viernes, 24 de enero de 2014

Milagro ecuatoriano


Revista Dinero 
23 de enero de 2014


Luego de siete años al frente de la presidencia de Ecuador, Rafael Correa tiene sorprendido al mundo con sus logros en infraestructura y educación. Dinero viajó a Ecuador para entender en qué consiste esa transformación y por qué el éxito de su modelo.

Rafael Correa
Ecuador tiene nueva cara. Una revolución de infraestructura ha transformado el país. Relucientes carreteras de doble calzada atraviesan el territorio, construidas dentro de los tiempos y costos programados. 

Aeropuertos, hospitales, colegios y universidades se levantan en las zonas más apartadas, aprovechando la renta petrolera. El crecimiento promedio de la economía ha bordeado el 5% desde 2010, jalonado por una inversión pública sin antecedentes. La producción de crudo y los ingresos fiscales se han multiplicado, no solo por los buenos precios sino también por la renegociación de los contratos petroleros. Como lo dice el presidente Rafael Correa en entrevista exclusiva con Dinero, hasta la autoestima de la gente cambió.

El Ecuador de hoy sorprende. Debido a la ideología socialista del presidente Rafael Correa y a su audacia para retar a Estados Unidos en diversos escenarios, muchos asumieron que su gobierno sería un desastre en lo económico, comparable al de Hugo Chávez en Venezuela o al de los Kirchner en Argentina.

No hay tal: el calibre de Correa es bien diferente. Es el único presidente en América Latina que cuenta con un título de doctorado, ha puesto coto a los evasores de impuestos, se ha empeñado en transformar la educación y no solamente ha incrementado la inversión en colegios, sino que se ha involucrado en duros enfrentamientos con los sindicatos de profesores.

Correa tiene un proyecto de largo plazo y su talante ha sido fundamentalmente pragmático. Detrás de los discursos altisonantes hay un economista sólidamente formado, que sabe bien dónde puede arriesgarse a desafiar la ortodoxia y dónde están las variables que no puede modificar, como la dolarización del país.


Para Colombia, el modelo de Correa despierta, sin duda, una enorme envidia. Las carreteras se hacen sin escándalos de corrupción y sin que haya que esperar años para que se resuelvan unos alegatos con comunidades. Los intereses particulares no frenan las iniciativas. Las carreteras no están llenas de huecos. El cambio se ve.

Esto no significa que el modelo de Ecuador sea ideal. Al contrario, enfrenta retos enormes: el déficit fiscal es creciente; el país tiene problemas de competitividad pues su economía está dominada por el petróleo; la creciente presencia de China implica grandes interrogantes hacia el futuro. Un equipo periodístico de Dinero viajó a Ecuador para recorrerlo y hablar con actores del gobierno y los distintos sectores. Encontramos una nación que está orgullosa de sus logros y expectante frente a su futuro. La transformación del país es real, pero la falta de confianza del sector privado podría convertirse en el eslabón débil en la cadena de logros de Rafael Correa.

Las causas del éxito

Sin lugar a dudas, Correa es un presidente exitoso. Cuando ganó las elecciones presidenciales de 2006, el cargo era prácticamente una silla eléctrica, pues Ecuador había tenido siete presidentes en una década. El último mandatario que había logrado terminar su periodo constitucional había sido Sixto Durán Ballén, quien entregó el poder en 1996. Correa ya ha ganado tres elecciones y mantiene en niveles récord su popularidad. En Quito muchos creen que buscará cambiar la Constitución para aspirar por cuarta vez. Si eso ocurre, se da por descontado que ganaría de nuevo. No obstante, en todos los escenarios, Correa ratifica que terminará en 2017 y no insistirá en quedarse en el poder.


El primer factor de éxito es la inyección de recursos a la economía. El recaudo tributario pasó de US$5.000 millones a US$15.000 millones que se esperan para 2014. “Los evasores saben que con nosotros no se juega”, dijo el Presidente, aludiendo a que esos mayores recaudos se debe a la gestión de las autoridades. Además, los ingresos petroleros han crecido y esto disparó el presupuesto nacional de US$7.000 millones a más de US$30.000 millones.


Según el economista Fausto Ortiz, quien fue ministro de Finanzas de Correa y su compañero de estudios, el petróleo le deja al país US$10.000 millones, una tercera parte del presupuesto total. Buena parte de ese aumento se explica por los altos precios y el aumento de la producción, pero también es cierto que la renegociación de los contratos con las multinacionales petroleras le dejó al país unos US$3.000 millones más en ingresos anuales.


Correa se ha caracterizado por ser un mandatario enfocado en resultados, que persigue sus metas en medio de las más agudas controversias. Ha estimulado la explotación de petróleo en el Amazonas, en contra de las críticas de los ambientalistas del mundo. Ha puesto contra la pared a los sindicatos de profesores para exigirles evaluaciones anuales. Son peleas de grandes ligas.

“Woody Allen dice: ‘no conozco la fórmula del éxito, pero la fórmula del fracaso es querer contentar a todo el mundo’ ”, le dijo Correa a Dinero.

Sus consideraciones son muy pragmáticas. En el conflicto con los ambientalistas, por ejemplo, su premisa fundamental es que la pobreza causa un daño mucho mayor al medio ambiente que la explotación petrolera, pues las poblaciones de bajos ingresos no tienen más remedio que quitarle tierra a la selva de manera caótica.


Otro rasgo fundamental de su estilo es que lo que él dice, se hace. Un ejemplo es lo ocurrido con la construcción del nuevo aeropuerto de Quito, donde las obras en las vías de acceso se retrasaron. Ante la situación, Correa ordenó la ampliación de la vía. Resultado: la carretera estuvo lista para la inauguración en febrero de 2013 y además se ordenó la construcción de dos vías de acceso nuevas. Todo el complejo de vías para el aeropuerto quedará listo en junio próximo, según lo advierte Fredy Égüez, gerente de la Empresa de Servicios Aeroportuarios. En Colombia, esto podría tardar al menos cinco años, en Ecuador 24 meses.


Esta vocación de avanzar a cualquier costo podría tener consecuencias negativas de largo plazo para el país. Por ejemplo, debido a los enfrentamientos con el gobierno de Estados Unidos y a la moratoria de deuda de 2008, Correa ha buscado el apoyo financiero de China. La influencia de ese país es cada vez mayor en la explotación de pozos, la compra de crudo y la inversión en infraestructura petrolera. A Correa el tema no le preocupa, pues afirma que si en el pasado el principal destino de crudo fue Estados Unidos, en el futuro lo será China.

Correa explica la relación con China: “¿Cuál es el Talón de Aquiles de China? Hidrocarburos. Nosotros somos exportadores de crudos. ¿Cuál es nuestro déficit? Financiamiento. Tenemos muchos proyectos altamente rentables, pero no tenemos el financiamiento. Entonces llegamos a acercamientos con China, nos está financiando muchísimos proyectos y nosotros les estamos enviando crudo”. Sin embargo, estas negociaciones dejarán alineado al Ecuador durante décadas en el enfrentamiento entre las dos grandes potencias del siglo XXI. No es posible prever las consecuencias de esa decisión.

¿Modelo sostenible?

