jueves, 1 de mayo de 2014
Paro agrario y cambio climático
El Espectador
29 de abril de 2014
Juan Pablo Ruiz Soto
El paro agrario tiene múltiples facetas y diversas motivaciones.
La producción agropecuaria ha recibido tratamientos muy diversos que van desde el abandono histórico a la producción campesina, principal abastecedor de alimentos en el país, hasta el apoyo desmedido a la producción de agrocombustibles, con precios de sustentación y excepción de impuestos. O el caso de la Federación de Cafeteros que llegó a definir la política monetaria y que en su afán de incrementar la producción consiguió recursos públicos para que, con crédito subsidiado y asistencia técnica, se impusiera la destrucción del sombrío cafetero y con ello la degradación del paisaje cafetero y sus servicios ecosistémicos de protección de suelos, aguas y biodiversidad. Sumemos a esto, el hecho de que se esté impulsando una ley de semillas que impide al productor autoabastecerse o intercambiar semillas para sus cultivos; añadamos el desamparo de los cultivadores de papa, alverja y fríjol -para sólo mencionar algunos-, quienes históricamente se han visto expuestos al atraco de los comerciantes de las centrales de abastos que, mediante acuerdos internos entre compradores, en pocos minutos deciden cuánto pierde o gana el cultivador, quien después de seis meses de esfuerzo se encuentra con un camión alquilado a la puerta de una central de abastos.
A estos y otros problemas del campo, ahora se suman dos de gran magnitud.
1) Los tratados de libre comercio que exponen al productor colombiano a una competencia desleal al tener que competir con productores de otros países donde el Estado subsidia la producción agropecuaria y ha invertido para el desarrollo del sector durante décadas, y
2) el más grave y menos discutido: la variabilidad climática que está modificando el ciclo y la intensidad de las lluvias, con lo que se afectan la productividad y los costos para el campesino que no dispone de mecanismos naturales o construidos de regulación hídrica.
La negociación entre Gobierno y productores debe incluir acuerdos para invertir en medidas de adaptación al cambio climático asociados a la conservación y regulación de uso del agua. Esto incluye obras de ingeniería de pequeñas presas y canales para distribución de agua y una eficiente gestión de recuperación de cuencas en las áreas claves de recargue y regulación hídrica.
Hoy, campesinos y grandes productores están usando, con propósitos de producción agropecuaria, espacios que deben pasar a ser áreas de conservación. Esto no significa que en las partes altas de las cuencas no se pueda cultivar; significa que en algunas zonas críticas de regulación hídrica la conservación es el mejor uso económico y social del espacio. Dado el beneficio que esto genera a los propietarios de las partes bajas, estos deben compensar a los campesinos que conservan. No se trata de emitir leyes sino de crear mecanismos que permitan acuerdos de beneficio mutuo y coexistencia pacífica entre proveedores y demandantes de agua para la producción agropecuaria. Superar la crisis agropecuaria exige tomar medidas de adaptación ante la variabilidad climática y esto es tanto o más importante que acuerdos de corto plazo respecto a precios de sustentación.
miércoles, 30 de abril de 2014
los males del campo colombiano
El Espectador
30 de abril de 2014
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Si tuviera que elegir entre todos los problemas que tiene el campo colombiano. ¿Cuál sería para usted el que necesita mayor atención?
Salomón Kalmanovitz
Uno de los economistas más destacados del país
Reparar la institucionalidad del Ministerio de Agricultura que ha sido dañada por el clientelismo y ha permitido el control de varios de los institutos hasta por reconocidos paramilitares. Eso imposibilita ofrecer los bienes públicos indispensables para el desarrollo agropecuario:legalización de tierras usurpadas (Incoder), control sobre los bienes confiscados al narcotráfico (DNE) y su reparto a los que no tienen tierra, riego y drenaje, controles fitosanitarios, desarrollo tecnológico (Corpoica), asesoria técnica a nivel de finca, silos para almacenar y regularizar las cosechas y carreteras de segundo y tercer nivel (corresponden a departamentos y municipios).
Jorge H. Maldonado
Zootecnista de la Universidad Nacional de Colombia y ha encabezado diversos proyectos sobre la implementación de los recursos naturales.
Indiscutiblemente, la pobreza. Nuestros campesinos son en general muy pobres y enfrentan unas condiciones difíciles todos los días, lo que limita sus posibilidades de desarrollarse y de vivir dignamente. Junto con el problema de la pobreza, está el tema del acceso a tierras y a otros activos, y las limitadas oportunidades de los campesinos para desarrollar sus capacidades. La excesiva inequidad en la tenencia de la tierra solo es una dimensión del acceso desequilibrado a activos y oportunidades. Y este acceso se reduce aún más en presencia de quizá la peor de las plagas de este país: la corrupción.
Absalón Machado
En el año 2011 encabezo el Informe Nacional de Desarrollo Humano “Colombia rural. Razones para la esperanza” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Considero que la inequidad, la falta de oportunidades, la carencia de una política estructurada del Estado para el sector rural y el conflicto armado con todas sus derivaciones, son los problemas más críticos y alrededor de los cuales giran los demás. La inequidad en el acceso y distribución de factores productivos y especialmente la tierra, y en el acceso a oportunidades, bienes públicos y servicios, incluyendo la conectividad asimétrica a los mercados, marca muy fuerte la vida de la población rural. Esas desigualdades también se expresan en las inequitativas relaciones entre el campo y la ciudad, y en la manera como el Estado ha tratado históricamente a una u otra de esas territorialidades.
La estructura agraria altamente desigual, excluyente y concentrada en manos de un grupo privilegiado de colombianos, y el mal uso que hacen de la tierra (conflictos de uso) es una razón estructural que impide la apertura de oportunidades, la creación dinámica de empleos y de opciones no agropecuarias dentro de la vida rural, y desmoviliza a los habitantes rurales que no tienen así oportunidades de ascenso y movilidad social en una estructura rígida y cerrada. Las oportunidades de diversificar los ingresos en el sector rural son pocas, y están centradas en una minoría de ciudadanos, unos porque tienen mayores niveles de educación, otros porque controlan los recursos y las relaciones con las instituciones y la política, otros porque han tenido golpes de fortuna, y algunos empresarios que han podido aglutinar a su alrededor los instrumentos necesarios para competir y permanecer en los mercados.
Las oportunidades de diversificar los ingresos en el sector rural son pocas, y están centradas en una minoría de ciudadanos, unos porque tienen mayores niveles de educación, otros porque controlan los recursos y las relaciones con las instituciones y la política, otros porque han tenido golpes de fortuna, y algunos empresarios que han podido aglutinar a su alrededor los instrumentos necesarios para competir y permanecer en los mercados. Mujeres, jóvenes, etnias, ancianos y buena parte de la población económicamente activa y en edad de trabajar está por fuera de esas posibilidades porque la estructura agraria y las políticas del Estado no les abren caminos para moverse con libertad y acceso a lo que requieren para generar riqueza y bienestar.
