miércoles, 29 de abril de 2015

los 31 mejores cafés de Colombia de la cosecha 2014


Los lotes ganadores son cafés con 85 puntos o más en cada una de catación tanto por el Jurado Nacional y la Copa de Excelencia Internacional Jurado.  

Cultivadores Ganadores



Puesto Finca Agricultor Región Pntuación
1 47 Buenavista Astrid Medina Pereira Planadas, Tolima 90.20
2 49 La Florida (2015) Gilberto Rojas Mosquera Acevedo, Huila 89.63
3 47 El Porvenir (2015) Raul Duran Planadas, Tolima 88.85
4 50 El Placer Rafael Alberto Valenzuela Cajamarca, Tolima 88.75
5 48 El Mirador Ananias Perez Santanilla Suaza, Huila 88.63
6 48 San Isidro Alirio Aguilera Palentina, Huila 88.58
7a 48 Las Mercedes Edgar Heladio Ossa Acevedo, Huila 88.30
7b 47 La Estrella Luis Alejandro Ortega San Agustin, Huila 88.30
9 51 Fortuna Yhoimar Afranio Enciso Villamil Planadas, Tolima 87.70
10 52 Peñitas Alfredo Baos Joaqui Palentina, Huila 87.58
11 47 La Esmeralda Luis Hernando Morales Arias Planadas, Tolima 87.03
12 48 El Descanso Jose Heider Contreras Mancipe Guadalupe, Huila 86.98
13 48 El Diviso-Sanjon Ana Nelly Luna Muñoz Pitalito, Huila 86.95
14 47 Buenos Aires Oscar Eduardo Alvarado Jojoa Pitalito, Huila 86.93
15 48 Miraflores Orlando Perdomo Pitalito, Huila 86.63
16a 47 Consuelo Herley Rojas Alvarez Planadas, Tolima 86.60
16b 47 Lote Alexandra - Finca... Martin Alvarez Moreno Pitalito, Huila 86.60
18 49 La Cuadra Jorge Eliecer Rodriguez Sanchez Ragonvalia, Norte de Santander 86.53
19a 47 Las Brisas Libardo Bustos Rojas Planadas, Tolima 86.33
19b 48 La Villa Roberto Carvajal Penagos Guadalupe, Huila 86.33
21 48 Buenavista Yubely Ramirez Cruz Pitalito, Huila 86.28
22 50 El Paraiso Gonzalo Moreno Blanco Toledo, Norte de Santander 86.00
23 48 Lote Leonardo Edgar Yony Melo Gomez Pitalito, Huila 85.93
24 48 El Mirador Jose Ricardo Sanchez Molina Pitalito, Huila 85.85
25 48 La Golondrina Lourdes Meneses Gomez Pitalito, Huila 85.70
26 95 El Tolu (2015) Manuel Duarte Orduz Herran, Norte de Santander 85.60
27 47 Lucitania Victor Felix Ibarra Fajardo Garzon, Huila 85.53
28 52 El Silencio Oscar Ortiz Gonzalez Toledo, Norte de Santander 85.48
29 48 Buenavista Joaquin Ordoñez Buitron Pitalito, Huila 85.40
30 48 Caracol Antonio Maria Castro Diaz Pitalito, Huila 85.38
31 48 La Miranda Hiyder Adolfo Vargas Lezcano Caicedo, Antioquia 85.25


Cafés Colombia se empaquetan en 2 bolsas selladas al vacío por caja 24kg.


control interno Federación de Cafeteros



El pasado 21 de abril, tuvimos una visita de control interno, por parte del extensionista de la Federación Nacional de Cafeteros. Repasamos Rainforest Alliance y orgánico.


sábado, 18 de abril de 2015

hongo



Mucha lluvia en estos días, que nos dejan curiosas imágenes, como la de este hongo...


martes, 14 de abril de 2015

Encuentro Cafetero Santa Helena 2015



Con tal de hacer una evaluación del año cafetero 2014, tuvo hoy lugar el 'encuentro cafetero', en nuestra vereda de Santa Helena,de Barichara, Santander. Los miembros de la Federación de Cafeteros, seccional Santander, hicieron un completo balance de lo que fue el año cafetero en el departamento y en especial en nuestro municipio de Barichara.


domingo, 29 de marzo de 2015

OMS declara cinco pesticidas como cancerígenos


El Espectador
20 de marzo de 2015
Agencia EFE

Están relacionados con la aparición de linfoma no-Hodgkin y cáncer de pulmón. 


Aviones fumigando
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró cinco pesticidas como cancerígenos "posibles" o "probables".

En un comunicado, la IARC explicó que se ha publicado un sumario con las evaluaciones finales en la revista "The Lancet Oncology" en el que se detallan los hallazgos de los investigadores de la agencia.

El herbicida glifosato (sustancia activa del Roundup, uno de los herbicidas más vendidos) y los insecticidas diazinón y malatión han sido clasificados como "probablemente cancerígenos para los humanos".