No todo es color de rosa en Ecuador. Dinero habló con reconocidos economistas y empresarios, quienes advirtieron sobre los nubarrones que se ciernen sobre la economía, derivados del gasto público excesivo y la ausencia de un fuerte aparato productivo local, lo que se traduce en un déficit estructural de Ecuador con el mundo.

Los ingresos fiscales llegaron en 2013 a US$20.453 millones, frente a un gasto de US$22.972 millones; es decir, un déficit de US$2.519 millones. En este año se prevé un faltante de US$4.943 millones, según cifras entregadas por Eduardo Cadena Dongilio, director del centro de estudios y análisis de la Cámara de Comercio de Quito.


El economista Fausto Ortiz, quien salió del gobierno en medio de una disputa y hoy no tiene contacto alguno con el presidente Correa, insiste en que la gran incógnita hacia el futuro es el déficit fiscal. Esa brecha solo se podría cerrar por la vía de un ajuste en los gastos del gobierno. El problema, afirma Ortiz, es que cualquier reducción en la inversión pública inmediatamente afectaría el crecimiento económico general, pues el gasto público es uno de los componentes más importantes del PIB. Otra opción sería eliminar el subsidio a la gasolina, que le cuesta al Ecuador US$3.300 millones al año y permite tener el precio del combustible cerca de los US$2 el galón. Sin embargo, esta decisión es impopular.


Por su parte, el déficit externo se ha visto exacerbado por el propio crecimiento económico, pues el aumento en el ingreso de los hogares ha generado una demanda creciente por todo tipo de productos importados. La respuesta del gobierno ha sido confusa y contradictoria. Por una parte, acaba de expedir una resolución que establece exigentes normas técnicas para la importación de 293 partidas arancelarias. La meta es reducir las importaciones en US$800 millones.


Por otra parte, Correa entiende que Ecuador no podrá aislarse, pues el 31 de julio de 2013 venció el Atpdea para Ecuador y el 31 de diciembre de este año terminará el Sistema de Preferencias con Europa.


El panorama es más que complejo para el atún, flores y banano. Por ello, el gobierno se vio forzado a reiniciar negociaciones con la UE para un tratado de libre comercio. Sin un acuerdo con Europa, el atún entraría a ese mercado con un arancel de 24%, los jugos de frutas con 40%, el camarón con 18% y las rosas con 12%, una situación que sacaría estos productos del mercado.

Correa también decidió denunciar los acuerdos de inversión bilaterales que tenía con 19 países, un hecho que, sumado a la renegociación de los contratos petroleros, derrumbó la inversión extranjera directa. En 2008 era de US$1.058 millones y en 2012 bajó a US$591 millones. Todo esto ha creado un ambiente muy difícil para la inversión privada. La falta de claridad en el entorno es un poderoso freno para la inversión, según afirma Pablo Dávila, presidente de la Cámara de Industrias de la Producción. Aún así, los empresarios tratan de poner la mejor cara.

El presidente ejecutivo de General Motors en Ecuador, el colombiano Fernando Agudelo, señala que en el caso de las ensambladoras se está trabajando muy de cerca con el gobierno, porque la meta es lograr que buena parte de los repuestos de vehículos y las autopartes se empiece a producir en Ecuador. Ya han hecho contacto con grandes empresas como el Grupo Neme, de Colombia, para que instale allí una fábrica de amortiguadores.

El presidente de BIC en el Ecuador, Santiago Delgado, aseguró que las medidas para restringir importaciones tienen sus pros y sus contras. Esta compañía produce esferos, elementos escolares, máquinas de afeitar y encendedores, entre otros. La nueva normativa impuso una restricción técnica a los encendedores, pero según Delgado, el tamaño del mercado ecuatoriano no genera las economías de escala necesarias para producir encendedores en la economía local. Así, la situación desembocará en una escasez de producto o en el aumento de los precios.

Correa afirma que está interesado en estimular la inversión privada. Sin embargo, será muy difícil para el gobierno generar confianza entre los empresarios. El vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Industrias de Guayaquil, Luis Alberto Salvador, aseguró que esperan que el gobierno les abra más las puertas a los empresarios para superar la incertidumbre y los temores sobre la certeza jurídica para la inversión privada.


Daniel Legarda, vicepresidente de la Federación de Exportadores, aseguró que el ambiente de los negocios está dominado por la incertidumbre, por el temor a posibles regulaciones del gobierno y por el creciente déficit fiscal. “Si tienes un problema de déficit fiscal, a pesar del boom petrolero, algo no anda bien”, señaló.

Para el economista Vicente Albornoz, decano de la facultad de economía de la Universidad de las Américas en Quito, el problema de producción se sintetiza en que “te has llenado de carreteras que no se han llenado de camiones transportando productos ecuatorianos”.


Los logros del presidente Correa son evidentes y su popularidad los ratifica. El modelo podría sintetizarse así: primero, construir infraestructura; segundo, cambiar la base productiva del país. La primera etapa ha sido exitosa, la segunda necesitará un cambio radical frente a la inversión privada. ¿Cuál será el resultado? En esta historia todavía quedan varios capítulos por desarrollar.
 
Buenas relaciones

Las relaciones entre Colombia y Ecuador pasaron por su peor momento en 2008, con el bombardeo al campamento de Raúl Reyes. Eso es historia del pasado. Hoy todo marcha por muy buen camino y uno de los protagonistas de esta nueva etapa es el embajador en Ecuador, Ricardo Lozano.


El comercio pasa por buen momento. A noviembre del año pasado le exportamos a Ecuador US$1.800 millones y les compramos US$800 millones. Sin embargo, falta ver cuál será el efecto en las exportaciones colombianas ante las restricciones aplicadas recientemente por el gobierno ecuatoriano. También hay temas clave como seguridad e infraestructura. La inauguración del puente de Rumichaca y la interconexión petrolera de Orito a Lago Agrio son dos de los resultados más recientes. “Tenemos 16 proyectos de infraestructura conjuntos”, señala el embajador, quien destaca que se han logrado acuerdos en materia de seguridad social en pensiones y en homologación de títulos.


El modo en que se llevan las relaciones entre ambos países ha sido tan eficiente, que la cancillería colombiana ha decidido replicar el modelo con Perú y Venezuela. Los problemas se discuten a través del gabinete ministerial binacional, que se desarrolla todos los años y permite la interlocución entre todos los ministros de lado y lado, para definir proyectos específicos y temas concretos de agenda. A esa agenda se le hace seguimiento en tiempo real.

jueves, 23 de enero de 2014

Para volver a volver


El País
Juan Manuel Santos
22 de enero de 2014

España es para los colombianos la “otra patria”; celebramos que se elimine la visa.

"Al entrar a España no tengo la impresión de llegar, sino la de volver”, dijo alguna vez un novelista colombiano, y así nos pasa a muchos. Esta cita la encontré en una carta sentida, dolida, que escribieron al entonces presidente Aznar, en marzo de 2001, siete escritores y artistas colombianos de la talla de Gabriel García Márquez, Fernando Botero y el lamentado Álvaro Mutis, premio Cervantes de Literatura, cuando comenzó a regir el requisito de la visa para que los colombianos llegáramos —o tal vez sería mejor decir “volviéramos”— a España.