Alejandro Reyes
Fue director del Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural (Incoder). Es uno de los investigadores más reconocidos en el ámbito agrario
Los problemas del campo están relacionados entre sí: conflictos de uso del suelo (ganadería vs. agricultura, deforestación vs. conservación, afectación hídrica), conflictos de tenencia (50% de informalidad, falta de acceso a tierra del 40% de agricultores, GINI de concentración muy elevado -0.87%-, ilegalidad de la gran propiedad –lavado de dinero, despojo, testaferrato, apropiación ilegal de baldíos-), pobreza rural (ausencia o deficiencia de bienes públicos, términos de intercambio comercial desfavorables, poca tierra irrigada, falta de vías terciarias, poca bancarización y poco crédito, empleo informal y estacional), y el principal, falta de seguridad y justicia estatales (conflicto armado, bandas criminales, robo de cosechas, extorsión, confinamiento y desplazamiento).
Andrés Montoya
Profesor del departamento de economía de la universidad de los Andes.
Los TLC, no obstante, lejos de ser el principal problema del agro colombiano, lo que han hecho es visibilizar una serie de problemas estructurales que enfrenta la producción agrícola en el país y que están estrechamente relacionados con la forma en la que se ha dirigido la política agrícola en el país. Una política que a lo largo de diferentes gobiernos se ha concentrado en ofrecer subsidios a distintos sectores, en especial a los productores más organizados, en vez de asegurar la provisión de bienes públicos necesarios para mejorar la competitividad y productividad del sector agrícola en el país. Y ahí está el principal problema del agro en Colombia, pues no contamos con una oferta de servicios públicos, como por ejemplo una red de transporte adecuada para que los productores lleguen a los principales mercados y que incrementan los costos de transporte sustancialmente. De hecho, de acuerdo con el World Economic Forum tenemos unas las calificaciones más bajas en la región en términos de infraestructura portuaria, vial y férrea.
Tampoco existe un mercado de tierras apropiado que le permita a los hogares rurales acceder a tierras para aumentar la producción agrícola. Así mismo, no hay una oferta seria de programas de asistencia técnica y educación, de créditos o de seguros agrícolas.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Longitudinal de la Universidad de los Andes, menos del 30% de los hogares rurales encuestados en 4 regiones del país tienen algún tipo de crédito y en menos del 55% de estos hogares el crédito viene de alguna institución formal. Esto es preocupante pues indica que la mayoría de hogares rurales no tienen cómo acceder a recursos crediticios para financiar su actividad agrícola ni asegurarse frente a los diferentes riesgos agroclimáticos, lo cual reduce el nivel de las inversiones y limita la adopción de nuevas tecnologías.
La precaria oferta de servicios públicos en el campo Colombiano genera una serie de fallas de mercado que tienen como consecuencia un incremento sustancial de los costos de transacción y barreras para la adopción de nuevas tecnologías y para la estandarización de los procesos productivos, hace que la pequeña y mediana agricultura en el país se encuentra rezagada frente a la de países vecinos y juega un papel fundamental en las dinámicas de pobreza en las áreas rurales.
lunes, 28 de abril de 2014
Campesinos secuestrados
El Espectador
*Luis Carlos Vélez
27 de abril de 2014
Todos tenemos una relación directa con los campesinos del país. Es tan simple como esto: si no fuera por ellos no habría alimentos en nuestras mesas. Punto. Son determinantes, no sólo para la economía, sino para nuestra supervivencia.
Por estos días todos se acordaron de ellos y los están utilizando como carne de cañón. Desde el Gobierno, que manda a su ministro de Agricultura para evitar un nuevo paro, hasta las Farc, que hacen todo para convencerlos de que protesten y exijan poner en discusión temas que no entraron en la agenda de las negociaciones de paz en La Habana, pasando por algunos sectores cafeteros afines al Centro Democrático que quieren que el campesinado se levante en contra del gobierno Santos.
También es desafortunado ver cómo, a pesar de haberse quemado en las elecciones legislativas, César Pachón, vocero de la Dignidad Papera, es el hombre que más trabas le mete al diálogo entre las partes. Digo desafortunado porque para nadie es un secreto que su agenda es política. Abundan las fotos que evidencian que hizo parte de la campaña de la defensa del restituido alcalde Gustavo Petro y que su objetivo no es otro que el de buscar visibilidad, generar desconcierto y defender las banderas del Polo Democrático.
En realidad, todos quieren algo de los campesinos y poco están dispuestos a retribuirles. Lo único que quieren es sacar provecho de una situación de por sí complicada para ellos, venderles mentiras, ganar votos y generar un clima de malestar nacional previo a los comicios.
Los campesinos están secuestrados por los intereses políticos del Gobierno, los partidos políticos y las Farc. Y ese será el escenario que tendrán que enfrentar de ahora en adelante, teniendo en cuenta que se materialice un acuerdo de paz.
Las Farc ya entraron en la disputa política en las zonas más apartadas del país, ahora con menos fusil pero con más mentiras, y eso está calando en el campesinado. Nuestros campesinos no son un botín político, son esenciales en nuestras vidas y parte fundamental de nuestra nación. Este no es un momento de paro, es un momento de reflexión, análisis y solución. Ojo que ya se le vieron las orejas al burro.
* Luis Carlos Vélez, director de Noticias Caracol.
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sábado, 26 de abril de 2014
El justificado paro agrario
El Espectador
Indalecio Dangond B
25 de abril de 2014
Lo dije hace quince días en una entrevista a Jorge Cura en Barranquilla y lo sigo sosteniendo. “Al presidente Santos no lo van a derrotar sus rivales, lo van a derrotar los campesinos del país”. Y con justa causa.
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No hay derecho pues, que el Presidente de la República haya dejado pasar cuatro años sin resolver los profundos problemas de la ineficiencia y la falta de competitividad de los productores del campo. Todos, absolutamente todos los esquemas implementados por los teóricos funcionarios que Palacio puso al frente de la cartera agropecuaria, fracasaron.
No fueron capaces de resolver el problema de los altos costos de los insumos (la tarjeta de crédito de agroinsumos no les dio resultado y tampoco concertaron una disminución de precios con las multinacionales). Cerraron durante dos años la importación de maquinaria usada para uso agrícola desde los Estados Unidos impidiendo reducir los costos de adecuación de tierras. No construyeron un solo distrito de riego, el acceso a semillas genéticamente mejoradas sigue siendo una tortura y la investigación se quedó en los anales de Corpoica, que ahora se dedica a facturar comisiones por administración de convenios al cuestionado Fondo de Adaptación.
El Banco Agrario, el ICA y el Incoder fueron puestos al servicio de los políticos y no de los campesinos. Esa desacertada decisión trajo como consecuencia serios problemas en las metas de ejecución de dichas entidades. Las ganancias del Banco Agrario cayeron en un 39.9%, la morosidad de la cartera subió al 8.6% (frente a un 2.7% del resto de la banca) y su portafolio de inversión lo concentraron en TES ($10 billones), mientras que al sector agropecuario solo colocaron créditos por 2.4 billones de pesos en el 2013, equivalente al 36% del total de la cartera agropecuaria.
Por su parte, el ICA no fue capaz de expedir y aplicar las normas que permitían garantizar por ejemplo, el cumplimiento de los estándares en materia de inocuidad de la carne en toda la cadena para que pudiera ser admisible en los mercados de los EEUU y la Unión Europea.