Al mismo tiempo, los insecticidas tetraclorvinfos y paratión han sido designados como "posiblemente cancerígenos para el ser humano" por esta agencia, con sede en la ciudad francesa de Lyon.

Estos dos últimos productos entraron en el llamado Grupo 2B establecido por la IARC al hallarse "evidencias convincentes" de que esos agentes causaron cáncer a animales de laboratorio.

El tetraclorvinfos está prohibido en la Unión Europea, aunque en EEUU continúa usándose incluso en mascotas, y el uso de paratión está muy restringido desde los años 80 del pasado siglo.

El insecticida malatión, por su parte, ingresó en el Grupo 2A por las "evidencias limitadas" de que produciría linfoma no-Hodgkin y cáncer de próstata en humanos, según recogen estudios realizados en agricultores de Estados Unidos, Canadá y Suecia publicados desde 2001.

Este agente se usa en la agricultura y se produce en grandes cantidades en todo el mundo, aunque la exposición de la población es baja y sucede principalmente en residencias cercanas a áreas en las que se ha utilizado.

El diazinón es "probablemente cancerígeno" al haber "evidencia limitada" de su relación con la aparición de linfoma no-Hodgkin y cáncer de pulmón en quienes se han visto expuestos a él, según estudios realizados en EEUU y Canadá.

Existe una "fuerte evidencia" de que el diazinón indujo daños sobre el ADN o sobre los cromosomas.
Se ha utilizado normalmente en agricultura y para el control de insectos caseros y de jardín, aunque su volumen de producción es relativamente bajo, especialmente después de las restricciones que entraron en vigor en 2006 en EEUU y la UE.

Sobre el herbicida glifosato hay "evidencia limitada" de que puede producir linfoma no-Hodgkin en seres humanos, y hay pruebas "convincentes" de que puede causar cáncer en animales de laboratorio.
Este último tiene el mayor volumen de producción global de todos los herbicidas, y se utiliza sobre todo en la agricultura.

Su uso se ha disparado a partir del desarrollo de cosechas modificadas genéticamente para hacerlas precisamente resistentes al uso de este agente.

martes, 24 de marzo de 2015

Una camiseta hecha con café


El Espectador
24 de marzo de 2015
Edwin Bohórquez Aya

En Twitter: @EdwinBohorquezA

¿Se imagina usted una prenda que elimina olores, absorbe la humedad y repele los rayos ultravioleta? Eso fue lo que desarrollaron los cafeteros colombianos con una empresa taiwanesa. 

Una camiseta hecha con café
foto: Gustavo Torrijos - El Espectador
Paradójicamente todo comenzó en un Starbucks, el principal competidor de la marca Juan Valdez en Colombia. Allí, en Taipei, muy lejos de Colombia, mientras una pareja de emprendedores tomaba una taza de café, vieron que una señora de la zona le hacía una petición un tanto extraña a los empleados del local. Lo que buscaba no era una bebida caliente y fresca, eran los residuos que quedaban en las máquinas tras la preparación. 

Entonces la pareja indagó la causa, el por qué. La señora, con el conocimiento que tienen las abuelas sabias, les dijo: “el café absorbe olores y, además, la humedad. Yo lo llevo para mi casa, la pongo en el clóset, al lado de los zapatos”. Esa fue, sin querer, la puntada inicial de la prenda que, años más tarde y al otro lado del mundo, permitiría a investigadores colombianos desarrollar la primera camiseta hecha con residuos de café en el mundo.

La pareja, dueña de una compañía que elaboraba ropa deportiva, se llevó con inquietud la historia que les acababan de contar. Hablaron con su equipo de investigación y con un tanto de ‘borra’, como se le conoce al residuo del café una vez ha sido preparado, les pidieron que indagaran sobre las propiedades del grano y sus moléculas. Lo hicieron con atención y se toparon con una joya industrial sin igual. Y lo mejor de todo, que la podían combinar con un material que ya estaba en su línea de producción, el pet (plástico reciclado), que iba en la misma ruta ecológica que promulgaban en la compañía por su ADN ambiental.


A la borra, más conocida como ripio, se le hizo un trabajo especial en Colombia, en Chinchiná, Caldas. Se le sacó el aceite, el olor y el sabor a café, se le adicionó esa fibra de pet que trabajaba la firma taiwanesa y entonces obtuvieron un hilo de poliéster que pasa a ser el componente de la prenda. “Vimos que tenían la patente de elaborar esa fibra textil con la ‘borra’. Se interesaron en hacer el desarrollo pero con Café de Colombia, porque es una de las marcas más reconocidas del mundo y porque tiene muy buenos atributos.

Básicamente las propiedades que se le confieren a la molécula del café son tres: repele los rayos ultravioleta, absorbe la humedad y absorbe los olores. Con estos elementos conjugados se convierte en una combinación ideal para las camisetas que usan deportistas de alto desempeño”, cuenta Constanza Mejia, directora de la fábrica Buencafé Liofilizado de Colombia, de propiedad de los cafeteros del país y quien adelantó la investigación local.


