida  como uno de los destinos de residencia permanente, transitoria o los turísticos del mayor interés tanto nacional como internacional. 

En aras de una información algo más técnica, concreta y menos sesgada a los aspectos puramente de controversia entre dos mucicipios, comedidamente le sugiero, respetada periodista, obviamente  si tiene a bien hacerlo, consultar  los expertos de la Universidad Industrial de Santander, Escuela de Ingeniería en lo que corresponde a las áreas de Aguas y Manejos Hídricos y lo propio a Ingeominas sobre el recurso de Aguas subterraneas, recurso que es y sigue siendo una excelente alternativa en lo político, técnico y económico. 

Cuando los técnicos que nos hicieron la socialización de los estudios en Barichara y sustentaron la viabilidad del proyecto bajo esas determinantes de diseño, nos quedó la duda si el estudio de esta alternativa se tuvo en cuenta con toda su significación por los diseñadores contratados. 

Sigo creyendo que, por lo menos teóricamente, crisis  como la vivida y padecida no debe volverse a presentarse, si se mantienen adecuada y técnicamente los dos pozos uno el recuperado y otro el perforado por Ingeominas.

Mi  interés es el del ciudadano del común que se pregunta si ¿esa es la situación de pugnacidad que se dice vive la región por una razón tan sensible  y fuera de eso, Barichara sin acueducto, cuál será la solución? 

Muchas gracias por la atención que le merezca mi sincera apreciación.

Jesus Hernan Villa-Roel Ramírez
C.C. 2927127 de Bogotá


miércoles, 29 de agosto de 2012

Los páramos están en grave riesgo ambiental, advierte la Contraloría


Revista Semana
28 de agosto de 2012

Sandra Morelli advirtió que en zonas de páramo se podría estar efectuando explotación minera y otras actividades económicas que las ponen en riesgo y, con ello, la calidad del agua de varias ciudades.

La contralora general, Sandra Morelli, advirtió este lunes los riesgos de daño ambiental que amenazan los páramos del país por la ejecución de proyectos económicos, como la explotación minera y las actividades agropecuarias.

Según estudios de la Contraloría, la degradación de los ecosistemas de páramo es cada vez más crítica, lo que puede afectar varias ciudades importantes como Bogotá, Medellín, Bucaramanga, entre otras, que en total superan los 13 millones de habitantes.

 En una función de advertencia que dirigió al ministro de Ambiente, Frank Pearl, y a otras autoridades ambientales, la contralora Morelli expuso su preocupación por el incremento de la titulación minera en zonas de páramo.

Según la contralora, “se podrían estar presentando actividades de exploración minera en zonas prohibidas para ello”, por lo que instó a las autoridades competentes proteger estas áreas.

Según Morelli, actividades como explotación minera, las labores agropecuarias, y la explotación maderera pueden “generar daños ambientales sobre la calidad del agua, el paisaje y los ecosistemas paramunos”.

La funcionaria también advirtió que existen irregularidades en el otorgamiento o inscripción en el registro minero de títulos.

Los páramos afectados son los de Chingaza y Sumapaz (Cundinamarca), Belmira (Antioquia), Santurbán (Santander), Rabanal (Boyacá), los páramos del Parque de los Nevados (en el Eje Cafetero) y Puracé (Cauca).