El Incoder, en vez de dedicarse a implementar un modelo de agricultura tropical basado en hechos científicos para transformar grandes superficies de suelos pobres en fértiles y adaptar la agricultura a un contexto de cambio climático, se ha dedicado a adjudicar baldíos a campesinos sin un proyecto productivo viable.
Ahora, para tratar de atajar el justificado paro agrario del próximo lunes se les ocurrió la disparatada medida de prohibir los embargos y los cobros coactivos para la recuperación de las deudas de los campesinos, cosa que jurídicamente es improcedente. La mayoría de la cartera morosa que existe hoy en día en el sector agropecuario es consecuencia de los siniestros ocasionados por el fenómeno de la Niña entre 2010-2011.
En ese tiempo el ex ministro Juan Camilo Restrepo, tomó la desacertada decisión de refinanciar las deudas de los afectados cuando lo conveniente era comprarle la cartera que tenían con los bancos, que por la magnitud del desastre natural, la estaban ofreciendo a precio de huevo. Hoy, el costo fiscal para la Nación y el costo político para el Gobierno, es mucho mas alto.
Lo que mas tiene molesto e indignado al país agrario es la forma como el Gobierno por intermedio del cuestionado gerente del Pacto Agrario, ha pretendido utilizar la crisis del sector para justificar la repartición de 1 billón de pesos de mermelada a 600 alcaldes del país en plena campaña reeleccionista con la disculpa que son para resolverle los problemas a los campesinos en dichas regiones. ¿Donde está la Procuraduría?
¿Ya ven porqué se justifica el Paro Nacional Agrario?.
@indadangond
viernes, 25 de abril de 2014
SOS del Gobierno para que colombianos ahorren agua
El Espectador
25 de abril de 2014
"Es urgente que todos los colombianos ahorren agua para enfrentar el Fenómeno del Niño”, advirtió el ministro de Vivienda, Luis F. Henao.
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| Acuaparque Panachi en el Cañón del Chicamocha |
Con el fin de evitar posibles desabastecimientos o cualquier alteración en el suministro de agua potable, es fundamental que todos los colombianos ahorren agua “gota a gota” y que las empresas prestadoras en coordinación con los alcaldes y diferentes organismos locales, activen sus planes de emergencia y contingencia. Así lo advirtió el Ministro Luis Felipe Henao Cardona luego de conocer el último reporte del Ideam, donde se advierte la posibilidad de presentarse fuertes oleadas de sequía asociadas al Fenómeno del Niño. (Escuche el llamado del ministro).
"Si bien en algunas zonas del país ha aumentado el nivel de lluvia, no se deben bajar las alertas y no desactivar los planes de contingencia. Es posible que se presenten problemas de sequía que repercutan en la disminución del caudal de los ríos y fuentes hídricas con las que se abastecen los acueductos en las diferentes zonas del país", afirmó el Ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao Cardona.
Ante eventuales situaciones de emergencia por escasez de agua, Henao Cardona solicitó a los prestadores de servicios de acueducto y alcantarillado generar estrategias para atender, oportuna y eficientemente, la situación y garantizar el suministro de agua a las comunidades.
"Es importante promover actividades de ahorro y uso eficiente del agua, a través de campañas de sensibilización, así como monitoreos de comportamiento sobre calidad del líquido y caudales de ríos para generar alertas tempranas, debemos estar preparados y no esperar una emergencia para actuar", dijo el Ministro.
"Estamos trabajando no sólo para tener fuentes superficiales abastecedoras de los acueductos sino también para tener fuentes como son los pozos, como lo estamos haciendo en La Guajira y Magdalena, pero necesitamos de la colaboración de todos, gota a gota el agua se agota por lo que es necesario tener una cultura del agua que todos empecemos racionalizar su uso, permitiendo que este posible Fenómeno del Niño, si se llega a acaecer, no afecté de una forma importante a nuestros hogares", afirmó Henao Cardona.
El Ministro de Vivienda también anunció que "el Ministerio, a través del Viceministerio de Agua y Saneamiento, suministrará apoyo y asistencia técnica a los prestadores de servicios públicos de acueducto y alcantarillado, municipios y departamentos en el ámbito de sus competencias".
Recomendaciones para las autoridades locales y prestadores del servicio
1-Ejecutar programas sobre el uso eficiente del agua, que incluyan campañas de sensibilización de la población para ahorrar el preciado líquido del consumo humano y evitar el desperdicio en ocasiones como lavado de carros y plantas o el uso desmedido a la hora del baño o aseo del hogar.
2-Los planes de contingencia deben proveer información sobre la identificación de fuentes alternas de abastecimiento, y establecer indicadores para los niveles de alerta.
3-Acorde con la información de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, 40 municipios han reportado Planes de Emergencia y Contingencia. Su activación es responsabilidad de los entes territoriales.
4- Es importante tener en cuenta que para asegurar un mejor impacto a nivel territorial se requiere la articulación de los planes de ordenamiento territorial y de cuencas hidrográficas, así como a través de la coordinación de las diferentes instancias municipales y territoriales (alcaldías y gobernaciones).
5-Se hace un llamado a los municipios y departamentos y entidades en la prestación de los servicios públicos domiciliarios de acueducto para que acojan el procedimiento de solicitud de asistencia de la Unidad Nacional para la gestión de Riesgo de Desastre-UNRG
6-El Ministerio de Vivienda Ciudad y Territorio prestará apoyo y asistencia técnica a los prestadores de servicios públicos de acueducto y alcantarillado, municipios, en marco de la gestión del riesgo sectorial.
Recomendaciones para todos los colombianos
- Examinar las llaves de agua, cañerías y tuberías de los exteriores por si tienen fugas. Gota a gota el agua se agota.
- Hacer uso de los sistemas de recolección de agua lluvia en las casas, las cuales pueden ser usadas para lavado de ropas, aseo de las viviendas e instalaciones sanitarias.
- Efectuar el riego de las plantas y jardines únicamente dos veces por semana, en horas de la noche o temprano en la mañana, preferiblemente implementando sistemas de riego por goteo.
- Cuando se laven los platos a mano, utilizar una tina para lavarlos y otra para enjuagarlos. Nunca debajo del chorro de la llave abierta.
- Tomar duchas de corta duración y cerrar la llave mientras se enjabona.
- Utilizar un vaso con agua para cepillarse los dientes. No dejar la llave abierta.
- Cerrar la llave mientras se afeita, utilizar un recipiente o el tapón del lavabo para afeitarse.
- Lavar los vehículos en sitios establecidos para tal fin; si se lava en casa; utilizar solo un balde de agua.
- Enseñar a los niños a no desperdiciar el agua.
- Revisar periódicamente que el flotador de los inodoros esté funcionando correctamente.
- Instalar sanitarios de bajo consumo.
- Revisar los empaques de las llaves al menos 2 veces por año.
- Recolectar el agua que sale de la ducha mientras se espera que se caliente con el fin de utilizarla para plantas o sanitarios.
- Utilizar la lavadora para cargas completas evitando su uso para pocas prendas.
- Evitar el uso de manguera por el desperdicio de agua.
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viernes, 18 de abril de 2014
viacrucis Barichara 2014
Viacrucis de Barichara. Gran parcipación de la gente. Comenzó a las 5:00h, entre el anochecer y el amanecer. Cuatro cruces de madera, que luego del recorrido se plantaron en el punto conocido como 'Promoción Social.