Así conocieron a Sintex, la empresa de Taiwán que quería aliarse con los colombianos y gracias a la Federación de Cafeteros, se creó un clúster de empresas nacionales y extranjeras para unir esfuerzos, utilizar los subproductos del café y generarle mayor valor al productor. Con la fibra en mano, la tela fue fabricada por Lafayette, que es un reconocido productor de hilos y de confección de telas en poliéster; el diseño corrió por cuenta de Procafecol y la confección final estuvo a cargo de Supertex, que hace la marca Arena. Así es como están haciendo las camisetas de los residuos de café que hoy se vende en las tiendas Juan Valdez.


El lanzamiento se hizo a finales de 2014 y ha sido todo un éxito. “Estamos esperando esa prueba de mercado para mirar cómo el consumidor colombiano acepta la prenda y luego impulsarlas en otras prendas u otras marcas. 

Lo que sigue es que Sintex nos haga licenciatarios de la patente para tratar la borra en Colombia y que quede apta para integrarla al hilo de poliéster. Aún estamos en conversaciones con ellos para definir cómo hacemos ese uso de patentes y el uso de la marca Café de Colombia, además de saber quién puede ser el inversionista”, apunta Mejía.

Y es que, ¿quién iba a creer que uno se podía vestir con el café? Pues el objetivo de los cafeteros colombianos es que no sean sólo camisetas, la idea es que esté en muchas prendas de vestir por medio de los textiles. 

Incluso, ya se está mirando la posibilidad de llevarlo a otras aplicaciones, como unas cortinas, pues no se decolorarían con el sol y además ofrecerían una protección contra los rayos ultravioleta. Así que, además de tomar el mejor café del mundo, ¿usted compraría una camiseta hecha con residuos del grano?

miércoles, 18 de marzo de 2015

Astrid Medina Pereira, caficultora del Tolima, gana Taza de la Excelencia 2015


31 lotes de café participarán en la subasta electrónica que se llevará a cabo el próximo 23 de abril, en la que compradores de todo el mundo se disputarán los mejores cafés de este año en Colombia.

El concurso anual se ha traducido en mejores ingresos para los productores con mejores puntajes que vendido su café ante compradores internacionales que buscan calidad y diferenciación.


La emotiva ceremonia de premiación tuvo lugar en foro, en la capital tolimense. Un grupo de 25 jueces internacionales eligió a los mejores.








ganadoratazaexcelencia

Ibagué, Tolima, marzo 13 de 2015 (Prensa FNC) 

Astrid Medina Pereira, caficultora del corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas, departamento del Tolima se convirtió hoy en la ganadora de la versión número 13 del concurso Taza de la Excelencia Colombia, en una emotiva ceremonia que tuvo lugar en el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo de la capital tolimense.

Con una calificación de 90,2 puntos, el café de Astrid Medina, propietaria de la finca Buenavista, vereda San Miguel, se impuso entre los 59 finalistas de siete departamentos que disputaron la etapa final del concurso. 

Gilberto Rojas Mosquera, de Acevedo, departamento del Huila, ocupó el segundo lugar con 89,625 puntos y Raúl Durán, también de Planadas, Tolima, ocupó el tercer lugar, con 88,85 puntos.

Un total de 31 lotes, que obtuvieron más de 85 puntos en la escala de la Asociación de Cafés Especiales de Estados Unidos (SCAA en inglés), tendrán derecho a participar en la subasta electrónica que se llevará a cabo el próximo 23 de abril, en la que compradores de todo el mundo se disputarán los mejores cafés de este año en Colombia.

La subasta electrónica, en tiempo real, se podrá seguir en vivo a través de la página www.cupofexcellence.org.

“Significa un triunfo maravilloso, gracias a Dios hemos ganado y al café hay que apostarle porque el café es maravilloso y no lo podemos dejar dañar”. Ella describe su café como suave, dulce. Esto significa un mejor porvenir para Gaitania y para Planadas. Las mujeres somos muy grandes y muy guapas. Ser caficultor cuesta, pero es un sueño maravilloso. Mi café porque llevamos buenas prácticas”, afirmó esta mujer, ejemplo de entrega y tesón.

La ganadora reconoció de manera especial el trabajo de la Federación de Cafeteros a través del Servicio de Extensión Rural, por el acompañamiento permanente que hace a los cultivadores. Astrid Medina le dedicó el triunfo a sus hijos Dayana Durán Medina y Raúl Alejandro Durán Medina, además de a su esposo Raúl Durán y su fallecido padre.

Vale la pena anotar que Raúl Durán quien obtuvo el tercer lugar es el suegro de la caficultora que se alzó con el Premio Presidencial de la Taza de la Excelencia 2015.

Tras una etapa de preselección y una etapa de selección nacional, un selecto grupo de 25 jueces internacionales, procedentes de países como Australia, Canadá, China y Japón, entre otros, fue el encargado de evaluar y seleccionar los mejores puntajes con base en criterios de calidad como fragancia, aroma, acidez, dulzura, limpieza de taza, sabor, sensación en boca, balance y sabor residual, sin saber el origen de las muestras para garantizar la transparencia del proceso.