Al final de esta carta los citados personajes concluyeron con una decisión muy dura: “Con la dignidad que aprendimos de España, no volveremos a ella mientras se nos someta a la humillación de presentar un permiso para poder visitar lo que nunca hemos considerado ajeno”.

Han pasado casi 13 años, la mayoría de los firmantes de la carta acabaron por regresar a la Madre Patria, pues pudieron más los lazos del cariño y de la amistad, pero ese sentimiento de extrañeza no dejó de existir.

Mientras los españoles y todos los europeos son recibidos y bienvenidos en nuestra tierra sin ninguna visa, nuestros nacionales siguen viéndose obligados al odioso procedimiento de hacer citas, filas, reunir documentos, invitaciones, para visitar este hermoso país que nos es entrañable y que es famoso además por sus atractivos turísticos.

Los colombianos nos sentimos bien en España porque nos une el idioma, la historia, la cultura y un cariño que sobrepasa los siglos. Cientos de miles de compatriotas viven en este país y se han integrado a sus costumbres y a su cotidianidad con respeto y gratitud, así como hay decenas de miles de ibéricos que habitan en Colombia, donde los hacemos sentir como en su casa.

Hoy vemos revivida la esperanza porque el Gobierno de España ha iniciado una verdadera cruzada para que los países del llamado espacio Schengen le retiren a Colombia, y también al Perú, el requisito de la visa. El 10 de agosto pasado, día de mi cumpleaños, el mismo presidente Rajoy me llamó para anunciarme esta decisión que ha llenado de alegría a los colombianos.

El proceso va adelantándose con buenas perspectivas, ha sorteado con éxito las primeras instancias políticas y solo falta la confirmación por el pleno del Parlamento Europeo, que ya se ha manifestado favorablemente, casi por unanimidad, en su Comisión de Libertades Públicas. También esperamos que la Comisión Europea confirme su buena disposición y atienda las justas razones que ha aducido el Gobierno español. ¡Y quién mejor que España, el país de Europa que está más cerca al corazón de América Latina, para liderar esta iniciativa! España nos conoce mejor que nadie y ha sabido explicar a Europa que Colombia no es un problema, sino una oportunidad. En palabras del presidente Rajoy: “Colombia es la confirmación de la emergencia de las potencias medianas en el siglo XXI”.

Esta solicitud no puede llegar en mejor momento, pues hoy rige entre la Unión Europea, Colombia y Perú un tratado de libre comercio y de estímulo a las inversiones recíprocas que permite que nuestros productos y capitales vayan y vengan libremente de uno y otro lado del Atlántico. Ahora nos corresponde volver a establecer el libre tránsito de las personas para que más colombianos vengan a España a recorrerla, a visitar a sus parientes y amigos, a disfrutar sus encantos turísticos, culturales y gastronómicos, y a renovar los lazos de afecto y admiración que siempre nos han unido. Y, por supuesto, a los demás países europeos.

Ellos traerán noticias y oportunidades de un país que, como Colombia, hoy es líder en proyectos de infraestructura, en conectividad digital, en reducción de pobreza e inequidad, en creación de empleo…

¡Gracias! Gracias a España por ayudarnos a abrir las puertas que nunca debieron cerrarse. Bien decía Álvaro Mutis, refiriéndose a este país: “¿Por qué no decimos de una vez la patria, la otra patria, no la Madre Patria, que es una forma de distanciar en cierta forma, aunque parezca tan cariñoso?”. Es cierto. España para los colombianos es también la patria, la “otra patria”, y cuando se acaben las visas no sentiremos que llegamos… sino que volvemos.

Por sentir a España como nuestra, los colombianos nos alegramos de verla recuperándose de la crisis y sentando las bases de una economía adaptada al siglo XXI, más dinámica y reformada. España está llamada a ser la nueva locomotora de la Unión Europea, aprovechando con acierto y visión su pertenencia a tres mundos: Europa, el Atlántico y el Pacífico.

España se convirtió el 9 de noviembre de 2012 en uno de los primeros Estados Observadores de la Alianza del Pacífico y el primero de Europa. Desde el principio ha sabido captar el potencial de este gran esfuerzo de integración que estamos acometiendo Colombia, México, Perú y Chile, con Costa Rica y Panamá de Estados Observadores Candidatos. En la Cumbre de Cali de la Alianza del Pacífico, el presidente Rajoy dejó clara la voluntad de España de tener una participación activa, de Estado Observador comprometido y solidario, que aporta ideas y experiencias, respondiendo a nuestra petición de iniciar una colaboración y trabajo conjunto. Se lo agradecemos y estamos seguros de que juntos vamos a hacer grandes cosas.

Porque Colombia cree en España y apuesta por su futuro, un futuro del cual haremos parte como amigos y socios insuperables.

Juan Manuel Santos es presidente de Colombia.


domingo, 19 de enero de 2014

Vinos y cafés: un amor compartido


El Espectador
Hugo Sabogal
18 de enero de 2014

Juan Pablo Villota habla y escribe cuando tiene que hacerlo. Y nunca lo hace en vano. 

Juan Pablo Villota
Cuando lo conocí, nos reunimos para hablar de nuestro mutuo interés en el vino y el café. En esa primera cita personal me contó por qué amaba las dos bebidas.

Empezó por decirme que estudió enología en Burdeos (meca francesa y universal de los vinos finos). Al terminar su formación estuvo tentado, incluso, de irse a trabajar a algún país vitivinícola.


Pero lo llamaron la tierra y la familia. En Colombia lo esperaba un bello paraje en el Quindío, llamado Buenavista, donde su padre tenía una bien trabajada plantación de café.

Villota tuvo que encargarse de la finca. Nada de establecerse en Argentina, Chile, España o California.
Consciente de que el café y el vino tienen más similitudes que diferencias, empezó a manejar el cafetal como si fuera una viña, cuidando cada planta y haciendo cuidadosas clasificaciones de cada grano. Villota realiza hasta cinco selecciones antes de empacar su ya célebre café San Alberto, cuya etiqueta y empaque se asemejan más al lenguaje visual del vino que al del resto de sus colegas y competidores.

Digo todo esto porque Villota me envió hace pocos días, junto con su saludo de Año Nuevo, un artículo escrito por el periodista de vinos estadounidense Paul Gregutt, titulado “Guía del café para el amante del vino” (“The Wine Lover’s Guide to Coffee”). Es lo mejor que he leído sobre el tema y por eso quisiera hoy compartirlo con ustedes en forma resumida.

El mundo del café se parece al del vino, dice Gregutt, por la enorme cantidad de estilos y por la importancia del origen a la hora de apreciar aromas y sabores. Y concluye Gregutt que los mismos conocimientos de apreciación del vino pueden aplicarse para disfrutar de una buena taza de café.

Gregutt nos recuerda que existen cerca de 100 cepas de café. Pero también nos advierte que la producción mundial se concentra esencialmente en dos: robusta, una variedad de fácil producción, muy amarga y cargada de cafeína, y por lo general utilizada en los productos más comerciales; la otra, cultivada ampliamente en Colombia, es la arábiga, preferida por los cultivadores de cafés gourmet.