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miércoles, 16 de abril de 2014
sábado, 12 de abril de 2014
La mala imagen fuerza a Monsanto a cambiar de estrategia
El País
Joan Faus - Saint Louis
12 de abril de 2014
El gigante agrícola intenta acercarse al consumidor para revertir el rechazo a los transgénicos y destina millones a evitar que sea obligatorio etiquetar los alimentos modificados genéticamente
El futuro de los alimentos genéticamente modificados se juega en la opinión pública. La batalla entre partidarios y detractores de los transgénicos es feroz y en Monsanto son muy conscientes de ello. Tras años acumulando una pésima reputación, la mayor compañía de semillas del mundo ha decidido cambiar de estrategia: acercarse más al consumidor para tratar de convencer a escépticos y críticos sobre la seguridad de sus productos, y sus efectos positivos para la agricultura mundial.
"En los últimos veinte años casi todas nuestras actividades de comunicación y educación han estado enfocadas a los granjeros, y han ido muy bien. Pero el error que cometimos es que no pusimos suficiente esfuerzo en los consumidores. Pensamos que ese era el trabajo de la industria de alimentación", admitió el vicepresidente ejecutivo y responsable tecnológico de Monsanto, Robert Fraley, en un encuentro reciente con periodistas europeos en la sede central de la empresa en San Luis. La visita, organizada por el gigante agrícola, es un reflejo de su creciente interés por divulgar más sus actividades.
En 2011 la multinacional estadounidense, especializada desde hace dos décadas en desarrollar semillas alteradas genéticamente para resistir herbicidas y repeler insectos, fue considerada la compañía "más malvada" del mundo en una encuesta en Internet. Y el profundo rechazo que generan sus prácticas en capas de la población a lo largo del planeta se visualizó ampliamente en mayo del año pasado cuando en un mismo día se celebraron manifestaciones contra Monsanto en 436 ciudades de 52 países. La iniciativa la engendró una sola persona en Facebook y tras el abrumador éxito de convocatoria se repetirá el próximo 24 de mayo. Para cerrar el círculo, los sondeos indican que tres cuartas partes de los estadounidenses se declaran preocupados por la presencia de transgénicos en su comida -que están ampliamente autorizados y rondan el 80% de todos los alimentos-, la mayoría por el temor a efectos nocivos. En Europa -que solo permite un tipo de maíz-, el rechazo es del 61%, mientras en España del 53%, según las últimas encuestas, de 2010.
Todo ello ha llevado a Monsanto en el último año a repensar por completo su estrategia. "Los consumidores nos ven como el primer escalón de la cadena de alimentación y quieren oír más de nosotros [...] Tenemos que hacerlo mejor", explicó el directivo. La empresa -que elabora principalmente semillas modificadas de soja, maíz, algodón y colza, al margen de otras convencionales- ha redoblado su comunicación en las redes sociales, donde son muy fuertes sus oponentes, y ha facilitado más información en su página web.
En paralelo, a finales de 2013 amplió su relación con Fleishman Hillard, una de las principales firmas de relaciones públicas, para impulsar una nueva campaña internacional, según Holmes Report, una plataforma que analiza el sector. Un portavoz de Monsanto confirmó que son clientes de esa agencia , pero evitó entrar en concreciones. Además, Monsanto -con una destacada presencia en América Latina, con soja y maíz transgénico, al margen de Estados Unidos- impulsó en septiembre, junto al resto de grandes grupos biotecnológicos, una página web con detallada información sobre estos alimentos.
Los expertos avisan, sin embargo, que la mala imagen no desaparece de la noche a la mañana. “Nunca es fácil. Es como correr un maratón, no un esprín”, apunta por teléfono Aaron Perlut, socio de Elasticity, una consultoría de San Luis especializada en reputación corporativa. Mientras, desde las organizaciones contrarias a los transgénicos creen que el giro conciliador y más transparente de Monsanto es falso y denota nerviosismo. “Se ha dado cuenta de que la era genética ha terminado. El público no aceptará una tecnología impredecible y peligrosa”, clama Ronnie Cummins, de la Organic Consumer Association. “Al mismo tiempo, está gastando millones en luchar contra el derecho a saber de los consumidores, por lo que no importa cuanto destine a refrescar su marca. Es sospechoso”, ahonda, por su parte, Colin O’Neil, del Center for Food Safety.
Se refiere a la multimillonaria ofensiva de Monsanto, junto a otras empresas, para frenar las iniciativas en 27 de los 50 estados de EE UU a favor de que sea obligatorio -como ocurre en más de sesenta países, entre ellos los de la UE y Brasil- especificar en los envoltorios de los alimentos si contienen componentes modificados genéticamente. Ahí es donde se juega la verdadera batalla entre los partidarios y detractores de los transgénicos, pues el etiquetado podría suponer un punto de inflexión en la percepción del consumidor. En las próximas semanas la Cámara de Representantes de Vermont podría aprobar una ley en ese sentido, con lo que se convertiría en el primer estado con etiquetado obligatorio en EE UU. En 2012 California y en 2013 Washington celebraron votaciones populares sobre este asunto, en las que se impuso el 'no' por un estrecho margen. Las multinacionales invirtieron 46 y 22 millones de dólares respectivamente en la campaña contra el sellado forzoso, dos y tres veces más que los grupos a favor.
"No hay estudios que examinen a largo plazo riesgos potenciales de los transgénicos sobre la salud. En ausencia de esa información, los consumidores deberían poder escoger si quieren o no comerlos", sostiene O'Neil. Los activistas recuerdan que el 93% de los estadounidenses están a favor del etiquetado y que en 2007 Barack Obama hizo una promesa en ese sentido antes de convertirse en presidente de EE UU. Desde Monsanto argumentan que "no hay duda" que la comida transgénica es igual de segura que la convencional y que así lo han certificado científicos y reguladores. A lo que opositores, como Cummins, replican denunciando los nexos entre Monsanto y las autoridades estadounidenses. Por ejemplo, el caso de Michael Taylor, que trabajó en la Agencia de Control de Alimentos y Medicamentos, luego se pasó a Monsanto donde fue vicepresidente, y ahora vuelve a estar en la FDA, según revelan los registros oficiales recopilados por el Center for Responsive Politics, una organización civil. No es un episodio aislado: un 72% de los cabilderos de Monsanto en 2013 habían trabajado antes en la Administración o en el Capitolio, según el Center. Se trata de una práctica habitual entre las grandes corporaciones.
El gigante agrícola aboga por el etiquetado voluntario de los transgénicos porque "pone el foco en las empresas que quieren usarlo como una ventaja de mercadotecnia", aduce Fraley, pero se opone a que sea obligatorio porque lo considera discriminatorio al equipararse a la información negativa sobre las grasas y sales que tiene un alimento. En este sentido, Monsanto apoya -a través de una coalición de un centenar de compañías- la propuesta de ley presentada el pasado miércoles por un congresista republicano que busca prohibir el etiquetado obligatorio, para así frenar los intentos de los estados, y dar más poder a la FDA, que se decanta por la vía voluntaria. La norma tiene pocas opciones de prosperar, dada la división que suscita en el Capitolio.