De los 343 lotes inscritos en esta edición del concurso, en la primera fase fueron preseleccionados 121 lotes que obtuvieron un puntaje igual o superior a 85 puntos y clasificaron a la segunda fase (selección nacional).

En esa nueva etapa fueron seleccionados los 59 lotes provenientes de siete departamentos cafeteros que fueron evaluados esta semana por el jurado internacional.

Los 31 lotes que irán a subasta, por departamentos, quedaron distribuidos así:

Huila: 19
Tolima: 7
Norte de Santander: 4
Antioquia: 1

Dentro de este grupo, se presentaron tres empates, en los puestos 17, 15 y 7.

La ceremonia estuvo presidida por el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz Ortega y contó la presencia de Juan Valdez, quien siguió paso a paso el evento junto con sus colegas cafeteros.

Los 30 jurados y observadores, apreciaron muestras de la música y el folclor colombiano, interpretado por maestros del Conservatorio del Tolima y la agrupación Cultural y Artística Tradición Folclórica.

Qué persigue la competencia

El concurso anual Taza de la Excelencia se ha traducido en mejores ingresos para los productores que han alcanzado los mejores puntajes y vendido su café en la subasta electrónica internacional. El año pasado, la ganadora del certamen, Carmen Cecilia Montoya, caficultora de Urrao, Antioquia, subastó su café a un precio récord de US$45,70 por libra.

La competencia, que estimula la producción de cafés de la más alta calidad en Colombia y ayuda a visibilizarlos ante compradores internacionales, es organizada por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), como parte de su estrategia de diferenciación, valor agregado y posicionamiento, y The Alliance for Coffee Excellence, organización internacional que diseña y aplica las reglas y estándares del certamen.

Sin embargo, la importancia de este evento va más allá de las ventas de cafés excepcionales en mercados de prestigio. Mediante el concurso, se posiciona el café colombiano en los segmentos de baristas independientes y en los de más alto crecimiento de la industria, dando a conocer las denominaciones de origen regionales y la diversidad de microclimas que hacen al Café de Colombia un producto ideal y versátil en los mercados más sofisticados y diferenciados.

“Este es uno de esos eventos que le cambia la vida a las personas. Tenemos claros ejemplos, como el de don Arnulfo Leguízamo del Huila o Carmen Cecilia Montoya de Antioquia que han vendido sus cosechas a precios muy superiores a los normales gracias a su esfuerzo y dedicación. Nuestra meta es que todos ustedes, quienes están aquí como finalistas y quienes aún no hayan accedido a las fases finales del concurso, cambien sus vidas para bien” dijo el Gerente General de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz Ortega Durante su intervención en la ceremonia de premiación del evento.

Además, con estrategias complementarias dirigidas a proveer información adicional sobre la importancia del origen se ha creado una comunidad virtual de cerca de 3.800 profesionales del café de todos los continentes interesados en la información asociada con el origen y su efecto en los cafés especiales colombianos.

La importancia del valor agregado para el productor

Para la Federación de Cafeteros, un café es especial cuando el consumidor percibe y valora alguna característica que lo diferencia de otros cafés, por la cual está dispuesto a pagar un sobreprecio que llegue al bolsillo del productor.

Entre 2009 y 2014, la venta de cafés especiales por parte de la Federación se tradujo en el pago de primas de calidad a los productores por 115 mil millones de pesos.

En ese mismo periodo, fueron exportados 10,7 millones de sacos de café con valor agregado (FNC, Buencafé y Juan Valdez).


viernes, 6 de marzo de 2015

La perspectiva cafetera del desarrollo rural



¿Hay un ejemplo en la caficultura para el futuro del campo?

El gerente de la Federación de Cafeteros tercia en el debate que sobre la modernización de Colombia abrieron dos artículos de James Robinson, de la Universidad de Harvard, en El Espectador. 

El Espectador
5 de marzo de 2015
Luis Genaro Muñoz *


La perspectiva cafetera del desarrollo rural


A finales del año pasado y a principios de este, el reconocido economista James Robinson, coautor con Daron Acemoglu del famoso libro “Por qué fracasan los países”, publicó en El Espectador dos artículos sobre Colombia que de inmediato llamaron la atención de políticos y economistas. En ellos, “¿Cómo modernizar a Colombia?” y “Colombia, ¿Esta vez es diferente?” expuso sus argumentos sobre la manera cómo el país podría encontrar la vía más óptima para el desarrollo rural. Quisiera exponer el punto de vista que tenemos sobre sus opiniones en la Federación, como una manera de contribuir a un debate de gran importancia, en el cual jugamos un papel de primer orden.