Nos cuenta, igualmente, que el café crece en tres principales regiones del mundo. Y resalta que cada una le otorga al grano unas características muy particulares:

- El continente americano, desde México hasta Perú, se distingue, por ejemplo, por sus cafés dulces y suaves, su color vivo y sus componentes equilibrados. Estos granos generan sensaciones frutadas y toques especiados.


- Los cafés africanos, en cambio, son rústicos, especiados y ásperos. Son menos amargos, pero se distinguen por su elevada acidez. Son frutados y moderadamente dulces.

- Los del Pacífico se identifican por sus notas a chocolate y canela, y su color oscuro. Las bebidas hechas con sus granos sugieren notas ahumadas y almendradas. Asimismo poseen una densa textura.


A la hora de compararlos con vinos de conocidos cepajes, Gregutt, nos entrega estas equivalencias:

Chardonnay: el mejor empalme se produce con una mezcla llamada Arabian Mocha Java, compuesta por cafés árabes y granos de la isla indonesia de Java.

Pinot Noir: una buena unión se consigue con cafés centroamericanos (de Panamá y Costa Rica, por ejemplo), cargados de sensaciones florales y achocolatadas, y una gran elegancia.


Merlot: se asocia también con cafés centroamericanos y cafés colombianos de la zona andina, conocidos por sus suaves aromas y sabores frutados y su vivaz carácter cítrico.

Syrah: aquí la sugerencia de Gregutt es optar por un expresso italiano clásico: oscuro, ahumado y terroso.

Cabernet Sauvignon: Gregutt se inclina, en este caso, por un café indonesio, preferiblemente de tostado alto, con el fin de lograr un toque meloso y almibarado, y unas agradables sensaciones a chocolate negro de mediana pureza.

Bueno, gracias a Gregutt y a Villota podremos caminar más seguros en la dirección de convertirnos en mejores conocedores del café, suponiendo que ya sabemos algo de vinos. Fascinante reto... Y obligatorio para los colombianos

jueves, 16 de enero de 2014

Viena se convierte en un refugio urbano para las abejas


Viena. Austria. (EFE).-

La Catedral, la Ópera y hasta una refinería de petróleo en la capital de Austria se han convertido en un hogar más seguro para las productoras de miel; amenazadas en el medio rural.

 


La Catedral, el edificio de la Ópera y hasta una refinería de petróleo en Viena se han convertido en un hogar más seguro para las abejas que las zonas rurales, donde el uso de pesticidas y la decreciente diversidad de flores amenaza a estos insectos.

"En contra de lo que la gente piensa, los últimos estudios aseguran que la miel de las ciudades puede ser incluso mejor que la del campo, porque aquí las abejas polinizan plantas sin contaminar, que no tienen pesticidas", asegura a Efe Félix Munk, presidente de la organización de apicultores urbanos "Stadt-Imker".

Desde hace ocho años, esta asociación trabaja para preservar la vida de un insecto cuya población ha descendido de forma alarmante en los últimos años.

"Hace diez años, salías al campo con el coche y tenías que limpiar el parabrisas de tantas abejas que había, ahora a penas hay, en el 80 % del área de Austria no se encuentran abejas porque están muertas", lamenta Munk.

"Que desaparezcan las abejas de miel no deja de ser un problema comercial, pero es que en Viena hay 200 especies de abejas salvajes que proteger, tenemos un gran trabajo que hacer", añade el apicultor.

En 2011, la ONU publicó un informe en el que alertaba de la desaparición de abejas en Europa, Estados Unidos, Australia, Japón, Asia y el norte de África.

Según el documento, la muerte del insecto se debía al ácaro varroa, una plaga que mata a las abejas, y por la contaminación, el cambio climático y la agricultura industrial.

Amenazas creacientes

"El problema principal no es la varroa, que solo afecta a las abejas de miel, sino la agricultura industrial", destaca Munk, quien denuncia que el uso de pesticidas y la práctica de monocultivos "son mucho más peligrosos que la acción del parásito".

Por culpa de los monocultivos, las abejas no encuentran los diferentes tipos polen que necesitan para sobrevivir.

Ante este panorama, los tejados y jardines de la gran ciudad suponen una buena alternativa para su supervivencia.

Actualmente, 16 apicultores asociados se encargan del cuidado de los 80 colmenares repartidos por la ciudad, algunos emplazados en enclaves como los palacios de Schönbrunn y Belvedere, el parque de atracciones del Prater, el museo de Ciencias Naturales, la Catedral y la Ópera.

Más allá de la producción de la miel, el objetivo de los ecologistas es fomentar la supervivencia de las abejas silvestres, las más amenazadas.

Cada colonia de abejas tiene entre 80.000 y 100.000 abejas en verano, que producen entre 15 y 20 kilos de miel. En Stephansdom, por ejemplo, cada enjambre fabrica 20 kilos de miel, cuya venta se usa para mantener el templo.

Con todo, matiza Munk, cada proyecto es individual, en cada edificio hay unas condiciones y un patrocinador diferente.

"Instalar los enjambres es complicado, la gente tiene miedo y además son edificio históricos. Para el colmenar del Belvedere estuvimos discutiendo cuatro años", señaló.

Sorprendentemente, uno de los lugares dónde más miel se produce es junto a la refinería de Viena, gestionada por la empresa OMV.

Esta empresa es una de las patrocinadoras del proyecto de Stadt-Imker, que se financia exclusivamente mediante estas aportaciones y el dinero que aportan los socios.

"Paradójicamente, el terreno que rodea a la refinería es idóneo para que vivan las abejas: no hay edificaciones, no está contaminado y es muy rico en biodiversidad", enumera el activista.

Stadt-Imker ha extendido en los últimos meses su acción a Suiza y Alemania y la comunicación con los socios (en Austria ya hay más de 150) se realiza mediante una plataforma web, en la que también tienen una tienda en línea donde venden la miel.

En otras ciudades como Berlín, París, Londres o Melbourne también se están llevando a cabo proyectos similares, fomentados por la necesidad de proteger a los insectos, pero también por la moda que ha surgido alrededor de los alimentos ecológicos. 


martes, 14 de enero de 2014

Tomar café ayuda a recordar lo aprendido


El Espectador
13 de anero de 2014
Redacción Vivir

Estudio demuestra que una taza de café ayuda a consolidar la memoria 24 horas después de su consumo. 

Tomar café ayuda a recordar lo aprendido
foto: Flickr/epsos.de
Tomar una taza de café mientras se estudia aumenta las probabilidades de recordar los aprendido 24 horas más tarde.
Sobre los beneficios de la cafeína, y también sobre los riesgos, se ha dicho e investigado mucho. Lo que no estaba tan claro hasta ahora era si tomar café ayudaba o no a mejorar la memoria a largo plazo.
En el estudio publicado en la revista Nature Neuroscience, investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) reportaron que el consumo de cafeína potencia la consolidación de recuerdos en las 24 horas siguientes a su consumo. El hallazgo, de confirmarse, podría tener relevancia clínica en tratamientos psiquiátricos y en el cuidado geriátrico. (Lea: Consumo excesivo de café aumenta el riesgo de muerte prematura)

Michael Yassa, uno de los autores del estudio, explicó a través de un comunicado de prensa que muchos otros estudios han demostrado que la cafeína puede potenciar la memoria de trabajo, la atención y la velocidad de procesamiento mental pero muy pocos experimentos habían logrado demostrar los efectos de una buena taza de café en la formación de recuerdos más duraderos. (Lea: Tomar más de tres tazas de café reduce tamaño de los senos)

Para comprobar ese efecto específico de la cafeína, los investigadores reclutaron un grupo de voluntarios que no eran consumidores habituales de café y los asignaron a dos grupos. Uno de los grupos recibió una píldora de 200 miligramos de cafeína (el equivalente a una taza grande de café). El otro grupo tomó, sin saberlo, una píldora falsa. Cinco minutos antes, los participantes debían estudiar una serie de imágenes. Durante las siguientes 24 horas les tomaron muestras de saliva para medir la concentración de la sustancia.