Pero para remediar una pésima reputación, primero hay que explorar las causas. "Realmente no la puedo explicar", reconoció Fraley, que la atribuyó sobre todo al hecho de ser vista como una empresa estadounidense y al "vilipendio" de la agricultura y la producción alimentaria. Pero también, a regañadientes, al pasado oscuro de Monsanto, como su producción del herbicida agente naranja que EE UU usó en la guerra de Vietnam o la contaminación en Alabama de unos componentes químicos. "Indudablemente el legado del pasado es un desafío para toda compañía", admitió. Aunque en su informe anual avisa de que la "aceptación pública" puede afectar sus ventas, de momento los beneficios de Monsanto siguen creciendo: hasta febrero ganó 1.670 millones de dólares, un 13% más que el año anterior. Ahora, su reto es lavar su imagen y ganar la batalla de la opinión pública, pero eso se presume mucho más complejo.
El amplio entramado político de la multinacional
J. F.
Como la mayoría de grandes compañías de EE UU, Monsanto destina mucho
dinero en tratar de granjearse una influencia política. En 2013 gastó
6,9 millones de dólares en hacer lobby en el Capitolio y en agencias de
la Administración, según datos del Center for Responsive Politics (CRP),
lo que la sitúa en la posición 61 de 4.126. Ya en 1998 destinó cuatro
millones, y su nivel más alto llegó en 2008 con nueve millones. Otros
grupos comparten objetivos similares a los de Monsanto. Por ejemplo, en
pleno debate sobre el etiquetado, la Grocery Manufacturers Association
disparó en 2013 por cuatro su gasto en lobby, hasta los 14,3 millones.Monsanto también hace donaciones a políticos. Por ahora, en el ciclo de las elecciones legislativas del próximo noviembre, ha otorgado 424.600 dólares a comités de candidatos (el 72% del Partido Republicano), según el CRP. Desde 2002 sus donaciones han ido creciendo con fuerza hasta llegar a su pico en 2012 (654.300 dólares). Desde la compañía las minimizan y alegan que son "parte del sistema político estadounidense". La Organic Consumer Association y el Center for Food Safety también destinan dinero a hacer lobby e iniciativas políticas, pero en proporciones muy inferiores.
Uno de los más beneficiados por las donaciones de Monsanto es Roy Blunt, senador republicano por Misuri, un estado muy agrícola y en el que se ubica Saint Louis. En el ciclo de 2014, Monsanto es por ahora el séptimo contribuyente a su campaña de reelección por valor de 79.250 dólares. Las cifras han ido en aumento: 10.000 en 2008, 44.250 en 2010 y 74.250 en 2012. En algunos círculos Blunt, que también recibe donaciones de otras empresas agrícolas, ha sido apodado como el hombre de Monsanto en Washington. Él mismo reconoció que elaboró junto a Monsanto la polémica cláusula que se introdujo a última hora hace un año en una ley que forzaba al Departamento de Agricultura a ignorar hipotéticas decisiones judiciales que pudiesen bloquear sus aprobaciones a nuevas semillas transgénicas. La cláusula, que no se renovó a los seis meses, fue bautizada coloquialmente como la 'Monsanto Protection Act'.
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martes, 8 de abril de 2014
sábado, 5 de abril de 2014
El hombre del billón de pesos
El Espectador
Indalelcio Dangond B
4 de abril de 2014
No cayó nada bien en las organizaciones campesinas del país el nombramiento del cuestionado ex presidente de Finagro, Cesar Pardo, como Gerente del Pacto Agrario.
En la columna
pasada informé al ministro de agricultura de la inconveniencia de esta
designación por las razones que a continuación expongo.
El
año pasado el Contralor Delegado de la Unidad Anticorrupción de la
Contraloría General de la Republica, José Miguel Char, en el Proceso de
Responsabilidad Fiscal No. 80183-064-629, firmó un fallo contra Cesar
Pardo declarándolo fiscalmente responsable a titulo de culpa grave por
la suma de $2.834.599.645, por haber desarrollado una gestión fiscal
antieconómica e ineficiente generando un daño al patrimonio de Finagro
cuando se desempeñaba como presidente de dicha entidad.
En
la entrevista del pasado 29 de marzo al Espectador, el señor Cesar
Pardo, afirmó que ese fue un “proceso absurdo en el que se le vinculó
después de haber salido de la presidencia de Finagro en octubre de 2005,
cuando los hechos investigados eran de noviembre y diciembre de ese
año”. Ver entrevista.
http://www.elespectador.com/noticias/politica/un-nombre-polariza-gerente-del-pacto-agrario-articulo-483634.
Claramente, el señor Cesar Pardo
le mintió al país, a las organizaciones campesinas y al inocente
ministro de la cartera agraria, porque según consta en el fallo
proferido por el Delegado Anticorrupción de la CGR, si fungía como
presidente de Finagro para la época de los hechos en cuestión (12 de
octubre de 2005). Si bien es cierto que el proceso prescribió por
vencimiento de términos, ello no lo exime de la censura moral.
En
dicha entrevista, también pretendió restar importancia a la
investigación y formulación de pliegos de cargos que le ordenara la
Procuraduría General de la Nación cuando fue presidente del Banco
Agrario por la presunta irregularidad en la vinculación de personal con
violación a la legislación laboral contenida en el articulo 6 del Código
Sustantivo del Trabajo y los artículos 3 y 77 de la Ley 50 de 1.990. La
investigación señala que a través de la figura de vinculación directa y
empresas temporales se contrataban trabajadores por seis meses
prorrogables, encontrando personal vinculado por mas de 4 años
cumpliendo actividades que no eran ocasionales, sino, que correspondían a
funciones propias del objeto del banco. Extrañamente la investigación
fue archivada.
Pues esta es la
persona que el ministro de Agricultura, Rubén Darío Lizarralde a
designado para ejecutar el billón de pesos que el Gobierno del
Presidente Juan Manuel Santos ha destinado para invertir en lo que resta
del año, en proyectos campesinos para mejorar el bienestar, ingreso y
capacidades para el desarrollo rural y agropecuario. Delicado encargo.
El
mecanismo que escogieron para la ejecutar el billón de pesos -que
aportamos los colombianos con el impuesto del 4x1000-, son los
ineficaces y cuestionados Consejos Municipales de Desarrollo Rural
(CMDR) y Consejos Seccionales de Desarrollo Agropecuario (Consea), unos
burócratas expertos en gastarse los dineros públicos en proyectos
agrícolas y ganaderos ineficientes y poco rentables.
La
solución es instituir los POT rurales para establecer el uso y vocación
de los suelos de los municipios y organizar las escuelas de
emprendimiento rurales que proporcionen a los jóvenes campesinos
contenidos útiles que ellos puedan aplicar en la corrección de sus
propias ineficiencias y que den prioridad al entrenamiento y desarrollo
de habilidades más que a satisfacer intereses individuales de negocio.
viernes, 4 de abril de 2014
verano - agua - invierno
Todo gira en torno al mismo tema: el AGUA.... haya verano o haya invierno...
No es extraño ver por estos días al carrotanque de los bomberos de Barichara repartiendo agua por la parte alta de Santa Helena: la escuela y unas cuantas familias que no tienen NADA de agua....
Y al día siguiente de la repartición llovió.... poco, pero algo es algo... que comience el invierno...