El profesor Robinson señala que para modernizar a Colombia debemos alejarnos de la solución “impracticable” de la redistribución de tierras, apartándonos de un utópico desarrollo rural. Sostiene que lejos de distraerse en el campo, el país debería concentrarse en realizar mayores inversiones en educación para brindar a los jóvenes las oportunidades necesarias para transformar la sociedad en la que habitan. Buena parte de quienes han comentado los dos artículos del profesor británico han hecho énfasis en la necesidad de contribuir efectivamente al desarrollo rural reduciendo las tensiones y las dificultades que han generado la concentración de la tierra y la violencia en el campo, aspectos que sin lugar a dudas han sido el combustible de un conflicto que ya supera los 50 años.


Desde la perspectiva cafetera podemos asegurar que tanto la equidad del modelo agrario como la provisión de bienes públicos, en particular la educación, son dos elementos necesarios y no excluyentes para mejorar las condiciones de vida de la población rural. En otras palabras, el desarrollo rural y la equidad en el campo deben hacer parte de la Colombia moderna que describe el profesor Robinson y ser un soporte para contrarrestar los efectos negativos del conflicto.

En lo que tiene que ver con la equidad, es importante destacar que aunque en la zona cafetera la propiedad rural es menos concentrada, el coeficiente GINI de propiedad rural cafetera (0,70) es inferior al de la zona rural en su conjunto (0,86) e incluso inferior al promedio de América Latina (0,80), lo que hace absolutamente necesario complementar el acceso a la propiedad con el acceso a nuevas tecnologías, a variedades y sistemas de producción que se ajusten a su entorno, a la asistencia técnica y a los bienes públicos sectoriales que permitan a los cafeteros ser competitivos. Y sobre todo, al capital de trabajo que les permita ser altamente productivos, reducir sus riesgos y acceder al sistema financiero.

La equidad y la competitividad también dependen de la provisión de bienes públicos y el acceso al crédito para reconversión productiva. Precisamente en este renglón, en los últimos cinco años hemos logrado que más de 200.000 pequeños productores, que antes estaban marginados del sistema financiero, pudiesen renovar sus plantaciones accediendo al crédito. Así mismo a través de la Cédula Cafetera Inteligente hemos construido un modelo de inclusión financiera rural exitoso, permitiendo el acceso en solo tres meses, a más de 340 mil cafeteros a cuentas de ahorro.


Por otra parte, los caficultores pueden decir con orgullo que cuentan con un Servicio de Extensión conformado por cerca de 1.500 técnicos que brinda un exitoso modelo educativo basado en diferentes técnicas y con el uso de TIC. Por último, es necesario enfatizar en la importante tarea realizada por Cenicafé en lo referente a la innovación y desarrollo de variedades resistentes al cambio climático a las que cualquier productor puede acceder. Esto por mencionar solo algunos de los bienes públicos con que cuenta la caficultura.

Ahora bien, no solo se trata de proveer elementos de competitividad a través de bienes públicos sectoriales. Es en este contexto donde el tema de la educación toma una especial relevancia y se convierte también en un factor de cambio. En nuestro concepto, la educación no necesariamente debe implicar migración a la ciudad, ni las oportunidades económicas y desarrollo se limitan al mundo de lo urbano. En efecto, el habitante del campo también necesita oportunidades educativas que sean relevantes para su entorno, que lo hagan parte del progreso, y le permitan identificar oportunidades y mejorar su calidad de vida en el sector rural. Más allá de hablar de la educación” como un servicio genérico, debemos hablar de un modelo educativo que se ajuste a la infraestructura disponible en las veredas, que lleve eficientemente una plataforma educativa relevante y ajustada a lo que viven los habitantes del campo.

En este contexto, el Estado no puede ignorar la problemática de más de 11 millones de colombianos que habitan el campo, esperando a que el problema rural se marchite por sí solo. Estaríamos definitivamente perdidos si hoy que por fin, el Estado y la sociedad en su conjunto han vuelto sus ojos al campo, desaprovechamos como país esta oportunidad única e irrepetible de apostarle al desarrollo rural. Dar un salto de modernidad para el sector agrario sin duda requiere hacer una profunda transformación educativa para erradicar la pobreza en la periferia. Colombia necesita de un Estado efectivo para enfrentar tanto la problemática agraria como la revolución educativa, que como dije no creo que se trata de asuntos excluyentes.

Como bien cita el mismo Robinson, existen casos de países exitosos económicamente que se han basado en modelos de economía rural de pequeños productores y quizá en este punto nosotros no tengamos que buscar tan lejos. El economista y jefe de la Misión para la Transformación del Campo, José Antonio Ocampo, señala que el café ha sido la mejor demostración de que es posible generar desarrollo agrario a partir de la pequeña propiedad en Colombia.

Entonces, ¿cuáles son los modelos educativos relevantes para el campo? ¿Cómo vamos a lograr una ambiciosa meta que provea educación y oportunidades, cambios tecnológicos, convivencia y capital social en nuestra sociedad rural? Sin querer sugerir que tenemos la solución para cada problemática, sí podemos asegurar que la institucionalidad cafetera ha contribuido a desarrollar modelos exitosos de alianzas público-privadas que han contribuido a solucionar tan importante reto.