Al día siguiente, los voluntarios fueron sometidos a una prueba de memoria relacionada con las imágenes que estudiaron. Aquellos voluntarios que consumieron la píldora de cafeína lograron mejores resultados.

Los neurocientíficos han demostrado, a través de diversos análisis, que nuestros recuerdos son muy inestables en los primeros minutos y horas después de formarse. Un proceso que se conoce como “consolidación” permite que algunos de ellos poco a poco se archiven en nuestra memoria de largo plazo. No está muy claro el efecto fisiológico de la cafeína en estos procesos, pero se sospecha que es una sustancia capaz de aumentar la producción de la norepinefrina, un neurotransmisor químico involucrado en la formación de recuerdos.

Para comprobar los resultados del primer experimento, los investigadores de la Universidad de Johns Hopkins, repitieron la misma prueba pero con dosis de 300 miligramos y 100 miligramos. Cuando la dosis fue más alta el efecto se mantuvo. Con 100 miligramos el efecto desapareció. Pero lo que llamó la atención de los investigadores, más que la dosis fue la relación entre el consumo de cafeína y el tiempo en que se notan sus efectos. Cuando los voluntarios recibieron una píldora de cafeína apenas una hora antes de la prueba para verificar qué recordaban de las imágenes, no se observó ningún resultado. Y cuando la tomaron 48 horas después de estudiar las imágenes, tampoco se observó una mejoría en el rendimiento de la memoria.

A través de su cuenta en Twitter, el neurocientífico Jon Simons cuestionó algunos detalles del análisis estadístico detrás de este estudio. Lo cierto es que un 90% de los habitantes del mundo consumen cafeína en alguna de sus muchas presentaciones. En promedio, un adulto en Estados Unidos toma unos 200 miligramos al día. Más allá de las certezas científicas, parece que cada uno encuentra algún beneficio en este viejo hábito.

domingo, 12 de enero de 2014

la costumbre de ser mujer


El País
Patricia de Souza
9 de enero de 2014

Blog Tormenta de Ideas


SimonePeticionImagenCABZR9RS

(En el aniversario de Simone de Beauvoir, nacida un 9 de enero)

El eterno femenino, es homólogo del "alma negra" y del "carácter judío". Simone de Beauvoir, El segundo sexo

Una vida, nada más importante que una vida, pero una vida como mujer, desde un cuerpo de mujer. Devenir una mujer, convertirse en una mujer, decía Simone de Beauvoir... quería decir asumir el rol que nos han asignado dentro de nuestra sociedad, ponernos ese rostro tan distinto al que quisiéramos tener.

Ponerse la máscara.

Puedo retroceder fácilmente a mi infancia y pensar en esos días en los que la situación de mi madre, divorciada, a cargo de cuatro hijos, me inspiraba una gran angustia, miedo, puedo reconocer el estrés que me inspiraba su condición, el pensar en cómo ayudarla, qué hacer para que pudiese seguir estando en la vida, para que las mujeres no se burlasen de ella, los hombres le faltasen el respeto, su aislamiento no fuese más radical. Había cólera, reconozco, mucha frustración de no saber qué hacer, no encontrar afinidades para pensar, solidaridades...

Este año, he pensado, ha sido el año de la confirmación de los poderes más abusivos, el de las economías hegemónicas, que arrinconan cada vez más a los más pobres, el de los hombres, que dejan a las mujeres cada vez más rezagadas, condenadas a la muerte civil. La vida de un feto en formación es más importante que la vida de una mujer en plena conciencia.

La mujer no es dueña de su cuerpo, le pertenece a la sociedad y a sus legisladores, que son hombres.


La soledad de las mujeres duele, primero porque no es "natural", aunque la costumbre de ser ciudadanas a medias las haga pensar lo contrario. Las mujeres se acostumbran a ser siempre las sirvientas de los hijos, de los nietos, de la familia en pleno. No hablan alto, y si lo hacen pasan por agresivas. Cuando Jules Michelet, escribe su Historia de las mujeres en la revolución francesa, prescribe una situación idéntica a la que vivimos ahora: las mujeres que están solas no se insertan fácilmente a la sociedad, si son abandonadas por un hombre, todo el mundo las mira con desconfianza, si son madres solteras, son candidatas a una vida oscura o a la depresión. Los hombres activan fácilmente sus vidas, encuentran siempre con más facilidad un lugar en la sociedad. Nadie los mira con desconfianza, es casi imposible. En la literatura, basta leer a Madame de Stäel, una de las pioneras del romanticismo francés, para darse cuenta de que esta situación es, sigue siendo, una injusticia legitimada, simbolizada en todas las formas y asumida como parte del "sentido común" en muchas personas. Según Stäel, las mujeres son parias (palabra que ella toma de los parias de la India), de ahí que una de sus lectoras más voraces, Flora Tristán, lo tomase como título en Las peregrinaciones de una paria.

Veo a mi madre, veo a mis hermanas, a todas mis hermanas, puedo contar cada una de sus historias, todas son mujeres inteligentes, brillantes incluso, pero nunca han encontrado nadie que las mire, nadie que las reconozca sino ha sido en estereoptipos y modelos que solo las desfiguran, jamás un rostro, jamás una persona entera, solo miradas paralizantes, espejos turbios.

Pensaba: ¿no son mujeres dañadas, no somos mujeres dañadas, sin historia, condenadas a imitar modelos impuestos, y cuándo, cuándo diablos, podremos ser vistas como personas enteras?

FloraPeticionImagenCA1LIAKCToda opresión es insoportable. Que existan "Ministerios de la mujer", es un síntoma de que esta situación se ha institucionalizado, que existe en la sociedad como un problema de la institución, en manos de ella que decidirá qué hacer con el destino de la "clase mayoritaria", las mujeres. Me recuerda a la frase de Flora Tristán, "la clase mayoritaria de la sociedad, la clase obrera" (esto está en su librito La unión obrera). Porque las mujeres siguen, sobre todo en nuestros países, trabajando con sus manos, cogen escobas, aspiradoras, alimentan niños y niñas, los cuidan, incluso cuidan al acompañante (si lo es) y al marido; no miento si en estos útimos días que he observado un poco a los viajantes, he visto a muchas mujeres mirando embelesadas algún monigote pedante que las ignoraba. Esa displicencia....