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santa elena alto
martes, 1 de abril de 2014
Más de 42 mil hectáreas de Santurbán serán protegidas
El Espectador
Pastor Viviescas Gómez
31 de marzo de 2014
Minambiente presentó en Bucaramanga avances en la delimitación del páramo. Ministra dice estar dispuesta a enfrentar reacción de compañías mineras.
![]() |
| Páramo de Santurban |
La cara de preocupación de los gerentes de las
compañías mineras reflejaba la magnitud de la decisión tomada por la
ministra de Ambiente, Luz Helena Sarmiento, quien después de largos
meses de concertación por fin anunció en Bucaramanga que el Páramo de
Santurbán, al menos en el papel, estará a salvo.
Apoyada en el concepto técnico emitido por el Instituto Alexander von Humboldt y en algunos criterios sociales, la ministra manifestó que ya fue definida la delimitación de Santurbán y que “este es un modelo de desarrollo realmente sostenible en el que prima que el recurso hídrico es lo más importante para la región y para la nación”.
La línea definitiva, que no será adoptada de inmediato, ni fue enseñada a los periodistas regionales, abarcará de acuerdo a la ministra Sarmiento “más de 42 mil hectáreas”, mientras que la superficie conservada del Parque Natural Regional quedó en 10.700 hectáreas.
“Demostramos que en esta decisión primó el deber ser y cuadruplicamos el área”, señaló, al tiempo que dijo que asume la responsabilidad y está dispuesta a enfrentar la reacción de compañías mineras como Eco Oro (antes Greystar) que ve frustrado su proyecto de Angostura. “Uno no puede gobernar con miedo, sino con firmeza y transparencia”, le dijo a El Espectador.
El significado de la tan anhelada noticia es que se ordena la suspensión de la minería a gran escala y la agricultura en páramo, los campesinos resultarán cobijados por una estrategia de reconversión de sus actividades y nadie tendrá que irse de quienes hoy habitan esa área ubicada en la jurisdicción de los municipios santandereanos de Suratá, California, Matanza, Vetas y Tona, incluido el corregimiento de Berlín que produce cebolla y papa.
La tarea que les espera a los gobiernos nacional, departamental y locales es crear incentivos mediante el pago por servicios ambientales para aquellas personas que opten por la conservación de los bosques y el agua, además de propiciarles otros medios de vida que sean compatibles con la conservación del páramo, consolidándolo como la inmensa fábrica de agua que alimenta a 21municipios de Santander y Norte de Santander, entre ellos el área metropolitana de Bucaramanga.
En esa etapa de transición habrá que determinar con exactitud, pueblo por pueblo, cuántas familias son las que tienen que suspender sus actividades de agricultura y ganadería, así como el número de desempleados que deja la explotación minera -en una primera fase recibirán subsidios-, para lo cual MinAmbiente considera que es clave que los alcaldes se conviertan en amigos del proceso.
El pago por servicios ambientales se hará por hectárea conservada y no por familia, con lo cual el Gobierno se le adelanta a quienes pretendieran pescar en río revuelto fraccionando sus fincas.
“Con esta medida de conservación del páramo en serio, ganaron todos los que necesitan agua y aquí necesitan agua todos: los mineros, los agricultores, los ciudadanos de arriba y los de abajo. Perdieron temporalmente los que ven limitadas sus posibilidades de producción agropecuaria o extractiva hoy dentro de Santurbán, pero la idea es que en la transición hallen un modo de vida que sea compatible con el páramo. También pierden unos mineros que tienen títulos adentro, y con ellos habrá que hacer una negociación de tipo jurídico”, explicó Juan Camilo Cárdenas, economista de la Universidad de los Andes y asesor de MinAmbiente.
Pero los grandes derrotados con la decisión, a la que llegó el Gobierno después de multitudinarias marchas de protesta a lo largo de estos tres años, son aquellas personas y empresarios tanto colombianos como extranjeros que querían llevarse las toneladas de oro y plata que esconden estas montañas, sin tener presente el valor inconmensurable del agua y el medio ambiente. Se estima que en el caso de Eco Oro (antigua Grey Star), la delimitación del Parque Regional y ahora del páramo afectará un 60% de los títulos que le fueron otorgados a la minera canadiense.
Apoyada en el concepto técnico emitido por el Instituto Alexander von Humboldt y en algunos criterios sociales, la ministra manifestó que ya fue definida la delimitación de Santurbán y que “este es un modelo de desarrollo realmente sostenible en el que prima que el recurso hídrico es lo más importante para la región y para la nación”.
La línea definitiva, que no será adoptada de inmediato, ni fue enseñada a los periodistas regionales, abarcará de acuerdo a la ministra Sarmiento “más de 42 mil hectáreas”, mientras que la superficie conservada del Parque Natural Regional quedó en 10.700 hectáreas.
“Demostramos que en esta decisión primó el deber ser y cuadruplicamos el área”, señaló, al tiempo que dijo que asume la responsabilidad y está dispuesta a enfrentar la reacción de compañías mineras como Eco Oro (antes Greystar) que ve frustrado su proyecto de Angostura. “Uno no puede gobernar con miedo, sino con firmeza y transparencia”, le dijo a El Espectador.
El significado de la tan anhelada noticia es que se ordena la suspensión de la minería a gran escala y la agricultura en páramo, los campesinos resultarán cobijados por una estrategia de reconversión de sus actividades y nadie tendrá que irse de quienes hoy habitan esa área ubicada en la jurisdicción de los municipios santandereanos de Suratá, California, Matanza, Vetas y Tona, incluido el corregimiento de Berlín que produce cebolla y papa.
La tarea que les espera a los gobiernos nacional, departamental y locales es crear incentivos mediante el pago por servicios ambientales para aquellas personas que opten por la conservación de los bosques y el agua, además de propiciarles otros medios de vida que sean compatibles con la conservación del páramo, consolidándolo como la inmensa fábrica de agua que alimenta a 21municipios de Santander y Norte de Santander, entre ellos el área metropolitana de Bucaramanga.
En esa etapa de transición habrá que determinar con exactitud, pueblo por pueblo, cuántas familias son las que tienen que suspender sus actividades de agricultura y ganadería, así como el número de desempleados que deja la explotación minera -en una primera fase recibirán subsidios-, para lo cual MinAmbiente considera que es clave que los alcaldes se conviertan en amigos del proceso.
El pago por servicios ambientales se hará por hectárea conservada y no por familia, con lo cual el Gobierno se le adelanta a quienes pretendieran pescar en río revuelto fraccionando sus fincas.
“Con esta medida de conservación del páramo en serio, ganaron todos los que necesitan agua y aquí necesitan agua todos: los mineros, los agricultores, los ciudadanos de arriba y los de abajo. Perdieron temporalmente los que ven limitadas sus posibilidades de producción agropecuaria o extractiva hoy dentro de Santurbán, pero la idea es que en la transición hallen un modo de vida que sea compatible con el páramo. También pierden unos mineros que tienen títulos adentro, y con ellos habrá que hacer una negociación de tipo jurídico”, explicó Juan Camilo Cárdenas, economista de la Universidad de los Andes y asesor de MinAmbiente.