Desde hace varios años la Federación ha promovido el relevo generacional en la caficultura basados en modelos educativos innovadores, de tal forma que se les brinde a los jóvenes del campo las herramientas y conocimientos básicos para realizar empresas cafeteras exitosas y sostenibles. El programa Escuela y Café, y la adopción del modelo de Escuela Nueva en las escuelas rurales de Caldas no solo ha merecido importantes reconocimientos internacionales sino que incluso otros países como Vietnam, por sugerencia del Banco Mundial, han buscado replicarlos. Este modelo busca implementar una metodología que contribuya con el fortalecimiento de la calidad, cobertura y pertinencia de la educación rural a través de proyectos pedagógicos productivos. El Comité de Cafeteros de Caldas, pionero de esta iniciativa, ha expandido el modelo educativo desde la educación básica hasta la educación superior y construyendo puentes para la conexión laboral.

Son estas iniciativas de equidad, de bienes públicos cafeteros, de educación relevante en el entorno rural, las que constituyen la piedra angular del nuevo plan estratégico de la Federación, aprobado por los representantes gremiales del país en el último Congreso Nacional de Cafeteros. Esta nueva política de sostenibilidad busca contribuir decididamente en la transformación de la educación rural, promoviendo calidad, cobertura y pertinencia a través de modelos flexibles de educación formal y no formal basados en metodologías activas que generen y amplíen las competencias de la población rural. Se trata, en suma, de hacer una revolución educativa en el campo, de pensar que es posible generar en las regiones procesos virtuosos de desarrollo que se articulen con lo agroindustrial, con el comercio y los servicios incorporando cada vez mayores y mejores tecnologías que nos pongan en la senda de “la modernidad”.

Gerente General – Federación de Cafeteros *



viernes, 20 de febrero de 2015

De mi propia vida


El País

21 de febrero de 2015 


Oliver Sacks
Oliver Sacks, en 2002. / Tomas Muscionico
Hace un mes me encontraba bien de salud, incluso francamente bien. A mis 81 años, seguía nadando un kilómetro y medio cada día. Pero mi suerte tenía un límite: poco después me enteré de que tengo metástasis múltiples en el hígado. Hace nueve años me descubrieron en el ojo un tumor poco frecuente, un melanoma ocular. Aunque la radiación y el tratamiento de láser a los que me sometí para eliminarlo acabaron por dejarme ciego de ese ojo, es muy raro que ese tipo de tumor se reproduzca. Pues bien, yo pertenezco al desafortunado 2%.

Doy gracias por haber disfrutado de nueve años de buena salud y productividad desde el diagnóstico inicial, pero ha llegado el momento de enfrentarme de cerca a la muerte. Las metástasis ocupan un tercio de mi hígado, y, aunque se puede retrasar su avance, son un tipo de cáncer que no puede detenerse. De modo que debo decidir cómo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivirlos de la manera más rica, intensa y productiva que pueda. Me sirven de estímulo las palabras de uno de mis filósofos favoritos, David Hume, que, al saber que estaba mortalmente enfermo, a los 65 años, escribió una breve autobiografía, en un solo día de abril de 1776. La tituló De mi propia vida.

“Imagino un rápido deterioro”, escribió. “Mi trastorno me ha producido muy poco dolor; y, lo que es aún más raro, a pesar de mi gran empeoramiento, mi ánimo no ha decaído ni por un instante. Poseo la misma pasión de siempre por el estudio y gozo igual de la compañía de otros”.

He tenido la inmensa suerte de vivir más allá de los 80 años, y esos 15 años más que los que vivió Hume han sido tan ricos en el trabajo como en el amor. En ese tiempo he publicado cinco libros y he terminado una autobiografía (bastante más larga que las breves páginas de Hume) que se publicará esta primavera; y tengo unos cuantos libros más casi terminados.

Hume continuaba: “Soy... un hombre de temperamento dócil, de genio controlado, de carácter abierto, sociable y alegre, capaz de sentir afecto pero poco dado al odio, y de gran moderación en todas mis pasiones”.

En este aspecto soy distinto de Hume. Si bien he tenido relaciones amorosas y amistades, y no tengo auténticos enemigos, no puedo decir (ni podría decirlo nadie que me conozca) que soy un hombre de temperamento dócil. Al contrario, soy una persona vehemente, de violentos entusiasmos y una absoluta falta de contención en todas mis pasiones.

Sin embargo, hay una frase en el ensayo de Hume con la que estoy especialmente de acuerdo: “Es difícil”, escribió, “sentir más desapego por la vida del que siento ahora”.

En los últimos días he podido ver mi vida igual que si la observara desde una gran altura, como una especie de paisaje, y con una percepción cada vez más profunda de la relación entre todas sus partes. Ahora bien, ello no significa que la dé por terminada.

Por el contrario, me siento increíblemente vivo, y deseo y espero, en el tiempo que me queda, estrechar mis amistades, despedirme de las personas a las que quiero, escribir más, viajar si tengo fuerza suficiente, adquirir nuevos niveles de comprensión y conocimiento.