...displicencia de las frases tipo: Oiga, señora.... las miradas, y las mujeres mudas, resignadas al maltrato del lenguaje, de la mirada. Creo que si no fuésemos seres de costumbre no aceptaríamos esta situación. No hay nada más alienante que el trabajo doméstico, que el trabajo de criar hijos, la mujer en la casa y en la familia está completamente alienada, no ve su vida como una vida, sino a manera de la prótesis de la familia. Si no trabaja como profesional y a cambio de un sueldo (el único trabajo gratis es el doméstico), su vida es más sonámbula, más oscura.

VirginiaPeticionImagenCA6CRSCFVirginia Woolf se quejaba de esa parálisis, la somatizó hasta la locura, en medio del anuncio de la guerra que se aproximaba. Con Leonard, su perro guardián, había editado los primeros libros de Sigmund Freud, presentían que esa época estaba revuelta, que muchas cosas quedarían en el pasado.
Creo que vivimos en estado de guerra, hay una guerra no declarada, entre los ricos y los pobres, entre los hombres y las mujeres.

Vivimos una nueva Restauración.

Unos y otras claman justicia para aquellas mujeres que se atreven a abortar, otros, "los machos que se respetan" (sic), o los no sé "cuántos cretinos" (cuando se votó la penalización del cliente en la protitución en Francia) pedían que no se votase por esa ley porque no era posible que las mujeres no decidiesen "vender su cuerpo", libertarios, dixit, pero cuando se trata del aborto, las mujeres no son dueñas de su cuerpo: ¡llevan el fruto de sus espermatozoides!

De nuevo esa palabra, la restauración, la vuelta al pasado, el miedo al futuro, la parálisis. Ninguna mujer está desocupada si pasa las escoba todos los días, carga bebés y vive esta situación como "natural". Es la existencia convertida en sobrevivencia, en dócil sobrevivencia anestesiada. 

Este año, tendría que ser crucial, escuchaba una frase en la radio: "soplan buenos vientos, avancen". Cierto, corren buenos vientos en ciertos países, falta que lleguen a otras costas y que se desaten las amarras.

PATRICIA DE SOUZA, autora peruana, recientemente publicó el ensayo Eva no tiene paraíso, tiene publicadas varias novelas, El último cuerpo de Úrsula, Electra en la ciudad, Tristán, entre otros títulos. Mantiene el blog Venusproscrita.blogspot.com
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Imágenes, de arriba abajo: Simone de Beauvoir, Flora Tristán y Virginia Woolf con Leonard, su marido.


sábado, 11 de enero de 2014

Una batalla por conservar los bosques colombianos se libra al pie de un volcán


El País

10 de enero de 2013
Pasto

Surge una nueva conciencia para defender los parques nacionales de Colombia.

Dori Chávez, dueña de una finca cerca del parque, muestra su casa / Isabelle Schaefer
El humeante volcán Galeras, uno de los más activos de Colombia, parece vigilar silenciosamente a los dispares habitantes de esta rica foresta colombiana: seres humanos, miles de venados y otros animales, y más de 99 especies de orquídeas.

Algunas civilizaciones prehispánicas, como los Incas –que llegaron hasta el sur de Colombia, ofrecían diversos tributos, incluso humanos, para pedir a los dioses que la montaña no despierte enfurecida.

Hoy en día, las faldas de este volcán muestran un escenario diferente: el Santuario de Flora y Fauna Galeras, a unos 700 kilómetros al sur de Bogotá, que se ha convertido en un ejemplo de agricultura amable con el medio ambiente

¿Cómo se conjuga la protección de esta biodiversidad con la actividad agrícola, uno de los pilares de la economía colombiana?

En los últimos años, el triángulo defensa de la naturaleza, bienestar de los campesinos y crecimiento económico ha venido cobrando importancia, especialmente en las zonas cercanas a las áreas protegidas, que suman un 12% del territorio nacional.

Con sus más de 7.000 hectáreas, el santuario Galeras alberga a 135 especies de aves, 600 especies de plantas y un tercio de las especies de venado de Colombia, entre otra fauna.

En las laderas del volcán, entre los arroyos que bajan de la montaña, se ven pequeñas fincas, con flores frente a las casas y huertas con letreros que indican los distintos cultivos. Se siembra café, trigo y mucho más, dependiendo de la finca.

La huella humana

El santuario, naturalmente, es un área protegida, pero sus alrededores no lo son, y la actividad de los pequeños productores agrícolas en los límites del parque tiene su impacto.

Los incendios forestales, la tala, la ampliación de la frontera agrícola, la cacería indiscriminada son algunas de las amenazas del santuario, según Nancy López de Viles, jefa del Santuario de flora y fauna Galeras. Colombia pierde más de 330.000 hectáreas de bosques al año por razones diversas, entre ellas la tala ilegal para propósitos comerciales, según datos del propio gobierno.

Además de afectar la flora y la fauna, estas actividades ponen en peligro también la que quizá es la mayor riqueza del santuario: cuatro lagunas, varios ríos y más de 100 quebradas que suministran agua a cerca de 500.000 personas en los pueblos cercanos.

“Nosotros cuando no teníamos conocimiento, hacíamos daños a la parte alta”, dice Dori Chávez, ama de casa y dueña de una finca cercana del parque. “Daños como echar candela, llevar los animales allá, soltarlos en los pajonales, dejar que vayan a los humedales”, advierte.

Ahora, un proyecto conjunto entre el parque nacional y las comunidades financiado con una donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial e implementado por el Banco Mundial y el fondo colombiano Patrimonio Natural enseña a los campesinos a cuidar el parque produciendo de manera más ecológica, sin talar y sin contaminar el agua. Los lugareños también ponen especial cuidado en asegurase de que sus desechos y desperdicios no terminen en el bosque.

Esta misma metodología ya se está aplicando en otros parques naturales de Colombia y ha beneficiado a 300 familias en distintos lugares del país, que cultivan y producen en armonía con el medio ambiente.

“Como tener mil guardaparques”

El proceso, claro, no fue fácil. Así lo recuerda Sandra Popayán, una de las agricultoras de la zona. “Como vinieron acá y dijeron que ahora tenemos que conservar, pues nos asustamos mucho porque dijimos: ‘no vamos a poder vivir, por la [falta de] leña’”.

Pero poco a poco, se fue creando conciencia. Hoy en día Sandra aprovecha los desechos que produce su parcela para generar gas mediante un biodigestor.

“Si hoy o mañana acabamos con el poquito bosque que queda, eso va a afectar al agua, entonces empezamos a sensibilizarnos y concientizarnos de la importancia, por qué cuidar eso”, opina Dori Chávez.

Otros agricultores ahora cuidan los arroyos que bajan de la montaña. Jorge Almeida, por ejemplo, tiene su finca a las orillas de una quebrada y plantó unos árboles para protegerla. “Estamos tratando de que las aguas [residuales de su casa y su plantación] no lleguen directamente a las quebradas”, explica.

“Ahora es como tener mil guardaparques, porque la misma gente es la que cuida su parque”, explica Nancy López. “Si viene un cazador, por ejemplo, ellos son los que están denunciando la cacería o están mirando quién es que hace el daño”, agrega.

Y los cambios empiezan a notarse. Los mismos productores señalan que antes bajaba muy poca agua por las quebradas y que ahora “baja bastante, para los humanos y para los animales” y que también se han vuelto a ver algunas de las especies animales.