Pero los grandes derrotados con la decisión, a la que llegó el Gobierno después de multitudinarias marchas de protesta a lo largo de estos tres años, son aquellas personas y empresarios tanto colombianos como extranjeros que querían llevarse las toneladas de oro y plata que esconden estas montañas, sin tener presente el valor inconmensurable del agua y el medio ambiente. Se estima que en el caso de Eco Oro (antigua Grey Star), la delimitación del Parque Regional y ahora del páramo afectará un 60% de los títulos que le fueron otorgados a la minera canadiense.
lunes, 31 de marzo de 2014
El cambio climático traerá más pobreza, éxodos y violencia
El País
Elena G. Sevillano
30 de marzo de 2014
Los impactos del calentamiento ya se notan en todo el mundo, alerta el último informe de la ONU
Crecerán en este siglo si no se adoptan medidas
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| Imagen desértica del lago Curulai, en la Amazonia brasileña, tomada por Greenpeace. / daniel beltra |
Los impactos del calentamiento global ya son visibles en todos los continentes y en todos los océanos, alerta el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que dibuja un panorama futuro muy lúgubre si los líderes mundiales no actúan a tiempo. De no adoptar medidas, el texto prevé que durante este siglo aumente el desplazamiento de poblaciones, sobre todo en zonas litorales que se verán afectadas por la subida del nivel del mar, las inundaciones y la erosión de las costas. El informe también alerta sobre el descenso de las cosechas, la extinción de especies y la degradación de los ecosistemas. Y apunta incluso al riesgo de que se produzcan conflictos violentos o guerras civiles.
El IPCC, la mayor red científica del mundo dedicada a estudiar el cambio climático, desvela hoy en Yokohama (Japón) la segunda de las tres partes de su extenso informe de actualización sobre la literatura científica del calentamiento, llamado AR5.
Los efectos del calentamiento global no son una amenaza futura e inconcreta, sino que ya pueden observarse en muchas regiones, asegura el IPCC en su resumen para los responsables políticos: fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor, sequías y ciclones; cosechas menos abundantes; cambios en las precipitaciones que afectan el acceso a los recursos hídricos... Y el mundo está “mal preparado” para enfrentarse a los impactos futuros, añade la nota de prensa que lo acompaña. Un texto que se ha estado consensuando durante este fin de semana con los responsables políticos y que rebaja algunas de las previsiones incluidas en un borrador filtrado hace unos días. Estas son algunas de las alertas que lanza el informe:
Conflictos. Se prevé que el cambio climático aumente el desplazamiento de poblaciones durante el siglo XXI, especialmente en países en vías de desarrollo, señala el texto, que añade: “Indirectamente, puede incrementar el riesgo de conflictos violentos en forma de guerra civil y entre comunidades al amplificar factores instigadores de conflictos bien documentados como pobreza y perturbaciones económicas”.
Más pobreza. Los peligros relacionados con el clima “afectan directamente” a las vidas de los más pobres, porque impactan en sus medios de vida, en la reducción de las cosechas, en la destrucción de sus viviendas y, de forma indirecta, al aumentar los precios de la comida y la inseguridad alimentaria.
Costas. La previsible subida del nivel del mar durante el siglo XXI provocará inundaciones y erosión del litoral. Al mismo tiempo, las proyecciones muestran que el aumento de la población, el desarrollo económico y la mayor urbanización atraerán a más personas hacia zonas costeras, con lo que el peligro será mayor. El informe asegura que los costes de adaptación a esta realidad varían mucho entre países. En el caso de algunos en vías de desarrollo y de pequeños Estados insulares, hacer frente a los impactos y a los costes de adaptación puede suponer varios puntos porcentuales de su producto interior bruto.
Seguridad alimentaria. El calentamiento global, la subida del nivel del mar y los cambios en las precipitaciones afectarán a las tierras cultivables. Y no para bien, según el informe. En el caso de los principales cultivos (trigo, arroz y maíz), en las regiones tropicales y templadas, el texto habla de “impacto negativo” en las cosechas si la temperatura sube más de dos grados centígrados y no se toman medidas de adaptación.
Salud. El informe señala que la carga de enfermedad provocada por el cambio climático es pequeña si se compara con otras consecuencias y que no está bien cuantificada. Sin embargo, añade que ya hay evidencia de mayor mortalidad relacionada con el calor y menor con el frío en algunas zonas como resultado del calentamiento. Los cambios en la temperatura y la precipitación ya han alterado la distribución de algunas enfermedades transmitidas por el agua, añade. Los riesgos futuros incluyen problemas de salud en zonas costeras y pequeñas islas debido a la subida del nivel del mar y las inundaciones[RFC 1-5], así como en grandes poblaciones urbanas a causa de inundaciones tierra adentro. Hasta la mitad del siglo XXI, el impacto consistirá en “el agravamiento de problemas de salud ya existentes”. A más largo plazo, pero dentro del siglo, los científicos creen que empeorará la salud en regiones de países en desarrollo.
Océanos. Ya están notando los efectos del cambio climático: mayor calentamiento (provoca desplazamiento de especies marinas, como el bacalao atlántico hacia latitudes polares), acidificación y deficiencia de oxígeno.
Ecosistemas. Algunos hábitats “únicos y amenazados” ya están en peligro debido al cambio climático. Si la temperatura media sube un grado más, aumentará el riesgo de “consecuencias graves”. Con una subida de dos grados, el riesgo se ampliará a muchas especies con capacidad de adaptación limitada, especialmente en los arrecifes de coral y el Ártico. El texto alerta de que, si no se actúa, los cambios en algunos ecosistemas pueden ser “abruptos e irreversibles”.
Medio rural. El texto alerta del peligro que acecha a las zonas rurales debido al acceso insuficiente al agua potable y de riego, y del descenso de la productividad de las cosechas. Agricultores y pastores en regiones semiáridas serán los más afectados en un futuro próximo.
Acceso al agua. El informe asegura que los recursos de aguas superficiales y subterráneas renovables “se reducirán significativamente” en la mayoría de las regiones subtropicales, lo que “intensificará la competición por el agua entre sectores”.
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domingo, 30 de marzo de 2014
Cuando llegue la Gran Tribulación, la Tierra tendrá al fin su merecido descanso
Koinonia
30 de marzo de 2014
POR: Waldemar Boff se graduó en filosofía y sociología en Estados Unidos, anima el SEOP (Servicio de Educación y Organización Popular) en la Baixada Fluminense.
Leonardo Boff: Me parecen muy oportunas las reflexiones de este autor, que trabaja la ecología con pequeños productores rurales junto al río Surui, en la Baixada Fluminense. Este es su texto:
«Nadie sabe con seguridad el día ni la hora. Y es que, casi sin darnos cuenta, estamos ya en medio de ella. Pero que está viniendo, lo está, cada vez con más intensidad y nitidez. Cuando suceda el gran vuelco, todo va a parecer como si fuese por sorpresa.
Aunque haya datos seguros que apuntan a la inevitabilidad de los cambios globales debidos al clima, con consecuencias que los científicos tratan de adivinar, pero que seguramente serán para peor, los intereses económicos de las grandes naciones y la falta de visión de sus dirigentes no les permiten tomar las medidas necesarias para mitigar los efectos y adaptar su modo de vida al estado febril de la Tierra.