Eso quiere decir que tendré que ser audaz, claro y directo, y tratar de arreglar mis cuentas con el mundo. Pero también dispondré de tiempo para divertirme (e incluso para hacer el tonto).

De pronto me siento centrado y clarividente. No tengo tiempo para nada que sea superfluo. Debo dar prioridad a mi trabajo, a mis amigos y a mí mismo. Voy a dejar de ver el informativo de televisión todas las noches. Voy a dejar de prestar atención a la política y los debates sobre el calentamiento global.

No es indiferencia sino distanciamiento; sigo estando muy preocupado por Oriente Próximo, el calentamiento global, las desigualdades crecientes, pero ya no son asunto mío; son cosa del futuro. Me alegro cuando conozco a jóvenes de talento, incluso al que me hizo la biopsia y diagnosticó mis metástasis. Tengo la sensación de que el futuro está en buenas manos.

Soy cada vez más consciente, desde hace unos 10 años, de las muertes que se producen entre mis contemporáneos. Mi generación está ya de salida, y cada fallecimiento lo he sentido como un desprendimiento, un desgarro de parte de mí mismo. Cuando hayamos desaparecido no habrá nadie como nosotros, pero, por supuesto, nunca hay nadie igual a otros. Cuando una persona muere, es imposible reemplazarla. Deja un agujero que no se puede llenar, porque el destino de cada ser humano —el destino genético y neural— es ser un individuo único, trazar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte.

No puedo fingir que no tengo miedo. Pero el sentimiento que predomina en mí es la gratitud. He amado y he sido amado; he recibido mucho y he dado algo a cambio; he leído, y viajado, y pensado, y escrito. He tenido relación con el mundo, la especial relación de los escritores y los lectores.
Y, sobre todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura.


Oliver Sacks, catedrático de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, es autor de numerosos libros, entre ellos Despertares y El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.


© Oliver Sacks, 2015.


Este artículo se publicó originalmente en The New York Times.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

domingo, 8 de febrero de 2015

Por qué las mentes más brillantes necesitan soledad


El País
Silvia Díez
15 de febrero de 2015

Conectar con uno mismo es fuente de beneficios. Darwin rechazaba todas las invitaciones a fiestas. Y del aislamiento nació el primer ordenador Apple



Según el profesor Robert Lang de la Universidad de Nevada (Las Vegas), experto en dinámicas sociales, muchos de nosotros acabaremos viviendo solos en algún momento de nuestra vida, ya que cada día nos casamos más tarde, las tasas de divorcio aumentan y las personas viven más. La prosperidad también fomenta este estilo de vida, elegido en la mayoría de los casos voluntariamente por el lujo que representa. La periodista Maruja Torres en su autobiografía Mujer en guerra (editada por Planeta) ya se vanagloriaba del placer que le producía meterse en la cama y dormir sola, con las extremidades extendidas en forma de aspa. A esto se le añade la comodidad de disponer del sofá, poder cambiar de canal sin tener que negociar, improvisar planes sin avisar ni dar explicaciones, pasearse por la casa de cualquier guisa, comer a cualquier hora…

Por si fuera poco, el sociólogo Eric Klinenberg, de la Universidad de Nueva York, autor del estudio GOING SOLO: The Extraordinary Rise and Surprising Appeal of Living Alone, está convencido de que vivir solo significa, además, disfrutar de relaciones de más calidad, ya que la mayoría de singles tiene claro que la soledad es mucho mejor que el hecho de sentirse mal acompañado. Incluso hay estudios que aseguran que la soledad facilita el desarrollo de la empatía. Otra socióloga, Erin Cornwell, de la Universidad Cornell en Ithaca (Nueva York), ha determinado tras distintos análisis que es más probable que la gente mayor de 35 años que vive sola pase una velada entre amigos que no aquellos que viven en pareja. Esto también ocurre con las personas mayores que, aun viviendo solas, poseen una red social de amistades tan amplia o más que las personas de su misma edad que viven acompañadas. Es la conclusión a la que llegó el estudio llevado a cabo por el sociólogo Benjamin Cornwell y que publicó en American Sociological Review.


La base de la creatividad y de la innovación

 

Las personas somos seres sociales, pero tras pasarnos el día rodeados de gente, de reunión en reunión, atentos a las redes sociales y al móvil, hiperactivos e hiperconectados, la soledad ofrece un espacio de reposo sanador. Una de las conclusiones más sorprendentes es que la soledad resulta básica para la creatividad, la innovación y el buen liderazgo. Un estudio realizado en 1994 por Mihaly Csikszentmihalyi (el gran psicólogo de la felicidad) comprobó que los adolescentes que no soportan la soledad son incapaces de desarrollar el talento creativo.