A pesar de estos resultados, el trabajo no está terminado. “Hay que seguir fortaleciendo a las comunidades, con capacitaciones, en temas como cambio climático, como biodiversidad y sobre la importancia de estos ecosistemas”, explica López, la jefa del parque.


viernes, 10 de enero de 2014

Tremenda apología de la siesta


El País
Javier Cercas
5 de enero de 2014

Ilustración de Pablo Amargo
No entiendo el desprecio de los escritores por los llamados libros de autoayuda; al fin y al cabo, todo buen libro nos ayuda a algo: a no sentirnos sometidos, a vivir de forma menos distraída, con suerte a entender alguna cosa, o simplemente a pasar el rato; si no nos ayudaran los libros (o si no nos hiciéramos la ilusión de que nos ayudan), ¿para qué los leeríamos? Miento. En realidad entiendo muy bien el desprecio de los escritores por los libros de autoayuda: primero, por la envidia que nos da que sus autores suelan forrarse escribiéndolos; y segundo porque, igual que el énfasis en la verdad delata al mentiroso, el énfasis en lo que ayuda delata a lo que estorba. Sea como sea, si alguna vez soy capaz de escribir un libro de autoayuda, escribiré una apología de la siesta.

Ya lo sé: para muchos la siesta sigue siendo una costumbre bárbara y ancestral, un privilegio inútil de gente ociosa. Nada más lejos de la verdad, aunque yo también tardé mucho tiempo en entenderlo. De niño no me explicaba por qué en casa, después de comer, mis padres declaraban la noche en pleno día y cerraban la barraca, como si de golpe se hubieran cansado de estar vivos. Más tarde, cuando era joven, feliz e indocumentado, la siesta se convirtió para mí en la quintaesencia cochambrosa de lo español, un invento carpetovetónico a medio camino entre el hidalgo hambriento del Lazarillo y el castellano viejo de Larra (ninguno de los cuales, que yo recuerde, dormía la siesta), falsedad avalada en teoría por el hecho de que la palabra “siesta” era, al parecer, una de las dos que el español le había prestado al mundo (la otra era “guerrilla”). Tuve que vivir en Estados Unidos para descubrir la siesta; por supuesto, no lo hice porque allí la duerman, sino precisamente porque no la duermen: por espíritu de contradicción (o, por decirlo de forma menos distinguida, para joder). Fue entonces cuando descubrí la verdad, y es que no se duerme la siesta por ganas de vivir menos, sino de vivir más: quien no duerme la siesta sólo vive un día al día; quien la duerme, por lo menos dos: despertarse es siempre empezar de nuevo, así que hay un día antes de la siesta y otro después. (Escribo “por lo menos” porque recuerdo haber leído un artículo de Néstor Luján donde contaba que hay gente que duerme o dormía hasta 6 o 7 siestas diarias). También descubrí que quienes no trabajan pueden permitirse el lujo de saltarse la siesta, pero quienes trabajamos no: de Napoleón a Churchill, de Leonardo a Einstein, todo el que curra de verdad duerme la siesta. Sé que hay quien dice que la siesta le sienta mal, que se despierta de ella con dolor de cabeza; la respuesta a tal objeción es la que me daba mi madre cuando yo se la ponía: “Eso te pasa por no haber dormido lo suficiente”. ¿Cuánto es lo suficiente? No se sabe. Las medidas son infinitas; las más extremas son la de Cela y la de Dalí. La de Cela es eterna: la clásica siesta de pijama, padrenuestro y orinal. La de Dalí es insignificante: se duerme con unas llaves en la mano; cuando las llaves caen al suelo, se acabó la siesta: en ese instante mínimo, uno se ha dormido. Las medidas, ya digo, son infinitas, y cada uno debe encontrar la suya. Por lo demás, antes dije que uno duerme la siesta para vivir más; no quise decir con más intensidad, o no sólo: hay estudios serios –entre ellos uno de la Harvard School of Public Health– que demuestran que la siesta reduce el riesgo de enfermedades coronarias. En el 24 de octubre de 2012, The New York Times publicó un reportaje sobre Ikaria, una isla griega poblada por gente que, según rezaba el título, “se había olvidado de morir”; por supuesto, todos dormían la siesta.

Pero mi libro de autoayuda no se limitará a ensalzar las virtudes prácticas de la siesta; ante todo, será una vindicación moral de la siesta, una defensa de la siesta como forma de insumisión, como manifiesto intransigente de rebeldía: igual que Lucifer, el ángel rebelde, el héroe absoluto del espíritu de contradicción, quien cierra la barraca en horario laboral dice No a todos y a todo (por decirlo de forma menos distinguida: manda a la mierda el mundo en pleno día). Ese ínfimo corte de mangas cotidiano quizá no cambie las cosas, pero produce un placer indescriptible. Ya lo verán; ya lo estoy viendo: me voy a forrar.



jueves, 9 de enero de 2014

Cafeteros cumplen la primera semana del 2014 sin PIC


La Patria de Manizales
Juan Carlos Layton
9 de enero de 2014

El sector cafetero cumplió una semana de espera frente a las medidas que se tomarán para revivir el auxilio del Gobierno Nacional.
Fotos | Darío Augusto Cardona | LAPATRIA Productores estiman una producción cercana a los 800 mil sacos este mes.
Después del corte de cuentas que se efectuó a diciembre 31, finalizando el denominado programa de Protección al Ingreso Cafetero (PIC), ahora los productores esperan que se planteen las nuevas fórmulas para entregar el apoyo y para el cual se prometió $1 billón este año.

Para el miembro principal por Caldas al Comité Nacional, Eugenio Vélez Uribe, el gran problema es que muchos cultivadores siguen recogiendo café, pero sin el beneficio que hasta el año pasado alcanzó los $165 mil por carga de 125 kilos.


Aunque el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, envió un mensaje de urgencia el año pasado y planteó la necesidad de tener pronto una nueva fórmula, hasta la fecha no hay ninguna respuesta, por lo que Vélez Uribe consideró necesario definir pronto un mecanismo, "pues ya se le acabaron las vacaciones al PIC", aseveró.


La decisión de algunos cafeteros ha conducido a guardar el grano mientras llega la ayuda, pero otros insisten en que hay que seguir vendiendo el café, pues el productor no puede aguantar tanto, debido a que necesita ese dinero para pagar sus planillas y vivir.


Buena producción

Para Vélez Uribe, aunque este mes promete ser bueno, con una producción cercana a los 800 mil sacos, el reclamo es que sería un grano sin la ayuda adicional.


Édgar Marulanda, cafetero de Aranzazu, confiesa que hasta ahora no se ha sentido tanto el problema, debido a que tiene poco café y prepara sus cafetales para la cosecha de mitad de año.

Sin embargo, lamenta que el poco grano que se recoge no tenga la ayuda, como quiera que siguen trabajando por debajo de los costos de producción, estimados entre $65 mil y $70 mil por carga.


Horacio Montoya, cafetero del Alto El Naranjo, también lamenta la ausencia del PIC, pues aunque ha vendido café este año, le insisten que frente al auxilio tiene que esperar.