Podemos imaginar un escenario plausible en el que los huracanes barrerán regiones enteras. Olas gigantescas se tragarán ciudades y civilizaciones, yendo a morir a los pies de las montañas. Sequías prolongadas harán que se cambien todas las riquezas por un simple vaso de agua sucia. El calor y el frio extremos harán que recordemos con nostalgia las historias de las abuelas que hablaban de la brisa de la tarde y del cálido fuego del hogar en el invierno, siempre previsible, y de los frutos madurados al calor de un sol de verano benéfico. Se comerá solo para sobrevivir, siempre poco y de dudoso gusto.
Pero todo esto no será lo peor. La madre, enflaquecida, no conseguirá enterrar a la hija, y el nieto matará al abuelo por un cacho de pan. El perro y el gato, amigos del hombre, serán buscados por todas partes como última posibilidad de saciar el hambre. Lo vivos envidiarán a los muertos y no habrá quien llore la muerte de los niños. El hambre llegará a tal punto que, como en la Jerusalén sitiada, los hambrientos aguardarán la próxima víctima de la muerte para disputarle la carne flácida.
“El país será devastado y las ciudades se convertirán en escombros. Durante el tiempo que quede devastada, la Tierra descansará por los sábados que no descansó cuando habitabais en ella” (Lev 26,33-35).
¿Pero será el fin de toda la biosfera? No. Por causa de los justos y sensatos, Dios abreviará esos días y no destruirá toda la vida sobre la Tierra, manteniendo la promesa que hiciera a nuestro padre Noé. Pero es necesario que el ser humano pase por esa tribulación para que despierte de su egocentrismo y reconozca en definitiva que él es parte de la comunidad de la vida y su principal guardián.
¿Qué hacer para prepararnos para esos tiempos? Primeramente, reconocer que ya vivimos en ellos. Hoy ya no se sabe cuando vendrá la primavera o el otoño. Ya no contamos con los meses de frío y de calor. Ya no sabemos cuándo habrá lluvia o hará sol.
Después, es importante quedarse en silencio, vigilando y observando las señales que indican la aceleración de los procesos de cambio. Y sobre todo es imprescindible convertirse, cambiar de hábitos de vida, un cambio personal, profundo y definitivo. Solo entonces estaríamos en condiciones morales de pedir a otros que hicieran lo mismo. Pero, como en tiempo de los profetas, pocos oirán, algunos escarnecerán y la mayoría se mantendrá indiferente permitiéndose toda suerte de libertades como en los tiempos de Noé.
Deberíamos también volver a las raíces, volver a empezar, como tantas veces lo hizo la humanidad arrepentida, reconociendo que somos apenas criaturas y no Creador, que somos compañeros y no señores de la naturaleza; que para ser felices es indispensable someternos a las grandes leyes de la vida y oír con atención la voz de nuestra conciencia. Si obedecemos a esas leyes mayores, recogeremos los frutos de la Tierra y la alegría del alma. Si las desobedecemos, heredaremos una civilización como esta en la que estamos viviendo, llena de avidez, guerras y tristezas.
Para los tiempos de carestía que vendrán es fundamental recuperar las artes y técnicas ancestrales de plantar, recoger, comer; cuidar de los animales y servirse de ellos con respeto; hacer utensilios y herramientas con arte y tecnología local; seleccionar y plantar las hierbas que curan y los granos que nutren; recoger para tejer; preservar las fuentes de agua, encontrar los lugares apropiados para cavar los pozos y aprender a guardar las aguas de lluvia. Es entrar en la facultad de la economía de la escasez, de la sobriedad compartida y de la belleza despojada. De ese saber recuperado y enriquecido surgiría la civilización del contentamiento, una biocivilización, la Tierra de la buena esperanza.
Después de esa larga temporada de lágrimas y esperanzas, superaremos esa estúpida guerra de religiones, esa intolerable disputa de dioses. Más allá de los profetas y tradiciones, más allá de las morales y liturgias, quien sabe, volveremos a adorar bajo múltiples nombres y formas al único Creador de todas las cosas y Padre-Madre de todos los vivientes en el gran Espíritu que une e inspira todo, entrelazados amorosamente en una única fraternidad universal. Y podremos en fin organizar verdaderamente la unión de todos los pueblos del mundo y un auténtico parlamento de todas las religiones».
Leonardo Boff
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catastro y registro para la reforma rural integral
El Espectador
Alejandro Reyes Posada
29 de marzo de 2014
En Colombia los derechos de propiedad sobre la tierra no tienen una base cartográfica sólida, que debería ser un catastro moderno y completo.
Esto significa que los linderos que demarcan cada propiedad no tienen expresión en un plano único y confiable, certificado por el Estado, y por tanto no son un “cuerpo cierto”, usando la expresión legal, como tampoco su área y linderos. Esta dificultad se suple, en las transacciones de dominio, con una descripción literaria de los linderos, mientras el plano permanece como un documento anexo, cuando hay, sin valor para identificar el terreno.
Que el registro, y no el catastro, sea la prueba de los derechos de propiedad, con referencia imprecisa respecto de los linderos en el terreno, es la anomalía colombiana, el secreto oculto que ha permitido a los vivos con poder apropiarse del trabajo colectivo de los campesinos y a las élites territoriales disfrutar del monopolio rentístico de la tierra desde el siglo XIX.
No sorprende, en esta situación, que la frontera entre baldíos y tierras privadas sea muy borrosa, igual que entre poseedores campesinos y propietarios titulares, para no mencionar los conflictos de linderos entre vecinos, que son muy frecuentes. Este sistema impreciso de identificación cartográfica de los predios y de registro de la propiedad tiene un sesgo a favor de quienes tienen mayor habilidad para relacionarse con el sistema legal y en perjuicio de quienes carecen de esa capacidad. El sistema descoordinado impide al Estado tener el control físico, jurídico, económico y fiscal de la tenencia de la tierra y debilita el potencial del desarrollo rural, la bancarización y la formalización de la economía agraria, y también impide a los poseedores y propietarios tener seguridad jurídica en sus derechos, para transformarlos en patrimonio y capital.
Los principales usuarios institucionales de la información catastral, aparte de las CAR y los municipios, son las empresas petroleras y mineras, que para hacer sus propios planos topográficos pagan salarios muy superiores a las tarifas del IGAC y, por tanto, absorben la poca oferta disponible de topógrafos. Esas empresas, además, así como los contratistas de obras públicas que deben adquirir predios, encuentran que los planos catastrales del IGAC no reflejan la realidad de la tenencia, y deben, por tanto, hacer de nuevo los levantamientos catastrales. Igual sucede en la Unidad de Restitución de Tierras y en el Incoder, que deben hacerlo porque los jueces no aceptan los planos del IGAC, por su desactualización, imprecisiones y deficiencias.
Para que la reforma rural integral no sea sólo buenas intenciones, el país debe hacer un verdadero catastro y fundir en un solo instrumento el título de propiedad, cuyo objeto debe ser un plano catastral y no la descripción poética del paisaje, como ocurre en el registro actual. El nuevo catastro debe referenciar geográficamente con planos todas las posesiones de tierras, tituladas o no, en manos de campesinos, los territorios étnicos, las reservas naturales y forestales, para identificar todos los conflictos de tenencia y solucionarlos de acuerdo con el derecho agrario, que protege la posesión y el acceso a la tierra de los más vulnerables del campo.
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