Susan Cain, autora del libro Quiet: The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking, cuya conferencia en Ted Talks es una de las favoritas de Bill Gates, defiende a ultranza la riqueza creativa que surge de la soledad y reivindica, por el bien de todos, la práctica de la introversión. “Siempre me habían dicho que debía mostrarme más abierta, aunque yo sentía que ser introvertida no era algo malo. Así que durante años fui a bares abarrotados, muchos introvertidos lo hacen, lo que representa una pérdida de creatividad y de liderazgo que nuestra sociedad no se puede permitir. Tenemos la creencia de que toda creatividad y productividad proviene de un lugar extrañamente sociable. Sin embargo, la soledad es el ingrediente crucial de la creatividad. Darwin daba largas caminatas por el bosque y rechazaba enfáticamente invitaciones a fiestas. Steve Wozniak inventó la primera computadora Apple encerrado en su cubículo de Hewlett Packard, donde trabajaba entonces. La soledad importa. Para algunas personas, incluso, es el aire que respiran”.

Cain recuerda que cuando estamos rodeados de gente nos limitamos a seguir las creencias de los demás para no romper con la dinámica de grupo. La soledad, en cambio, significa abrirse al pensamiento propio y original. Denuncia que las sociedades occidentales han privilegiado más a la persona activa que a la contemplativa. Y nos ruega: “Detengan la locura del trabajo constante en equipo. Vayan al desierto para tener sus propias revelaciones”.


La conquista de la libertad

 

“Solo cuando estoy sola me siento completamente libre. Me reencuentro conmigo misma y eso me resulta agradable y reparador. Es cierto que, por inercia, cuanto menos solo estás, más te cuesta estarlo. No obstante, en una sociedad que te obliga a estar enormemente pendiente del afuera, los espacios de soledad representan la única posibilidad de contactar otra vez con uno mismo. Es un movimiento de contracción necesario para recuperar el equilibrio”, asegura la psicóloga Mireia Darder, autora del libro Nacidas para el placer (Ed. Rigden).

También el gran filósofo del momento, Byung-Chul Han, autor de La sociedad del cansancio (Ed. Herder), abandera la necesidad de recuperar nuestra capacidad contemplativa para compensar nuestra hiperactividad destructora. Según este autor, solo tolerando el aburrimiento y el vacío seremos capaces de desarrollar algo nuevo y de desintoxicarnos de un mundo lleno de estímulos y de sobrecarga informativa. Byung-Chul Han tiene muy presente las palabras de Catón: “Nos olvidamos de que nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo”.


Conciencia de sí y auditoría interior

 

“Para mí la soledad representa la ocasión de revisar nuestra gestión, de proyectar el futuro y evaluar la calidad de los vínculos que hemos construido. Es un espacio para llevar a cabo una auditoría existencial e indagar qué es esencial para nosotros más allá de las exigencias del entorno social”, asegura el filósofo Francesc Torralba, autor de El arte de estar solo (Ed. Milenio) y director de la cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull. En soledad dejamos ese espacio en blanco para escuchar sin interferencias lo que sentimos y necesitamos. “La soledad nos da miedo porque con ella caen todas las máscaras. Estamos viviendo siempre de cara a la galería en busca de reconocimiento, pero raramente nos tomamos tiempo para mirar hacia dentro”, dice Torralba.

 Efectivamente, la soledad despierta temor porque suele asociarse al vacío y la tristeza, sobre todo cuando ha sido postergada largo tiempo por una actividad frenética y anestesiante. Para Mireia Darder conviene enfrentarse a ese momento teniendo en cuenta que la tristeza es resultado simplemente del hecho de aflojarse después de tanta tensión y de haber hecho un enorme esfuerzo por aparentar fortaleza y aguantar la presión ante los que nos rodean. “No se puede olvidar que para ser realmente autónomo has de aprender a transitar la soledad. El amor no es lo contrario de la soledad sino la soledad compartida”, señala Darder.

En nuestra sociedad, la inactividad —que surge a menudo de la soledad— se teme y despierta la culpa. Nos han preparado para la acción y para realizar muchas cosas al mismo tiempo, pero es cuando estamos solos cuando podemos reflexionar sobre lo que hacemos y cómo lo hacemos. El escritor Irvin Yalom, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Stanford, confesaba que desde que tenía conciencia se había sentido “asustado por los espacios vacíos” de su yo interior. “Y mi soledad no tiene nada que ver con la presencia o ausencia de otras personas. De hecho detesto a los que me privan de la soledad y, además, no me hacen compañía”. Algo que, según Francesc Torralba, es muy frecuente: “Aunque estemos rodeados de gente y de formas de comunicación existe un alto grado de aislamiento. No hay peor sensación de soledad que aquella que se experimenta al estar en pareja o con gente”.

Las 5 claves para disfrutar de la soledad

1. Usted es su mejor compañía. La premisa básica es cambiar la creencia de que uno, acompañado, está mejor.
2. Una oportunidad para conocerse mejor y descubrir nuestro rico mundo interior.
3. En lugar de torturarse, hay que aprovechar la soledad para leer, pintar o hacer deporte.
4. Escribir un diario. Ayudará a expresar sentimientos y a contemplarse uno mismo con más conocimiento y cariño.
5. Como indica el psicólogo Javier Urra, con la soledad recuperamos “el gusto por el silencio y por el dominio del tiempo”.