Nueva marcha

Óscar Gutiérrez, representante del movimiento Dignidad Cafetera por Caldas, resaltó que el 27 de este mes efectuarán una nueva reunión nacional en Manizales, para definir qué medidas se tomarán, pues consideran que persisten los incumplimientos del Gobierno.

"El presidente dizque quiere mucho a los caficultores, pero no aligera la marcha y aún se sigue discutiendo si pagan por hectárea o no, hecho que impactará aún más al sector", resaltó.

Consideró que es muy viable que se apruebe una nueva movilización cafetera, aunque aún no se concreta la fecha. Tentativamente se ha hablado para finales de febrero o mediados de abril.


El dato

$991 mil 16 millones fue el valor de los desembolsos del PIC a los cafeteros del país, hasta una semana antes de terminar el 2013. 

Mejor productividad

De acuerdo con la Federacafé, el 2013 terminó con un rendimiento en promedio de 14,1 sacos de café verde (60 kilos) por hectárea, contra los 11,1 sacos del 2012. Se destaca que al cierre del 2013 Colombia reportó 772 mil hectáreas de más de dos años.
  



miércoles, 8 de enero de 2014

de galponero a constructor





No tienen suficiente con lo que tienen.... siempre quieren más y más.... salieron de la industria de los pollos y ahora se dedican a la construcción... primero vendieron tierras bajo el amparo de la vivienda social, amangualados con el poder de turno y de eso sólo se vió la destrucción de árboles y cañanadas (ahora reconvertido en vertedero) ...antes contaminaban con la gallinaza, ahora contaminará visulamente... no importa el cambio del paisaje, la destrucción de árboles... será como un pueblo al lado del pueblo... El dinero todo lo puede (permisos, maquinaria, talas y especulación inmobiliaria), los permisos de urbanismo no se hicieron esperar,con la venia de los de turno... Bienvenidos a la nueva y próspera Barichara...




martes, 7 de enero de 2014

Media hora diaria de meditación alivia los síntomas de depresión y ansiedad


La Vanguardia
7 de enero de 2014


El estudio que publica la revista Journal of Internal Medicine también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos

Washington. (EFE).- Una media hora diaria de meditación puede aliviar los síntomas de la ansiedad y la depresión, según un estudio que publica hoy la revista Journal of Internal Medicine, una de las publicaciones de la Sociedad Médica de Estados Unidos.


"Hay mucha gente que usa la meditación, pero no es una práctica que se considere como una terapia médica convencional", indicó Madhav Goyal, profesor asistente en la División de Medicina Interna en la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, de Maryland.

"Pero, en nuestro estudio, la meditación aparentemente proporcionó tanto alivio de algunos de los síntomas de la ansiedad y la depresión como otros estudios han encontrado en los medicamentos antidepresivos", añadió.

Los pacientes que participaron en el estudio no tenían ansiedad o depresión graves.

Los investigadores evaluaron el grado en el cual esos síntomas cambiaban en las personas que tenían una variedad de condiciones tales como el insomnio o la fibromialgia, aunque sólo una minoría de ellas tenían un diagnóstico de enfermedad mental.

Goyal y sus colegas encontraron que la llamada "meditación centrada" -una forma budista que centra la atención en el momento presente sin juicio sobre lo que ocurre- también mostró la posibilidad del alivio de algunos síntomas dolorosos.

Las conclusiones se validaron aún después de que los investigadores controlaran la posibilidad de un efecto placebo, por el cual los sujetos en un estudio se sienten mejor aun si no reciben tratamiento alguno porque perciben que se les da alguna ayuda para sus padecimientos.

Para su estudio los investigadores analizaron cuarenta y siete pruebas clínicas realizadas en junio de 2013 entre 3.515 participantes y que involucraron meditación y varios aspectos de la salud mental y física, incluidas depresión, ansiedad, estrés, insomnio, abuso de sustancias, diabetes, enfermedad cardiaca, cáncer y dolores crónicos.

Los científicos encontraron pruebas de mejoría moderada en los síntomas de ansiedad, depresión y dolor después de que los participantes cursaran un programa típico de instrucción en meditación centrada.
Asimismo hallaron pruebas menores de mejoría en el estrés y la calidad de vida. En los estudios que siguieron a los participantes por seis meses las mejorías persistieron.

Goyal dijo que "mucha gente tiene esta idea de que la meditación es sentarse y no hacer nada".
"Pero ésa no es la realidad", agregó. "La meditación es un entrenamiento activo de la mente para aumentar la percepción de la realidad, y hay diferentes programas de meditación que buscan esto por vías distintas".

La meditación centrada se practica, habitualmente, de 30 a 40 minutos por día, y enfatiza la aceptación de las percepciones, sentimientos y pensamientos sin juzgarlos, y un relajamiento del cuerpo y la mente.

 

sábado, 4 de enero de 2014

una aventura


El Espectador
Diana Castro Benetti
3 de enero de2014

Meditar tiene su truco, y aunque las técnicas sean variadas, vengan de donde vengan, lo esencial puede estar siempre en otro lado. 


Si es simple es una delicia y si no, puede ser tontería. Hay técnicas de meditación para bajar el estrés y el colesterol o para aumentar la sensación de éxito personal. También las hay que revitalizan las células o que iluminan al más oscuro. Meditar no tiene por qué ser una contorsión exótica ni tampoco erótica. No es únicamente para sabios ni para locos sectarios del peace and love. Puede ser una forma de espantar la soledad o de atraer a los mosquitos. No hay reglas verdaderas ni únicas. A veces, las viejas memorias son un tema por resolver; otras, los besos nunca dados o los errores más nefastos son la insoportable cantaleta mental. Sentarse con la espalda recta puede inducir malestares y desarrollar alergias. Es todo un dolor de cabeza encontrar un minuto y una quijotada poner en blanco la mente.

En realidad, meditar es tener unos minutos, casi segundos, para expandir la atención en la actividad o en la quietud cotidianas. Es abrir un espacio en la agenda y dejar que la creatividad y el aprecio sean parte del día. Meditar puede ser una caminata, una cena con amigos o el profundo silencio matutino. Es escuchar el viento, los pájaros o comprender el pensamiento inútil. Es ver una estrella fugaz.

No hay que cerrar los ojos como tampoco hay que abrirlos; no hay que ser budista ni monje zen ni tampoco vender las pertenencias. Tampoco es la locura ni mucho menos la garantía de la sabiduría. Sin posturas, sin requisitos, sin exageraciones o falsas luces, es fundamental tener un espacio para sí. Meditar es la manera más sencilla de retornar a lo que somos sin tapujos ni mentiras. Es conectarse con la fuerza de un cosmos que se mueve, brinca, se expande, ama y se deja apreciar sin pedir nada a cambio. Es sólo la apreciación del instante. Es una respiración sutil y parar.

Meditar es la más grande aventura personal o colectiva. Única y maravillosa. Meditar es la alegría de celebrar la vida. Meditar es el viaje más largo, el más interesante y el menos aburrido. Es una experiencia y nunca una teoría. Un viaje en el que la paz puede llegar de improviso o la felicidad atacar de costado. Paisajes diversos, de bajo costo y colorido variado, meditar es como entregarse a la belleza del infinito y volver para el deleite de un pan caliente. Meditar es ver todas las posibilidades de la flor de loto y sus mil pétalos. Es investigación.